diciembre 28, 2009

La zamacueca: Algunas fuentes

El estudio de la zamacueca como uno de los géneros medulares de la identidad musical nacional, antecesora histórica de las marineras costeñas y andinas del Perú, así como de las cuecas chilena y boliviana y de la cueca y zamba argentina, es aún una agenda pendiente. Casi no existen publicaciones académicas dedicadas específicamente a este tema -una más de las aristas incomprensibles de un país tan complejo-, es más, creo que no existen, salvo menciones al género en trabajos de más amplia temática. Han predominado las aproximaciones más que las certezas, sobretodo confiadas a la evocación visual que ofrecen las acuarelas de Pancho Fierro (una evocación parcial, pues Pancho Fierro graficó distintos tipos de zamacuecas, según la clase social: desde las más "decentes" hasta las más "indecentes"). Hay un problema de disponibilidad y/o accesibilidad de fuentes para su reconstrucción histórica y sonora. Para lo primero, se hace necesario hacer una exhaustiva revisión de publicaciones periódicas y no periódicas del siglo XIX e inicios del XX (en el aspecto textual y visual, y no sólo en Lima) y para lo segundo, un buen comienzo es reeditar el "Album sudamericano..." de Claudio Rebagliati, que aunque arregló las notas al gusto "culto" de la época, es uno de los pocos registros en pentagrama que puede encauzar análisis musicológicos para restaurar parte de tan importante memoria sonora, y a partir de ella, proyectarla a posibles creaciones futuras. En lo particular, sospecho que las zamacuecas recreadas en la década de 1960 hayan sonado así en el siglo XIX. Hay testimonios que la describen con acompañamiento de arpa y guitarra... es decir, teniendo tal savia, no era tan africanizada sino más plenamente afro-hispana, y acaso afro-indo-hispana. El otro aspecto pendiente es el de la aproximación interdisciplinaria, pues el estudio del género no sólo se restringe al aspecto musicológico sino que tiene amplias connotaciones en lo sociológico, antropológico, literario, político, y particularmente, en lo historiográfico. No obstante su protagonismo en la interpretación del espíritu musical popular (contra lo que se supone, la zamacueca decimonónica no sólo se cultivó en la zona costeña del país, sino en la sierra. Ver los relatos de Paul Marcoy -Viaje a través de la América del Sur... y Viaje por los valles de la quina-, o José Manuel Valdez y Palacios por ejemplo-) la zamacueca fué considerada por la elites como lesiva a las buenas costumbres, por ello, no se visibilizó y documentó en su real magnitud; antes bien, se censuró. La mayor parte de la información conocida proviene de escritos hechos desde iniciativas particulares o por viajeros extranjeros.
//m. cornejo


Danza  El chocolate según Gabriel Lafond de Lurcy.  Lima, c. 1822 

(en: Canción criolla.  memoria de los nuestro.  Manuel Zanutelli.  Lima,  1999, p. 9)



Danse liménienne (la samacueca) au son de la guitarre et du potiron 
Grabado de F. Forest, basado en un dibujo de Ignacio Merino -muy probablemente de su autoría, por las semejanzas con su cuadro La jarana -, inserto en la novela Martín Paz de Jules Verne (publicada en Musée des familles,  2da serie, t. 9, 1851-1852)  .  Tomado de: Entre lo pintoresco, el costumbrismo y la etnografía... de Pascal Riviale









Zambos bailando zamacueca.  
Grabado costumbrista de Lima de 1850
Archivo del Instituto fotográfico Eugenio Courret




A continuación, algunos documentos accesibles en línea, relacionados a este tema:


Lima, foco peruanizador de Sudamérica - Carlos Vega



Cervantes Virtual
Música y comportamiento festivo de la población negra en Lima colonial - Juan Carlos Estenssoro Fuchs
Arte y literatura en el costumbrismo peruano decimonónico - Maida Watson
Ricardo Palma y la cultura negra - Oswaldo Holguín Callo
Lima y la sociedad peruana - Max Radiguet
Fiestas religiosas y profanas con numerosas viñetas - Carlos Prince
Viaje del Cuzco a Belén en el Gran Pará - José Manuel Valdez y Palacios

Biblioteca Nacional del Perú (bib. virtual)
Acuarelas desconocidas de Pancho Fierro - J. Edgardo Rivera Martínez (Fénix. Revista de la Biblioteca Nacional, Lima, 1969, N° 19, pp. 167-192)

Googlebooks
Los velos y las pieles. Cuerpo, género y reordenamiento social en el Perú republicano - Alicia del Aguila (vista parcial)
Tiempos de infancia y bohemia. Ricardo Palma (1833-1860) - Oswaldo Holguin Callo (vista parcial)
Las huellas de la tirana: De la marinera y su origen - Octavio Santa Cruz (rev. Letras)
Obras teatrales de Felipe Pardo y Aliaga - Cecilia Moreano (vista parcial)
Alezatos del murciélago - Manuel Atanasio Fuentes
Recuerdos de treinta años (1810-1840).  Primera parte - José Zapiola (cap. V:  Música, teatro y baile -parte XIII-)



Audio:


Marinera limeña y Resbalosa (compilación)






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diciembre 17, 2009

Niño Manuelito

Niño Manuelito de Antonio Olave
Es común decir que el nombre del Niño Manuelito proviene de una adaptación fonética que los indios quechuas del Cusco, hicieron de la palabra Emmanuel ("dios con nosotros"), utilizada por los religiosos para catequizarlos durante la Colonia. Sin embargo, existen villancicos españoles que cantaban a un niño Manuel yá por el siglo XVI: "¡Ay Manolito, qué mono que estás, sobre pajuelas y en un portal...". De todos modos, la versión cusqueña del niño Jesús es una versión mestiza que incorpora elementos del animismo andino al tejer las numerosas historias y leyendas que lo arropan. Hoy en día su figura se ha hecho pan andina. Las tallas de data centenaria que han producido y producen los maestros del barrio de San Blas son arquetípicas, sobresaliendo en los últimos tiempos, las que salen del taller del maestro Antonio Olave.

La feria del "Santurantikuy" (algo así como "encuentro" o "mercado" de santos) se celebra desde 1689 todos los 24 de diciembre, allí se venden primorosas figuras para adornar los nacimientos cusqueños, y es la ocasión para que los imagineros muestren a sus Niños Manuelitos en todo su esplendor: de nívea tez y rosadas mejillas, enmarcada con rizos dorados o negros (hechos de cabello humano), despiertos o durmiendo sobre un brazo, risueños o llorando por una espina clavada en el pie, trajeados como "varayoc", como pastorcito, o con trajes finos -de terciopelo bordado o de encajes, o de tejido arabesco-, con chullo, con sombrero o corona de plata, descalzo, con ojotas o delicadas sandalias...

Así como el Niño Manuelito, los villancicos dedicados a él son también mestizos, de inconfundible origen europeo, pero con la impronta en sus notas, del huayno, la cashua, el pukjllay, del tondero, la marinera, el festejo, el panalivio, etc. En un devenir dialéctico, muchos de estos bellos villancicos son también cultivados en centros educativos y en conjuntos musicales y corales de España.
//m. cornejo


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María lavaba
Coro Sonccoytaki (Cusco)
vídeo compartido por Coro Sonccoytaki




Niño Manuelito

Rec. y arreglos: Ricardo Castro Pinto (Cusco)
Disco: "Noche Buena Imperial" (Lima : disco LP IEMPSA, 1947)
vídeo compartido por Frida Ibáñez Ayerve




Niño Manuelito
Arreglo musical: Carlos Sánchez Málaga
Texto: E. Aramburú

Interpretación: Coral Polifónica Sagrada Familia (Madrid)
(Partitura  de  www.atrilcoral.com, Madrid)

vídeo compartido por Coral Polifónica Sagrada Familia (Sa-Fa)


Niño Manuelito, niñito Jesús
nacido en establo siendo el mismo Dios,
humilde su cuna, sin tener más luz,
que noche de luna y estrellita azul.

Dime niño bonito si te falta calor
yo quiero arroparte con mi corazón.

Me quitaré el zapato
para ponértelo en el pie,
bajaré mis vicuñas,
mis carneritos y mi buey.

Te tejeré colchita,
te haré sonaja de cascabel,
déjame estar contigo,
llegar prontito hasta Belén.

No sufras mi niño, si solito estás
contigo mi alma queda en el portal.

Quiero regalarte
un poncho mi bien,
que te quite el frío
que hoy hace en Belén.

Que tu madre, María,
y tu padre, José,
pongan en tu cuna
yo te arroparé.


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Enlaces

Santurantikuy, ayer, hoy y  mañana - M.H. Romero Pacheco
Villancicos peruanos - Navidad peruana
Melodías de villancicos populares peruanos (formato midi)
Disco "Navidad peruana" (1986)
Composiciones corales navideñas (1965)




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diciembre 05, 2009

Dos villancicos cusqueños y un nacimiento colonial de Arequipa


Fuente:
Revista "Variedades" (supl. "El Peruano")
Lima, 22 de diciembre de 2008, pp.6-7
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El baúl de Nochebuena
Texto y foto: Rocío Méndez Carvajal



El monasterio arequipeño de Santa Teresa exhibe el Baúl de la Natividad, de más de tres siglos, que contiene 12 pasajes bíblicos y 150 imágenes talladas en madera.




En arte religioso virreinal podría decirse que Arequipa no lo ha mostrado todo y que en los conventos, monasterios y templos de la ciudad se guardan sorprendentes piezas aún no vistas por el público. Durante años fueron celosamente guardadas, pero han empezado a ver la luz dando gratas sorpresas. El Baúl de la Natividad, de propiedad del Monasterio de Santa Teresa, es uno de ellos. Recién en junio de 2005 fue expuesto al público junto a otras piezas que datan del siglo XVII.

Llegó al monasterio en 1730. Está conformado por una gran caja de madera cuya pared delantera y laterales se abren mostrando las más de 100 figuras humanas y 50 piezas de animales que moran en su interior. La obra se complementa con un conjunto de árboles, montañas, arquitectura y tallas doradas y policromadas que enmarcan y delimitan espacios.

Delicadeza artística

En total, 12 pasajes bíblicos fueron recreados en el "baúl": la escena de la Natividad, la adoración de los pastores, la adoración de los ángeles, la llegada de los Reyes Magos, el jardín del Edén, la huída a Egipto, la matanza de los inocentes, la visita de la Virgen a Santa Isabel, el Niño Jesús entre los doctores, la Anunciación y el bautismo de Cristo, todos confeccionados con delicadeza artística.

Cada imagen mide 12 centímetros de alto. La mayoría está íntegramente tallada en madera, algunas son de maguey y tela encolada; los animales fueron hechos de pasta modelada. La arquitectura es de madera tallada y las montañas de maguey, tela encolada, cristales de cuarzo y mica natural triturada. Todas las imágenes son polícromas y tienen dorado a punta de pincel con oro en polvo.

El director del Museo de Arte Virreinal de Santa Teresa, Franz Grupp, explica que el Baúl de la Natividad es una de las piezas más admiradas por los visitantes, especialmente en temporada de Navidad. La gente le reconoce no solo la calidad artística sino también el buen estado de conservación pese a los más de tres siglos transcurridos.

El Baúl de la Natividad fue mandado hacer a Quito por un sacerdote apellidado Arbe –años antes esta misma familia donó las tierras donde se edificó el complejo religioso–, que llegó a Arequipa a lomo de mula según las crónicas que atesora el monasterio.

Por las características estilísticas de las piezas, Grupp y la historiadora de arte Zully Mercado consideran que todas las imágenes y demás accesorios debieron llegar del país del norte, mientras que el baúl en sí debió ser hecho y armado en la región, porque el panel del fondo tiene todas las características de la pintura de la Escuela Cuzqueña.

Según la historia, los baúles originalmente tenían una función catequista, por ello se representaban en su interior diversas escenas de la historia sagrada. En el caso del Baúl de Santa Teresa, que fue expresamente confeccionado para el monasterio, se prevé que fue hecho solo para ser usado como pieza principal en las fiestas navideñas, aunque por años esta obra fue desconocida para Arequipa.

En el Perú existen otras piezas similares, pero ninguna como la arequipeña, que se diferencia en tamaño, calidad artística y estado de conservación de la que existe en el Monasterio de Santa Catalina en el Cusco y en el Museo Pedro de Osma en Lima.

El Baúl de la Natividad, antes de ser mostrado al público, tuvo que pasar por un cuidadoso proceso de limpieza y reubicación de piezas y partes desprendidas, trabajo que demandó un año para luego ser mostrado como una de las más de 800 piezas con las que cuenta el Museo de Arte Virreinal de Santa Teresa.

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Audio



[1]
Niño Manuelito
Este audio proviene del disco "Noche Buena Imperial" con el Coro Polifónico de la Municipalidad del Cusco, dirigido por Ricardo Castro Pinto (1947)




[2]Allá baja Jesucristo
Este audio, interpretado por Los Campesinosproviene del disco "Navidad peruana" (1986) que está en este buen blog. Sobre este disco, vale citar a Alfonsina Barrionuevo:
"...En su larga y fecunda vida [Ricardo Castro Pintofué captando una serie de piezas religiosas y populares. Alguna vez trabajamos con él y su hijo, que siguió sus pasos con villancicos que grabamos en un disco de acetato para un gran admirador de la música andina, el ingeniero David Ballón Vera, de la Minera Kananga. Un disco de antología con las voces de Teresa Guedes, las Hermanitas Sánchez, Ñusta Nativa, Los Campesinos, entre otros, y el Coro."




Allá baja Jesucristo
con sus rayos de cristal,
alumbrando el universo
con sus rayos de cristal

Alegría, alegría
por el día de Navidad

De aquel tronco nace la rama
de la rama nace la flor
de la flor nace María
y de María el Redentor

Alegría, alegría
por el día de Navidad



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Enlace




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