enero 12, 2010

Rescate sonoro: José de Orejón y Aparicio



La obra de José de Orejón y Aparicio es muy poco conocida en nuestro medio, como muy poco conocida debe ser en realidad el conjunto de la música que se desarrolló en el Virreinato del Perú. Esto no sólo se debe al consabido problema de la falta de buenas políticas educativas y culturales, sino a que hay mucho aún por descubrir, investigar y difundir. Los especialistas en esta música antigua, coinciden en que no sólo en el Perú sino en América Latina en general, se vive recién en las últimas décadas, un re-descubrimiento de estos legados sonoros, tan ricos como trascendentes para reflexionar la historia cultural de Hispanoamérica desde nuevas luces. La etapa de descubrimientos de documentos y -sobretodo- partituras está en pleno desenvolvimiento; cada vez que se edita un buen libro o se graban discos con música inédita, el deslumbramiento se da, tanto desde el lado europeo como desde el americano. Sin embargo es percibible que en el Perú no hay plena conciencia de tan gratos sucesos, más allá de una minoría muy bien informada.

Entre agosto y setiembre del 2009, se hizo en Buenos Aires y Lima respectivamente, la presentación de un libro y tres CDs en que se compila la obra de uno de los principales compositores de música barroca en América, un músico especial no sólo por ser nacido aquí (los maestros de capilla solían ser españoles), por ser muy probablemente mestizo, sino sobretodo por su calidad compositiva, de estilo muy personal, aún cuando tributario de la influencia italiana. Aparte de ello, la publicación de su obra significa un rescate azaroso, debido a que las partituras originales "desaparecieron" de los anaqueles del Archivo Arzobispal de Lima, donde se conservaron hasta fines de la década de 1980. De no haber sido por los negativos que hizo oportunamente la investigadora argentina Carmen García Muñoz, y que legara a su muerte en 1998 al Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega de la Universidad Católica de Argentina, no tendríamos más de unas pocas piezas que transcribieron con anterioridad Andrés Sas y Robert Stevenson, es decir quedaría mutilada tan preciosa porción de nuestra memoria musical.

Vale citar de este link lo siguiente:
  • "...durante este año el Instituto realizó su primer[a] publicación internacional fruto de un convenio con la Universidad Católica Sedes Sapi[e]ntiae de Lima y el Centro Hanacpachac [...]. Esta publicación: "JOSE DE OREJON Y APARICIO: LA MUSICA Y SU CONTEXTO. LA CATEDRAL DE LIMA EN EL ESPLENDOR DEL BARROCO VIRREINAL AMERICANO" contiene un prólogo del Maestro José Quezada Macchiavello, dos artículos de fondo a cargo de los investigadores Luis Villacorta (Perú), Diana Fernández Calvo (Argentina) y Roxana Gardes de Fernández y veinte obras transcriptas por el equipo de investigación del IIMCV (Directora Diana Fernández Calvo, investigadores Julián Mosca, Diego Alberton, Arturo Fernandez, Laura Desmoures. Emiliano García Perez y Santiago Vázquez Baré). Las transcripciones están precedidas por facsímiles del manuscrito y poseen el incipit de cada parte. Estas veinte obras fueron grabadas por el conjunto Lima Triumphante dirigido por Jose Quezada Macchiavello y los dos CD[*] se adjuntan a la publicación en formato papel..."
De acuerdo al tomo II de "La Música en la Catedral de Lima" de Andrés Sas (1972), José de Orejón y Aparicio nació en Huacho en 1706 y falleció en Lima en 1765. Fue sacerdote, cantor, organista, y sobretodo, gran compositor. Su nombramiento como Maestro de Capilla de la Catedral de Lima supo de incomprensibles postergaciones dados los probados méritos y el gran telento que demostró durante una vida dedicada a la música: desde los nueve años ingresó al Coro de Música de la Catedral, posteriormente ejerció como maestro organista en rangos ascendentes, hasta que en 1760, 5 años antes de su muerte, se le dió recién el nombramiento de Maestro de Capilla, pero interino. En abril de 1764, 13 meses antes de morir, el nombramiento debido llega. Qué razones hubo para este maltrato, vaya a saber si un mayor escudriñamiento de documentos históricos permite que se diluciden, lo cierto es que el maestro debe haber compuesto sus obras admirables desde antes de ser nombrado, cuando aún era maestro organista. Compuso principalmente, duetos, arias de solo y muchos villancicos.

//m. cornejo


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[*] Son  tres CDs



Archivo digital , accesible desde la bibliotecadigital.uca.edu.ar


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Video

Mariposa de sus rayos
Recitativo y aria
Soprano: Lola Márquez




Recitativo
Ya que el sol misterioso
sale embozado con la blanca nube
a ser enigma a la piedad patente,
mi afecto reverente se niega a los sentidos
mientras sube a contemplar
el cerco luminoso
que le estrecha glorioso,
pues de mis ojos no podrá el desvelo
registrar tanta luz, sin luz del cielo

Aria
Mariposa de sus rayos,
ronda el alma fervorosa
esa esfera prodigiosa,
con las alas de la fe.
Y aunque sienta los desmayos
que el dolor causarle pueda,
del fervor no retroceda
cuando mas doliente esté



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