mayo 21, 2007

Marinera y huayño pandillero


última actualización: 21 oct. 2012


Pandilla puneña en las celebraciones por el día de Arequipa (diario El Pueblo, 14 de agosto de 1965)



Una de las características peculiares de la ciudad de Puno, es la formación de un amplio segmento de la sociedad surgido del mestizaje, que se ha dado en llamar la "cholada". La marinera unida a la pandilla o huayño pandillero es la expresión cabal de la cultura chola-urbana de la ciudad de Puno, y su gestación se da desde fines del siglo XIX . Se trata de un binomio de danzas muy elegante, alegre y romántico, baile de juventud en que la cholada con la clase alta puneña se confunden (al menos temporalmente) durante las fiestas de carnaval.

José Portugal Catacora  explica lo siguiente: las parejas de los barrios de Orqopata, Mañazo, Azoguini y El Calvario, se reúnen el Domingo de Carnaval en  Huajsaspata, Pampa del Muelle, Yuraq Orqo y Arco Deustua.  Cuenta que la jornada se inicia con un paseo matinal, que luego se comparte el almuerzo y que en las tardes las estudiantinas comienzan a afinar sus instrumentos para dar inicio a la fiesta al son de marinera y huayño pandillero; más o menos a las 5 ó 6 pm, las comparsas enfilan a la ciudad dirigiéndose a la Plaza de Armas, el Parque Pino, y las calles Lima y Arequipa, principalmente. Bailan hasta la medianoche, en que la amalgama de clases sociales se vuelve a desintegrar: la indiada se dirige a sus barrios, la cholada al mercado central, y la clase alta a sus clubes, para seguir bailando hasta la madrugada.

Edgar Bueno Aguirre refiere esta versión sobre su origen: Por 1895 Rosendo Huirse estudiaba música en Lima y viendo el gran auge de la marinera a raíz de que Alberto Gamarra la declaró baile nacional, Huirse escribió "La fandanguera". Esta composición la llevó a Puno y junto con amigos compositores crean un estilo propio según la idiosincracia local. Se crea la marinera puneña para bailarse en los salones de las familias "notables" y de la emergente burguesía mestiza, adaptándola a los huayños pandilleros que ya eran famosos en los carnavales antes de 1880. A inicios del S. XX surgen en Puno agrupaciones que se hacen llamar "Estudiantinas", que componían e interpretaban marineras y huayños pandilleros, siendo las que más han destacado: Lira Puno, Dunker Lavalle, Theodoro Valcárcel, Conjunto Obrero Masías, Los Intimos de Puno, Unión Puno, Conjunto Orquestal Puno, entre otras.

La marinera proviene originariamente de la costa peruana, y fue llevada a Puno por intelectuales que regresaban deseosos de insertar creativamente a su provincia al concierto de la vida nacional. La simbiosis de la marinera de origen costeño  con la pandilla puneña es el reflejo de la dinámica social cambiante de una intelligentzia provinciana con fuertes rasgos regionalistas e introspectivos, no sin ello tener una clara vocación de apertura al mundo exterior.

En esta danza coreográfica distintas clases sociales y distintos géneros se fusionan: en los carnavales la cholita invitaba al “señorito” a danzar como su pareja; éste aceptaba, pero algo avergonzado (por los rígidos convencionalismos de la época), se bajaba el ala del sombrero hacia delante y se cubría parcialmente el rostro con serpentinas para evitar ser reconocido.   El uso del Mantón de Manila, tanto por la mujer como por el hombre, es importante. Emilio G. Peñaranda, destaca su uso simbólico  en la danza: ...Al iniciarse la reunión en el estrado acordado, las cholas que no tenían compromiso, daban la manila que llevaban consigo al varón que era de su agrado, si a éste le era simpática la chola, recibía la manila con gentil deleite, haciéndola su pareja. En la mayoría de los casos, el compromiso estaba concertado con anticipación, recibiendo los varones la manila de su pareja. Al aprestarse a danzar, con asentimiento general, los varones, para no ser reconocidos, cubrían su rostro con la manila, usándola como bufanda; el sombrero lo agachaban hasta las cejas, de tal modo que sólo se les veían los ojos. En estas maneras rivalizaban posturas, obrando cada cual de acuerdo al entusiasmo, transigiendo en lo posible para acondicionarse a la coreografía, muchas veces guiados por el enfoque supino de la chola.    Dice que esta convención masculina de cubrirse el rostro duró hasta la década de 1960.

Las parejas así conformadas emprendían la  danza de la pandilla, que en el aspecto coreográfico era el resultado de la fusión del huayño con la cuadrilla española y el minué francés. Este es un aspecto dancístico único en todo el Collao. A esto se añadieron aires costeños llevados por los intelectuales puneños en forma de marinera. Si  bien la pandilla surge en el ámbito del estrato cholo (la “cholada”), luego fue adoptada por los estratos sociales más altos, atribuyéndose algunos de éstos, su autoría o su consolidación al aunarla con la marinera.

Desde mediados del siglo XX, el binomio marinera-pandilla ejerció una especie de "reinado" entre las danzas puneñas, esto explica que no compita con otras danzas en concursos públicos. Solamente concursan entre sí principalmente en los Carnavales. También se ejecuta en Pascua de Resurrección de Semana Santa, y en las fiestas de la Virgen de la Candelaria.

Aparte de la característica de la fusión social y musical, la pandilla-marinera lleva el sello inconfundible de sus elaboradas coreografías, con la vistosidad y la elegancia que las caracterizan. Estas dependen en buena medida, de la capacidad de liderazgo del Bastonero: Este personaje hace parte de la primera pareja, y es el que dirige y orienta los cambios durante la ejecución colectiva de la danza, llegando a formar hermosas figuras con ayuda de los finos mantos que portan.

La figura del bastonero tiene una historia peculiar; Enrique Cuentas Ormachea relata que Manuel Montesinos organizó las primeras comparsas pandilleras a su costo: ...en 1911 ya se fijaron lugares de reunión y las estudiantnas fueron mejorando al introducirse bandurrias, charangos y guitarrones. De esta época ya data la primera pandilla de Montesinos y [poco después] las organizadas por los [hermanos Marcelino y Alejandro] Cuentas y Juan José Zea...  Cuentas  Ormachea refiere también que en las comparsas pandilleras de mediados de la década de 1910 que eran promovidas e innovadas por Montesinos y los Cuentas, surgió la figura del recordado Agustín Avila el popular "cojito", quien dirigía a los bailarines haciendo de su bastón un elemento expresivo más, contribuyendo con ello a crear las diversas figuras coreográficas que caracterizan al binomio dancístico hasta hoy. En su memoria, ha quedado la figura constantemente recreada del "Bastonero", por ello hay un paso significativo que se llama "con su cojeadita".


Ejemplos de figuras dictadas por el bastonero (según Cuentas  Ormachea): media vuelta a la derecha.../media vuelta a la izquierda.../ ¡Aura!.../ Cholitas al centro, cholos afuera.../ Esos mantoncitos.../ Bien apretaditos.../ ¡basta de vicios!.../ Esa estrellita.../ Ese arquito.../ Parejitas de nuevo.../ Con su cojeadita...

Portugal Catacora acota que la marinera-pandilla es más lenta en la zona aymara, mientras en la zona quechua es más acelerada. Al expandirse a todo el departamento, adquiere peculiaridades locales poco perceptibes para el foráneo, pero evidentes para el conocedor, tanto en el aspecto dancístico, como en el ritmo musical y en los trajes.

El vestuario es una mezcla de elementos indígenas, europeos y asiáticos: las mujeres lucen lujosos y multicolores Mantones de Manila, jubones y polleras, blusas blancas y centros de colores diversos, sombrero de copa baja con borla ladeada, botines -con frecuencia de color perla- y elegante aderezo de joyas. Los varones llevan pulcro terno de saco negro y pantalón blanco elaborados en paño o casimir; se complementan con camisa blanca y un sombrero de borsalino; en los hombros llevan también un fino Mantón de Manila, y frecuentemente llevan enrollada generosa serpentina alrededor del cuello. El pañuelo es indispensable en ambos consortes.



Las Estudiantinas

La música que acompaña las marineras-pandillas puneñas es interpretada por la tradicional Estudiantina. Con el nombre de estudiantina , existen grupos de música en todo el Perú, las hay en el norte, centro y sur del país.

Este elenco consta de: uno o más charangos o chilladores, 1 o más acordeones, mandolinas (que dan el sello característico a la música citadina puneña), violines, quitarras (con sus característicos bordoneos altiplánicos de difícil ejecución, que lamentablemente se están perdiendo no obstante ser los que le dan dulzura a los huayños pandilleros), guitarrones. En algunas ocasiones hay un contrabajo, un "Diasvan" (batería) y trompetas con sordinas. Las quenas, zampoñas y pinquillos también pueden formar parte mínima de las Estudiantinas.

En Puno existen 13 provincias, cada una con varios distritos. Cada distrito posee una a mas estudiantinas, y cada una de ellas cultiva su estilo, tanto las de la zona aymara como de la zona quechua. En su mayor apogeo, cada capital de provincia e incluso distrito del departamente, tenía estudiantinas. Centros musicales (o Estudiantinas) de Juliaca, Azángaro, Ayaviri, Huancané, Moho, Ilave realzaron en su mejor expresión el huayño pandillero. Destacaron a lo largo del siglo XX: el Centro Unión Puno, Centro Unión Juliaca, Centro Theodoro Valcárcel, Conjunto Orquestal Puno, Centro Musical Puno, Estudiantina Puno y la misma Tuna Universitaria. En las primeras generaciones de maestros de la música están Rosendo Huirse, Manuel Montesinos, Néstor Molina, Moisés Yuchund, Víctor Echave, Theodoro Valcárcel. Posteriormente fueron relevados por maestros como Edgar Valcárcel, Castor Vera Solano, Jorge Huirse, Virgilio Palacios, Carlos Rubina Burgos, Andres Dávila, Mariano Béjar, Alberto Rivarola, Zacarías Puntaca, Victor Masias, Pompeyo Aragón, Felipe Sánchez y otros exponentes, encumbrando al departamento de Puno como uno de los mejores tributantes de música andina peruana en la segunda mitad del siglo XX.

Juntas pero no revueltas

Para los foráneos puede haber cierta confusión entre lo que es una pandilla (o huayño pandillero) y una marinera puneña.  ¿Son cosas separadas, o al contrario, van indesligablemente unidas?. Primero se ejecuta la marinera, para ser seguida del huayño pandillero. Son dos danzas distintas pero que se han emparentado fructíferamente en una sola ejecución, en ella, “van juntas pero no revueltas”. Por ello es frecuente referirse a ellas como una sola, cuando en realidad no lo son.


Patrimonio cultural


La Pandilla Puneña fué declarada el 3 de marzo del año 2006 (Resolución Directoral Nro. 009-2006-DR-INC/PUNO), como Patrimonio Cultural de la Región Puno. La Resolución tiene carácter Regional, por lo que se proseguirán con tramites necesarios para que esta expresión sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación.

La marinera-pandilla en la actualidad


En las últimas décadas la marinera-pandilla ha ido perdiendo terreno por dos factores principales: los cambios socio-económicos que han habido en el departamento (las clases medias, urbanas y mestizas, que fueron sus principales cultoras, están siendo relevadas en buena parte, por los hijos de migrantes rurales en las ciudades, quienes al adoptar la danza seguramente la dotan de nuevos matices) y el auge de los trajes de luces como la morenada, la diablada, y danzas foráneas de reciente creación como la saya y los tobas (de origen boliviano). Sin embargo, podemos destacar que la Asociación de Instituciones Pandilleras de la Ciudad de Juliaca organizó la primera semana de abril de este año la XXV edición del Concurso de Marinera y Pandilla Puneña. El evento se realiza en cada fecha de Semana Santa (fiestas de Pascua de Resurrección) y este año tuvo como escenario el complejo recreacional La Capilla

Este año han participado nueve agrupaciones, entre ellas: Duncker Lavalle, Virgen de Alta Gracia, Castor Vera Solano, Lira Juliaca, Rosendo Huirse, Las Mercedes, Mensajeros del Altiplano, San Agustín y José Domingo Choquehuanca. Al final de la jornada costumbrista, la agrupación “Duncker Lavalle”, resultó como ganadora del evento, seguida del Centro Cultural “Castor Vera Solano”. El honorario tercer lugar fue ocupado por la añeja agrupación cultural “Rosendo Huirse”.

Previo al concurso, se llevó a cabo en la misma ciudad el último 30 de marzo, el X Concurso de la Elección de la Cholita Pandillera 2007 en el Teatro Municipal, siendo elegida ganadora la señorita Jerminey Dayana Pasos Ramos, de la Agrupación de Música y Danza "Castor Vera Solano".

Las instituciones educativas de Juliaca procuran reivindicar y fortalecer las expresiones culturales originarias del departamento: los escolares van por el VI festival de Marinera y Pandilla Puneña, los carnavales y Semana Santa seguirán siendo el mejor espacio para demostrar el coqueteo de las cholitas pandilleras y la galantería de los varones; estos eventos se dan en Azángaro, en Ayaviri, en Huancané y otras provincias, pero aún no es suficiente. Es necesario generar mayor actividad en las escuelas y colegios; esta tarea corresponde principalmente a la Federación Departamental de Centros Musicales y Estudiantinas de Puno y la Asociación de Conjuntos Pandilleros de Juliaca entre otras organizaciones.

//M. Cornejo



Bibliografía


Bueno AguirreEdgar.  Marinera puneña.  Lima : ENSF José María Arguedas : monografía, 1998
Cuentas OrmacheaEnrique.  Elogio de la pandilla. Revista del Instituto Americano de Arte, N° 2, 1953, pp. 70-81
Peñaranda, Emilio Glivel.  Puno, espíritu y danza.  Sitio web: www.enunblog.com/GLIEM/page2/

Portugal CatacoraJosé.  Danzas y bailes el Altiplano. Lima : Universo, 1981, pp. 180-198





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Video

Ciudad del Lago + Cerrito de Huajsaspata
 Jorge Huirse (autor)   + Augusto Portugal Vidangos (capt. y arr.)
Asoc. Cultural Inti Quiilla - presentación realizada en jun. de 2010 en Santiago de Chile
subido por dyturry





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