septiembre 26, 2008

Ecos sonoros de los mochicas



Ultima actualización: 9 feb. 2013



Hans Heinrich Brüning o Enrique Brüning era un inquieto joven alemán de 27 años cuando llegó a las soleadas costas de Lambayeque en 1875. Salvo un viaje a su patria en 1897-98 para asistir a las Bodas de Oro de sus padres y entablar contacto con el Museo Antropológico de Hamburgo (1) , permaneció en la costa norte peruana hasta 1925. Ese año, ya enfermo, retornó a la granja de sus padres en Hoffeld, donde siguió trabajando, sistematizando y previendo el resguardo de sus registros hasta su muerte en 1928.

Vino a desempeñarse en principio, dando sus servicios de ingeniero de máquinas y administrador en distintas haciendas azucareras, pero no tardó en alternar su profesión con su innato interés de científico social, llegando a realizar durante cinco décadas, un intenso y sostenido trabajo de campo en Lambayeque y parte de Piura. No era arqueólogo, etnólogo, historiador ni musicólogo, pero en base a una fina capacidad intuitiva y a sus dotes para la observación e investigación científica, aportó en todos estos campos de manera invaluable. Su legado es muy vasto, y a la fecha ha sido investigado de manera parcial, pero lo que se ha ido develando dá un claro panorama de lo que su obra significa para la cultura regional de Lambayeque y Piura:
  • A partir de 1890 formó un compendio fotográfico con registros de la vida cotidiana de los pueblos de la zona como Eten, Pimentel, Monsefú, Chiclayo, Tucume, Santa Rosa, Jayanca, Motupe, Olmos. Tomando en cuenta los recursos de la época, es admirable la cantidad (más de 3,000) y calidad de estas imágenes.
  • Llegó a formar una colección de más de 5,300 piezas arqueológicas que están hoy en el Museo Arqueológico Brüning de Lambayeque.
  • Entre 1906 y 1909 residió en Etén para registrar la lengua mochica en apuntes y grabaciones sonoras (en cilindros de cera), escribiendo un ensayo titulado "La lengua de Etén" en el que recopila un considerable vocabulario (1917). Yá en esos años Etén era el último reducto de mochica-hablantes, y tuvo dificultades para encontrar personas que tuveran el mochica como lengua materna(2). Hoy el mochica es una lengua muerta, pero sobreviven algunos cientos de dicciones en el habla popular.
  • Publicó en 1922-23 los estudios monográficos sobre Lambayeque, Olmos, Jayanca y el complejo hidráulico del canal El Taimi, con la intención de formar una "historia regional", un enfoque aún no desarrollado por la historiografía peruana de esos años. Además de ello publicó numerosos artículos en revistas nacionales y extranjeras.
  • Entre 1910 y 1925 registró piezas musicales de tradición popular en 21 cilindros de cera, que hizo para el Archivo Fonográfico de Berlín. Para ello utilizó un fonógrafo Excelsior, que había comprado en la capital alemana por recomendación de Erich M. von Hornbostel (3). El Archivo Fonográfico de Berlín alberga 350 colecciones de música tradicional de todo el mundo grabadas entre 1893 y 1954, entre estas colecciones hay cerca de 800 cilindros grabados entre 1902 y 1938 en Sudamérica. Los cilindros de Brüning son el único caso en que toda la colección tiene buena calidad, eso se debe al especial talento técnico del recopilador (4). Junto a este tipo de legado documental para América Latina, destacan los de otros dos antropólogos, también alemanes: Konrad Theodor Preuss (México y Colombia) y Robert Lehmann-Nitsche (Argentina) (5).
Como dato interesante que revela la naturaleza de su espíritu, en 1902 participó en una expedición desde Eten al Marañon junto a Eduardo de Habich y Manuel Mesones Muro, producto de lo cual hizo una descripción etnográfica de los indígenas aguarunas. Tenía muy en claro que el vasto acervo cultural de los pueblos de la región norte estaba en peligro de desaparecer por la constante depredación de la cual él mismo fué testigo. Por ello era muy consciente de la necesidad de registrar todo lo que podía, y lo hizo prácticamente en solitario, manteniendo comunicación epistolar con estudiosos principalmente alemanes y peruanos.

Nada escapaba a sus ávidos sentidos de investigador. Por la importancia de sus aportes, es un pionero de la etnohistoria a nivel continental, y un personaje clave para encajar las piezas del rico legado histórico-cultural de la costa norte peruana. Actualmente su legado científico se reparte entre el Museo Arqueológico Bruning de Lambayeque (que él mismo inició en 1923 con piezas de su coleccion) y los museos etnológicos de Hamburgo y Berlín.


Principales antecedentes 

  • Fernando de la Carrera y Daza, cura y vicario de San Martín de Reque, publicó en 1644 "El Arte de la Lengua Mochica o Yunga", la que fué republicada con un estudio y una gramática adicional, por el Dr. Federico Villarreal en 1921 (6).
  • El Códice Trujillo de Martínez Compañón (fines del S. XVIII) es otro importante antecedente no sólo en el campo musicológico (acuarelas y partituras en el tomo II), sino histórico-etnográfico.
  • En el campo más estrictamente musicológico, está el trabajo del pianista alemán Albert Friedenthal, Stimmen der völker in liedern, tänzen und charakterstücken
    Die volksmusik der kreolen Amerikas - Ecos de los pueblos en cantos, danzas y piezas características / La música popular de los criollos de América  (Berlin: Schlesinger'sche Buch- und Musikhandlung, 1911), que hizo transcripciones musicales de tristes y danzas chimú del norte del Peru y en el Ecuador.  Sobre las precauciones hermenéuticas que  requiere su trabajo, sugiero revisar este texto.
  • Hildebrando Castro Pozo incluyó en "Nuestra comunidad indígena" (Lima: El Lucero, 1924), algunas letras de tristes, tonderos, bailes de tierra, cumananas y marineras de Piura pero sin transcripción de las melodías.
  • Los esposos D'Harcourt transcribieron en su reconocida obra ("La musique des Incas et ses Survivances", París, 1925) sólo una pieza musical de la costa norte del Perú, un yaraví de Sullana.

Algunos estudios sobre su obra

  • La reimpresión facsimilar de la edición de 1922 de "Estudios monográficos del departamento de Lambayeque (I Lambayeque; II Olmos; III Jayanca; IV El Taimi)" de Enrique Bruning. Compilada por James M. Vreeland Jr., con prólogo de Juan Mejía Baca e introducción de Richard P. Schaedel (Monsefú : Sociedad de Investigación de la Ciencia, Cultura y Arte Norteño-SICAN, 1989).
  • Richard P. Schaedel ha publicado "La etnografía muchik en las fotografías de H.Brüning: 1866-1925" (Lima : COFIDE, 1989).
  • Walter L. Alva Alva publicó en 1980, 3 artículos en el suplemento dominical El Lundero de La Industria (Nros. 26,27 y 28), que fueron recopilados y publicados bajo el título "Hans Heinrich Brüning: Trascendencia de su imagen y obra para nuestra historia regional" en Alternativa. Revista de Análisis del Norte,  del Centro de Estudio Sociales Solidaridad (N° 6, 198?, Chiclayo).
  • El historiador Teodoro Hampe publicó un inventario de la serie de documentos originales de los siglos XVI-XVIII que recopiló Brüning para la historia de la antigua provincia de Zaña, "La colección Brüning de documentos para la etnohistoria del Perú: inventario de sus fondos" (Jahrbuch für Geschichte Lateinamerikas -Köln/Wien-, vol. 34, p. 21-52, 1997). En El Comercio de Lima del 2 de enero de 1999 (p. A3) escribió "Las grabaciones musicales de Brüning".
  • Eva König ha estudiado sus fotografías en "Hans H. Brüning (1848-1928): ‘Photographische Wegelagerei’ im Norden Perus". (Indianer 1858-1928. Photographische Reisen von Alaska bis Feuerland. Heidelberg : Braus, 2002, p. 55-59).
  • Corinna Raddatz ha publicado "Fotodokumente aus Nordperu von Hans Heinrich Brüning (1848-1928)" (Hamburg: Museum für Völkerkunde, 1990, 144 pp).
  • José Antonio Salas ha editado y hecho la introdución al Diccionario mochica /Mochica Wörterbuch de Brüning (Lima: Universidad de San Martín de Porres, Escuela Profesional de Turismo y Hotelería, 2004) .
  • En el aspecto musicológico, Chalena Vásquez (del CEMDUC) ubicó en 1998 en el Museo Etnológico de Berlín los 21 cilindros de cera con grabaciones hechas por Bruning, poniendo este valioso material a la luz científica de nuestros días. Publicó en el 2006 "El registro musical de Brüning" en Folklore, cultura e identidad. Ponencias del XVII Congreso Nacional de Folklore (Lima: Fondo Editorial del Pedagógico San Marcos, p. 275-283) .
  • En el 2002 Virginia Yep publicó "Música peruana en cilindros de cera (1910-1925): las grabaciones musicales de Enrique Brüning" en el Boletín de Lima Nº 130, p. 11-17.  
  • En el 2003 el Archivo Fonográfico del Ethnologisches Museum de Berlín produjo el disco "Grabaciones en cilindros del Perú / Walzenaufnahmen aus Peru. 1910-1925". Virginia Yep hizo las descripciones musicales y las transcripciones a partituras, en tanto que Bernd Schmelz se encargó del estudio etnológico y Susanne Ziegler expuso sobre las colecciones de cilindros del Museo. Este disco, que posee un completo folleto explicativo en alemán y castellano con ilustraciones, fotografías y partituras forma parte de la serie "Berliner Phonogramm-Archiv-Historische Klangdokumente", que pertenece a la lista de la Unesco "Memory of the World".
  • En el 2005 Virginia Yep publicó Las grabaciones de Enrique Brüning en la revista  Conservatorio, editada por el Conservatorio Nacional de Música, Lima.

    Las grabaciones musicales en cilindros de cera

    Bruning fué un vanguardista en el uso de recursos ténicos para afiatar su trabajo etnográfico, por ello, los cilindros de cera que grabó entre 1910 y 1925, son de los más antiguos del continente. Teodoro Hampe (7) informa que en su momento Bruning remitió grabaciones, instrumentos musicales y fotografías, al renombrado profesor Erich Moritz von Hornbostel, considerado el padre de la musicología comparada, quien en ese tiempo dirigía el archivo fonográfico del Instituto de Psicología de la Universidad de Berlín. Dice que ambos personajes mantuvieron correspondencia entre 1908 y 1925, y que en una de aquellas cartas, fechada en 1912, Hornbostel comentaba que tanto los instrumentos como la música le parecían de clara procedencia europea.


    Con ocasión de la difusión del disco “Grabaciones en cilindros del Perú", el programa La charla dominical de Radio Filarmonía (18 nov. 2007) transmitió un especial titulado "Grabaciones de música peruana en cilindros de cera por el etnólogo alemán Enrique Bruning en Lambayeque, en 1910", a cargo de Virginia Yep, en el que ella explica las características de las piezas musicales, y permite escuchar la mayoría de ellas. A continuación un breve resumen de ideas de la larga disertación que ofreció:
    • Aunque conocedor de la música clasica, Brüning no era musicólogo pero compensó esto mostrando cualidades innatas para el estudio etnográfico. Sus grabaciones constituyen un patrimonio cultural de gran valor, y un documento histórico único que permite comparar las piezas con versiones más actuales, ello no implica que abarcó todo el complejo musical de la zona.
    • Debido a que la técnica fotográfica se desarrolló varios años antes que el fonógrafo, las grabaciones que hizo Bruning son relativamente más tardías y menos documentadas que sus registros fotográficos. Estos últimos los inició en 1890, mientras las grabaciones sonoras las inició en 1910. Dedicó apenas 8 páginas de su libreta a detallar su primera etapa de registro (1910-11 en Eten). En esta etapa registró principalmente: danzas, marchas, serranitas, marineras, ejecutadas con dúos de flauta y cajita así como chirimía y caja. Su segunda etapa de registro, con aún menos documentación, comienza en 1923 y va hasta 1925; aunque faltan datos precisos del registro de algunos cilindros, se deduce que éstos se hicieron en su mayoría en Lambayeque, donde Bruning residió mayormente. En esta etapa registró principalmente: Tristes, un tondero, un cacharpari. Los instrumentos son la quena (solista, dúo y trío), y la gaita o flauta doble (que se tocada hasta hace unos 30 años, pero que actualmente ha desaparecido) .
    • Se pueden diferenciar dos usos o funciones:
      - Las marchas como "danza chimú" "rezo" "cacharpari", y la "marcha de paseo de calle" (o pasacalle), cumplen un rol en el ritual festivo y no han sufrido hasta la actualidad mayores cambios en su estrutura formal rítmica o melódica
      - Las marineras, las serranitas, los tristes y el tondero no obedecen a un contexto ritual determinado, sino que responden a circunstancias espontáneas para el baile y la diversión. Estas piezas sí muestran más variaciones en la actualidad, sobretodo en las ejecuciones instrumentales (8).
    • Mientras la ejecución simultánea de flauta en una sola mano y cajita por un solo intérprete se mantiene vigente, la flauta doble y el dúo de chirimía y caja han caído en desuso, principalmente porque su construcción y técnica de ejecución resultan más complicadas y sus intérpretes se hacen cada vez más escasos, pero sobretodo, porque desde hace décadas, se ha dado un fenómeno de auge de las bandas de música. Hoy en día la banda goza de gran popularidad en el norte [y en el resto del país], porque exhibe mayor sonoridad y sofisticación, y porque tiene una apariencia oficial que enorgullece al pueblo. Lleva el nombre de algún santo seguido del nombre del pueblo que representa y otorga prestigio social a quien la contrata, por eso ocupa un sitial central en las fiestas.
    • La totalidad de las piezas recogidas por Brüning siguen vivas hasta hoy, especialmente en las numerosas fiestas populares religiosas.
    • Brüning no anotó explícitamente su relación personal con los músicos. Se sabe que encontró a varios músicos procedentes de lugares aledaños como Cajamarca y Piura, que era frecuente la presencia de músicos-soldados [o soldados-músicos] llegados de lugares distantes, dándose un fluído intercambio musical entre las distintas zonas de la región.

    Relación de piezas musicales

    En la foto, cajero "Manuel de Etén", con flauta y tambor , (s.f.)

    Registros entre 1910 y 1911
    1 “Los perritos”. Danza. 1:27. Eten, 16 de marzo de 1910
    2 Marcha de procesión. 1:13. Eten, 12 de abril de 1910
    3 Marcha. 1:25. Etén, 12 de abril de 1910
    4 "El Algarrobito", marinera. 1:30. Etén, 4 de mayo de 1910
    5 "Serranita”. 1:33. Eten, 12 de abril de 1910
    6 “Serranita”. 1:37. Etén, 4 de mayo de 1910
    7 “La Concheperla”, marinera, 1:30. Etén, 4 de mayo de 1910 (pieza distinta de la famosa Concheperla de El Tunante)
    8 Acompañamiento de las Pastoras de Navidad. 1:36. Etén, 19 de mayo de 1910
    9 Danza chimu. 1:45. Etén, 19 de mayo de 1910
    10 Triste. 2:34. Lambayeque, 12 de junio de 1911
    Registros sin fecha
    11 Rezo, canto de oración. 1:49. Sin información
    12 “La Pava”. 1:57. ¿Etén?, 12 de abril de 1910
    Registros entre 1923-1925
    13 Gaita (flauta doble). 1:52. Lambayeque, 5 de mayo de 1924
    14 Gaita (flauta doble). 1:35. Lambayeque, 5 de mayo de 1924
    15 Gaita (flauta doble) (pág. 70). 1:50. Lambayeque, 5 de mayo de 1924
    16 Gaita (flauta doble). 1:48. Lambayeque, 5 de mayo de 1924
    17 Quenas (pág. 70-71). 1:39. No se indica lugar, 16 de abril de 1925
    18 "Flores negras", pasillo, 1:53. Lambayeque, 9 de agosto de 1923
    19 Triste Huancabambino. 1:26. Lambayeque, 9 de agosto de 1923
    20 Cachaspari incaico. 1:56. Lambayeque, 9 de agosto de 1923


    Breves conclusiones

    La apreciación de Hornbostel, de que las piezas musicales son de clara procedencia europea, son en buena parte ciertas. La música registrada por Brüning es mestiza, aunque sí hay piezas que suenan más indígenas, como las N° 1, 5, 6, 9, 12, 17, 20. Todas las piezas, excepto la N° 11 (en la que, para el oído común no es muy audible la lengua en que se canta) son instrumentales. Brüning anotó esto preguntádose porqué los indígenas lambayecanos eran poco inclinados al canto, esto puede haberse debido a una inhibición o reserva que no logró vencer aún cuando le dispensaron simpatía y respeto; los cantos indígenas suelen tener una ritualidad poco franqueable a los profanos. Cabe preguntarse también cuánto sobrevivía de la música mochica originaria en los tiempos de Brüning, si aún se cantaba en mochica en Etén. En esos tiempos yá había un mestizaje musical de larga data documentado por el Obispo Martinez Compañón en su famoso Códice del S. XVIII - quien transcribió la única pieza musical en lengua mochica existente hasta ahora, la "Tonada del Chimo"-, pues hay melodías de origen andino como las serranitas y el cachaspari (cacharpari), y de origen europeo como el acompañamiento de las pastoras de Navidad y las marchas de carácter religioso. Cabe preguntarse si la "Danza chimú" es propiamente de la zona y responde a una estética que pueda considerarse mochica, o acusa influencia de otras regiones.
    Conociendo el afán de rescate de Brüning, que era consciente de que trabajaba sobre una cultura en peligro de extinción, si hubiera sabido de algún último cantor vivo en lengua mochica, lo hubiera buscado incansablemente. Las grabaciones que hizo del habla mochica aún no se han podido recuperar, tal vez si eso sucede algún día, surga una inesperada sorpresa.

    //marcela cornejo
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    Notas:

    * Mi reconocimiento a José A. Lloréns por hacer posible la consulta del disco compacto "Grabaciones en cilindros del Perú 1910-1925".
    (1) Disco Compacto "Grabaciones en cilindros del Perú / Walzenaufnahmen aus Peru. 1910-1925". Archivo Fonográfico del Ethnologisches Museum de Berlín, 2003. Serie "Berliner Phonogramm-Archiv-Historische Klangdokumente", 2. Folleto, p. 74 - B. Schmeltz
    (2) Alva, Walter L. "Hans Heinrich Brüning: Trascendencia de su imagen y obra para nuestra historia regional" En: Alternativa. Revista de Análisis del Norte del Centro de Estudio Sociales Solidaridad (Chiclayo), N° 6, 198?, p. 70.
    (3) Disco Compacto "Grabaciones en cilindros del Perú ..." , p. 53 - S. Ziegler
    (4) Op. Cit., pp. 52 y 54 - S. Ziegler
    (5) Preuss investigó a poblaciones indígenas de México (los cora y los huicholes de la Sierra del Nayar) y de Colombia (los pueblos Huitoto, Coreguaje, Tama y Kogi), tanto en el campo antropológico-lingüístico como arqueológico, siendo uno de sus legados la grabación en cilindros de cera del habla y la música (según Teodoro Hampe, se trataría de unos 100 cilindros). En tanto, Lehmann-Nitsche trabajó ampliamente en Argentina, donde grabó el habla y el canto de dos indígenas tehuelches en 50 cilindros de cera (En: Irma Ruiz. “Etnomusicología”. Evolución de las Ciencias en la República Argentina, 10: Antropología, pp. 179-210. 1985. Buenos Aires: Sociedad Científica Argentina.). Aparentemente en el caso de Lehmann-Nitsche, no se tiene certeza del total de cilindros que grabó, pues también registró a payadores de la ciudad de La Plata. Era un antropólogo-lingüista y médico que no sólo recopiló música sino sobretodo, el habla popular en Argentina (chistes, adivinanzas, dichos, refranes, cuentos, mitos, versos pícaro-eróticos, etc.). También hizo recopilaciones en Bolivia. Una breve reseña de su obra aquí. Como en el caso de Brüning, sus dos colegas también dejaron un importante registro fotográfico.
    (6)
    Los mochicas - Rafael Larco Hoyle , p. 130
    (7)
    El legado peruanista de Enrique Bruning - Teodoro Hampe Martínez
    (8) En la p. 59 del folleto del disco, Yep señala que las piezas que Brüning clasificó como marineras, se escuchan hoy en día como tonadas pertenecientes a cantos de pallas o danzas de comparsas, que la marinera norteña actual acusa influencia de la música criolla de la capital -introducción de guitarra y cajón- y de las cada vez más populares bandas de los pueblos locales.



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    Audio:


    Los audios completos ya están accesibles aquí:

    https://soundcloud.com/bruning-peru 

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    Video

    Buscando el archivo musical de Brüning en el Archivo Etnológico de Berlín
    Virginia Yep y Chalena Vásquez, 1998
    subido por chalenavasquez·





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    Enlaces:


    La memoria viva de Bruning - revista Rumbos
    Richard Paul Schaedel y los muchik
    El eco distante del Muchik - Moisés Chávez Velásquez
    Idioma Mochica
    El legado peruanista de Enrique Bruning - Teodoro Hampe Martínez
    Los mochicas - Rafael Larco Hoyle
    Codice Trujillo del Perú: Una ventana a la música popular del S. XVIII
    Deslindes lingüísticos en la costa norte peruana - Alfredo Torero
    La presencia alemana en Eten - David M. Ayasta



    septiembre 22, 2008

    País del Zorzal



    Fuente:
    La República, martes 25 de julio de 1995 p. 30
    ……………………….



    Juan Bolívar: El Zorzal Jaujino
    Armando Arteaga



    ¡Vivir en Jauja!, exclaman los españoles cuando gozan de todas las bienandanzas y se vive en la abundancia. De allí viene Xauxa, el tranquilo y apacible valle serrano, que fue la primera capital de Nueva Castilla.

    Todos los lares del mundo tienen su propia literatura que los caracteriza, Tukumaya y Uariuillca son los personajes de la mitología de los xauxas, los pueblos de la margen izquierda del Mantaro dicen del lago de Uariuillce que era el lugar de distracción de los dioses, los cuales mataban el tiempo pescando estrellas en el reflejo de sus aguas o aprisionaban al sol en una red. Hasta que apareció don Juan Bolívar Crespo, El Zorzal Jaujino, le puso letra y música de huaino, e inmortalizó el nombre del terruño que lo vio nacer: "Jauja, que dulzura, rinconcito de mi vallé que yo quiero...".

    Fue suficiente esta pequeña dosis de ternura para que a este modesto servidor como a cualquier silvestre ciudadano sé le abriera la herida de la nostalgia y descubriera que el peruano Juan Bolívar es un gran poeta cívico y popular al que el Perú le debe casi todo, y nunca ha recibido ningún reconocimiento por su trabajo lleno de peruanidad. Detalles más, o detalles menos, qué olvidadizos han sido los peruanos con el Zorzal. No olvidamos que también con Raúl Porras Barrenechea que honró a la ciudad del Zorzal como "Jauja, capital mítica". Y el olvido sigue.

    Don Juan, que lleva el mismo apellido del generalísimo Libertador, ha enfrentado increíbles batallas que ahora se pueden leer en un libro de Bodas de Oro, biográfico y de testimonio. Por ejemplo, en la página 33 se pregunta: "¿marginado?", y se responde: "uno tiene que sobrevivir, trabajar en otras cosas para afrontar la vida, para la TV, la radio, los diarios, apenas somos una referencia cuando se llenan la boca con esto de la cultura popular o cultura andina". Qué buen "upper-cut", don Juan.

    El Zorzal Jaujino, cantautor, ha escrito cientos de huainos, mulizas y tunantadas, sus temas han sido grabados para orgullo de él por artistas como Alicia Maguiña, la Familia Rodríguez, Pastorita Huaracina, Amanda Portales, entre otros." La muliza "Que felicidad", los huainos "Tú nomás tienes la culpa", "Nací para amarte", y hasta un singular espejado que se llama "El borrachito", son los himnos más sagrados del dolor callejero y el cortejo diverso de la alegría huanca. Algo es algo, Don Juan, amigo de todas las rutas.

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    Video


    Qué Felicidad - muliza
    Guitarra: Dante Montoya
    subido por Dante Montoya




    Qué felicidad, en mi corazón 
    tu serás la reina
    esto le conté, a la luna al sol,
    como a las estrellas.

    Los campos sus verduras nos darán
    la rosa engalanada vestirá
    cual presente divino

    Entonces verás, que no habrá pesar
    ni amargura alguna
    Cantará el zorzal, la flor de abrirá 
    en hermosa entrega

    Aromas de retama embriagará
    el viento su silbido calmará
    en un mundo de ensueño.

    Como las quimeras que se quedan o se van,
    eres tú mi ensueño,
    como la esperanza que se anida en el amor,
    sin contar ayuda
    nada importa ni el atardecer,
    y en cuanto a los caminos que pasé
    bello amor de mi vida.


    [Fuga de huaylas]

    Recordemos nuestro juramento
    que hicimos al pie de un altar
    de querernos y amarnos por siempre

    Pasarán las noches tan oscuras
    volverán los días del amor
    y tus manos con las mías juntas
    formarán un nido de ternura


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    Enlaces

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    septiembre 12, 2008

    Lo moreno de la marinera

    A. Trueba
    Una de las marineras más tradicionales y bellas que hay, y que Rosa Mercedes Ayarza (Lima, 1881-1969) recopiló(*) es Moreno pintan a Cristo. Es una pieza especial porque ratifica dos cosas importantes: que el canto popular no surge de la nada, que siempre bebe de alguna fuente anterior, y así sucesivamente, y que en cada recreación el producto ya no es el mismo, sino algo diferente. Lo otro, es que en las performances de marinera tradicional con resbalosa aquélla se muestra más "castiza", mientras la segunda es más mulata.

    Los principales versos de esta marinera se pueden encontrar en El libro de los cantares, publicado en 1851 por el escritor vasco Antonio María de Trueba. Nacido en 1819 en Montellano (Vizcaya), y fallecido en 1889 en Bilbao, era de origen campesino pero dotado de una fina sensibilidad. Tuvo que abandonar sus estudios para trabajar desde niño en una mina, a los 15 años se fué a Madrid para trabajar en la ferretería de su tío. Por las noches robaba horas al sueño para leer a los románticos españoles. En 1845 logra un puesto burocrático en el Ayuntamiento de Madrid y con ello puede dedicar más tiempo a la literatura. Su primera obra publicada es El libro de los cantares (1851), con versos de diferentes temas, inspirados en la tradición popular (predominantemente agraria y rural) del pueblo español. Yá entonces esta tradición estaba siendo desplazada por el auge del modelo socio-económico industrial.

    En la actualidad algunos versos persisten en cantos de soleá flamencos que son remitidos a tradiciones del siglo XIX. Que fué primero, el verso inspirado de Trueba o el canto anónimo del pueblo gitano.... Sea lo uno o lo otro, fué cantera lírica de que se nutrieron los jaraneros locales del siglo XIX a inicios del XX:


    Gente Morena
    (Libro de los Cantares)
    I
    Muchachas de tez de nieve
    y de rubia cabellera
    son florecitas, mas son
    florecitas sin esencia.
    Glaciales hijos del norte,
    queredlas enhorabuena,
    que os gustarán como os gusta
    la nieve de vuestras sierras;
    pero en Castilla queremos
    muchachas de tez morena,
    queremos almas ardientes,
    como este sol que nos quema.
    Moreno pintan a Cristo,
    morena a la Magdalena,

    morenas sin duda fueron
    la granadina Zulema,
    la aragonesa Isabel,
    la castellana Jimena,
    que en los anales de amor
    dejaron memoria eterna;
    morenitas suelen ser
    las muchachas de mi tierra,
    moreno es el bien que adoro...
    ¡Viva la gente morena!



    II
    Así, pidiendo a la historia,
    razones que a dar se niega,
    los cantos meridionales
    ensalzan a las morenas;
    así el pueblo de Castilla
    vuestra rubia cabellera
    de color de ébano torna,
    ¡Oh Jesús! ¡Oh Magdalena!
    Yo Antón el de los cantares,
    también nací en esta tierra
    donde el amor es la gloria
    y el limbo la indiferencia;
    pero yo al amor no pido
    una mejilla trigueña,
    que le pido una mejilla
    de rosas y de azucenas.
    ¡Oh virgen de ojos azules
    que vi llorar en mi aldea
    de amor y melancolía
    cuando doraba la sierra
    el triste sol de los muertos,
    tu amor quiero y tu tristeza!




    (*) Algunas referencias hablan de que es la compositora. Fué profusa recopiladora y compositora. Es muy probable que escuchara estos cantos populares y los amoldara en una métrica y una melodía de jarana concreta, produciendo una canción nueva.
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    //marcela cornejo

    Audio:

    Moreno pintan a Cristo - De colores (marinera y resbalosa)
    Lito Gonzales y Los Trovadores del Valle
    Disco: "La marinera"



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    Video:


    Ejecución de Carlos Alberto Bocanegra





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    Enlaces

    septiembre 04, 2008

    El canto de las tórtolas




    "Trazos"
    Eugenio Buona (*)
    Lima, 1988, p. 13




    El canto de la tórtola

    Justo cuando el gris del amanecer empieza a teñir las cortinas de la habitación, empieza también el tierno cu-cu-lí de la tórtola. Parece recordarnos con su canto que allí donde se levantan casas, hubo árboles, sembríos, piedras y aire limpio, y que lo importante es cantar aunque el alféizar haya sustituído a la rama. Recuerdo de niño ásperas manos color de tierra moldeando palomas huecas de arcilla; al soplar por un orificio se desgranaba el dulce canto: cu-cu-lí, cu-cu-lí. Rastros de mi infancia, huella que deja en el polvo el haz de leña que carga el burro, humo de esa leña, pies descalzos. Cu-cu-lí, cu-cu-lí, arrullo matutino, que aligera el cansancio de los años vividos

    15/5/85
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    "3 cuentos & 60 crónicas"
    Eugenio Buona
    Lima, julio 1983, pp. 105-107



    Ciro

    Todos los miércoles nos reuníamos en esta misma página; él con sus crónicas peruanísimas, yo con mi breve "Pie a Tierra". Miércoles y sábados publicaba "Expreso" sus artículos. El jueves, cerca de las seis de la tarde, unas horas antes de morir, vino trayendo su trabajo póstumo. "Ya estuve dos veces en el Cusco y pienso volver apenas tenga tiempo". La muerte no lo dejó tener tiempo.
    Quisiera aclarar algo, antes de proseguir. Cuando muere un hombre importante, adquiere de inmediato una dimensión rotunda; son muchos los "espontáneos" que se apresuran entonces a decirnos en notas y artículos, "yo lo conocí", "yo fui su amigo", "él me decía", en un comprensible afán de verse salpicados con algunas gotas de su grandeza. No quisiera que el lector me incluya entre estos profesionales de la necrología. Además de las vinculaciones amistosas e intelectuales con "Expreso", desde que éste se fundara hace algo más de cinco años, Ciro Alegría tuvo la generosidad de prologar mi último libro de cuentos. No puedo dejar de hablar de él en este primer miércoles de ausencia. Dicho esto, prosigo.
    Para muchos, Ciro era un hombre hosco, vanidoso. "Ese señor es un malcriado, cuando entra a la oficina ni saluda", me decían algunos empleados del departamento de Contabilidad. Parecía ser eso, es cierto, pero también muchos saben que bajo esa apariencia, que detrás de esos gestos duros, se ocultaba un hombre tímido con una gran capacidad de ternura.
    Hace más o menos un año, Hernán Velarde invitó a comer a su casa a Ciro y a su mujer. Después de unos rocotos rellenos apagados con vino, se inició una charla variada, viva, tachonada de evocaciones provincianas. Ciro defendía amablemente al folklore de la Sierra y Selva norteños de la entusiasta y laudatoria descripción del folklore sureño que, ilustrada con excelentes grabaciones de huaynos y yaravíes, hacían Hernán y Alfonsina. Ante la evidente desventaja que significaba la total ausencia de discos de música norteña, sucedió lo inusitado: Ciro se puso a cantar.
    En medio de nuestro sorprendido silencio, entonó, con voz y gesto temblorosos, una vieja canción de los balseros del río Marañón, una de esas canciones que parecen lamentos y que, seguramente, los hombres de la selva cantan para romper la soledad o, simplemente, para dejar que se vaya yendo por el aire la tristeza.
    Quería nada más, contarles esto. Porque de entre todos mis recuerdos, éste de Ciro cantando esa noche, es el que más ha crecido en mi memoria. Y el que más me está doliendo en este primer miércoles de ausencia.
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    (*) Francisco Vallebuona Cárdenas escribía como Eugenio Buona. Era un escritor completo, un gran escritor que no formó parte del cenáculo literario hecho de best-sellers y fama. No era pobre, era más bien de clase acomodada (si bien nos deja entrar en su niñez de clase media modesta en Barrios Altos); pero su verso y su prosa en un economía textual directa y depurada, lo describen esencialmente humano, profundamente peruano y universal porque habla, ora desde trazos de su experiencia de vida, ora desde la ficción, de la interrogante constante: La vida, la muerte, el amor, la nostalgia, la infinita soledad. Falleció hace pocos años. Sus obras de poesía: Pie a tierra (1955), Historias como fábulas, Territorio del hombre (1960), Letánicas (1963), Los arúspices (1977), Tu poblada herida; su narrativa: Mercedes Rueda (1966), 3 cuentos & 60 crónicas (1983), Trazos (1988), su columna Pie a tierra en Expreso (desde 1966 hasta los 90). Con Marco Antonio Corcuera, fué director de Cuadernos semestrales de cuento, que aparecieron en Lima entre 1967 y 1969.

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    Audio



    "Quisiera ser caramelo" - landó
    El 4 set 2002 en el Museo de la Nación, Andrés Soto presentó su libro "Testimonio de obras. Canciones, epístolas y otros adefesios", fué ocasión en la que el INC lo declaró "Patrimonio Cultural Vivo de la Nación". Se grabó este evento, que incluye la grabación en vivo de sus temas musicales.
    subido por melo zegarra



    Quisiera ser caramelo de mil colores y aromas
    Quisiera ser como el tiempo que no le teme a las horas (bis).
    Podría entrar a tu estancia y dar calor a tu alcoba.
    Podría ser como el viento y acurrucarme en las olas (bis).
    Qué solitaria mi suerte, maldito amor el quererte (bis)
    Podría ser pasajero de tu vagón hoy vacío.
    Podría ser siempre dueño de tu mirada sin brillo (bis)
    Ven a mis brazos niña, solita y desposeída
    Ven a mis brazos pronto te espera la bienvenida
    Zamba qué me das, dámelo todo,sino, no me quedo
    Quisiera ser caramelo de mil colores y aromas.
    Quisiera ser como el tiempo que no le teme a las horas (bis)