febrero 21, 2009

Andahuaylillas: Sonidos recuperados

Esta nota es importante por referirse a la restauración y puesta en valor de dos órganos de inicios del siglo XVII que habían enmudecido hace varias generaciones, más que por la acción del tiempo, por la innacción humana. La nota pone énfasis en el objetivo de mejorar la afluencia del turismo, algo que sin duda beneficiaría a la población y a la Iglesia, sin embargo, esta nueva oportunidad que tiene la música barroca en Andahuaylillas, seguramente se orientará también hacia la sensibilización y re-apropiación de los propios pobladores, de este patrimonio silenciado de sus antepasados, a fin de que los espíritus, y no sólo los bolsillos, sean llenados. Lo que dice el maestro organero Juan Capristano: "Es como si mis hijos muertos volvieran a vivir..." da la pauta de todo.
// m.c.d.



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Fuente:
Revista Somos N° 1159
Lima : El Comercio, 21/02/09, pp. 38-39
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Acorde imperial
Restauración de órganos coloniales en Andahuaylillas enriquece la oferta turística cultural cusqueña

Un importante proyecto de cooperación francesa en el Perú permitió la puesta en valor de dos órganos coloniales, posiblemente los más antiguos de Sudamérica, ubicados en la iglesia de Andahuaylillas, en Cusco. Los instrumentos, auténticas reliquias hechas en Perú, son patrimonio de un pueblo que espera en el futuro que sus monumentos restaurados tengan un correlato en la generación de recursos por el turismo.



Texto: Oscar García
Foto: Alejandro Gonzáles


A ojos del visitante, Andahuaylillas podría parecer otro hermoso pueblecito de los muchos que hay repartidos a lo largo de la cordillera andina. Un cielo azul que hiere la vista, un aire frío que sopla y reseca la nariz, un sol que agrede los hombros y un fondo de cerros imperturbables que son perfecta muestra de ese sentimiento de eternidad que se respira en toda la sierra. Pero Andahuaylillas es más que una postal cliché. Pocos saben que en este pequeño poblado al sur del Cusco se halló la primera partitura polifónica impresa en suelo americano, lo que la convierte en la cuna de la música barroca en Latinoamérica. Más aún, su iglesia principal, San Pedro Apóstol, conocida como la "Sixtina de América", guarda en su altillo dos vestigios de las épocas en que la evangelización se llevaba no solo por la vía del miedo y la inquisición, sino por el arte y la belleza.


Sonidos sublimes

Hasta hace poco los órganos de la iglesia de Andahuaylillas, dos bellos instrumentos aerófonos compuestos por cajas de madera, teclas, fuelles y tubería de metal, habían sucumbido al asma que sobreviene a objetos tan antiguos que datan de inicios del siglo XVII. Uno de ellos, el pequeño, alcanzó a deleitar a los actuales habitantes del lugar. El sonido del otro, el grande, solo sobrevive en la memoria de los antiguos. "Mi padre sí lo escuchó, cuando era niño", comenta un lugareño atraído por la multitud que se ha reunido para presenciar el día en que los órganos de su parroquia vuelvan a sonar. "Dicen que un curioso se llevó el tubo principal pensando que era de plata, y el grande dejó de sonar".

Nadie lo sabe, en verdad. Lo que sí es cierto es que no hay que ser creyente para dejarse embargar por una emoción sublime ni bien se entra a la capilla. Techos arabescos, artesonado mudéjar, espejos venecianos, un exquisito trabajo en pan de oro, plata repujada y un Murillo auténtico: La Inmaculada Concepción, traído por Juan Pérez Bocanegra. Tanta maravilla, sumada alas acciones de restauración que se han dado, ha hecho que el turismo en los últimos cuatro años haya despegado de modo exponencial. "Cuando yo llegué en el año 97 como párroco -cuenta el padre jesuita Luís Herrera, impulsor en la puesta en valor del templo- acá teníamos 10 mil turistas al año. Los ingresos apenas nos daban para el mantenimiento básico de la iglesia. Ahora podemos llegar a 80 mil y la tendencia sigue en alza".

Arriba, en el altillo destinado a los músicos, aguardan los instrumentos. Estos han sido restaurados por un equipo de expertos comandados por el maestro organero Jean Francois Dupont. "Aunque no lo creas, esto que hago es una profesión y es muy común en Europa", sonríe el francés que ha estado los últimos años en América Latina, reparando órganos en Santa Ana (Bolivia), Valparaíso (Chile) y Cusco (primero en la Catedral de la ciudad y ahora en Andahuaylillas). "En Europa construyo nuevos pero en América solo hago restauración. Cuando vi por primera vez el órgano grande de Andahuaylillas estaba hecho una ruina. Pensé que no lo íbamos a conseguir. Fueron ocho semanas de trabajo pero estamos bastante contentos con los resultados. Lo interesante de esto es que nos hemos dado cuenta de que la manufactura original de estos es local. Acá tuvo que haber una escuela importante de fabricación o un artesano excepcional". La restauración los ha que denotan por su estilo pictórico que fueron hechos hace por lo menos cuatro siglos. A simple vista parecen parientes del piano, pero no es así. Según el actual director del Conservatorio Nacional, Fernando de Lucchi, estos tienen que ver más con la flauta que con otro instrumento. "El primer órgano hidráulico lo hizo Ctesibios de Alejandría, allá por el 200 o 300 a.C. Es muy anterior al piano. Ahora, la disposición de las teclas parecida al piano responde en verdad al modelo diatónico que viene de la Grecia antigua". Los órganos se tocan a cuatro manos. Uno opera el instrumento, moviendo palancas y cambiando las distintas voces (de trompeta, acuática), el otro ejecuta la música, que es expelida a través de tubos que le dan al ambiente una atmósfera de recogimiento litúrgico.

De vuelta a la vida

Los órganos sonaron otra vez en Andahuaylillas el 31 de octubre del 2008, gracias a la acción conjunta de la cooperación internacional (Los fondos Contravalor Perú-Francia), la asociación Jesús Obrero Ccaijo, promovida por la compañía de Jesús, y Couvent: el Centro Internacional de los Caminos del Barroco. Fue una ceremonia en donde la nota sentida la puso Juan Capristano, de 75 años, el humilde organero de la iglesia que se había desempeñado en esa función desde los 13 años hasta el día en que sus instrumentos enmudecieron. "Es como si mis hijos muertos volvieran a vivir", confesó. Aún con sus dedos deformes por la artritis, el hombre regaló un repertorio de música sacra para el deleite de una audiencia que le correspondió con una ovación. También estuvieron en la fiesta destacados organistas del mundo como Francis Chapelet, Uriel Valadeau y Camilo Brandi, entre otros. Se espera que lo hecho aquí sirva para mejorar la calidad de vida de la población rural y urbana de bajos ingresos, vía el potencial atractivo turístico que puedan generar. Que así sea, entonces, que es otro modo de decir Amén.


Video
Hanac Pachap Cussicuinin
Coro de Niños de los pueblos de Andahuaylillas, Huaro y Urcos
Realización: Angel Romero




Enlaces


Página web de la Iglesia de Andahuaylillas
Inauguración de los órganos históricos de Andahuaylillas - Embajada de Francia
Hanac Pachap Cussicuinin: Primera composición en lengua indígena, impresa en América
Breve semblanza del órgano barroco andino - Enrique Alejandro Godoy
Himnos quechuas - Theo Tupayachi


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febrero 18, 2009

Huaynos viajeros


Los huaynos de la tradición popular se transmiten por vía oral y suelen viajar en boca de cantores anónimos por muchas zonas, donde las letras y los estilos de cantar varían. En general, no tienen título, la necesidad de ponerles título es de hace algunas décadas. El huayno "Olivo verde" es casi igual al huayno "Golondrina viajera", que con la misma melodía, dice:

Golondrina viajera enséñame tu camino (bis)
para poder escaparme y librarme del destino (bis)
Me dices que no conoces la yerba del sahuallullo (bis)
cómo no reconocer a la mujer que fué tuya (bis)
Al pie de un olivo verde, dos amantes se separan (bis)
como el olivo es amargo, más amargo es separarse (bis)
Cuando doblen las campanas no preguntes quién ha muerto (bis)
porque lejos de tu vista, se ausenta la vida mía (bis)


Y aqui hay otra versión con arpa, en la voz de Yolanda Isla.

"Que encanto tienen tus ojos" fue grabado por Las Hermanas Madrid para el sello Iempsa a inicios de los 60, en un LP titulado precisamente "Que encanto tienen tus ojos", tiene también varias versiones, una de las más destacadas en los últimos años es la de Martina Portocarrero.


Audio 


Olivo verde
D.R .
Huayno de Ayacucho
Interpretación: Nancy Manchego (de Apurímac)
video compartido por Nancy Manchego
 
Al pie de un olivo verde,
dos amantes se separan,
como el olivo es amargo,
así amargo es separarse.
Palomita bordadora,
que bordas con hilo negro
bórdame este corazón,
con los hilos del olvido.
Si vieras mi corazón,
cómo lo han hecho las penas,
compasión por mí sintieras,
aunque amor ya no tuvieras.
Cuando doblen las campanas,
no preguntes quién ha muerto,
porque lejos de tu vida,
se acaba la vida mía.






Que encanto tienen tus ojos
Autor: Juan José Huirse
Huayño de Puno

Interpretación: Hermanas Madrid
video compartido por Virginia Madrid Pérez

Que encanto tienen tus ojos,
o qué misterios del cielo (bis)
Que si me miran me matan viday,
si no me miran me muero (bis)
Yo no quisiera haber sido,
ciega para nunca verte
Por que el deseo de mirarte, viday
es deseo de quererte
Acaso para quererme,
te puse puñal al pecho (bis)
Te quiero sin que me quieras, viday
aunque la vida me cueste (bis)
No te pido que me quieras,
tampoco que me aborrezcas (bis)
Sólo quiero que recuerdes, viday
lo mucho que te he querido (bis)



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febrero 06, 2009

Identidad musical en Arequipa: Aún es tiempo



...no se llega a carpintero, más que haciéndose sensible a los signos del bosque
Proust y los signos - Gilles Deleuze



Muchas de las expresiones de música y baile de creación popular en la ciudad de Arequipa, esas que caracterizan la idiosincracia de la población, tanto de la urbe como de los distritos rurales aledaños, están quedando en el recuerdo de las personas mayores de 40, están dejando de ser parte sustancial de la cultura viva local, esa que dá sentido y horizonte común a una colectividad. Las razones inmediatas citadas por propios y extraños son los de la emigración de los hijos "castizos", y la inmigracion de nuevos pobladores, provenientes principalmente de Puno, pero de manera notoria también, de las provincias altas de Arequipa, de Cuzco, Apurimac, Ayacucho, Moquegua, Tacna, e incluso Bolivia. Estos nuevos pobladores traen consigo sus bagajes, sus proyectos propios, y vienen a re-ocupar espacios antiguos, u ocupar espacios nuevos, configurando una ciudad en acelerado proceso de expansión, densificación y reestructuración. La otrora orgullosa ciudad de ccalas y lonccos, se vá haciendo más cobriza. Para la mayoría de arequipeños, esto es más un problema, una amenaza, que un desafío propositivo. Aún hay racismo, y un localismo obtuso, es verdad.

El desborde popular no sólo ha sido un fenómeno limeño, sino de todas las ciudades importantes del país. En el caso específico de Arequipa, se trata del vuelco de una ciudad profundamente hispano-mestiza, agraria, de un conservadurismo conventual, aislada por la propia geografía, a una ciudad globalizada a partir de 1871, merced al ferrocarril y el boom lanero, y abierta a las ideas liberales del progreso. A partir de entonces, la pujanza comercial e industrial de la ciudad -con sus bemoles- ha sido constante hasta los años 80 más o menos, cuando confluye todo para el desborde: violencia política que atrae a los migrantes sur-andinos, crisis económica que expulsa a los/as jóvenes del lugar en busca de mejores horizontes. La hiperinflación de Alan García y el neoliberalismo fujimorista ahogaron hasta el límite lo que fuera el sólido estrato de la burguesía arequipeña. La pequeña y mediana empresa se basó frecuentemente en una especie de corporativismo familiar, un esquema poco competitivo bajo las nuevas, frías reglas del libre mercado.

Así las cosas, cómo se configura el imaginario colectivo de la ciudad, llena de jóvenes recién llegados, o nacidos de padres migrantes, cuánto permanece de las tradicionales redes sociales arequipeñas, que sustentaban fiestas y ritos propiamente arequipeños. Varias de ellas, como la de la Virgen del Rosario en el Barrio del Solar (mi barrio), han venido "a menos", pues sus hijos, los curtidores, padecieron sin atenuentes los embates de las reformas neoliberales. Todavía está en mi retina, cómo la Virgen hacía su retorno triunfal a la capilla en andas de hermanos, primos, tíos, y amigos, al son de una jocunda marinera, balanceada de aquí para allá con fervor. Aún percibo la entrada del "ccapo", con los estoicos burritos que bajaban por el "Resbalón" en medio del estruendo de la banda de música, el jolgorio de la ronda alrededor de la yareta en llamas... los imponentes castillos donados por los mayordomos, ora un tío, ora un hermano, ora el abuelo yá yaciente... la emoción de las luces arabescas en el cielo estrellado... el olor de los pétalos de rosa y del incienso... el tiempo envuelve los recuerdos con mayor ternura.


Nicanor Abarca Puma. Foto: Dale A. Olsen, 1979 (En: The Garland Handbook of Latin American Music, Dale A. Olsen & Daniel Sheehy. Nueva York : Routledge, 2007, 2da. ed., p. 445). Leyenda: "A charango maker and player of Arequipa, Perú, plays a Charango de Caja. Resembling a small guitar, it has five triple courses of metal strings".
Este libro va acompañado de una selección de audios; uno de ellos es el N° 24: Quién ha visto aquél volcán, yaraví de Puquina, Arequipa, interpretado por Nicanor Abarca Puma en charango, grabado por Olsen el 12 de agosto de 1979 en Arequipa.

Hace pocos días, visté la casa musical "Abarca" en la cuadra dos del Puente Bolognesi (el Puente Viejo). El hijo de Don Nicanor Abarca, Juan Carlos Abarca Huirse, tuvo la amabilidad de conversar un ratito acerca de su padre, notable constructor de instrumentos musicales y ejecutante de cuerdas (charango en particular), fallecido en el año 2002. Comentó que su padre fué amigo de muchos músicos de Arequipa, como el Torito Muñoz Alpaca ("desde jóvenes hasta el final"), Don Félix Valdivia, los integrantes del Conjunto de Cuerdas Arequipa, y tantos más. Que antes, la música unía a las clases sociales, que Don Nicanor era muy convocado a participar en fechas festivas, tanto privadas como públicas, no sólo por lo amigos sino por intituciones como el Concejo Municipal, el Jockey Club, la Peña Taurina, el Centro Musical Arequipa, etc. Comentó que Don Alipio Sosa (un tío mío) era muy amigo de él, que como otros curtidores, lo llamaba para tocar en la fiesta de la Virgen del Rosario (1). Dice que acudía con su charango, con dos mandolinas y dos guitarras. Que en general, su estilo era "más clásico" que folkórico. Al preguntar si su padre había hecho grabaciones, dijo que lamentablemente no, que tocaba informalmente entre amigos, que Otilia Abarca Huirse, una hermana suya, guarda algunos documentos y grabaciones, y que existe un tema insertado en los LPs del libro de Juan Guillermo Carpio Muñoz "Arequipa, música y pueblo" (1983). La familia Abarca lleva más de cinco generaciones (unos 160 a 170 años) construyendo guitarras, charangos y otros cordófonos en Arequipa (y también en Cusco, donde Don Nicanor vivió muchos años de su juventud). (2).

Mencionó algunos aspectos de la crisis de la identidad musical arequipeña:
  • La Escuela Superior de de Música Duncker Lavalle sólo enseña música clásica, no tiene mayor apertura a trabajar los intrumentos nativos y la música popular. Ha abierto un "Taller de Arte Nativo" en el que se trabajan mayormente temas de "música latinoamericana"; es decir, no investiga los verdaderos géneros musicales indígena-mestizos del Perú, y específicamente de Arequipa tan auténticos y ricos. La otra escuela de música que hay en Arequipa es la Escuela de Artes de la UNSA.
  • Las estudiantinas universitarias tocan mayormente temas de afuera, no rescatan mucho lo local.
  • Estudiar música es más accesible que antes (cuando sólo lo hacían los que tenía plata) pero dedicarse a ella es como "morirse de hambre".
  • Los repertorios que se manejan son muy trillados, no hay voluntad de trabajar la variedad existente, tanto en la música nacional, internacional, como local. Don Armando Tejada, intérprete de cuerdas (guitarra, mandolina), conocedor de la música arequipeña, llegó al rato a la tienda y confirmó eso; nos mostró un abultado compendio de temas de música peruana que había hecho.
Esto -sumado a apreciaciones personales- lleva a deducir que no hay un espacio óptimo para desarrollarse como musico profesional, ni mucho menos, para explorar las potencialidades de la música popular local hacia una nueva creación musical de calidad. Que los nuevos músicos, se limitan a repertorios convencionales (sean de musica "culta" como "popular"), que no hay proyección hacia la creación y la innovación en base a la afirmación de una identidad musical local. Que esto es el correlato de la falta de rumbo para dar políticas culturales locales de proyección nacional y (por qué no) internacional, de la falta de interés de la misma población en transmitir a los hijos la valoración de las tradiciones propias, de la alienación violenta que producen los medios masivos de comunicación en los jóvenes, amén de la acelerada reestructuración social y cultural que incorpora nuevos paisajes musicales que aún no están plenamente reconocidos ni legitimados.
Dos flancos de trabajo se presentan ante este panorama: el rescate orgánico y planificado de la hermosa música tradicional popular de Arequipa, y la incorporación y reconocimiento de los bagajes culturales (en este caso musicales) que traen los migrantes a la ciudad. He observado que los jóvenes migrantes se despojan totalmente de todo símbolo que los vincule a sus raíces, desde la vestimenta, hasta el habla y las preferencias musicales. Casi todo es tecnocumbia, regguetón, rock, y "música latinoamericana" trillada. El problema de la aculturación no es sólo de los/as jóvenes arequipeños, sino de los/as jóvenes migrantes. Qué ciudad orgullosamente regionalista puede resultar de eso.
Soñar con una Arequipa multicultural donde dialoguen las diferencias para el recíproco enriquecimiento, parece pasar necesariamente por debatir el tipo de bienestar y progreso que necesita: una ciudad comercial amorfa, receptora pasiva y sin identidad, o una ciudad orientada a pensar y hacer florecer las potencialidades creativas de sus agentes. Para lo segundo, tiene harto capital.
//marcela cornejo

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(1) Una hermana mayor recuerda de su niñez, cómo nuestro abuelo, Aniceto Cornejo, lo solía contratar para la fiesta, ello hasta el año 1962 o 63 aproximadamente, cuando opta por contratar bandas de músicos.
(2) Don Nicanor Abarca participó en el programa "La Hora del Charango", que promovió Humberto Vidal Unda en el Cusco desde 1937 con el objetivo de promover la identidad musical cusqueña. El espacio se complementaba con discursos, poemas, melopeas, amén de propaganda turística. Si bien inicialmente participaban sólo artistas cusqueños, a partir del segundo año, ya conformado el Comité Organizador, se invitó para el primer programa a artistas de otros departamentos como Arequipa, Apurímac, Puno y Ayacucho. Mendoza ofrece datos de la participación de un dúo de charango y guitarra compuesto por Nicanor Abarca y Eulogio Salinas, interpretando el huayno "Despedida". Timoteo Abarca, padre de Don NIcanor, a dúo con Emilio Valdivia interpretaron el yaraví arequipeño "Los vendavales" y el huayno criollo "Toro pinto". Timoteo Abarca interpretó también un huayno en solo de charango titulado "Cuculí". Otros artistas arequipeños que participaron en esa ocasión fueron el dúo Cárdenas-Marroquín, que interpretó el yaraví "Quejas". Mendoza no especifica si las hermanas Hilda y Olinda Ramos Guevara eran de Arequipa, ellas interpretaron el yaraví "El volcán" y el huayno "Mayo rata-rata" (Zoila Mendoza, en "Crear y sentir lo nuestro..." Lima : PUCP, 2006, pp. 144-145).
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Caymeñita - pampeña
Autor: Víctor Neves Bengoa

Interpretan: Hermanos Neves Bengoa
Subido por: Arequipa Leyenda



Caymeñita, ay que bonita
de la campiña florida eres tú
cielito azul, chacra verde
pueblo aromado de flores y frutos
Esta pampeña pa'  las caymeñas
bellas muchachas arequipeñas
son hijas del Misti,
tierra hermosa del sol
[...]





Arequipa - pampeña
Autor: Porfirio Urday Fernández 
Interpreta: Conjunto Musical Condesuyos
Subido por: Arequipa Leyenda



Arequipa siempre hermosa
de blancura inmaculada
sus pintores la esbozan
como una perla engastada
como una perla engastada
Centinela de avanzada
es su Misti portentoso
su silueta desde el alba
se dibuja majestuosa
se dibuja majestuosa
Por entre ramas de sauces
de verdes campos floridos
el Chili extiende su cauce 
rodando con suave ruido
rodando con suave ruido
En su cielo azul
en la inmensidad
brilla siempre el sol
con temeridad



Arequipa, hermosa tierra - valse arequipeño (estilo criollo)
Interpretación: Martha y Enrique (acompaña Manolo Avalos y su Conjunto)
Compositora: Matilde Ramirez de Velásquez
Audio compartido por Darío Mejía


Arequipa, hermosa tierra 
de noble estirpe y añeja
de música dulce y suave 
de magnífica belleza
De coloniales facciones,
de lujosa antigüedad,
la Plaza de Armas, Portales
y [vetusta] Catedral
El bello azul de tu cielo
tus paisajes, tu campiña
y el Vallecito que añora
tantos sueños como anhelos
Románticos siempre fueron
tus músicos, tus poetas
y tu volcán siempre erguido
como un símbolo de ensueño
Se va escuchando a lo lejos
la dulce voz de la alondra
y con azules reflejos
va amaneciendo la aurora
Dichosa cuna de héroes
de [...] y valiente
Curioso fresco en el cielo
por las nubes,
va enmarcado para siempre.



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Enlaces


Algunas marineras de Arequipa
Notas sobre el charango en Arequipa
Poética al pie del volcán: yaraví
Soleada lejanía del alma