mayo 27, 2012

"Doce Pares de Francia en el ande peruano"

Por lo poco que he podido ir revisando, la teatralización  de la leyenda de los Doce Pares de Francia, que hunde raíces en los cantares de gesta de época medieval ha sido  desde inicios de la Colonia, generalizada en Latinoamérica.  En espacios de población indígena, tomó forma de auto sacramental  religioso destinado a la  catequización; ello explicaría su presencia aún vigorosa en estos pueblos.  Hoy sobrevive con fuerza en núcleos indígenas de  Mesoamérica (Guatemala y México), y por las fuentes, tuvo también bastante vigor en los Andes Centrales.  A través del Códice Trujillo del Perú (T. II,  lámina E 44)  podemos ver que se  escenificaba en la costa norte, por ejemplo.  
En espacios más mestizos y urbanos la memoria de este antiguo cantar también tuvo vigor bajo otras formas evocativas, como es el caso de los doce decimistas negros  del barrio de Malambo  en la Lima  de inicios de siglo XX, muy populares por su ágil improvisación  de cantos de jarana y amorfinos, conocidos como los  Doce Pares de Francia.   Llama la atención la fuerza que tienen estas tradiciones orales  que incluyen largos recitados en verso, más aún en los pueblos iletrados, característica que le ha dado al cancionero popular hispanoamericano virtudes tan especialmente ecuménicas.
En las escenificaciones derivadas de los autos sacramentales que aún se hacen hoy, el teatro, la danza y el canto se fusionan y en cada cual, hay  mestizaje y sincretismo.   Subsisten por ejemplo -acaso ya de forma adaptada o limitada- en comunidades  (ex-ayllus) del Bajo Piura,  Huamantanga (relacionada a la fiesta de moros y critianos)  y  Pampacocha  (lugar del estudio de campo del siguiente texto).  En Pampacocha  las Pallas de Carlomagno tienen presencia relevante.  En general, en varios pueblos de la sierra de Ancash y Lima (y probablemente de otros departamentos), las Pallas, personajes de origen prehispánico,  son elementos muy importantes del sincretismo que se expresa en las fiestas religiosas.  Sobresalen no sólo por el primor y la variedad de sus trajes (ejemplo 1, ejemplo 2, ejemplo 3), sino por su forma de cantar y danzar.
///m. cornejo




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Folklore Americano
Lima : órgano del Comité Interamericano de Folklore
Año XVII-XVIII, N° 16, 1969-70, pp. 211-229
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Doce Pares de Francia en el ande peruano
María Angélica Ruiz


ubicación geográfica

Desde el año 1964 nos hemos acercado a la Comunidad Pampacocha -Yase tratando de estudiar la misma mediante el relevamiento de todas las fiestas que constituyen su ciclo anual. Considerábamos. que a través del conocimiento de todos los rituales agrario-religiosos-nos sería posible penetrar en su estructura de pensamiento y alcanzar un relevamiento de sus técnicas económicas, organización social y de-su cosmovisión.

Es así como a fines del año 1965, doña Julia Amaya, comunera y comadre (1), nos informo sobre una de las representaciones más queridas que efectúan en el núcleo arcaico de la comunidad, entregándonos generosamente la noticia sobre la supervivencia de Carlomagno, Oliveros, Fierabras, Almirante Balán, etc.

Solo el 14 de setiembre de 1968 pudimos registrar la fiesta, que los comuneros denominan "invención” o Historia de Carlomagno, y relevar el fenómeno folklórico que describimos a continuación.

Un comunero de Pampacocha, mayordomo (2) el pasado año de la fiesta del santo patrono, el 1 4 de setiembre, día de la Exaltación de la Cruz, perdió dos vacas lecheras que se despenaron por los cerros. Algunos días mas tarde, un torito nuevo corrió igual suerte. Las gentes rnurmuran y las mujeres protestan porque el mayordomo se comprometió a "pasar la fiesta" y organizar la tan querida representación de la "Historia de Carlomagno y los Doce Pares de Francia" y faltando algunos días, desistió de llevar a cabo la misma.

- "El santo patrono es bien castigoso!" dice Mama Pancha.

En la provincia de Canta distrito de Santa Rosa de Quives y a 3.358 metros de altitud, se encuentra Pampacocha descansando entre los cerros Anaika y Cullpe. Componen el poblado un agrupamiento de 58 viviendas de planta rectangular, paredes de adobe y piedra, algunas de dos pisos, balcones y puertas de madera y techo a dos aguas. Una iglesia colonial y la escuela, que funciona en la casa comunal, se destacan de entre el grupo de viviendas.

Pampacocha forma parte de la Comunidad Pampacocha-Yase, especialmente distribuidos ambos núcleos de población, en la parte alta y la parte baja, a orillas del Rio Chillón y de la Quebrada de Araguay, limitando al norte con la Comunidad Apio-Viscas y la Comunidad de San Lorenzo; al sur de Anaika-Collo; al este con Lachaqui y Araguay y al oeste con Huamantanga y Puruchuco.

La superficie de la Comunidad abarca 5.906 hectáreas y de acuerdo al censo del año 1960, acusa 358 habitantes. El censo que realizáramos con los alumnos de Primer Ano de Ciencias de la Universidad Peruana Cayetano Heredia en enero de 1970, da cifras aproximadas: 316 habitantes y 93 personas emigradas a Lima, que tienen frecuente contacto con la Comunidad, ya que mantienen sus cultivos y viviendas y regresan para levantar las cosechas y para las fiestas rituales.

Yaso se encuentra a 1.600 metres sobre el nivel del mar y en el km. 76 de la carretera a Canta. Las actividades económicas de Pampacocha-Yaso están basadas en la agricultura, la ganadería y en un sistema de explotación de la tierra cuya tenencia es la mayor parte, de propiedad comunal, aunque también existen potreros de propiedad privada.

En ellos cultivan diferentes clases de maíz morado de buena calidad, poseen árboles frutales como mangos, chirimoyos, plátanos, limoneros y cultivos de panllevar; coliflor, ají, tomate, camote.

Todos los años se distribuyen loa potreros entre los comuneros que prestan servicios a la Comunidad y por turno asumen la tarea de mantener las fiestas rituales.

Rastreando la historia de la Comunidad en los archives del Ministerio de Trabajo, Dirección General de Comunidades Campesinas, encontramos abundantes expedientes sobre intensa actividad judicial de la Comunidad para defender sus límites, en litigio hasta hoy con todos sus vecinos.
Aquellos se remontan al año 1601, cuando San Lorenzo de Cochabamba invade terrenos de los indios de Ichoca y Viscas pertenecientes a la parcialidad Tucur y éstos presentan reclamo ante el Corregidor T. Flores.

San Lorenzo reitera invasiones en 1712 y el Corregidor y Justicia Mayor de la Provincia de Canta, General D. Vicente Gonzales de Mendoza, expide a favor de "los numerosos indios de parcialidad Ichoca y Viscas..." cuyos documentos atestiguan la posición” …Heredada de sus abuelos y antepasados fecha no menos i anos de mil seicientos i diez y ocho años que rezan otorgan dicha chácara litigio para sus hijos legítimos…"

De 1721 existe un documento donde se comprueba la separación de Ichoca y Viscas. La primera se denomina Santa Cruz de Pampacocha y la segunda, San Juan de Viscas.

En 1820, el Alcalde Principal del Pueblo de Pampacocha, Gregorio Enrique, firma un reclamo ante nuevas invasiones de San Lorenzo y reitera la "posesión inmemorial" de títulos “del tiempo del coloniaje”.

Si se tiene en cuenta las querellas de Anaika-Collo y las que se agregan a raíz de la separación con Viscas, es fácil comprender la importancia vital que acuerdan los comuneros de Pampacocha-Yaso a lo que se relaciona con los mojones que marcan los linderos. Las fricciones con esta ultima han sido numerosas, debido a la línea divisoria entre ambas comunidades; parte en Viscas, del punto medio de la antigua iglesia colonial, cruza la plaza y continua por la calle Romero hasta el puquio de Ayuma. O sea, se mantienen los límites que pertenecían a Ichoca y Viscas, cuando ambas constituían dos parcialidades de un mismo pueblo. Viscas siente que esta situación deteriora su integridad y ha intentado adquirir por compra, en repetidas oportunidades, los terrenos que dentro del ejido del pueblo, pertenecen a los comuneros de Pampacocha, quienes se han negado a vender la tierra heredada de sus abuelos.

Una narración de dona Paula Cayo de Martínez, que falleciera el año pasado a la edad de 72 anos, informa sobre las disputas continuas con Viscas:

"En la fiesta de San Juan, el 24 de junio, el tiempo de San Juan Bautista, peleaban, pues. Pampacocha y Visca han sido un solo pueblo y dicen que peleaban en tiempo de la fiesta: un año tenía que morir un individuo de Chocavisca; otro año tenía que morir de Llaucavisca; así a la gente no le convenía. Uno de repente dijo “nos separamos”. Chocavisca es mi pueblo y el que se encuentra actualmente en Visca es Llaucavisca. De ahí se partieron todas las cosas de la iglesia: venían trayendo los santos, las andas, todo. (En la fiesta de San Juan) morían matao, lo cortaban: bailaban pues Pizarro con el rey, el Huáscar; lo mataban y tomaban la sangre. Ahora lo hacen en apariencia con la chicha rnorada; pero en ese tiempo, tenía que morir un individuo, sea de una parcialidad: por ejemplo, moría un año de Llaucavisca; al otro año le tocaba morir a uno de Chocavisca y ya no le convinieron. Ya se hablaron para repartirse y venirse y formaron su capilla en ese tiempo en Pampacocha. Ya no, como es posible que vamos a hacerlo a vista del hermano, su familia; pero era un individuo. Mataban, pues; salían de rey con corona y decían, pues: 'lo matan al rey y hay que tomar la sangre del rey”. Ahora la chicha, lo hacen en apariencia que está muriendo y toman toda la sangre del rey en los bailes". "El Huáscar, con el inca se tiran hondazos; Pizarro con el Huáscar se dan el encuentro el 24 de junio; estas son las fiestas de los indios que matan al rey, al inca, lo matan ahí en la plaza"(3).

Esta narración de doña Paula, confirmada por una "viscaina", Angelina Rodríguez de 65 años de edad, nos informa sobre la explicación que dan sobre el hecho histórico registrado en los archivos, de la emigración de los pampacochanos desde San Juan de Viscas.

En el presente trabajo, solo vamos a tener en cuenta dos aspectos de esta rica narración: que Viscas es el lugar de donde emigraron los habitantes de Pampacocha-Yaso y que en Chocavisca y Llaucavisca peleaban ambas parcialidades una vez al año.

Los 90 comuneros que "prestan servicio” en la Comunidad Pampacocha-Yaso y que pueden aspirar a ser elegidos para asumir los roles de autoridades comunales, deben cumplir la tarea de mantener las fiestas rituales. Todos los años se distribuyen los potreros comunales y también se asigna a cada uno las fiestas que tendrán obligación de "pasar" para cumplir con la costumbre y con la Comunidad. Su cosmovisión no fracciona el tiempo como nosotros lo hacemos en la sociedad occidentalizada. Ese tiempo cíclico y sagrado (4) se incrementa en las fiestas, que son tan importantes como las otras faenas comunales y tal vez mas, desde el momento en que les aseguran las cosechas, la protección de sus animales, la salud de sus habitantes.

Creemos oportuno recordar el concepto de fiesta primitiva que Gerardo Van der Leew adjudica a las comunidades primitivas: "Los Trobiandeses. . . celebran fiesta porque están obligados: sin esa fiesta la vida no puede continuar. La fiesta es una condición esencial de la vida. . . No es distensión sino más bien, intensificación de la vida espiritual. . . Para el hombre primitivo, el ritual y lo espiritual coinciden.

No hay ruptura entre exterioridad e interioridad, entre estado de ánimo y deber. Celebrar una fiesta es necesario porque la prodigalidad es económicamente necesaria (5).

Durante el año 1968 la sequía asoló a la Comunidad; los cerros no tienen pastes, por ello se han visto obligados a vender la mayor parte de las vacas lecheras que se alimentaban de los pastos comunales, las aguas se han retirado de los manantiales y el "puquio" que fluía en el centro de Pampacocha, facilitando el acarreo del agua para las tareas domesticas, ha desaparecido. Todo el pueblo decidió colaborar con el mayordomo de ese ano para preparar la fiesta del santo patrono y solicitar su protección.

Pampacocha y sus habitantes olvidan las fatigas del año, el alejamiento de algunos familiares que ya se han "radicado en las barriadas de Lima. Los pobladores de las comunidades aledañas se incorporan a la alegría que transmiten las orquestas de Lachaqui, San Lorenzo y Carhua. Al estruendo del castillo que estalla a medianoche en las "vísperas" del 13 de setiembre, día del Señor del Auxilio, se ilumina la pequeña iglesia colonial que solo se abre dos veces al año, en fiestas rituales, donde "se contrata" a algún sacerdote, a quien se le da cabalgadura para la escarpada ascensión y para que oficie misa y vísperas. Los cohetes reciben a los visitantes y a los pobladores que regresan al lugar y que abandonaron en un intento de vida mejor...

Amanece el día 14. Pampacocha despierta con los sones de la orquesta devueltos por el eco de los cerros somnolientos. En casa del Presidente de la Comunidad se inicia la actuación. El Personero ha venido a saludarlos precedido de la banda de música, a pedirle que autorice a comenzar la representación. A partir de ese momento, en diferentes casas comienza parte del ritual: vestir a los que van a protagonizar los diversos personajes.


Esquema  gráfico de la representación

1 . Iglesia de Pampacocha
2. Silla donde descansa OIiveros antes de la batalla (Foto 2).
3. Lugar donde agrupan los caballos de los Pares de Francia.
4. Mesa y bancas sacadas de la Iglesia, lugar donde se instala Carlomagno y su séquito.
5. Tienda donde "el cura Turpin" casa a Floripes y Guy de Borgoña.
6. Arbol ("monte") donde descansa Fierabrás.
7. Tienda - calabozo guardada por Brutamonte donde toman prisioneros a los Pares de Francia.
8. Campamento del Almirante Balán y lugar donde cantan las Pallas que acompañan a Floripes.
9. Casa comunal de Pampacocha y lugar donde además funciona la escuela.
10. y II. —Público espectador.
12. Lugar por donde ingresa Fierabrás y puente de Mantible.
13. Lugar donde se da la batalla entre Oliveros y Fierabrás.
El área que se encuentra entre la Iglesia y la Casa Comunal delimita el canchón o plaza de Pampacocha donde se da la batalla.


D. Manuel Cayo Cauti, Presidente de la Comunidad, ayudado por su esposa, su madre, sus hermanas comienza a transformarse en Almirante Balan, dueño de toda Turquía, padre del gigante Fierabrás y de la bella dama Floripes. Un mantón de Manila le sirve de capa, sujeto a los hombros de un terno nuevo; en la raya del pantalón se ha colocado galones plateados. A modo de borceguíes van dos piezas blancas de encaje con cintas rosadas que ubica y ata por debajo de las rodillas. Se coloca un tul que cubre cabeza, cara y hombros y superpone sobre la primera, una corona de papel verde brillante que ostenta la medialuna y en el extremo opuesto un sol (6). Las armas que lleva son una espada antigua con mango de bronce donde destaca la cabeza del Ieón de Castilla y la lanza, envuelta en papel y con los colores rojo y blanco, con punta dorada.

Psicológicamente, el personaje encarna y vive el papel del Almirante Balan una vez vestido: no participa en bromas y asume el rol de una manera rígida, seria. Totalmente identificado. Las "pallas" (7) se visten simultáneamente. Eran cuatro, todas ellas casadas que destacaban por sus voces. Sobre los vestidos limpios y planchados, colocan un ropaje blanco de tul y encajes, pañuelos de color doblados sobre el brazo, collares en el cuello y aretes como tocado; cintas rosadas o azules adornan los cabellos sueltos, que normalmente trenzan, y donde sujetan guirnaldas de flores de papel de colores (foto 1).

Mama Pancha, heredera de toda la tradición, orienta y ordena la costumbre en su numerosa familia; la Comunidad la escucha y respeta. Con su hija, Elisa Cayo de Cayetano, su nieta Delia, joven de 1 7 anos que se apronta para representar a la bella hija del Almirante Balan, constituyen tres generaciones de Floripes.

El traje de la Floripes, de color amarillo, con medias y zapatos a la moda urbana, destaca por una banda con los colores de la bandera peruana que le cruza el pecho. En uno de los brazos, un pañuelo de colores doblado en cuatro partes, pone una nota pintoresca; en la mano, un pañuelo mas pequeño, imitando los de encaje antiguo que usaban las damas. Lleva el cabello suelto que adorna con flores de papel y como distintivo principal se cubre con una sombrilla o quitasol.
A pocos metros, sentado en un poyo fuera de la casa, el arpista 'laborea" los sones tradicionales del canto de las pallas y a la vez, inicia a su compañero el violinista.
Hacia las 12 del día, el Almirante Balan da la orden de ponerse en marcha; con todo su séquito van en busca de Fierabras, a quien encuentran en el patio de su casa, caracoleando en su caballo.

Fierabrás, a modo de cota, lleva un chaleco de terciopelo verde que deja al descubierto las mangas de camisa blanca. Galón plateado sobre el pantalón oscuro en la raya vertical. Cubre la cabeza con un tul celeste que le llega hasta la cintura y sobre aquella, corona de papel dorado donde destacan estrellas y medialuna.

Las armas consisten en una lanza hecha con un palo envuelto en papel rojo y blanco y una auténtica espada con empuñadura de plata y bronce.

figuras 1 a 4 (click para ampliar)

Incorporada la gallarda figura del gigante Fierabrás, el grupo camina hacia la plaza acompañado por el canto de las pallas que en su frase musical adelantan la acción:

"Por adelante la calle
por esa calle derecho
entre medio de esa calle
hay un pagano que viene"

Oliveros viste traje oscuro con charreteras doradas en los hombros y galones sobre las rayas del pantalón. Banda con los colores rojo y blanco cruzada sobre el pecho. Cara y hombros cubiertos por un tul rojo. Sobre la cabeza, un bicornio negro con pasamanería dorada, semejante a los que usaban los oficiales patriotas en el siglo XIX. Como armas, empuña una espada "herencia de los abuelos" y una lanza envuelta con papeles blanco y azul.

Al ingresar a la plaza, los Pares de Francia lo siguen a caballo; sus trajes se asemejan al de Oliveros. Todos lucen en el pecho una banda con los colores del pabellón peruano, anudada sobre el costado izquierdo. Todos llevan espadas coloniales con empuñadura de bronce donde destaca el león de Castilla; espuelas de plata. Bicornio en la cabeza. Sus trajes recuerdan al uniforme del General San Martín. (Cuando en plena batalla preguntemos a un niño de 9 años como se denominaba la representación que observábamos, contesto sin titubeos: la batalla de Junín).

La representación

Entre el espacio que se abre entre la iglesia y la casa comunal, a unos treinta metros de distancia se instalan los bancos y mesas coloniales que conserva la Comunidad. En la mesa más próxima a la iglesia (ver esquema de la fiesta) se agrupan: Carlomagno, Rey Clarión, el traidor Canalón, el Conde Regner y los pares de Francia. Cinco de ellos, caracolean en sus caballos cerca del atrio. Una silla, de espaldas al mismo, le permite descansar a Oliveros antes de iniciar el combate (foto 2).

En el extreme opuesto de este espacio, o canchón y de espaldas a la casa comunal, se instalan las pallas, su acompañamiento musical (arpa y violín) y alii, a su lado, se ubica la dama Floripes, el Almirante Balan y todo su séquito.

A las 2 de la tarde irrumpe en la plaza Fierabrás con los sones marciales de la banda de música de Lachaqui (8), da una vuelta en su fogoso caballo simulando una larga correrla y se apea para descansar al pie de un árbol que, previamente han plantado y que denominan "monte".

-"¡Oh, emperador Carlomagno! Hombre cobarde y sin ninguna virtud, envía dos o tres o cuatro de tus varones a un hombre solo que espera batalla…"

Oliveros lo sorprende y pasa varias veces a caballo delante de él, no se identifica, se hace pasar por Guarín, el escudero, y es tal su afán de medirse con el gigante Fierabrás, que lo provoca e invita a la pelea. Fierabrás observa que la sangre mana de sus rodillas:

- "Por cierto, Guarín, que tu no dices verdad, que no puedes negar que tu cuerpo está llagado y decirte he cómo sanaras en un punto, aunque más llagas tuvieses: llégate a mi caballo y hallaras dos barrilejos atados al arzón de la silla, llenos de bálsamo, que por fuerza de armas gané en Jerusalem... si de ello bebes, quedarás luego sano de tus heridas" Oliveros se niega a probar el brebaje y lo incita a que se arme y pelee:

- "Levántate, pagano"

Fierabrás se levanta convencido de que al ver su tamaño, el contrincante se amedrentará. Como no consigue espantar a Guarín, le pide lo ayude a armarse y entretanto, solicita noticias de Oliveros y Roldán; quiere saber cuál es su tamaño, su carácter. Las hazañas bien las conoce
Ciñe su espada Ploranza y en el arzón de la silla coloca las otras dos: Baptisto y Graban. Oliveros lleva consigo Altaclara y Flamberge que le pertenecen.

figuras 5 a 8 (click para ampliar)

Una vez armado Fierabrás, se encomienda a sus dioses, toma la lanza en su mano y de un ligero salto monta en su caballo. Ambos se preparan para medir fuerzas y asumen posiciones propias de una justa medieval: se alejan unos doce metres, enfrentan sus caballos y miden sus fuerzas. Ambos enristran las lanzas, galopan al encuentro-golpeándolas duramente y regresan a sus respectivos lugares. Vuelven a repetir el encuentro dos y tres veces, hasta que Fierabrás quiebra la lanza de Oliveros, quien ya se ha identificado y comienzan a combatir con espadas. Mantienen la misma posición del comienzo de la batalla y periódicamente se acercan para luchar (fotos 4 y 5) . Cada vez que galopan al encuentro, los sones marciales de la banda de música los acompañan y la participación del pueblo es intensa: aprueban, aplauden, protestan si no se combate siguiendo la costumbre. Ambos son hábiles en el manejo de las armas y en el dominio del caballo.

El combate se intensifica y Fierabrás da un fuerte golpe con la espada a su contrincante; como le ve demudado por el dolor, vuelve a ofrecerle el bálsamo.

- "No quiero, Fierabrás, vencerte por virtud del bálsamo, sino con espada cortante y con buenas armas muy lucidas, como caballero”. Estas actitudes de reciedumbre son subrayadas por aplausos de los espectadores. Entretanto, Fierabrás y Oliveros se hieren cruelmente, abollan sus lanzas, rompen bridas y estribos de sus monturas e intentan convertirse mutuamente a sus religiones.

Las pallas irrumpen con su canto acompañadas con arpa y violín:

Fierabrás de Alexandria
procúrate defender
con esa tola ensangrentada
con esa tola ensangrentada
          jillahuayayahuaya
          jillahuayayahuaya

La melodía del arpa sugiere canciones medievales y contrasta con las voces agudas del lamento de las pallas en el "jillahuaya".

Fierabrás y Oliveros siguen en dura batalla; cargan con esforzado ánimo de uno sobre el otro y el segundo recibe un fuerte golpe en el pecho (foto 61). Viéndose casi desarmado y sin esperanzas de vivir, Oliveros canta un lastimoso yaraví:

¡Oh, Carlomagno, muy noble emperador!
          ¿dónde estás ahora?
sabes por ventura la crecida necesidad
en que está el desdichado y tu leal siervo Oliveros?
          ¡Oh noble Roldan!
          despierta si duermes
vengan a tus oídos mis desdichas e infortunios;
y si a tu noticia han llegado
¿por que tardas tanto en socorrerme?
cata que me llevan a donde sin recelo
me pueden dar vituperiosa muerte.
          ¡Oh Pares de Francia!
por qué olvidáis a vuestro leal compañero
no seáis perezosos en ayudarle,
que en las crueles guerras y crecidas afrentas
jamás perezoso se halló.
          ¡Oh cristianos!
haced vuestros pies apresurados
si ingratitud no los detiene
          ¡Oh muy caro y amado padre!
Y cuanto mejor te fuera nunca haberme engendrado,
pues en galardón de tus beneficios y mercedes
          te dará la muerte.
Mejor fuera consuelo para honrada vejez,
que fenecieran mis días en batalla de tan noble caballero
y no en poder de tan vil gente
que atado de pies y manos
y vendados los ojos me lleven al degolladero,
         ¡Oh justo y misericordioso Dios!
plúgote consolar a mi viejo padre
que hoy pierde un solo hijo que tenía,
y guardar a tu convertido Fierabrás!
a este cuerpo da paciencia
porque en su vergonzosa muerte
no pierda ni perezca la gloria
que a tus fieles prometiste"

Oliveros accede a tomar el bálsamo que cura inmediatamente sus heridas; luego, rompe la botella que contiene la pócima y la arroja al rio ante el estupor y las recriminaciones de Fierabrás. Repuesto totalmente, vuelven a la lucha, ahora a pie (foto 7) y Oliveros hiere de muerte al gigante Fierabrás. Este pide convertirse al cristianismo solicitando bautismo urgente. Oliveros lo carga en su caballo y se dispone a llevarlo al campamento, desde donde Carlomagno ha seguido su triunfo (foto 8).

Entretanto, algunos Pares de Francia que venían en su auxilio, tienen que hacer frente a los turcos en el Puente de Mantible, quienes los toman prisioneros y los llevan al campamento del Almirante Balán. Enterado de lo acontecido a su hijo, domina su arrebato y en vez de matarlos, los pone bajo la custodia de Brutamonte, el carcelero, para ofrecerlos en canje por Fierabrás.

Guy de Borgoña, Gerardo de Nondier y Ricarte de Normandía se encuentran entre los prisioneros. Al caer la noche, la dama Floripes, famosa por su hermosura se acerca a Brutamonte y le exige las llaves de la prisión. Entra a conocer a los Pares de Francia, de cuyas hazañas tanto oyera hablar; les lleva alimentos y fraguan juntos la huida. Floripes queda prendada de Guy de Borgoña. Traiciona doblemente a su padre, pues abjura de su religión, se convierte al cristianismo y al amanecer abandona el campamento con los Pares de Francia. Después de larga jornada, se encuentran con el sequito de Carlomagno, quien bendice a Floripes por haber salvado a sus pares. El "cura Turpin" le administra el agua del bautismo y consagra su matrimonio con Guy de Borgoña.

figuras 9 a 12 (click para ampliar)

Esta representación, tal como fue registrada en el año 1968, cierra con una danza denominada "el caudillo", muy querida por los habitantes de Pampacocha; pero antes, todos los que participaron en aquella, se acercan a la iglesia en un orden jerárquico: primero Carlomagno seguido por el rey Clarión, el conde Regner; después, los Pares de Francia. Continúan Fierabrás y Floripes, acompañada de sus pallas. Por último, Brutamonte, el traidor Ganalon y el Almirante Balan con todo su séquito.

A medida que se postran en la escalinata del atrio y rezan algunas oraciones -cuyo texto no pudimos recoger-, se levantan luego y regresan al círculo donde bailan el maicillo, con pasos y cadencia que recuerdan viejas danzas cortesanas. Así los toma la noche, con el espíritu alegre y esperanzas de un año mejor.

Al día siguiente, el 15 de setiembre, Ascensión de la Virgen, comenzó una fina llovizna que fue recibida con manifestaciones de alegría y emoción; "son lagrimas de la Virgen" [decían], y atribuían la lluvia al favor de la Patrona del día.

El sacerdote no puede quedarse hasta esa fecha y regresó a Lima la víspera. Desde el año 1964 en que hemos establecido contacto con la Comunidad de Pampacocha-Yaso, encontramos frecuentes fricciones entre la jerarquía de la Iglesia Católica y la jerarquía de las autoridades comunales: ellos mantienen el culto y "un llavero" o mayordomo de iglesia; bajo inventario, se hace responsable de administrar las donaciones de los devotos y cuidar las reliquias que conservan del tiempo de la Colonia. Las discusiones son siempre en función de que los sacerdotes exigen la llave del templo porque dicen que lo que hay en él pertenece a la iglesia; los comuneros le niegan la llave y sólo puede entrar bajo la vigilancia del llavero, porque copresidieran que lo que hay en la Iglesia pertenece a la Comunidad. Esto ha dado origen a que tengan dificultades en obtener sacerdotes en sus fiestas rituales.

En esta fecha tuvieron que llegar hasta el Convento de los Dominicos en Lima, porque las fricciones con Santa Rosa de Quives se intensificaron desde el año 1966 durante la fiesta de San Pedro, en Yaso.

Todos los comuneros recuerdan con gran afecto al padre Lucho, que supo comprenderlos y respetar sus costumbres. Lamentan no contar con su presencia.

El día 15 de setiembre no tuvieron misa los habitantes de Pampacocha; el día transcurrió con sones de la orquesta y sabrosos comentarios sobre la tan querida representación del día anterior. La costumbre consistía en fraccionar "la historia" en dos días, como los antiguos autos sacramentales: parte el día 14 hasta caer la noche y parte el día 15 que culminaba con el maicillo. Manuel Cayo insistía en que solo así tendrían la certeza de obtener un buen año: "si solo se representa el día 14, le van a ocurrir cosas terribles a la Comunidad" (9).

La sacralidad con que llevan a cabo la Historia de Carlomagno y los Doce Pares de Francia, la colaboración y participación activa de toda la Comunidad para cumplir el ritual y el temor de lo que pueda acontecerles de no cumplir con el mismo, nos confirma todo el esquema mágico religioso que soporta esta representación. Mama Pancha refiere que "cuando su esposo era autoridad, salió de palla”. Su hija, Elisa Cayo de Cayetano, representó el papel de la Floripes , designadas ambas por las autoridades (Elisa Cayo tiene ahora 43 años) . El hecho de que la autoridad sagrada fuera la responsable de ejecutar este ritual, de que se hayan negado a realizar esta representación en otro espacio que no sea la plaza de Pampacocha, pues "en otro lado no sirve" (10), nos permite inferir que estamos frente a una de las técnicas mágicas de que se vale la Comunidad, en un tiempo y espacio determinado, para poder dominar a la naturaleza.

Si tomamos en cuenta que el mes de setiembre coincide con la siembra y el ciclo de la papa cóchica y de la papa maguey, dos de las variedades cultivadas en el grupo, creemos llegar a niveles profundos dentro de la cultura agraria precolombina, adherida al paisaje y a una dependencia económica fuertemente ligada a la naturaleza.

Ante la evidencia de este ritual, es probable que los misioneros de la Colonia, superpusieran, como se ha podido comprobar en toda América Latina, una de las novelas de caballería más leídas en la España de la conquista, para imponer el culto a la Virgen y ejemplificar todo lo bueno que podía obtenerse mediante conversión al cristianismo (11).

Diacronización de elementos culturales que aparecen en la representación

I. Los niveles más próximos en el tiempo son aquellos elementos folklóricos detectados en el vestuario: en el atuendo de los Pares de Francia se destaca la semejanza con el uniforme del General San Martín y de los patriotas del siglo XIX.

II. El contenido sobre el cual se basa la representación recrea las gestas medievales de las novelas de caballería.
La forma: supervivencias del auto sacramental y de la justa medieval. Supervivencia de las Cruzadas.

III. Los personajes recreados nos remiten a los siglos VIII y IX, con Carlomagno, Roldán, Oliveros, Fiérebrace de Aquitania, que da origen al gigante Fierebrás (12), a las peregrinaciones a Santiago de Compostela y al ciclo carolingio de los siglos XI al XIII.

IV. En otra dirección, ya no europea sino americana, creemos encontrar supervivencias de arcaicas culturas agrarias con rituales de propiciación de cosechas y de pago a la tierra. El esquema de la división de la pelea en dos parcialidades es conocido para ellos y aún recuerdan las querellas cuando "Chocaviscas y Llaucaviscas eran parcialidades de un mismo pueblo y donde cada año debía morir un individuo de cada parcialidad".
Algunos informantes comentaron en reiteradas oportunidades que, más de una vez, el entusiasmo de los contrincantes no les permitía controlarse y llegaban a herirse con las espadas.

Dispersión del fenómeno folklórico en el Perú

La vigencia del romancero en Pampacocha no es exclusiva. Tenemos noticias de las representaciones que se llevan a cabo en Cajatambo, durante el mes de agosto y en Huamanga, en los primeros días de octubre, aunque con ligeras variantes.

Es probable que el área de dispersión sea mucho más amplia, pues hemos constatado en la Comunidad tres ediciones de "La Historia del Emperador Carlomagno en la cual se trata de las grandes proezas y hazañas de los Doce Pares de Francia y cómo fueron vendidos por el traidor Ganalon, y de la cruda batalla que tuvo Oliveros con Fierabrás, Rey de Alejandría”. La que se conserva con especial devoción es una edición del año 1850, Barcelona, Imprenta y Librería de D. Manuel Saurí, Calle Ancha, esquina del Regomi.

Hemos visto en poder de D. Manuel Cayo Cauti una edición ilustrada, editada en México, en octubre de 1960: El Libro Español. Calle Real de Romita N° 14.
Y una tercera edición, de imprenta desconocida, editada en Perú en el año 1966, que nos permite suponer una vigencia mayor en una área amplia de la sierra peruana.

Dispersión del fenómeno folklórico en América

En Brasil, Luis da Cámara Cascudo registra la supervivencia del fenómeno en "Cinco Livros de, Povo" (13) y nos refiere que el popularísimo tema ha brindado nombres y canciones al pueblo brasileno, muchos de cuyos niños llevan los queridos nombres de Roldan, Ricarte, Floripes, etc."

Joao Guimaraes Rosa cita al Almirante Balon en Gran Serton: Veredas (14).
En Argentina, Leopoldo Lugones decía de un viejo en su Guerra Gaucha: "Por espacio de veinte mil noches había leído con incansable entusiasmo un solo libro: La Historia de Carlomagno y los Doce Pares de Francia".

En Ecuador y Puerto Rico han sido ampliamente estudiadas y registradas las mismas supervivencias por Paulo de Carvalho Neto y Maria Cadilla de Martínez, respetivamente.

Según Menéndez y Pelayo, el libro que tanto apasionó al pueblo parece provenir del volumen francés, suma de varios libros de distintas épocas, que data del año 1485 y que se publicó bajo el titulo, de "Conquistas del Gran Carlomagno”. Cuarenta años después se distribuye la primera edición castellana, fuente de las ediciones de Portugal. Fechada en Sevilla en 1525, traducida" la dicha escritura de lenguaje francés en romance castellano por Nicolás de Piamonte, aparece bajo el siguiente título: "Historia del Emperador Carlomagno y de los Doce Fares de Francia; y de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabrás, Rey de Alejandría, hijo del Almirante Balán (15).

Después de 1100 años, se registran supervivencias de arquetipos que la tradición conserva como patrones culturales en diferentes y apartadas áreas geográficas: Carlomagno, Roldan, Oliver, el Arzobispo Turpin, Fierebrace de Aquitania, inspiradores más tarde de un conjunto de temas que enriquecen la poesía juglaresca y los libros de caballería, se difunden a través de la Colonia y prenden con fuerza en América Hispano-Lusitana, enhebrándose en raíces profundas de nuestra América agraria y situándose cerca de otras gestas heroicas.

Es aventurado intentar reconstruir el proceso mediante el cual se ha llegado a este sincretismo detectado en Pampacocha-Yaso. Sin embargo, hay que destacar todo el contenido mágico que se encuentra en la narración de la gesta medieval y que incorporaron y recrearon en el arte tradicional de América: elementos como el "bálsamo" obtenido en el Santo Sepulcro por Fierabrás, que cura las heridas, restituye fuerza y permite participar de toda la potencia del Redentor.

Batallas en desigual combate, que se ganan con sólo ponerse bajo la protección de la Virgen o al invocar al Dios de los cristianos.

La falda mágica de Floripes que la hace invisible y que tiene el poder de cambiar el hedor de la prisión en que encierran a los Pares en un delicado perfume.

La potencia del agua del bautismo, semejante a las aguas que conocen los pampacochanos y en busca de las cuales van en el mes de enero, cruzando la Cordillera de la Viuda, para traerlas a sus cerros y puquios y garantizarse así la lluvia para todo el año.

La experiencia de estar divididos en dos mitades (Chocavisca y Llaucavisca), semejante al esquema de la fiesta. Las arcaicas peleas rituales registradas entre las dos mitades. Las conductas agresivas de los comuneros de Pampacocha y de las comunidades adyacentes en todo lo relacionado con sus problemas de límites.

La funcionalidad de la conducta agresiva que implica e incrementa la pelea misma.

La supervivencia registrada en Pampacocha, nos ofrece a primera vista un paisaje medieval, así como las danzas, cantares y representaciones de América toda; pero en un horizonte mas profundo, se entrelaza con ritos de propiciación, canibalismo ritual, pago a la tierra y técnicas mágicas de arcaicas culturas agrarias de carácter ecuménico.

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Notas

1.   Comadre: vínculo de parentesco artificial que se adquiere entre dos personas mediante la ceremonia del bautismo, madrina de "evangelio" etc.; entraña una serie de compromisos y de comportamientos definidos en cuanto a intercambio de presentes, ayuda mutua, intercambio de visitas, etc.
2.   El mayordomo está obligado a realizar la fiesta ritual que le asignan las autoridades comunales al iniciarse el año. Los gastos corren por su cuenta y es un servicio que presta a la comunidad; se asignan las fiestas entre los 90 comuneros que integran la Comunidad Pampacocha-Yaso durante el año 1970. En el año 1965, prestaban servicio a la Comunidad 110 comuneros. La migración a Lima es la causa de la disminución de comuneros en servicio. Si su condición económica no le permitiera enfrentar el gasto que representa "pasar una fiesta", los compadres lo ayudarán quedando comprometido para repetir la ayuda cuando a ellos les toque el turno de cumplir con el servicio. Esta ayuda la denominan "aychama".
3.   Grabación registrada en cinta magnetofónica el día 29 de marzo de 1966. Informante, doña Paula Cayo de Martínez, Yaso.
4.   Mircea Eliade, en: Lo Sagrado y lo Profano, Ediciones Guadarrama, Madrid, 1967.
5.   Gerardus Van Der Leew, en: L'Uomo Primitive e la Religione. Ed. Paolo Boringhiew, Torino, 1961.
6.   D. Manuel Cayo solicitó a Mama Pancha que colocaba la luna sobre la frente que esta fuera hacia atrás y el sol que quedara adelante.
7.  Palla: mujer noble, adamada, galana. En: Vocabulario de la lengua Quechua, Diego Gonzales de Holguín, editado en Lima, año 1608. En César Guardia Mayorga, Diccionario Kechwa. Imprenta Minerva, Lima. Palla: princesa, mujer noble, casada.
8.   Comunidad vecina que limita por el E.
9.   El maicillo se utilizó en el "despacho del alma", al cabo del año de la muerte de Félix Cayo; en vida, cuenta su viuda que amó mucho esta danza. Yaso, 1962.
10. Pablo Vilcapoma, comunero, nos informa que Lachaqui pagaba gran cantidad de dinero para que fueran a representar la "Historia de Carlomagno" en su Comunidad. Los comuneros consideraron que alii no iba a surtir efecto la fiesta , (es decir la técnica mágica de la cual ellos se valen para obtener buenas cosechas, lluvias y beneficios para la Comunidad de Pampacocha-Yaso). No aceptaron la propuesta.
11. A los turcos también les llaman "moros"; igualmente, en la Comunidad, cuando un niño aún no ha recibido el agua del bautismo se lo llaman "rnorito", se dice que "está morito".
12. "Fierabrás" conservado en un texto que se suele fechar hacia 1170. Kroeber y G. Servois, colección: Anciens Poétes, París, 1860.
13. Luis da Cámara Cascudo, en: Diccionario de Folklore Brasileiro, Rio de Janeiro, 1954.
14. Joao Guimaraes Rosa, En: Gran Serton: Veredas; Ed. Seix Barral, 1967, pág. 202.
15. Menéndez y Pelayo, Marcelino. En: Historia de la Poesía Hispano Americana, Madrid, 1927.

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Bibliografía general

Martin de Riquer, En: Los Cantares de Gesta Franceses, Editorial Credos, Madrid, 1951. Bedier, Joseph, En: La Chanson de Roland Commentee par Joseph Bedier, París, 1927
Juan Allonso Carrizo, En: Antecedentes Hispano-Medievales de la Poesía Tradicional Argentina. Estudios Hispanicos, Buenos Aires, 1945
Gerardus Van der Leew, En: Fenomenología de la Religión. Fondo de Cultura Económica.
Mircea Eliade. En: Sueños, y Misterios. Cia . General Fabril Editora, Buenos Aires 1961
George Gusdorf. En: Mito y metafísica. Ed. Nova, Buenos Aires.
Luis Da Cámara Cascudo. En: Vaqueiros e cantadores. Ed. Globo, Porto Alegre, 1939.
Marcelin defourneaux. En: Les francais en Espagne aux XI et XII siécles. Presses Universitaires de France, 1949.
María Cadilla de Martínez. En: la poesía popular en Puerto Rico. Cuenca, 1933.

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Enlaces

La historia de Carlomagno en décimas.  En: La décima popular en la tradición hispánica - Maximiano Trapero
Los campeones  de Carlomagno en España: el arte del juglar - Beatriz Mariscal
Ancient Spanish ballads, relating to the Twelve Peers of France, mentioned in Don Quixote, with English metrical versions  - Thomas Rodd, Damián López de Tortajada
Del romancero a la décima española - Maria Eugenia Góngora
La fiesta moros y cristianos en el Perú - Milena Cáceres Valderrama (vista parcial)
Manifestaciones populares del Bajo Piura - Leoncio Chapoñan

mayo 01, 2012

Música y verso para vender

Los comerciantes ambulantes de la Lima antigua  podían ser  afrodescendientes,   indígenas y mestizos .   Ofrecían  una serie de productos, no sólo alimentos, pero son los  pregones referidos a estos últimos, cantados mayormente por hombres y mujeres afrodescendientes,  los que han quedado más anclados en la nostalgia de los limeños.  Su origen está en los países mediterráneos, para el caso latinoamericano, en España.
// m.c.d.


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Fuente:
Pregones Limeños
Aurelio Collantes 
Lima : La Cotera, 1958, sp.
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El anticuchero (1850) - Pancho Fierro




La hora de los pregones 
De una tradición de don Ricardo Palma


La lechera indicaba las seis de la mañana
La tisanera y la chichera de Terranova daban el pregón a las siete en punto
El bizcochero y la vendedora de leche vinagre, que gritaba ¡a la cuajadita!, designaba las ocho, ni un minuto menos, ni minuto más
La vendedora de zanguito de ñaju y choncholíes marcaba las nueve, hora de los canónigos
La tamalera era anuncio de las diez
A las once pasaban la melonera y la mulata del convento vendiendo ranfañote, cocada, bocado de rey, chancaquitas de cancha y  maní, y frejoles colados
A las doce aparecían el frutero de canasta llena y el proveedor de empanadas de picadillo.
La una era indefectiblemente señalada por el vendedor de ante con ante, la arrocera y el alfajorero.
A las dos de la tarde la picaronera, el humitero y el de la rica Causa de Trujillo, atronaban con sus pregones.
A las tres el melcochero, la turronera y el anticuchero o vendedor de bisteque en palito clamoreaban con más puntualidad que la Mariangola de la catedral.
A las cuatro gritaban la picantera y el de la piñita de nuez.
A las cinco chillaban el jazminero, el de las caramanducas y el vendedor de flores de trapo, que gritaba: ¡jardín!, ¡jardín! muchacha, ¿no hueles?
A las seis canturreaban el raicero y el galletero.
A las siete de la noche pregonaban el caramelero y la mazamorrera y la champucera.
A las ocho el heladero y el barquillero.
Aún las nueve de la noche, junto con el toque de cubre-guego, el animero o sacristán de la parroquia, salía con capa colorada y farolito en mano pidiendo por las ánimas benditas del purgatorio, o para la cera de Nuestro Amo.  Este prójimo era el terror de los niños rebeldes para acostarse.
Después de esa hora era el Sereno del barrio quien reemplazaba a los relojes ambulantes, cantando, entre piteo y piteo ¡Ave María Purisíma! ¡Las Diez han dado! ¡Viva el Perú y sereno!.  Que eso sí, para los Serenos de Lima, por mucho que el tiempo estuviese nublado o lluvioso, la consigna era declararlo ¡sereno!.  Y de sesenta en sesenta minutos se repetía el cántico hasta el amanecer.

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Video

La picantera
Los tamaleros
Victoria Santa Cruz y Abelardo Vásquez
subido por 




La picantera

Aquí está,
(aquí está)
la picantera
con su rico picante

Traigo charqui,
camarones en ceviche,
traigo mote pelado
todo bien sazonado

Yo soy Leonor
y no hay nadie
que guise como yo

(¡Qué negra tan presumida 'e!)

No, no es que yo sea,
negra presumida
es que se comenta
por donde voy
"hay muchas picanteras
pero ninguna como Leonor"

(Qué negra tan presumida 'e)

No, no es que yo sea,
negra presumida
es que se comenta
por donde voy
"hay muchas picanteras
pero ninguna como Leonor"

Como la Leonor
Como la Leonor,
muchas picanteras
pero ninguna como Leonor

Charqui, mote
y ceviche de pescado
todo lo que había
ya se ha terminado

Es un gran negocio el picante
volveré la semana entrante...
Es un gran negocio el picante
(el picante)
el picante, el rico picante
el picante
(el picante)
el picante, el rico picante

Ya se vá
(ya se va)
La picantera







Los tamaleros

Tamales...
el tamalero llegó
(la tamalera llegó)
el tamalero... ¡suave!

Casera, rico tamal,
tamalero suá...

(casera rico tamal,
a medio y a un real,
quien me llama aquí
quien me llama acá
tamalero suá...)

Y a dos pesos
le hago tamales
muy especiales
(diga usté pa'
cuándo los quiere
que yo se los traeré)

Y a tres pesos
le hago tamales
mas especiales
(diga usté pa'
cuándo los quiere
que cumpliré)

tiene huevo y pichones
(y mani y aceitunas,
diga usté cuántos le traeré)

Además,
(son pura manteca
son de masa exquisita
diga usté cuántos le traeré)

Mañana vendré
(ya mi venta terminé
vamo' pué)
dentro de un segundo la seguiré
mañana vendré...



El mantequero
CD de  Victoria Santa Cruz: "Ritmos y Aires Afroperuanos"
subido por 




Manteca fresquita,
traigo la buena manteca,
mantequero soy.
Mantequita rica
muy buena pa' cocinar
mantequero, ¡manteca!
cómpreme muy baratito,
especial pa' su sanguito
mi manteca superior.

Mantequero soy.

Niña, véngale pronto a comprar,
a este negro coquetón,
grasoso pero sabrosón.

¡Mantequero!

Quién por'ai me llamó

¡Mantequero!

Aquí estoy, 

y prontito allá voy,
negro mantequero yo soy,
con manteca en cuerpo
aqui estoy,
con cuidao casera, no vé,
va a manchar su ropa.

¡Mantequero!

Quién por'ai me llamó

¡Mantequero!

Caserita ya voy, allá voy,
negro mantequero yo soy,
con manteca fresca, aquí estoy,
por la calle Boza me voy,
yo con mi manteca.

Mantequero yo soy,
y traigo fresca manteca,
negro mantequero soy
casera cómpreme porque,
me voy con mi pregón, me voy.

Mantequero soy,
la manteca ya me se acabó,
mañana volveré a traer,
manteca pa' que engorde usté.

Mantequero, mantequerooooo.




Pregones del Albaicín - Gracia de Triana (España)
Ejemplos de pregones cubanos
Ejemplos de pregones uruguayos



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Enlaces

Pregoneros y campanas en el Perú virreinal - Juan Gargurevich
Los pregones de Lima y la culinaria tradicional - César Coloma Porcari
¡Revolución calienteeee!... la historia de un pregonero y de los dulces de antaño
Lima y sus pregones (primeras páginas, publicación de Edelnor)  
Marianita limeña: de Ricardo Palma a la ópera de Sciammarella (ópera de autor argentino basada en las tradiciones de los pregones)
La  música de los pregones como patrimonio cultural de Andalucía (SP)
El pregón ¿un canto o un grito? (CU)


abril 13, 2012

Sobre la música awajún-wampis





Una de las confusiones más frecuentes al identificar a los pueblos amazónicos es saber cuál es su nombre realmente. Siempre tuvieron sus propias autodenominaciones, pero por lo general no fueron tomadas en cuenta por los primeros europeos que entraron en contacto con ellos. Al escribir sus primeros textos tendieron a adjudicarles nombres desde su propio criterio, sancionándolos así en trabajos sucesivos de otros autores. Esto se ahonda en el caso de pueblos que al día de hoy hallan su espacio vital dividido por una frontera política que representa la idea de dos países distintos. Uno de tantos ejemplos es el caso de la familia etnolíngüística de los jíbaro.

El término "jíbaro" parece ser una forma castellanizada de *siwar(a) [Simon E. Overall.  A Grammar of Aguaruna.  La Trobe University, 2007 p. 1], que significa "hombre o "persona". "*siwar(a) ha dado lugar a su castellanización como shuar, que es usado por el núcleo del territorio ecuatoriano (Morona-Santiago y Zamora-Chinchipe). Otro núcleo mucho menos numeroso es el de los ashuar-shiwiar, que habitan Ecuador (Morona-Santiago y Pastaza) y  Perú (Loreto); en tanto, los awajún  son el núcleo principal que habita en el Perú (Loreto, Amazonas, Cajamarca). Los awajún se llaman a sí mismos "aents", que en su lengua significa "persona" o "gente".  El otro nombre que reciben es "aguaruna" (awa-runa), un término quechuizado que significa "gente awajún" o "persona awajún". También forma parte de este tronco etnoligüístico el pueblo de los wampis o huambisa, que habita en el departamento de Loreto. Estos pueblos no hablan lenguas distintas sino más bien, variaciones de una misma lengua madre llamada por los estudiosos euroamericanos, "jivaroana". Entre todos ellos hay un amplio rango de inteligibilidad. La variación awajún o aguaruna sería la más descentrada, muy semejante a la huambisa, por lo que se suele hablar de un conjunto aguaruna-huambisa o awajún-wampis, que viene a ser lo mismo.

Las cifras de diferentes fuentes varían bastante; del contraste de dos de ellas  (fuente 1, fuente 2) podemos estimar  aproximadamente en el lado peruano,  64,000 awajún, 11,000 wampis  y 5,000 ashuar-shiwiar, que suman alrededor de 80,000 personas.  En el Ecuador los estimados de población shuar  varían demasiado, entre 35,000  (al 2000) y 110,000 (al 2004);  los ashuar-shiwiar son unos 5,000. La familia suma un mínimo de 120,000 personas, por lo que se trata de uno de los núcleos etnolingüísticos ("naciones" desde la visión del movimiento indígena) más numerosos que sobreviven hoy en todo el espacio amazónico. Consideremos también los fenómenos del mestizaje y la migración, que impiden conmensurar realmente los alcances de la huella de dichos pueblos y su cultura. En las ciudades, cada vez son más los estudiantes universitarios awajún (y de otros pueblos amazónicos) que desean acceder a la modernidad y forjar sus derechos ciudadanos sin perder su cultura y su dignidad como pueblo (ejempo 1, ejemplo 2 ).

Todo este prolegómeno permite empezar a situar y esbozar algo sobre la "música awajún", campo casi inexplorado, como en general ha sido el campo de la música de los pueblos amazónicos en el Perú. Sólo revisando un par de bibliografías compendiadas sobre lo aguaruna-huambisa (ambas al año 1986, una del ILV y otra del CIPA), se constata la casi nula presencia de este tema. Al respecto, cabe revisar una bibliografía general de  las últimas décadas  aquí.  En realidad la escasez no asombra, pues la antropología  descuidó hasta los años 80 abordar la música de los pueblos más allá de su función ritual, es decir, en el plano simbólico y estético; descuido que incluso hubo con la música popular de las sociedades "avanzadas" de Occidente. 

Hay dos tipos de canto awajún, el "anen" y el "nampet". El más ancestral, de carácter mágico-religioso es el "anen", que se transmite de una generación a otra ritualmente, tanto en línea masculina como en línea femenina. La transmisión se hace en privado y se interpreta también en privado, a solas,  en determinado lugar y momento; es por ello el que conserva los códigos más ancestrales de la espiritualidad awajún. El "nampet" en cambio es un canto social, que se comparte colectivamente en espacios públicos, en cualquier circunstancia, y es por tanto, la forma más receptiva a nuevos mestizajes.


Dos proyectos de rescate musical

En el año 2006 el  Colectivo Aents  publicó "Awajun Nampag" ("Música awajún"),   estudio consistente en un folleto explicativo en awajún y en castellano, con un CD de audio y un DVD de video donde se escenifica la transmisión del canto "anen" de una generación a otra. Se escenifica porque en principio es una transmisión ritual de conocimiento que siempre se ha hecho en privado. La voluntad de escenificación es pues, voluntad de diálogo de este pueblo con esos "otros" que somos nosotros.

Al escuchar los surcos de audio, podemos notar que un par de nampets reflejan mestizaje. Son precisamente cantados por niños que están en contacto con uno de los símbolos principales de la presencia del Estado Peruano: la escuela. Los surcos 11.- "Recordando la escuela" y 12.- "Para cuidar las plantas y el territorio", tienen cadencias de huayno.  En el primero puedo distinguir las del conocido huayno "Mambo de Machaguay". Los otros 25 surcos son ejemplos inapreciables del canto y el recitado awajún, por ello el valor de la publicación referida.







Otro trabajo reciente sobre música awajún es el CD Musique des Awajún et des Wampis. Amazonie, vallée du Cenepa, (Ginebra : IWGIA y Nouvelle Planète, 2009, 1 CD + 1 folleto de 35 p. con textos en francés e inglés) realizado para los archivos internacionales de música popular del Museo Etnográfico deGinebra.  Aporta a la recuperación y valoración del patrimonio musical y cultural awajún,  y aunque sólo está escrito en inglés y francés, sería necesario hacerlo llegar a bibliotecas nacionales. Cito un párrafo del artículo de Jeremy Narby ("Cómo conservar los conocimientos musicales jíbaro sin premeditarlo". Totem.  Journal du Musée D'Ethnographie de Géneve. Ginebra, N° 54, set-dic 2009, p. 13):

  • "...Este disco es un panorama sonoro con canciones y algunas piezas instrumentales ejecutadas en arcos musicales, flautas y tambores. Las canciones siempre cuentan una historia: una mujer que bebe jugo de tabaco para igualar a los hombres, un marido que envía mensajes de amor a su esposa a través de las aves telepáticas, una boa que decide vivir en otro lugar  ... Algunas canciones, llamadas ANEN, son "magicos": se supone que cuando se cantan influyen en la realidad que evocan. Por lo tanto, hay ANEN para restablecer la armonía en el hogar, para cultivar plantas en un jardín o apaciguar  el corazón de un rival./   Para promover la toma de conciencia de los awajun wampis de conservar su patrimonio cultural, nuestro método ha sido interferir lo menos posible y dejar que ellos mismos elijan lo que querían transmitir. Esta música es profundamente humana y permite hoy en día un acercamiento a una cultura amazónica rica en conocimientos vitales. No hemos tratado de preservar el conocimiento de la música awajun y wampis; son ellos los que han buscado hacerlo. Prueba de que la iniciativa no siempre viene de donde se espera y que a veces las mejores cosas son las imprevistas."




De lo mágico a -un intento de- lo popular

Un texto de Edinson Tsajuput Anguash titulado "Musica awajún", que podemos revisar aquí  presenta especial interés por el enfoque que se tiene "desde adentro", del fenómeno de "modernización" musical y cultural que viene experimentando en años recientes la juventud awajún, y que se expresa fundamentalmente en lo que se ha dado en llamar "cumbia awajún". Esta forma musical surge como género mediatizable y comunicable a un público diverso, en años muy recientes, y es reflejo del impacto que han tenido las bandas de cumbia costeña y ribereño-amazónica en los distritos donde habita la población awajún y awajún-wampis. Tsajuput Anguash constata eso: "...la mayoría de la gente del distrito de Imaza escucha más cumbias que cualquier otro género musical. Si la cumbia, en el distrito de Imaza, ha tenido tanta proliferación, pues, se debió a las razones arriba expuestas y no, necesariamente, a la opción libre de la gente, ya que, no hubo otras opciones musicales más que la cumbia..."    Diferencia dos tipos de cumbia: "cumbia awajún y "cumbia kistian"; si bien no explica claramente los criterios de diferenciación, al parecer vincula la "cumbia kistian"con la que viene de afuera (costeña y ribereño-amazónica).

Al revisar algunos videos (ejemplo1, ejemplo 2) es constatable que no hay mayor diferencia entre ambos tipos de cumbia, más allá del adjetivo "awajún" por ser interpretada por personas de este pueblo. En la mayoría de los casos se canta en castellano, y en otros se expresan las letras triviales en lengua awajún, pero no hay nada más. La espiritualidad y el mensaje cosmogónico propio, incluyendo la posible reflexión crítica sobre el mismo, no está. El vestuario, el lenguaje corporal, la instrumentación... todo ello responde a la fórmula comercial de la "cumbia kistian". Es explicable que por haber sido bombardeados a través de la radio y la TV con esta forma musical (la parte más elemental de la cumbia y la chicha peruana, que tienen en muchos otros casos, vetas interesantes y valiosas de innovación y creación estilística), los jóvenes awajún  sientan que es un vehículo efectivo para integrarse a la nación peruana, pero...
  • "¿a caso se han olvidado que nuestros Mún fueron siempre sutiles, cultivados, profundos, de altos vuelos, capaces de resolver problemas con sabias palabras? Los lindos y profundos “anen”, a mi parecer, son pruebas irrefutables de todo ello." (E. Tsajuput Anguash)
La ausencia del Estado con políticas educativas y culturales que dignifiquen e incorporen a los pueblos amazónicos con pleno derecho al contrato social peruano, y antes bien, el atropello constante que ejerce con inconsultas concesiones petroleras y mineras en sus territorios, se refleja en todo esto.

// marcela cornejo d.


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Video


Anen.  Un canto mágico de amor
Escenificación de la transmisión intergeneracional del canto "anen"
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El vocablo Anen se emplea también para designar todo tipo de cantos, pero su significado específico es el de "la magia  del sentimiento".  La gama de situaciones afectivas que abarcan los Anen es rica y variada, como la vida misma, y se extiende a todas las edades, sexos y tipos de status social.  La letra de estos "cantos mágicos", dentro de ciertos moldes tradicionales, deja un cierto margen para la improvisación.  La música en cambio, se ajusta siempre a parámetros tonales que hacen al "Anen" perfectamente distinguible de los cantos que no son (El Mundo Mágico de los aguarunas - José María Guallart)


El maestro y la persona que desea aprender las canciones se retiran a un lugar privado, en el monte o en la chacra, donde no serán interrumpidos.  la simple memorización de las palabras de un ANEN no es suficiente para adquirir su poder; la persona que está aprendiendo  la canción debe además ingerir una pequeña cantidad de jugo de tabaco mezclado con la saliva de la persona que está enseñando el Anen  Solo cuando está ligeramente intoxicado por el jugo de tabaco, la persona puede memorizar todas las palabras e la canción sin equivocarse, adquiriendo así su poder (Michael F. Brown)


Arte awajún
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Audio


Algunos ejemplos de los audios del disco "Awajun Nampag"
Canto shuar 1 (Ecuador)
Canto shuar 2 (Ecuador)

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Enlaces:


La música en la cultura awajún - Raúl Riol
Música awajún - Edinson Tsajuput Anguash
Mi sueño - Etsa Tsajuput
Relaciones de género en la sociedad awajún - Norma Fuller
El suicidio femenino aguaruna - Willy Guevara
Los awajún y wampis contra el Estado: una reflexión sobre antropología política - James Regan
Minería y derechos indígenas en la Cordillera del Cóndor de Perú - IWGIA
Pedagogía ancestral awajún.  La elaboración de textiles y su enseñanza en las comunidades de Nuevo Israel y Nuevo Jerusalén - Julián Taish Maanchi






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marzo 23, 2012

Valses peruanos en acordeón

La característica más celebrada del vals peruano costeño son los toques de guitarra que tiene (que constituyen varios estilos definidos según el origen,  para los conocedores),  y que requieren gran maestría del ejecutante; sin embargo han habido experiencias exitosas de interpretación del valse peruano con otros nobles instrumentos, como el piano, el saxo  y el acordeón.  Acaso la más popularizada interpretación con acordeón  es la que hizo César Silva acompañando a la cantante Lucha Reyes en el vals  Regresa .   Silva interpretó  otros géneros con su acordeón criollo, como se puede ver en este enlace.    Otro acordeonista  más vinculado a la música académica, pero que ejecutó también valses es Alejandro Núñez Allauca, virtuoso músico moqueguano (1943) que hoy vive en  Milán.

Los acordeonistas andinos  merecerían por sí solos un tratado completo; puedo señalar al azar al dúo Los Campesinos (los hermanos Núñez del Prado) del Cusco o a los  tríos Los Manantiales  y Los Puquiales de Ayacucho.  En las fusiones andino-tropicales  (chicha, cumbia)  se puede mencionar a Claudio Morán, y en Leymebamba, Amazonas, tenemos por ejemplo a Misho Farje.

Seguramente existen otros acordeonistas notables, no sólo del cancionero costeño sino andino y amazónico. Es observable la poca atención que ha habido en investigar y resaltar esta característica instrumental de la música popular peruana.


Video

Regresa, un par de ejemplos del maestro Núñez Allauca, y algunos otros de músicos aficionados peruanos y extranjeros, ejecutando valses criollos:


Regresa (compuesto por Augusto Polo Campos)
Voz: Lucha Reyes
Acordeón: César Silva
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Desilusión (compuesto por Carlos A. León)
Alejandro Núñez Allauca
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Anita (compuesto por Pablo Casas Padilla)
Alejandro Núñez Allauca
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Con locura (compuesto por Luis Abelardo Takahashi Núñez)
Antonio Santillan Chávez, de Cajamarca
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Amazonas (vals amazónico compuesto por Angel Alvarado)
Hermanos Ocampo de Jumbilla-Amazonas
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Nube gris (compuesto por Eduardo Márquez Talledo)
Roberto Maggiolo, de Argentina
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Crueldad (compuesto por Luis Abelardo Takahashi Núñez-letra y Joe Di Roma-música)
Ejecutante no identificado, de Bolivia
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Alma corazón y vida (compuesto por Adrián Flores Albán)
Ejecutante no identificado, de España
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Alejandro Núñez Allauca 
Alejandro Núñez Allauca II




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marzo 15, 2012

Danzas de Azángaro en 1950

Fuente:
La Crónica. Lima, 23 julio de 1950, p. 13

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El IV Concurso de danza de Azángaro



La danza es contemporánea del kosmos. El primer paso que da el hombre, sus primeras emociones, sus expresiones iniciales, tienen ya la danza. La danza es lenguaje kósmico. Ahora cobra sus fueros eternos.. Si en la tierra de los rascacielos, en Norteamérica, se realizan maratones de danzas en parejas, donde la resistencia humana bate récords increíbles, aquí en el Collao se cumplen certámenes de danzas que son otros récords de arte coreográfico indio. Estos certámenes arrastran masas oceánicas humanas. Son otros récords de público espectador. Con un certamen de danzas y trajes indios, es decir, con autenticas expresiones del arte popular, se celebró el Día del Indio en Azángaro. A dos kilómetros de la ciudad y en las faldas del enhiesto Choquechambi, fue el escenario magno del certamen. Este lugar es histórico. Tradicionalmente era el escenario del gran chako de carnaval, como una reminiscencia de los grandes chakos de la época incaica. Este lugar, Balsapata, era la meta donde el gigantesco cerco humano de indios, al son de músicas y danzas, se cerraba aprisionando a la fugitiva tropa de venados, vicuñas y otros animales salvajes, que eran llevados como trofeos del gran chako para ser obsequiados gentilmente a las autoridades de la provincia.

El Día del indio. Balsapata se viste de colores y de ritmos, como en los (tiempos pretéritos) l a marea humana, polícroma, de varios miles, llena totalmente el vasto escenario del (…). Algo inmenso. Aquella masa oceánica vibró de emoción cuando los vistosos conjuntos coreográficos encendieron su hoguera de ritmos, de colores y de melodías, que ardió magníficamente, arrebatando al público espectador durante cuatro largas horas.

De todos los ámbitos de la provincia acudieron a esta justa de arte folklórico los conjuntos escolares, trayendo en sus danzas, en su música, en sus vestimentas vistosas y llamativas un mensaje emotivo e inolvidable. Fue el mensaje más grande que se rindió al indio, alma de América, nervio y oráculo del Perú.

En este cuarto certamen de danzas y trajes típicos pudimos apreciar expresiones folklóricas nuevas, de gran valor, de gran pureza y autenticidad. A grandes rasgos vamos a describirlas, ya que hacerlo en detalle demandaría un gran espacio:

Tigriponchos.- La escuela de (…)asani presentó esta danza guerrera de origen aimara. Los hombres, ataviados con corazas de piel de tigre, bailan intercalados con mujeres al compás de la música guerrera de sus tarkkas. Tuvo gratas resonancias en el público. Grandes aplausos.

Chunchos.- Es la danza de los salvajes de la montaña, os temibles yunga-runas. se atavían de largos y vistosos plumajes. Los danzarines en raudos giros, ejecutan caprichosas figuras con pasmosa agilidad. Dos personajes totémicos, el Ucumari y el Chachara, son abatidos en una parodia de caza. los conducen como trofeos sobre sus lanzas de chonta. se presentaron varias comparsas de esta danza.

Llauchi-llauchi.- Es rara danza del acervo folklórico del Collao. Simboliza los espíritus infernales en guerra. contra los cristianos. Los personajes de esta danza litúrgica lucen guantes provistos de largos garfios que semejan garras. A la cabeza de la comparsa marcha un ángel que simboliza al guerreo san Miguel.

Capitanes.- También con el nombre de Frances, esta danza es una sátira de los conquistadores. Salen montados en cabalgaduras bien enjaezadas, ataviados con trajes de la Colonia, portando lanzas que son símbolos de mando. Son cuatro personajes que ejecutan evoluciones sujetas a un plan tradicional.

Carnaval de Putina.- Cuadro costumbrista que muestra las diversas escenas del carnaval putineño, como la "rama”, o sea, la acotación de dinero para la fiesta, las "verbenas”, etc., rematando en una danza movida en cuyos giros las polleras, decoradas d cintas, se abren como corolas invertidas, mostrando refajos de variados colores. Las jóvenes bailan cantando con una alegría dionisíaca. Giran raudas al compás del huayño, voz musical de la tierra, en cuyas notas vibra el Ande y se embriaga de poesía la tierra. Larga ovación enredó sus serpentinas en las bellas danzarinas putineñas, que se alejaron como ilusiones, arrebatadas por el vértigo de la danza.

Waca-wacas.- Es una parodia de la fiesta brava, con un agudo sentido satírico. Sus personajes simbolizan a a los toreros y los toros. Todas las escenas de una corrida, desde la muerte de la fiera hasta la caída de los caballos de pica, son ejecutadas en los giros y figuras de esta curiosa danza.

Kullawas.- El Centro Escolar 852 de Azángaro presentó eta danza kollavina de origen aimara. Fue la que dio la nota de gran colorido y animación al programa. Elegante y lujoso vestuario. Por su presentación coreográfica, por su lujosa vestimenta, esta danza alcanzó las más altas notas y fue largamente ovacionada.

Esta misma danza, pero de carácter indígena, presentó una de las escuelas del Círculo distrital de Samán. Las danzarinas kullawas llevaban la cara cubierta por un velo hecho de monedas de plata. Sus atados estaban adornados por sartas de choclos y naranjas, en contraposición con la vistosa pedrería y avalorios (sic.) del conjunto de kullawas de carácter mestizo.

Santiago de Pupuja.- Este distrito presentó tres magníficos números que fueron acaso lo mejor del programa. El primero fue una exhibición de trajes típicos. El alcalde, el jilakata y el mandón, las tres autoridades máximas del ayllu, con sus respectivas parejas, lucieron magníficos trajes de gala. Este número llamó la atención por la fina factura de los trajes, su autenticidad y gran valor folklórico. Fue premiado con larga devoción.

Saraqquenas.- Danza originaria de las estepas de "Llallahua". Esta danza simboliza el alborozo del indio al romper las cadenas del yugo hispano. Blanco y rojo son los colores de su vestimenta. los colores de la enseña patria. El blanco impoluto de la nieve y el rojo encendido de las cantutas. El Saraqqena simboliza la bandera peruana que en su ritmo bravío y guerrero, parece flamear sobre los mástiles e los picachos del ande. En el folklore azangarino es la danza peruana por excelencia. Simboliza el fuego del sentimiento kósmico del indio, sentimiento hecho ritmo, color y armonía, dentro del marco gris de la altipampa.

Carnaval de Santiago.- Fue la comparsa más exótica y llamativa del concurso. Hombres y mujeres van ataviados con ruedos de madejas de lana multicolores. Las mujeres lucen finas polleras plisadas, sombreros con caprichosas decoraciones d colores, y van apoyadas en largos y gruesos bastones de caña. Los hombres llevan calzones con aberturas de donde emergen otros finamente plisados y van tañendo enormes quenas pentafónicas. Toda la comparsa va girando al compás de una música de graves arpegios. Larga ovación.

Tucumanes.- Esta danza, plena de fuerza y vigor, es la danza del gaucho peruano, del arriero del altiplano, jinete y bohemio que en la cincha de sus mulas, se lleva amarradas las distancias. Las recias botas, el cincho de finísimo tejido, las gruesas reatas que lleva cruzadas en la espalda y las clásicas espuelas roncadoras, son sus símbolos. En el ritmo lento y cansado de esta danza, al compás de sus espuelas tintineantes, está el alma voluntariosa y bohemia del cholo azangarino, del "lazo seguro", que hace llorar al charango "caluyero de la tierra", en sus andanzas de bohemio y jinete. Varias comparsas de esta danza se presentaron al concurso, sin duda por ser el Tucumán una danza originaria de Azángaro. Nutridas orquestas de instrumentos de cuerda acompañaron los conjuntos concursantes.

Kallawayas.- La Escuela de Moro-Orcco presentó la única comparsa de esta danza. Es una sátira o parodia de los famosos "yatiris" o curanderos y adivinos del altiplano. Ponchos y chuspas de finísimos tejidos, ataviados con monedas de plata y godos antiguos, son la característica de su vestimenta. Los kallawayas portan sombrillas polícromas que hacen girar en todos sentidos al compás de su música. Esta misma escuela presentó un conjunto de waca-wacas que representó todas las escenas de la fiesta brava.

Los Labradores.- Esta es la danza agraria por excelencia. las escenas del agro como la siembra, la roturación de la tierra, las ofrendas a la Pachamama, son representadas en esta danza de los labriegos siguiendo sus tradicionales costumbres.

Kallamachos.- Esta danza viril, plena de fuerza e intención es la sátira más acerva de los viejos españoles de la Colonia. Las caretas funambulescas, donde lo grotesco y o monstruoso se dan la mano, los gruesos y retorcidos báculos que simbolizan el miembro viril, los movimientos lascivos y grotescos, que son el espíritu y la esencia de esta danza esotérica, estuvieron fielmente interpretados por todos los conjuntos de kallamachos que se presentaron al concurso. Esta danza es también originaria de Azángaro, sin duda porque fue en esta tierra donde el indio luchó más bravamente contra el yugo español. Esta es una de las danzas más viriles y e mayor contenido satírico en la coreografía altiplánica.

El conjunto "Kallamachos de Muñani" presentó una innovación en el atavío. En lugar de los sombreros alones, adornados de cintas de color, este conjunto se presentó con grandes y grotescas pelucas de lana de alpaca, una parodia de las famosas pelucas empolvadas de los españoles. Otras comparsas lucieron gruesos zurriagos cruzados a la espalda. Es un símbolo bravío de los asuankharis.

La escuela de Choquechambi ofreció una reminiscencia del chako antiguo. Las autoridades y mandones del ayllu ataviados de gala, se presentaron portando diversos animales silvestres como vizcachas, perdices y otras aves, las que fueron gentilmente obsequiadas alas autoridades que expectaban el concurso.

Kkara-botas.- Es también una danza viril cuyos personajes son los famosos centauros de la cordillera. Jinetes y bohemios como el viento, los kkarabotas saben arrancar al charango, su fiel compañero, notas lánguidas y dulces, en cuyo lamento se trasunta la vida trashumante y bohemia del cholo cordillerano. Los gruesos zurriagos cruzados a la espalda simbolizan la hombría de estos yanaccallos, que también saben domar un potro salvaje como arrancar al charango su angustiosa melodía, en sus travesías por cerros y pampas.

Wifalas de Arapa.- Es la danza de la alegría propia del carnaval. los hombres lucen chuspas de fino tejido con figuras y motivos totémicos que llevan alrededor de la cintura. las mujeres bailan batiendo banderines blancos. En sus warakas multicolores, en sus "unu-cajas2 ululantes, en el ritmo vertiginoso de esta danza, plena de vigor y armonía, está íntegro el sentimiento panteísta del indio del altiplano. Una variedad de la Wifala es la kkajcha, de la que hubo varios conjuntos regiamente representados.

Novenantes.- Es una danza pastoril que simboliza las peregrinaciones a los santuarios del Kollao y cuyo tótem es la “huallata”. De ahí los colores blanco y negro de su vestimenta. A la cabeza van los viejos o “machus” que representan a los abuelos del ayllu.

Khaperos.- El certamen fue cerrado con broche de oro por os famosos khaperos de Jilawata. En el estadio de la pampa, el funambulesco desfile y las evoluciones de los jinetes, y las mulas regiamente enjaezadas, cargando el clásico khapo, osea los haces de leña para las fogatas, con el bronco ulular de los pututos, pregonaron bien alto la vitalidad artística india de estas bravías tierras del Kollao.

El desfile triunfal de los khaperos encendió, con sus tradicionales khapos, un celaje de fuego en el vasto escenario. Todo se bañó en el rojo encendido de esa luz. Fué la escena final, la apoteosis de esta gran fiesta folklórica, cuyo récord quedó marcado con piedra blanca. Y comenzó el éxodo. por los 32 puntos cardinales, largos cordones humanos, conjuntos dispersos de música y danzas, emprendieron la marcha rumbo a los hogares distantes. Lentos, silenciosos, iban cargando sus fardos de emociones y añoranzas. En el vasto escenario, ahora ya escueto, todavía arden las fogatas del huayño, empenachadas de musicales ecos. Son como un fulgor de crepúsculo en la noche llovida de astros.


El Magisterio de Azángaro, propulsor de estos torneos, fiel a su línea, ha realizado obra estética de innegable trascendencia. Ha arrancado del olvido expresiones valiosas de nuestro arte folklórico, de nuestra tradición y nuestros mitos, que ya estaban condenados a desparecer, bajo la implacabilidad (sic.) torrencial del tiempo. Esta es su obra. Esta su siembra promisoria. El ejemplo de Azángaro ha fructificado. ya en otras provincias, en núcleos escolares y en escuelas campesinas, se están llevando a cabo regularmente estos certámenes de danzas.

Las escuelas más apartadas hasta las más humildes han aportado su esfuerzo para esta obra de restauración de nuestro patrimonio folklórico y las formas tradicionales del arte popular. Lo han hecho en silencio, sin otro estímulo que el entusiasmo generoso que encuentra eco. Sin más interés que el de su propia superación. Bien por los maestros. Bien por esta obra de intenso y encendido nacionalismo. Fruto del esfuerzo colectivo del Magisterio azangarino fue esta gran fiesta panteísta que nos embriagó de ritmos, de luz, de colores y armonías. Fiesta digna de un poema.

Asuan Khari
Azángaro, 1950


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Carnaval azangarino 2009
Organizado por la Municipalidad Provincial de Azángaro
Vientos, percusión , y voces alegres de la comparsa del Carnaval de Santiago (Callapani)
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