septiembre 15, 2009

"Los pájaros en el folklore de la sierra central peruana"


Fuente:
Folklore Americano
N° 16, Año XVII-XVIII, 1969-70, pp. 140-162
Lima : OEA : Inst. Panamericano de Geografía e Historia
..........................................




Los pájaros en el folklore de la sierra central peruana
Sergio Quijada Jara


En nuestras serranías existen pájaros que alegran los campos con su canto y trino maravillosos, sobre todo en época de choclos, de verduras, en abundancia de frutas y en cosecha de trigo y cebada. Lo que más se encuentra en la zona central del Perú son las palomas de campo de dos variedades: unas pequeñas de ojos rosados, de plumaje plomo obscuro que en quechua se denomina Cullco o Cullcos, las otras palomas son más desarrolladas de plumas plomo claro y de pico amarillo. En quechua toman el nombre de Urpio [sic. - ¿urpi?] o Cuculí. El gorrión que en quechua se conoce con el nombre de Pichiuchanca, o simplemente Pichiusa, es pequeñito pero muy vivaz, entrometido y perspicaz, sus plumas son plomizas con mezcla de blanco y marrón, tiene pequeño mechón negro en la cabeza y especie de bufanda en el pescuezo de color marrón. Parece más resistente que otros pajaritos porque se le puede encontrar a cinco mil metros de altura con facilidad asombrosa, alegrando los páramos andinos. El Chihuaco llamado también chihuanco o zorzal es un personaje extraordinario que se halla íntimamente ligado al agro. Es el primer parroquiano que se gasta el lujo de saborear las guindas, los duraznos y otras frutas deliciosas.

La paloma
Confecciona su nido generalmente en algún árbol de cedro, guindo, eucalipto, molle, sauce u otro de abundante copa. Canta la hembra sobre todo cuando está empollando un par de huevitos blancos. Cuando alguna madre rural se halla trabajando en quehaceres inherentes a la chacra y si tiene a su lado un hijo que en lugar de ayudar se dedica a jugar y canta la paloma, la madre le dice: Uyari chay urpichata, pai nin:

Señoray… señoray…
huahuillaiquim qella…

Es decir, "escucha el canto de la paloma”, ella dice:

Señora… señora...
tu hijo es ocioso

La paloma en la fábula

Adolfo Vienrich, considerado como el precursor de los estudios folklóricos en el Perú, en su inmortal obra titulada: "Fábulas Quechuas" publicada en 1916 en la imprenta "La Aurora" de Tarma, nos trae la siguiente fábula titulada "La cuculí agradecida", recogida oralmente de indígenas octogenarios y que tiene paternidad de siglos, dice:

"Dos muchachos de mala índole, acostumbrados a martirizar a los animales, fugaron del hogar, llevando consigo al menor de sus hermanos con engaños y halagos, en la esperanza de liberarse del trabajo de la chacra y de ayudar a sus ancianos padres, viviendo en la vagancia y ociosidad.

Viajaban a toda prisa, temerosos de que les dieran alcance, y coléricos por no poder alargar las jornadas cortas que hacían a causa del chicuelo siempre retrasado. Fatigáronse a su vez; agotadas las provisiones y sin rumbo, muertos de hambre, extraviados en la puna, se-pusieron a descansar.

Lanchi, que era el nombre del chicuelo, arrepentido de haber cedido a la seducción, quedóse profundamente dormido. Tramaron los perversos la manera de deshacerse de ese estorba que les consumía el fiambre y los traía mortificados con su llanto y los ruegos para poder regresar a la casa. Había llegado la oportunidad de poner en práctica; sus designios y concertaron los medios para desembarazarse de él. El más desalmado opinaba por matarle, porque decía, así no avisará ni habrá quien guíe a nuestros perseguidores. El otro optaba porque mejor sería quitarle los ojos y comérselos en seguida. Vacilaban en la elección, cuando Yahuar veloz como el rayo se abalanzó y sujetando fuertemente las manos contra el suelo, doblada la rodilla en el cuello, aseguraba la inmovilidad del chico. Este despierta sobresaltado de un ensueño tenebroso y terrible; pero los gritos se le ahogaban en su comprimida garganta; se debatía inútilmente; retorcía los brazos para desasirse, contempla a su hermano con la quijada temblorosa, arrugadas-las cejas y los dientes que le crujían, que airado y furioso lo estrechaba.

La pobre criatura con la faz amoratada, vultuosa la cara, cárdenos los labios de asfixia, dejaba escapar roncos estertores que partían de un pecho anheloso pugnando desesperado por rechazar la sofocadora opresión. Aterrorizado con las ansias del ahogo, las órbitas: inyectadas precipitábanse de sus cuencas; asegurado como estaba, salta el otro hermano con su mirada torva, y así como el buitre que con su corvo pico arranca los mortecinos ojos velados por el temor del agonizante corderito preso entre sus garras, así se los coje, los retuerce, los desgarra y se los arranca, feroz cegándole para siempre.

Más crueles que jaguares no se conmovieron a los desgarradores alaridos de su víctima ni les inquietó a los verdugos la vista del horripilante espectáculo; en su frenético delirio de sangre, cual voraces fieras, devoraron los despojos palpitantes todavía, como para borrar la imagen de su horrendo crimen impreso en la dilatada pupila del espanto.

Mudos, sin remordimiento, presurosos se alejaron los monstruos, perseguidos por sus tétricas sombras.

Taciturno ante la magnitud de su sufrimiento, yerto, exánime, yacía el desgraciado huerfanito, teñida la piel de sangre que borbotea a través de las hendiduras de los párpados, contraídos por el dolor, como el agua que a borbollones mana del arroyo por entre las grietas de la resquebrajada peña.

Rompe el sepulcral silencio, los melodiosos acentos de un corazón tierno a su quebranto, cantando:

Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!

"Se incorpora ciego y desamparado, vaga, a tientas y dirige sus vacilantes pasos hacia donde resuenan esos ecos de simpatía a sus ayes de dolor, y tropieza con un quingual, de cuya cima partía esa flamada cariñosa, esos suspiros a su soledad y abandono. Abraza el árbol con fruición; trepa el cieguito y coje a la cuculí enredada en su nido, que al sentirse prisionera implora perdón: procura desarmarlo con sus ruegos a fin de que no la sacrificara y sollozante le dice: ¿qué mal te he causado? ¿soy acaso como los hombres que entre hermanos se destrozan y se matan?. Suéltame, te consolaré en tu aflicción con mi arrullo:

Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!

Movido a compasión dejóla en libertad, suplicándole le sirviera de lazarillo hasta poder aplacar el hambre y la sed que le atormentaban. Pasmada la tortolita de haber hallado corazón en un hombre y misericordia en un niño, ofrecióle unos polvitos blancos con los que debiera cubrir sus heridas; dos cristalitos de yeso, redondos, para rellenar las orquedades y un palito con el que debía azotarla todos los días.

Así lo hacía, y poco a poco, las tinieblas se le hicieron luz: y vio el sol, fanal perpetuo suspendido en lo alto, que ilumina eternamente el mundo. Agradecido por tan inesperado beneficio, de rodillas, levantadas las manos al cielo no sabía que hacer con la cuculicita.

- Ahora, llévame contigo; no me prives de la libertad, que todos los días cuando la estrella matutina huya a esconderse te llamaré:

Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!


La paloma en el canto

Igualmente en bilingüe nos trae Adolfo Vienrich en su otra obra “Azucenas Quechuas", estos dos cantos sensitivos:


a).- Quita Urpi / La paloma agreste
Imallarak cay cuyacui,
Quita urpillay,
chicachallan chica sinchi;
Manay cuyana;
Ancha yachayniyiktapas,
Quita urpillay
muspa muspatan purichin,
manay cuyana.

Quita urpillay
manay cuyana
pacha achiquianñam
ripucunallay

Huayray phahua huayanai
quita urpillay,
Ñanniyquita ricuchihuay
manay cuyana;
mana pipa musiaskallan
quita urpillay,
cay chiquiymanta kespisak
manay cuyana.

Quita urpillay
manay cuyana,
pacha achiquianñam
ripucunallay

.............
Qué viene a ser el amor
palomita agreste.
Tan pequeño y esforzado,
desamorada;
Que al sabio más entendido;
le hace andar desatinado,
desamorada.

Palomita agreste
desamorada,
amanece el día
que yo me vaya

Aligera golondrina
paloma agreste,
enséñame tu camino,
desamorada;
para irme sin que me sientan
palomita agreste
y salvar de mi destino
desamorada

Palomita agreste
desamorada
amanece el día
que yo me vaya

b).- Chincachicui / La perdida

Urpillaytam chincachini
maycamarak ripucunqa,
urpiy maypiñatak canqui
icha purun allparíchin
icha pantan cutimuspa;
huata punchauña mascayqui

Pi maytapas tapucuni
icha ricurkanqui, nispa
urpiy maypi ñataq canqui,
icha chakaipi tincunqui
maytam yupinta katisak;
urpiy maipiñatak canqui
huata punchauña mascayqui
..................
He perdido mi paloma
que no sé donde se fue,
donde estás paloma mía
quizá en algún yermo
llora sin tener como volver;
que te busco un año y día

Yo pregunto a todo el mundo
quizá cualquiera pudo verla,
¿Dónde estás paloma mía?
si se encontró con alguno
para perseguir sus huellas
dónde estás paloma mía que
te busco un año y día

La paloma en cantos de Santiago

En la fiesta del ganado y pastores que es el 25 de julio de cada año los campesinos de Huancayo y Huancavelica festejan a sus animales. Hemos recogido cuatro cantos que hacen referencia al urpi o cuculí:

1.
Mi palomita
palomita torcacita
qué bonito tú cantabas
así mismo yo cantaba
en los brazos de mis padres.

He perdido la esperanza
he perdido la ilusión,
el cariño de mi padre
el cariño de mi madre

2.
Palomita blanca, alita bordada
palomita del campo, piquito de oro
por qué cantas triste dentro de tu jaula
por qué lloras triste dentro de tu jaula.

Quisiera, quisiera darte el aliento
quisiera darte la bebida
mostaza y quinua para que te alimentes
agua cristalina para que la bebas.

3.
Llavesqapas kakuy
wichqasqapas kakuy
ñoq munaptiyqa
brazuypim waqanki
makiypim llakinki.

Aunque con llave te halles
y encerrada estés,
si yo deseo
en mis brazos llorarás
en mis manos sufrirás...

Palomita blanca, pecho colorado
cueste lo que cueste siempre serás mía
Candadito de oro, llavecita de perla
ábreme la puerta, yo soy solterito

4.
Iskay puriq urpi
amam iskai purinkichu
hukllayki wañurqullaptin
ñoqa hiña huaqaq kawaq
Ñoqallayta qawariway

Aguaqollay hawampi
parís, paria urpichallay
qamllachum munanki
parís, parís kaita

Ñoqapas munani
parís, parís kaita
ñoqapas gustani
parís, parís kaita
...................
Palomas que juntos camináis
no caminen así
porque si uno desaparece
como yo tendrás que llorar
¡mirad lo que soy!

Par de palomitas
que estáis sobre el cactus
acaso tu solo
puedes vivir en pareja?

También es mi deseo
vivir acompañado,
yo también anhelo
vivir en pareja


En el huayno
1.
Mana munanichu kuyawanayquita
mana munanichu waylluwanaykita
cuyallawaspaiki waqachiwankiman
wayllullawaspaiki llakichiwankiman

Qesampi urpipas vidanta pasansi
wayrata millpuspan, aqota pallaspan;
chaichus mana ñoqa vidaita pasaiman
weqeyta upiaspa, llakiyta millpuspa

Traducción:

No deseo que me quieras
ni quiero que me ames,
porque tu cariño me haría llorar
y tu afecto me haría sufrir

Las palomas en su nido pasan su vida
bebiendo el aire y comiendo arena
también así paso mi vida
bebiendo mi llanto, rumiando mi tristeza

2 .
Ima urpillaraq
mana waqaq kanman
qesallampi yanallanwan
mañana tiaycuspa

Chainam ñoqallaipas
waqay waqachkani,
kuyakullasqay yanallaita
mañana ricuicuspay
..................
No habrá una paloma
que no pueda llorar
al sentarse en su nido
sin la caricia de su amado

Así yo también
lloro amargamente,
al haberla perdido
a mi prenda querida

3.
Palomita por qué no quieres
formar tu nido en mi pecho,
será pues porque te falta
será pues porque no tienes
hojitas para tu nido,
pajitas para tu nido

Si ese nido se formaría
ah, qué dichosa yo sería
en tu casita viviría,
ah qué dichosa yo sería
a tu mamita la querría

4.
El siguiente huayno, de autor anónimo, divulgado en charango por Jaime Guardia, se titula "Huérfana Paloma":

Paloma torcaza
vamos a mi casa,
allá comeremos
arroz y mostaza

Huérfana paloma
sin patria, sin nido
juntos lloraremos
nuestra mala suerte

Sin tí nada valgo
sin ti nada puedo,
tú eres mi consuelo
mi única esperanza

5.
Los dos huaynos siguientes recogidos de la boca del pueblo han sido captados por los hermanos García en la ciudad, de Ayacucho, con los nombres de "Paloma Encantadora" y "Cuculí Madrugadora"

Palomita encantadora
te voy a cortar las alas
para que no puedas volar
ni a tu nido a tu rama
ni a los brazos de un ingrato

Mírala cómo se va
y me dijo que me quería
ah ya ya yay…
tal vez no se acordará
del amor que me ha tenido,
del amor que me ha jurado

6. [ver ejemplo con variantes en la letra, en "Audio"]
Cuando salí de mi tierra
cuculí madrugadora,
hasta las piedras lloraron
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

Qué bonitos ojos tienes
cuculí madrugadora,
para robar corazones
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

Mañana cuando me vaya
cuculí madrugadora,
llorarás si me has querido
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

Quién dice que no se goza
cuculí madrugadora,
sabiendo sobrellevarse
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

7.
Cuculichatam uywakurqani, paloma
mana maytapas pahuay yachaqta, cuculí
chayllay paloma uywachakusqaimi, cuculí
qukpa brazonman pawacuikurqa, cuculí.
qukpa brazompi qawarillaspaimi, cuculí
qukpa brazompi reconocispaimi, cuculí
mayuririspa asiscurqani, ajá jajaí
qechqaririspa asicurqani, ajá jajaí
..............
Crié a una tierna paloma
que no supiera volar
esa paloma que la cuidaba
a otros brazos se me fue
Viéndola en otros brazos
reconociéndola en otros brazos
sin hacerla caso, me reí
dándole las espaldas, me reí


En la superstición

A la paloma campestre denominada "Cullco", los paisanos de algunos rincones serranos, la consideran como mal agüero, porque creen que son brujas y hay que tratar de espantarlas.

a). Cuando un par de cullcos se posan en el techo de la casa, anuncia desgracia, es para que muera pronto el dueño de casa.
b). Si el cullco hembra hace su nido en algún hueco de la pared de la casa es malo, pues es seguro que algún miembro de la familia morirá pronto.
c). Si el pastor ve al cullco cerca al lugar donde se halla apacentando sus animales, trata de espantarlo inmediatamente con su honda o arrojando piedras para que vuele y se vaya a otro sitio, porque si no lo ahuyenta a tiempo podrá morir alguno de sus animales con hinchazón de barriga. Es que le "agarra" la brujería. Los cullcos son brujos.

El gorrión en quechua se denomina "pichiusa" o pichiuchanca" y tiene una hermosa leyenda que es la siguiente:

Cuando se formó la tierra, San Pedro organizó una fiesta en el cielo exclusivamente para las avecillas que ya poblaban la tierra y ¿alegraban con su trino a la gente.

En esa época el gorrioncillo era negro y un tanto feo, pero al recibir la invitación del tenedor de las llaves del Cielo, se "cambió de vestido", y como tenía que atravesar un largo trayecto se puso "bufanda" y gorrito.

Una vez en la fiesta era el más alegre, vivaz, dicharachero, chistoso y cantor. Gustó tanto a San Pedro que por haber hecho alegrar a la fiesta le obsequió semillas de trigo, mostaza, alpiste, quinua y achira para que pudiera sembrar en la tierra y tuviera abundante alimento.

El gorrión y el gatito

De boca de un anciano del distrito de Acos tambo, de la provincia de Tayacaja, del Departamento de Huancavelica, recogimos el siguiente cuento:

Una mañana se halla asoleándose un gato tierno (misi uñacha) al pie de un árbol de molle y al levantar su cabecita vio sobre una rama a un gorrioncito (pichiuchanca) y lamiéndose los bigotes dijo para sus adentros: pichiusichata wañurachisaq es decir: voy a matar al gorrioncito. Debe ser muy agradable comer pájaros tiernos. Es así que el gatito deteniendo la respiración y con muchísimo cuidado tre¬pó el árbol y cuando iba a saltar sobre el indefenso pajarillo, éste voló a otra rama. El gatito sin perderlo de vista subió también y cuando estaba por darle el golpe, el temeroso pajarito ya con dificultad "voló a la última rama más alta. El gatito subió con miedo, le flaqueaban las patitas, pero subía y subía con la mirada fija en el gorrioncito, como para atraerlo con sus relampagueantes ojos. El gorrioncito piaba, más bien lloraba, llamaba a su mamita porque sus alitas eran tiernas y no podía volar lejos. El gatito malo no quería saber de esas cosas y pegó el salto con ansias de atrapar entre sus garras, pero con tan mala suerte que cayó al suelo de panza y comenzó a llorar, a quejarse: miau, miau. La madre que se hallaba en la cocina solicitando alimento para su hijo, corrió donde estaba su cría, quien volvió a quejarse: miau, miau.

La madre resondró al gatito y le dijo: "no hay que ser malo con los animalitos". "Hay que obedecer a la madre; te dije que no te alejaras de mi lado ni subieras a los árboles" "El gorriocito tiene su mamita quien, igual que yo, quiere a su hijito".

El gatito se levantó cojeando y desde ese día prometió a su madrecita no hacer más travesuras ni perseguir a indefensos pajaritos.


En la fábula

En la obra "Fábulas Quechuas", consigna Adolfo Vienrich la siguiente fábula referente al gorrión:

"Un muchacho travieso trepó a un árbol de aliso y cogió un nido de gorriones. La madre de los pájaros que lo ve, da voces al macho avisándole:

¡Oye! mira a nuestros hijitos aún desnuditos se los llevan ocultándolos bajo su poncho. ¡Ay hijo, hijo mío!

- ¡Qué importa ¡Deja que se los lleve, todavía hay semilla!
- ¡Ah, qué pena! ¡No digas eso!, porque darlos a luz cuesta trabajo y dolor.
- ¡Así son todos ustedes los hombres! …

En el canto

El cantor popular se ha inspirado en el gorrioncito y ha compuesto letras emotivas, como estas dos que consignamos:

a). [ver el video del Picaflor de los Andes]
 Gorrioncito canta pero no llores
que el amor es la fuerza más sublime;
basta ya gorrioncito
que tus trinos me conmueven.

Los maizales verdes son los testigos
del dolor que te embarga en la vida;
yo también gorrioncito
sufro y lloro sin reparo,
porque soy kinhualito
solitario y olvidado.

Estribillo

Hasta los puquiales secos
suelen brotar al verme [sic. - ¿verte?] muy triste
no llores más gorrioncito
que en el amor hay que ser fuertes.

b).Mana maniayoq, mana taytayoq pichiusita (1)no llores por un amor
mi corazón te ofrezco con todo el alma
para que así olvides tu cruel sufrir.

Mana huasiyoq, mana chukllayuq pichiusita (2)Unamos nuestro dolor
yo también soy un paria que anda rodando
sin conocer lo que es cariño ni amor.

Wakcha masi (3) no llores por un cariño
mi corazón te ofrezco hasta el Señor
en el valle del ensueño

Formemos nuestra chocita
y entre brisas del Mantaro
tus ramas florecerán.

La letra del primer y segundo huayno pertenece al compositor popular Emilio Alanya y la música del primero a Tiburcio Mallaopoma ambos del valle del Mantaro.

c).
Pichiuchanca maliciosa
por qué cantas tan temprano
sabiendo que estoy durmiendo
en los brazos de mi negra.

Caminito de Huancayo,
bordeadito de retamas
donde tanto he sufrido,
donde tanto he llorado.


El chihuaco

El chihuaco es una especie de tordo o zorzal (mérula chiguanco), de plumaje color plomo gris, de pico amarillo b también plomizo, curvo y un poco largo y fuerte. El tamaño es casi como el de una paloma silvestre o urpi. Tiene los ojos redondos y patas largas y delegadas de color amarillo, terminadas en fuertes uñas algo corvas y puntiagudas. Así es el chihuaco de las zonas semi-frígidas, verbigracia Jauja. Concepción. Huancayo, pero el chihuaco de las quebradas o zonas templadas es más desarrollado, de ojos ojalados, de plumaje más obscuro, casi negro, de patas de un amarillo encendido, de más dulce y melodioso canto.

Tal vez su nombre de chihuaco provenga de dos voces quechuas: huaqa o waqaq que significa llorar, y "chi" que es la forma onomatopéyica de la manera de llorar, es decir que este animal llora diciendo: "chi" sobre todo los mallwas, es decir los chihuacos tiernos lloran gritando: chiaq, chiaq chiaq…

En las serranías abunda el chihuaco igual que el gallinazo en la costa. En época de frutas (diciembre a abril) el chihuaco es limpio, alegre, retozón y festivo, de canto melodioso porque es el primer parroquiano que escoge las mejores frutas de las huertas. En cambio en el estío el chihuaco se convierte en "anla", es decir en sucio cochino. Es un verdadero coprófago, porque frecuente los muladares y porque se alimenta de desperdicios y de "cayucos" o lombriz de tierra.

El chihuaco es un animal de leyenda y de poesía, cuyas variadas canciones son la alegría de los moradores de las regiones andinas.

Dos leyendas del chihuaco

1 .El chihuaco o zorzal era un animal muy bonito, de hermoso plumaje, de melodioso canto y de raudo vuelo; por esto servía como agente de enlace entre el cielo y la tierra y era el ave de más confianza de Dios.

Cuando se pobló la tierra, encargó Dios al chihuaco para que reuniendo a los hombres dijera a éstos que iban a tener dentadura de acero, en consecuencia resistente hasta la muerte, y que debieran comer o alimentarse una sola vez cada tres días.

El chihuaco reunió a los hombres y les dijo: "Ustedes van a tener la dentadura como la mazorca del maíz, es decir dientes blancos y parejos y van a comer tres veces al día".

Dios al saber que había desobedecido su mandato castigó al chihuaco y lo transformó en un pájaro despreciable, lo hizo "anla", es decir cochino y sucio. Le hizo como una especie de cañería el aparato digestivo, de allí que todo alimento que digiere casi de inmediato lo expulsa. Le quitó brillo y hermosura a su plumaje y desde entonces le tiene sujeto a un lazo invisible, sobre todo las patas, al extremo que lio cuenta ya con el vuelo libre y veloz de otros pájaros, deslizándose por la tierra por medio de saltos y pequeño vuelo. Es que Dios ha ''engrillado” al chihuaco.

2.
El profesor Marino César Córdova, del pueblo de Tapo de la provincia de Tarma, nos ha relatado la siguiente leyenda:

A la caída del Imperio del Tahuantinsuyo por la invasión española y cuando Pizarro y sus huestes emprendieron viaje al centro del Perú, los chasquis noticiaron el día de la llegada a Taratambo; a dicho lugar concurrieron miles de indios para ver de cerca a los españoles y se cree que llegaron a ese lugar el 26 de julio de 1534. Al continuar el viaje de Pizarro a Jatún Xauxa, la mayoría de los curiosos formaron inmensa caravana, entre los que se hallaban cientos de vecinos de Tapo.

Pizarro en Jatun Xauxa, y después de un largo descanso, dividió la expedición en dos fracciones; una para proseguir viaje al Cuzco y otra para retroceder a la costa.

La segunda guarnición después de la estadía en el valle del Mantaro mantashayacu emprendió viaje de retorno por la ruta del Ricran y Tapo. El recibimiento del ayllu de Ricran fue solemne y las enseñanzas que dictaban los españoles influyeron en Tapo para que los preparativos fueran superiores. Anunció el Chasqui de Shururuyoc que los españoles se acercaban a Tapo. En efecto fueron recibidos con admiración. Delante de los jinetes un indio cargaba una pesada Cruz de Pacte que fue confeccionada, en Ricrán para fundar la Iglesia. Llegado a la plaza principal y ante el público de rodillas, el jefe de la expedición colocó la Cruz en el lado norte de la plaza donde más tarde se construyó la iglesia.

El jefe extremeño manifestó que la planicie del frente (Ycahapa-Catasha-Ucruto) ofrecía una zona apropiada para fundar la capital del Perú y preguntó: ¿cuál de ustedes sabe hacer planos de pueblos? Presenten el mejor plano y Tapo será la capital del Perú.

Al día siguiente, después del desayuno, el extremeño reclamó los planos, planos que los curiosos habían trazado en la plazuela, en los arenales de las playas Toropuquio, donde resultó el mejor plano con calles, playas, templos y camposanto. El audaz conquistador exclamó: "este trazo está muy bien". Pero, ¿qué sucedió? Parte de las calles estaban borradas. El chihuaco las había rascado. Que si el maldito chihuaco no hubiera rascado el plano, Tapo habría sido capital del Perú.

El día 14 de setiembre de todos los años, Tapo celebra el Día del Patrón Santa Cruz.

En la superstición

El chihuaco es el animal que más se alegra al advenimiento de las lluvias y es el verdadero anunciador de este fenómeno porque cuando canta ya se tiene por seguro que va a llover.

1. Cuando se ve pelear a los chihuacos es porque se avecina la lluvia o porque están formando su nido. Según observaciones hechas los chihuacos comienzan a cantar desde mediados del mes de diciembre.

2. Cuando en época de estío se ve pelear a un chihuaco hembra con un macho es que discuten acerca de la pronta venida de las lluvias. La hembra quiere que llueva pronto para tener cómo alimentar a sus pichones, mientras al macho no le interesa tanto, le es indiferente porque se jacta tener su despensa y porque, además, sabe buscar su alimento.

3. En un velorio había varias velas encendidas alrededor del cadáver. Los deudos estaban preocupados en la habitación contigua. De pronto sintieron ruido, especie de picotazos en la puerta.

Lejos de impresionarse por el extraño ruido que parecía de ultratumba, salieron los deudos a dirigirse en forma apresurada al lugar del velorio. El candelabro que estaba al pie del cadáver se había volteado y se hallaba quemándose inclusive la mortaja. Dicen que el toque era el anuncio del alma que llamaba para que no se achicharrara. En la madrugada del día siguiente encontraron debajo de la banca del patio de la casa un chihuaco tierno que no quería irse no obstante que lo espantaban.

Una viejita, antigua cocinera de la casa refirió con asombro: "anoche nos ha anunciado el chihuaquito, porque su alma de la abuelita no quiere dejamos. Está aquí. Es q«e el chihuaco va delante del alma qué muere".

Años más tardé en la misma casa murió Una tía. Dos días después de la muerte se presentó en el patio de la casa un chihuaco: "el alma de la tía no quiete dejarnos, sigue en la casa.

4. En el pueblo de Pachascucho, distrito de Acolla, Jauja, una vez hubo corrida de toros. Un tanto beodo penetró al ruedo para capear con su saco el pistón Tomás Fierro, desprendiéndose así de sus compañeros de banda de cachimbos. Sufrió una embestida del cornúpeto al extremo que lo despanzó enrollándose las tripas en sus astas. Así murió él pistón Fierro.

Es costumbre, en estos casos, decir cuando alguien muere en el asta del toro, enterrarlo sobre espinas, con el objeto de qué no se salga el alma antes dé expiar sus culpas y puede así conseguir el perdón de Dios, porque en caso contrario "alma y cuerpo" se condenan.

Cavaron la fosa, luego echaron espinas de "ancoquichca", espina dura y resistente de un arbusto silvestre, y luego colocaron el cadáver cubriéndolo con más espinas. Algunos meses después de la muerte dé Tomás Fierro, al atravesar lagunas y nevados, camino a Morococha, los compañeros de la banda de cachimbos se encontraron con aquél, que tenía el semblante desfigurado, con ojos hundidos, todo "carcañoso" y con las mejillas canalizadas de tanto haber llorado, y con voz ronca los detuvo y les dijo: "no corran ni me tengan miedo; pecado había sido morir entre las astas del toro; estoy condenado, además por haber robado; díganle a mi mujer que el producto del robo está debajo de un batán, que saque y entregue a mis dueños y que cuidé bien a mis hijos" Tengo deseos de "comerme" a mi mujer, pero me lo impiden mis hijos que son angelitos, agregó: "No la dejaré -terminó diciendo- la voy a vigilar día y noche convertido en chihuaco" .

En verdad que así era, porqué su mujer veía todos los días en el patio de su casa, en el corredor o en la pared a un chihuaco que gritaba; chihuac, chihuac, chihuac.

Sabedora la mujer del encargo de su marido, lejos de arrojar al chihuaco y apedrearlo empezó a estimarlo. "Es el espíritu de mi marido que transformado en chihuaco me está vigilando. . ."

5. El chihuaco es mensajero de las brujas, por eso usa bigotes. Soñar con chihuaco es malagüero porque no se realiza lo que uno ha pensado.

También es de mal augurio hablar "así nomás" del chihuaco o burlarse del chihuaco porque se corre el peligro que se partan los labios, siendo difícil su curación.

Cuando el chihuaco se posa en el techo de una casa y canta, es señal que pronto morirá un miembro de la familia o que se perderá un animal.

En la fábula

En la obra ya citada "Fábulas Quechuas" Adolfo Vienrich nos trae la fábula titulada "La jarachupa y el utushcuro" es decir la muca y el gusano en castellano; dice:

Caminaba distraída una jarachupa cuando reparó en un gusano triste y abatido, que preso de hambre iba jadeante arrastrándose penosamente por entre las malezas de un matorral.
- Oruguita, ¿adonde vas? preguntóle la muca condolida.
- A roer la raíz dé las yerbas, respondió con voz apagada y trémula.

Pasó el invierno con sus hielos y sequías; sus inclemencias y rigores; vino la primavera con sus lluvias y rocíos, flores y frutos.

Volviéronse nuevamente a encontrar los amigos, y ya con la cabeza erguida e inflado de orgullo el irascible gusano deslizándose infundado por entre las cañas y mazorcas de un tupido maizal, sin dignarse mirar a la jarucha que sorprendida por ese cambio y extrañada de tanta arrogancia, le interroga.

-Señor gusano, ¿adonde se está Ud. yendo?

Irguiéndose aún más la enfurecida oruga, a quien cuando se le detiene se esponja y se encoje porque es muy colérica, contestó altanera y con mucho énfasis:

- ¡A comer corazón de choclos negros!
Y tanto y tanto se irguió el guapo utushcuro, qué alcanzó a divisarla un chihuaco y se lo devoró.

Moraleja: Así hay hombres que en la adversidad se arrastran humillándose, pero cuando llegan a poseer algo, se yerguen altivos y soberbios olvidando lo que fueron.

En el amor

Cuando se ve pelear a loa chihuacos es porque vaticinan la lluvia porque se "están haciendo el amor". El chihuaco ama así, a golpes; es como el paisano que acude al golpe para que la huambla lo adore y se vuelva qatilinya es decir para que lo siga a todas partes, para que no le deje. Es que con golpe entra el cariño, porque sólo así es verdadero y duradero: maypim maqacuy, chaipim cuyacuy, que significa: donde hay golpe, allí está el cariño.

Hay chihuacos de pico amarillo y otros de color plomo; aquellos son los más "habladores", son los "pichcar", los más domesticables, mientras que éstos son los "huante", es decir chihuacos sifilíticos, su carne no se come ni se cocina; cuando se acerca a la candela, la carne del chihuaco se quema y nada más, pero nunca se asa. La carne es amarga.

El chihuaco es avisado y listo. En épocas de brote de las habas verdes que toman el nombre de "michka" o "primeriza", con la forma del pico del picaflor o "qenchupa tupsan", son manjar de los chihuacos que arrasan con cuanta michka encuentran a su paso. Los propietarios de tal sembrío tienen que contratar cuidadores especiales para que ahuyenten a estos pájaros.

Picando las habas, canta el chihuaco:

Huahuí, churí
chinkakun
habas seplaco.

Que en castellano, dice: mis hijos se han perdido, mientras yo termino las habas.

En el insulto

Al sucio, andrajoso, descuidado, cochino, le dicen "anla chihuaco", es decir "chihuaco sucio".
Cuando una persona silba los amigos le dicen: "fruta mallerqa munquiña, chihuaco hiña miski silbamunaikipaq", que significa: "seguro que ya habrás probado alguna fruta, por eso es que estás silbando dulcemente como el chihuaco".

Cuando algún muchacho aprende a silbar se le dice: "chihuaco hiña ñakachichkanqui silbayta", es decir "estás aprendiendo a silbar, por eso con dificultad haces sonar, quieres cantar como el chihuaco".

Cuando un muchacho sufre de diarrea, dicen de él: "chihuaco hiña, qecha siki". Es como el chihuaco que expulsa a cada momento.

A una persona que bosteza a cada instante se le dice: "mallqo chihuaco hiña ansaykachachkanki" que quiere decir; "estás como el. chihuaco tierno abriendo la boca a cada instante".

Cuando muy de madrugada se ve a una mujer con el cabello desgreñado yendo por un camino solitario, le dicen: "tuta chihuaco", es un apodo dirigido a las mujeres malas.

Cuando una persona come a cada instante o es insatisfecha, le dicen que es como el chihuaco, que se parece al chihuaco.

Al que tiene nariz larga y puntiaguda le dicen chihuaco. A los que tienen piernas largas y delgadas o cuellos largos igualmente le apodan chihuaco.

A la persona que no permanece tranquila, que va de un lugar a otro, también la llaman chihuaco-


En la medicina popular

El chihuaco es remedio positivo, sobre todo para curar el dolor de cabeza; igualmente para el dolor de muela y para "el mal aire". El paisano le atribuye mayores propiedades curativas para trastornos cerebrales. Para esto se busca un "mallhua chihuaco", es decir chihuaco tierno, se le abre las entrañas y se coloca como emplasto en el cerebro del paciente, y segurito al poco momento cesa el dolor. Es que el chihuaco tiene imán, por esto es muy buscado. Y en época de nuestros abuelos era más, porque ellos no acudían a los médicos ni conocían botica.

En el hogar

El chihuaco también se domestica. Así juega un gran papel" porque anuncia la llegada o la proximidad, de personas extrañas, de personas no familiarizadas con la casa; pero sobre todo anuncia la: proximidad de animales extraños como el zorro, la comadreja, etc. En estos casos grita imitando al cacareo de la gallina, y dice: "chiaq, chiaq". Si así escucha el dueño de casa se pone en alerta porque algo extraño le anuncia el animal. Igualmente grita al sentirse celoso por los mimos que puede hacer el dueño de casa al perro o al gato.


En el lenguaje popular

El ingenio popular hace hablar al chihuaco en tal forma que siempre tiene carácter sentencioso.

Hemos podido recoger hasta trece modalidades, que el pueblo ha inventado a través del canto de este animal.

Como es de advertir, en la mayoría de este lenguaje juegan importante papel el hijo y la mujer en trance de fuga. Es que el campesino, sobre todo huanca es inflexible con el hijo desobediente o trasgresor de sus costumbres. Igualmente a su mujer no le admite genuflexiones que puedan ir en contra de la estabilidad del hogar. Por esto es duro con el castigo, al extremo que en veces puede el hijo o la mujer fugarse o escaparse o abandonar el hogar paterno o conyugal. Entonces hace cantar al chihuaco su propio lamento:

1
Churí, churí chincacun
shaitaluni chincacun...

Mis hijas se han perdido
las castigué y se fugaron

2.
Huarmí, churí chincacun
tari, gurpí, piur, piur

Mi mujer y mi hijo se han perdido
los encontré, los castigué,
peor lo hicieron.

3.Huahuí, churí chincan
majá, shuchká, piur, piur

Mi hijo, mi hija se pierden
los castigo y peor lo hacen

4.
Huahuí, churí chincakun
habas seplaco

Mis hijos se han perdido
mientras yo termino las habas.

Otras veces en el duro trabajo de la tierra, el campesino empeñado en tareas inherentes a la agricultura donde tiene que soportar inclemencias y fuertes lluvias con peligro de coger alguna enfermedad, hace cantar al chihuaco, así:

5.
Llueve que llueve
costado qumachun
supaymasi qipimachun
se acabó, se acabó

Que llueva, que llueva
aunque sufra de neumonía
que me lleve el diablo,
se acabó, se acabó

Si algún campesino duda de la legitimidad de su hijo, insulta a su mujer en forma indirecta, por intermedio del chihuaco, así:

6.
Churíypis manapis churíychu
chiaq, chiaq chiaq…

Mi hijo tal vez no sea mío
chiaq, chiaq, chiaq…

Si algún comunero ha caído en desgracia por no respetar su .hogar, suscitándose controversias con su mujer, con su suegra e hijos, .los vecinos hacen cantar al chihuaco en la siguiente forma:

7.
Qusáa mancebado,
suedráa canalla
wualmin, canalla
wawincunapis canalla
canalla, canalla…

Su esposo convive con otra
su suegra es canalla,
su mujer es malvada,
y sus hijos también,
malvados, malvados…

Así mismo, si en alguna de esas fiestas pueblerinas del Patrón o Patrona del pueblo o fiesta de Santiago, se marea toda la familia, el chihuaco cantará así:

8.
Mamá shincalun
taytá shincalun
wawincuna pior, pior

Su mamá se ha mareado
su padre se ha mareado
sus hijos más y más. . .

Cuando han logrado raptar a los pichones o mallhuas, puesto que los chihuacos tiernos son muy buscados como remedio y ven que el chihuaco hembra muy de madrugada se detiene cerca al nido de sus amores, a cantar su angustia y lamento, el campesino, le hace decir:

9.
Wawí, chulíi chicalon
ashiíi, canchu…

Mis hijos se han perdido
los busco y no los encuentro...

Para insultar a un hombre perezoso, el chihuaco, dice:


10.
Wanqey Peruchit
chit, chit

Hermanos perezosos
Muy perezosos

11.Wawí, churí chinkakun
habas seplaco

Mis hijos se han perdido
mientras yo termino las habas

En el departamento de Ancash el chihuaco toma el nombre de Llanquis, y canta así:

12.
Lloví, lloví por Dios
siquinquincho, plee…

Es la figura onomatopéyica del instante en que este animal expulsa su excremento.

Luis Angeles Caballero, en su "Rumor y aroma en la leyenda y tradiciones de mi pueblo", pág. 66, ha recogido, en cuanto a este pájaro, el siguiente canto:

13.
Tsuré, warmé, chichu
mackqá tzacktá, pior pior,

Mi mujer, mi hija embarazadas
las pego, las golpeo, peor, peor

En la poesía

Anotamos un pequeño verso recogido en la región de Jauja, por Espinoza Galarza, en su artículo: "Tipos populares de Jauja", publicado en la página literaria de "El Comercio" del domingo 5 de diciembre de 1954. Este verso pertenece al finado Abelardo Rivera Vargas, dice:

Las candidas jaujinas
lavaban sus "cachpas"
a orillas del Yacus,
mientras un aliso pensativo
filosofaba en ser el ataúd
del sufrido indio,
y el Chihuaco ismaimicuq,
pachkaikachaba por las tapias

Cachpas es igual a muslo o pierna. Yacus es nombre propio de un riachuelo, ismaimicuq., significa comer excrementos, es decir ser coprófago; y pachkaikachaba es deslizarse a saltos o caminar a saltitos.

El Dr. Francisco Mostajo, hace años, publicó en la revista. "Mundial", el siguiente verso, dedicado al Chihuanco.

Pájaro gris de los trigales de oro
y los frescos papales de esmeralda,
vuelas sobre ellos con alegre coro,
y en las horas de sol, horas de gualda.

O brincas solitito por el campo
o silbas en la fronda de algún sauce,
gozando con la luz del áureo lampo
y con las brisas húmedas del cauce.

Así pasas tu vida chihuanco
libre como el espacio que atraviesas,
feliz como los campos que recorres.

En el canto

El cantor popular, sobre todo de1 la región central, se ha inspirado en el chihuaco para componer lindas canciones que en tono de huayno se han difundido. La siguiente canción procede de Tarma, cuyo autor de la es don Pedro Macassi.

Chihuaquito que vas volando
por tupidas arboledas,
cuéntame tus desventuras
para desviar mi camino.

Chihuaquito que estás picando
los racimos de las guindas,
calma la sed de mis labios
con el néctar de mis besos.

Chihuaquito que estás bebiendo
en las fuentes cristalinas,
con tus quejas vespertinas
la vida me vas quitando…

Chihuaquito que andas cantando
en las frescas mañanitas
escóndeme en tus alitas
por ladrón de corazones.

Amar chainuypac kunchuchimaycho
amar chainuypac laquichimaicho,
mana kuyakuq zorzalito,
mana sonqoyoq chihuaquito.

Este último cuarteto en castellano, dice:

No me desesperes mucho
ni me hagas sufrir,
desamorado zorzalito
chihuaquito sin corazón.

El siguiente huayno ha sido recogido en Cerro de Pasco, de autor desconocido pero muy difundido en el lugar

Chihuaco, chihuaquito
qué bonito cantas
saltando, brincando
en el aguacero

Chihuaquito fuera
choclito comiera
a la media noche
contigo me fuera

Chihuaquito tierno
préstame tu canto
para alegrarla
a mi linda chola

Ima markallaraq
arka narkallaraq
qamta cuyarapas
qamta wayllurapas

En castellano, dice:

Para qué te habré conocido
para qué te habré hablado
para quererte tanto
y amarte con delirio

El siguiente canto procede de Huancayo, su autor ha buscado bella inspiración en el chihuaco, y a este huayno lo ha titulado "Anla chihuaco" es decir chihuaco sucio y pertenece al compositor pueblerino Emilio Alanya:

Yo soy chihuaquito
muchacho de pura raza
aunque de mala traza
de amor muy sincero

A veces pienso morirme
sólo por quererte,
de noche, de día sufro
linda paisanita

Porque soy humilde
anla chihuaco me dices
antes que conozcas
lo que es mi cariño.

Amores tengo de sobra
pero tu ganaste,
de noche, de día sufro
vida de mi vida.

Amores tengo de sobra
pira, mayra, maypis,
de noche, de día sufro
vida de mi vida.

Estribillo:

Asi sera mi negra suerte
pero yo no busco
otro querer, otro cariño
sólo a ti te adoro....

La frase que está en quechua, traducida al castellano, dice: aqui, allá, donde sea.



------------------
Notas 

1 La tradición en castellano es: huérfano gorrioncito.
2 Sin casa ni choza, gorrioncito.
3 Pobre como yo



------------------


Video


Cuculí madrugadora
Los Heraldos
Huayno popular de la sierra central y surandina peruana 
subido por puquioperu
·


Cuando salí de mi tierra,
cuculí madrugadora
hasta las piedras lloraron,
a las cuatro de la mañana

Cuculí madrugadora

Qué bonitos ojos tienes
Cuculí madrugadora
Para robar corazones
a las cuatro de la mañana

Cuculí madrugadora

Mañana cuando me vaya
cuculi madrugadora
que dirán tus lindos ojos,
a las cuatro de la mañana

Cuculí madrugadora

Quién dice que no se goza
cuculi madrugadora
sabiendo sobrellevarse
se goza mejor que el dueño
a las cuatro de la mañana


Ayayayay Ayayay...
(fuga...)







Gorrioncito
Huaylas de Junín, sierra central
Picaflor de los Andes







Dos palomitas
La Pallasquinita
Huayno  de Ancash, sierra central





............................


Enlaces



"Pucuysito", compañero de caminantes solitarios
Sergio Quijada Jara - importancia de su obra
Archivo Sergio Quijada Jara (FB)