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junio 04, 2017

Un tocador de antara chimú

Esta obra de arte cautiva no sólo por su belleza estética sino por la información testimonial que ofrece sobre  algunos aspectos de las prácticas musicales de los chimú, pueblo pre-inca que se desarrolló en la costa norte peruana entre los siglos XI y XV,  con una máxima expansión entre  los valles de Tumbes y Huarmey (Lima).

La ficha del MET Museum generaliza que la ejecución de música en flautas de pan ha sido  "quintaesencialmente" andina, cuando la realidad misma del objeto confirma su práctica igualmente extendida en las culturas costeñas peruanas.

Como estas piezas exhibidas en museos del extranjero están des-contextualizadas, queda elaborar interpretaciones deductivas.  Es muy probable que sea una pieza ofrendada en algún ritual funerario y haya sido hallada por tanto, en un entierro.   Qué puede llevar este tocador en su bolsita colgada al hombro... tal vez hojas de coca u otras substancias que le pueden hacer falta en su viaje de acompañamiento a su señor, al mundo de los muertos....

La ficha corrobora  que los instrumentos musicales  y  las  representaciones de su ejecución en distintos soportes, han sido frecuentemente hallados en los entierros antes de su huaqueo.






Ficha del MET Museum de Nueva York:

Panpiper vessel

Date: 14th–15th century
Geography: Perú
Culture: Chimú
Medium: Silver, malachite
Dimensions: H. 8 1/4 x W. 4 1/4 x D. 2 3/4 in. (21 x 10.8 x 7 cm)
Classification: Metal-Containers
Credit Line: The Michael C. Rockefeller Memorial Collection, Gift of Nelson A. Rockefeller, 1969
Accession Number: 1978.412.219

On view at The Met Fifth Avenue in Gallery 357

Made of many separate pre-shaped pieces of sheet silver joined by soldering, this engaging vessel in the shape of a man playing a panpipe is quintessentially Andean. He is dressed in a tunic and loincloth and carries a small bag over his shoulder. The chased and stippled zigzag pattern and step-fret motifs on his clothing are found on actual textiles surviving from the time the vessel was made. The man also wears a cap and earrings (one is now missing). Elaborate vessels such as this, which often have a short section cut out at the rim for pouring, were probably used in royal or ceremonial drinking rituals before being placed in the burial of an important person.

Music was an essential part of political and ritual activity in many ancient American cultures. It was also performed during daily activities such as herding and working in the fields, and for entertainment. Many depictions of musicians in various media survive, and finds of actual musical instruments—drums, horns, whistles, rattles, and panpipes—are frequent in burials. Stringed instruments currently in use in the Andes, such as the charango, were introduced by the Europeans


Vaso de tocador de antara (*)

Fecha: siglos XIV a XV
Geografía: Perú
Material: plata, malaquita
Dimesiones:  altura 21 cm., ancho 10.8 cm., profundidad 7 cm.
Clasificación: Contenedor de metal
Donante: The Michael C. Rockefeller Memorial Collection,  donación de  Nelson A. Rockefeller (1969)
Número de acceso o registro: 1978.412.219

En exposición en:  MET de la Quinta Avenida, Galería 357

Hecho de láminas de plata unidas por soldadura [malaquita  incrustada a modo de ojos], este vaso en forma de un hombre tocando antara es quintaesencialmente andino. Viste túnica y taparrabos y lleva una pequeña bolsa colgada al hombro. El patrón decorativo en forma de zigzag, lineado y punteado y los  motivos de su ropa se encuentran en textiles actuales que sobreviven desde el tiempo en que el vaso fue elaborado. El hombre también lleva casco y pendientes (falta uno). Vasos como este, que con frecuencia  tienen una sección cortada en el borde [en este caso, la parte superior del casco]  para verter su contenido,  se usaron probablemente en rituales de libación antes de ser colocados en el entierro de un personaje importante.

La música fue parte esencial de la actividad política y ritual en muchas culturas prehispánicas. También se practicó durante las actividades diarias como el pastoreo y el trabajo en los campos, así como para entretenimiento. Al presente sobreviven muchas representaciones de músicos en varios soportes; son numerosos los hallazgos de instrumentos musicales - tambores, cuernos, silbatos, sonajeros, y antaras-  en los entierros, que son  de  uso aún vigente. Los instrumentos de cuerda que se usan actualmente en en los Andes -como el charango- fueron introducidos por los europeos.




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(*) Los investigadores César Bolaños, Carlos Mansilla, Anna Gruszczyńska-Ziółkowska o Daniela La Chioma,  utilizan el término antara para el caso de estos instrumentos en las culturas costeñas.



Enlaces

Maqueta de ritual funerario chimú
Antara chimú [miniatura]
Los rituales mochicas de la muerte
Instrumentos de viento en la cultura chimú: una muestra





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diciembre 03, 2016

"Música y danza en el Antiguo Perú" (1981)


Entre 1978  y 1979 César Bolaños investigó en las colecciones del entonces llamado "Museo Nacional de Antropología y Arqueología" de Pueblo Libre, a fin de concretar  una exposición titulada "Instrumentos musicales en el Antiguo Perú". En el transcurso,  dada la riqueza del material arqueológico investigado, Víctor Pimentel, Director del Museo, vio más conveniente ampliar el concepto de la exposición y titularla "Música y danza en el Antiguo Perú".

La exposición se concretó en el año 1981 con los siguientes créditos:

- Instituciones organizadoras: Museo Nacional de Arqueología y Antropología (MNAA); Oficina de Música y Danza del Instituto Nacional de Cultura (INC)
- Proyecto, investigación y textos: César Bolañor (musicólogo)
- Realización: Miguel Pazos (arqueólogo), Rodolfo Vera (musógrafo)
- Dibujos: Felipe Guamán Poma de Ayala,  Hamilton Arce, Evaristo Chumpitaz, iconografía moche

Poco después, esta instalación viajó a la  XVI Bienal de Sao Paulo, del año 1981.

El folleto (con catálogo y bibliografía) entregado a los asistentes, es este:


pdf - 15.77 mb
























El folleto se re-editó, con actualizaciones, en un artículo de más reciente fecha:

Música y danza en el antiguo Perú.  César Bolaños.  Revista Española de Antropología Americana.  Madrid : Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Geografía e Historia. Departamento de Historia de América, 2008, vol. 39, N° 1, pp. 219-230






Arqueomusicología
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febrero 06, 2011

Ritual mochica




Guerreros mochicas conduciendo prisioneros - Museo de Arqueología Rafael Larco Herrera
(origen de la ilustración, aquí)


Verdaderos "papiros" son sin duda las piezas de cerámica halladas en tantos sitios arqueológicos que tiene el Perú. Entre ellos, la cerámica mochica brilla no sólo por su destreza técnica y su refinada estética, sino por la enorme información visual que ofrece. El mito, el ritual, el juego, el sexo, el trabajo cotidiano según oficios... todo tipo de eventos así como todo tipo de objetos y artefactos, ofrecen con crudo realismo, luces de reflector sobre tópicos de este pasado tan esplendente como intenso en sus contrastes de creación-destrucción, que es a fin de cuentas, el sino de toda historia humana.
En el Perú aún no ha habido un buen desarrollo de las técnicas de reconstrucción visual de nuestra historia precolombina, que por haber carecido de escritura, puede apelar a estos "papiros" como fuente privilegiada de información (los recientes hallazgos en el complejo El Brujo, permiten ampliar esa base de documentación visual, a los frisos pintados de sus pirámides). Aplicado a la educación, tendría sin duda grandes frutos. Una buena pauta es el trabajo de un equipo multidisciplinario belga acerca del sangriento ritual bélico de los mochicas (que se muestra en el video).


  • ...Los Mochica, sociedad agrícola como todas las culturas precolombinas, adoraban las fuerzas de la naturaleza. Consideraban necesarios los sacrificios humanos para mantener el orden del mundo y frenar desastres, como por ejemplo los causados por el Fenómeno de El Niño. El estudio de las imágenes en el arte Mochica ha permitido reconstruir la más importante secuencia ceremonial. Ésta se iniciaba con un combate ritual y culminaba en el sacrificio de los vencidos en combate:
    - El Combate Ritual: Se enfrentaban guerreros armados, con finos vestidos y adornos, expresando el carácter ritual de este combate. Éste consistía en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, en el que había que quitarle el tocado de la cabeza al contrario pero no matarlo. El objetivo del combate era conseguir víctimas para el sacrificio.
    - El Sacrificio: Los vencidos eran desvestidos y atados, y luego trasladados en procesión a la zona de sacrificio. Los cautivos son mostrados desnudos, aun fuertes y potentes sexualmente. En el templo, sacerdotes y sacerdotisas preparaban a las víctimas para el sacrificio. Las maneras de morir eran variadas, pero al menos uno de ellos moría desangrado. Su sangre era ofrecida a los dioses mayores para complacerlos y aplacarlos


Es sugerente el min. 3'02 a 3'45, que alegoriza a un conjunto de músicos con instrumentos de viento (flautas, rondador o antara, y lo que parece ser una gran caracola...), como elementos importantes del ritual.
//m. cornejo



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Guerra y sacrificio entre los mochica
(Guerre et sacrifice chez les mochica)
Museo Real de Arte e Historia de Bruselas (Musée Royaux D'Art et D'Historie de Bruxelles)
Consejeros científicos: Marc Lauwens & Sergio Purini
Musica original interpretada por Carole Stöcklin
Realización: aSehs studio (www.asehs.com)







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Links


Los Mochicas - Rafael Larco Hoyle
En busca del personaje D de la elite moche (según gráfico en cerámica de “La Ceremonia de los Sacrificios”)
The Legends of the Peruvian Indians - en base a iconografía y leyendas de los mochica. Animación rusa de 1978





abril 09, 2010

Dos tambores prehispánicos

La música ha sido parte integral de la vida cotidiana y ceremonial en el antiguo Perú, esencial en las celebraciones no sólo político-religiosas sino en las labores productivas (agro-ganaderas principalmente) y en los eventos de entretenimiento. Las canciones servían para contar y rememorar los mitos y la historia del pueblo, para dibujar con melodías las representaciones del mundo circundante. En todo este mare magnum del cual sólo podemos atisbar fragmentos, el desarrollo técnico y estético de los instrumentos es sólo uno de los capítulos, y los instrumentos de percusión, parte importante del mismo. Gracias a las piezas rescatadas en el trabajo arqueológico (las que han sobrevivido mejor son las de cerámica, metal y piedra), se evidencia el desarrollo altamente especializado de la organología musical en las culturas pre-incas e inca, no sólo de los instrumentos de viento o de los idiófonos, sino de los de percusión. Lamentablemente, en el caso de la gran cantidad de piezas que se encuentran en museos del extranjero, éstas carecen de la insustituible información del contexto en que se hallaban antes de ser huaqueadas.

Por ejemplo, algunos siglos antes de la era cristiana se desarrollaron en las culturas de la costa centro-sur unos tambores de cerámica con cavidad central a manera de cámara de resonancia. Las imágenes de las dos piezas que se muestran aquí son de la base de datos del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (MET). Lamentablemente la primera no tiene imágenes de las partes lateral y posterior. Ambas se muestran volcadas encima de la boca, sobre la cual debía ir una piel estirada para proporcionar la superficie percutible. Debían volverse y llevarse bajo el brazo al momento de la ejecución. Por su belleza y riqueza semiótica, aparte del rol ritual cumplían probablemente funciones decorativas y de representación de estatus.
//m.cornejo

1.- Tambor de cerámica pintada. Paracas. S. I a II A.C.
Altura: 38 cm. Colección en el MET: The Michael C. Rockefeller Memorial Collection, legado por Nelson A. Rockefeller, 1979 (1979.206.1097)

En este ejemplo notable, que aún conserva gran parte de la pintura de resina original, se representa el cuerpo de una figura humana; los brazos delgados y doblados, se proyectan sobre el abultado cuerpo hueco. Figuras de ondeantes serpientes confluyen en la abultada cintura; rodean el tambor, denotando probablemente una conexión sobrenatural. La cabeza es de forma ovoide, presenta un rostro pintado con trazos simétricos, tiene ojos ligeramente saltones, y se ven nítidamente las orejas, la nariz y la boca.




2. Tambor de cerámica pintada. Nasca. S. I A.C.
Altura: 45.1 cm. Colección en el MET: The Michael C. Rockefeller Memorial Collection, donación de Mr. and Mrs. Raymond Wielgus, 1964 (1978.412.111)


El cuerpo de este tambor está decorado con un ser mítico; según la ficha del MET, en el rostro se ven los ojos decorados como figuras de ballenas asesinas u orcas, el depredador más grande del mar de la región, figura muy respetada en toda la costa del Perú. Cada mano porta una herramienta y las piernas están recogidas debajo. Se vé como un tocado o pelo anudado en la frente. En la parte posterior, el pelo es representado como serpientes.








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Link


Vuelven a usar instrumentos musicales del pueblo nasca (nov. 2009)
Ensayo sobre la música nazca - Andrés Sas

enero 17, 2010

Señor de Ucupe


Las primeras exploraciones de este proyecto arqueológico se iniciaron en el 2004, con el apoyo de la National Science Foundation E. U., la Universidad de Texas en Austin y el Museo Tumbas Reales de Sipán.

El equipo dirigido por Steve Bourget inició poco después las excavaciones en la Huaca El Pueblo, que culminaron con el hallazgo en el 2008 de la tumba de un señor moche que vivió hace unos 1700 años en el valle de Zaña (Lambayeque). Indicios de su existencia ya habían sido advertidos en los años 80 por Walter Alva. Una vez lograda buena parte de la excavación, se ha dado a conocer al mundo en el 2009.

Se trata de un señor de menor rango que el Señor de Sipán, integrante de su élite, pero en términos arqueológicos es un descubrimiento de similar importancia, pues da más forma a la reconstrucción del contexto de desarrollo de la civilización moche en el norte del Perú. Es alentador saber que este sitio no sufrió los embates del tráfico de patrimonio que padece el Perú, la experiencia de la tumba del Señor de La Mina (perteneciente al mismo contexto), debe haber sentado precedente para que los pobladores de lugar tomen mayor conciencia sobre la importancia del rol que tienen para la conservación de su patrimonio.

No sólo destacan los ornamentos y artefactos de metalurgia, sino la fina cerámica, artes que guardan un estilo muy similar al encontrado en otros sitios arqueológicos de la zona, como se explica en el informe gráfico del proyecto. La trascendencia de este hallazgo ha hecho que el ultimo número de la revista especializada “Archaeology”, lo considere el más importante del 2009.

Los objetos hallados se encuentran temporalmente en el Museo Tumbas Reales de Sipan, mientras se construye un museo de sitio para este digno representante del pueblo moche.



Llama la atención por ejemplo, el hallazgo de objetos inusuales como las sonajas de esta foto, si bien han sido representadas en la escultura cerámica (izq.), es la primera vez que el objeto real es encontrado (der.)




Links

Sitio del proyecto
Informe gráfico del proyecto
Archaeology, vol. 63, N° 1, jan-feb 2010
Proyecto arqueológico Huaca El Pueblo - Señor de Ucupe
Ancient "king of bling" tomb revealed in Perú - National Geographic
En busca del personaje D de la elite moche - Pedro Alva M.
Los mochicas - Rafael Larco Hoyle (Perú Cultural)



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abril 09, 2008

Arqueomusicología andina: importante aporte de César Bolaños




La música prehispánica andina es un vasto campo lleno de incógnitas, del cual sólo se conoce una parte. Son más las preguntas que las respuestas obtenidas, debido a que, tratándose de culturas esencialmente orales, las únicas fuentes de información provienen de las piezas halladas en los diferentes sitios arqueológicos. El arqueólogo y el etnomusicólogo fusionan sus aportes para producir lo que sería un arqueomusicólogo, una especialidad poco prolífica en nuestro país -a despecho del insondable legado arqueológico que tiene-, y de la cual César Bolaños es protagonista principal. A inicios de este año pude tener en mis manos su último trabajo, que significa un aporte fundamental para llenar un poco ese enorme vacío que tiene la arqueomusicología peruana: "Origen de la música en los Andes. Instrumentos musicales, objetos sonoros y músicos de la región andina precolonial" (Lima: Congreso de la República, 2007, 167 p. il.).

Un libro bastante condensado, profusamente ilustrado, en el que Bolaños ofrece los resultados de 5 años de recopilación de información y 15 años de sistematización de la misma. Los estudios iniciales de Bolaños se enfilaron a la música electrónica, pasando luego al campo de la etnomusicología y la arqueomusicología. Importantes trabajos anteriores suyos son el Mapa de los Instrumentos de uso popular en el Perú (junto a Josafat Roel Pineda y Fernando García, 1978), "La música en el Antiguo Perú" (1985), "Las antaras nasca" (1986), el artículo "Las flautas de Pan Moche y las botellas silbadoras norandinas arqueológicas" (2000), entre otros.

La información sistematizada en la publicación que nos ocupa, procede de museos y colecciones de Perú y Ecuador. Seguramente habría tenido un compendio más completo con información procedente de colecciones y museos de Colombia, Bolivia y Chile (para la sub-area 1-A y el área 6 por ejemplo, no nos ofrece información), aún así, sus hipótesis son lo bastante sólidas y valiosas como puntos de apoyo en la azarosa tarea de continuar con el trabajo de reconstruir nuestro pasado sonoro. Como bien dice en la Introducción: "Requerí de entrevistas, revisión de colecciones, archivos, bibliografías, crónicas y documentos. En suma, toda información útil la tomé en cuenta, asi pareciese insignificante, pues los datos eran escasos o incompletos, y hasta a veces discutibles entre los mismos arqueólogos" (p. 25).

La investigación del mundo sonoro prehispánico encuentra muchas veces, un campo fragmentado, o árido en evidencias y es cuando se pone a prueba toda la afinación de las metodologías, principalmente de la arqueología, la etnomusicología y la historia.


A continuación, un brevísimo abstract de los capítulos 1 y 2 del libro de Bolaños(1):


  • El período que investiga data desde el Formativo Temprano (surgimiento de la cerámica) hasta el Tahuantinsuyu.
  • Primero fue el canto, luego va apareciendo el sonido instrumental y la danza.
  • No es posible saber cómo fueron los sonidos musicales de los pueblos más antiguos. Los instrumentos musicales arqueológicos se estudian y clasifican en función de los sonidos que emiten, el material de que se han hecho o de su morfología, más no de la música que debieron producir originalmente. La única referencia parcialmente verificable que se tiene está en las ocarinas, quenas y antaras, pues sus escalas indican algo de su desarrollo musical; según Bolaños, con una metodología adecuada se pueden contrastar las escalas arqueológicas de estos aerófonos con las de los aerófonos actuales.
  • Probablemente los primeros instrumentos fueron idiófonos de material orgánico (palmas de las manos, ramas de árboles, caracoles, etc.). Otras materias primas tempranas fueron la piedra y el barro.
  • Cuando se empiezan a usar cañas, madera, huesos, se requirió inventar herramientas para cortar, horadar y pulir. Comienza a surgir la tecnología. Uno de los primeros instrumentos elaborados, debió haber sido la flauta de pan, pues cortar y atar cañas no es muy trabajoso.
  • Las quenas más antiguas fueron halladas en Chilca (Lima), datan de unos 7000 años de antiguedad (2).
  • Los primeros instrumentos hechos mediante una tecnología elaborada fueron de cerámica (3)
  • Los instrumentos de metal surgen aprox. 500 años AC.: se usaba cobre, a falta de soldadura se engrapaban las junturas y se sellaban con paja, hilos y alquitrán. Hace 2000 años se descubre el refogado y en el 1000 DC la soldadura fusible, con ello, en lentos procesos, van surgiendo los aerófonos de metal, como trompetas y quenas (4).




Zonas arqueológicas andinas según los instrumentos musicales y sonoros encontrados: Bolaños hizo esta zonificación en base al estudio comparativo de los modelos organológicos encontrados (variables utilizadas: estilo, procedencia, contexto, cronología, escala sonora, morfología, iconografía).

Dos grandes grupos con uno intermedio (donde convivieron o se alternaron modelos de ambas zonas):

I Zona Norte (especial predilección por las ocarinas de cerámica)

Area 1

Sub-area 1-A: No se dispone de suficientes datos

Sub-área 1-B: antaras W, botellas silbadoras con cámara reverberante, silbatos, ocarinas, litófonos, flautas traveseras de cerámica, trompetas de metal, tambores bicóncavos.

Area 2: Antaras complementarias atadas con un cordón (bipolares, según Américo Valencia), antaras complementarias con sonajero antaras complementarias simples, antaras gobulares a la octava, botellas silbadoras con o sin cámara reverberante, trompetas de cerámica, chalchalchas, idiófonos de cobre, oro y plata.

II Zona Intermedia

Area 3: Silbatos de hueso de pelícano (precerámico), quenas, antaras de cerámica, tambores bicóncavos norteños con caja de cerámica, botellas silbadoras y antaras del sur.

III Zona Sur : Especial predilección por las quenas y antaras (también hicieron ocarinas, pero en menor porcentaje, y sin la técnica y la estética de las norteñas)

Area 4: antaras paracas, antaras complementarias a la octava (nasca), trompetas retilíneas nasca, timbales paracas y nasca, tambores wari, antaras de caña con resonadores, quenas de cerámica chincha, antaras complementarias, tambores y runatinyas incaicos.

Area 5: destaca una antara W de piedra del altiplano boliviano, antaras de caña complementarias y con resonadores de Chiribaya, antaras del norte chico chileno, silbatos, ocarinas, trompetas, los tambores de Chiribaya, de Bolivia y norte de Chile.

Area 6: No se ofrece información sobre esta zona.

Más tarde, tanto el norte como el sur abandonaron las ocarinas dando paso a las quenas, cuyo auge y vigencia dura hasta hoy.

Bolaños relieva que existe continuidad y pervivencia de los elementos organológicos en la región andina, aún después de la colonización occcidental que trajo nuevos códigos estéticos y nuevos intrumentos (principalmente los cordófonos) produciendo el mestizaje musical. Los límites geográficos y organograficos de las zonas y áreas antiguas, son semejantes a los de nuestros días.
Trompetero - cerámica escultórica Nasca
Quena de hueso con 4 orificios digitales - Chancay
Instrumentista tañendo una quena - cerámica escultórica Virú
Ejecutante de sonajero de semillas - cerámica escultórica Moche


Ejecutante de antara y tambor - cerámica escultórica Chincha



(Las fotos pertenecen al libro de Bolaños)

//m. cornejo

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Notas:

(1) El libro (con una la presentación a cargo del historiador Pablo Macera) tiene 4 capítulos: 1.-La región andina y sus instrumentos musicales; 2.- Zonas arqueológicas andinas según los instrumentos musicales sonoros; 3.-La región andina: ilustración de los principales intrumentos musicales y sonoros, su cronología, procedencia y ubicación según las zonas indicadas; 4.- La invasión(occidental); Conclusiones
(2) Frederic Engel: "Paracas, cien siglos de cultura peruana". Lima: Juan Mejía Baca, 1966, p. 89 (citado por Bolaños)
(3) Seguramente también hubo instrumentos tempranos de piedra, trabajados mediante alguna tecnología para horadar, cortar y pulir.
(4) Bolaños, 2007, pp. 34-35

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Video:

César Bolaños, músico de la generación del 50
Programa Presencia Cultural







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Enlaces

Revista española de antropología americana (vol. 39, N° 1, 2009) - volumen con artículos sobre arqueomusicología andina, en especial Música y danza en el antiguo Perú de César Bolaños
Música y danza en el antiguo Perú - 1981






julio 08, 2007

10,000 años de agricultura: los albores de la civilización en el Perú


 
El Dr. Tom Dillehay arqueólogo de la Universidad de Vandelbirt (EEUU) acaba de revelar a través de la prestigiosa revista Science, nuevos hallazgos sobre el surgimiento de la horticultura (primer paso hacia la agricultura) en el continente americano. Hasta hace poco, se manejaba la teoría de los dos centros de domesticación en el continente: Andes Centrales y Mesoamérica, incluso algunos científicos sostenían que el segundo era el centro primigenio de domesticación agrícola y que los Andes centrales quedaban en un nivel secundario.
El trabajo de Dillehay, iniciado en 1977, marca un viraje radical en este sentido: confirma sin lugar a dudas que hubo presencia primigenia de plantas domesticadas en los Andes, casi en la misma época que en Oriente Medio, considerado la cuna de la agricultura en el mundo (las pruebas más antiguas del cultivo de trigo, centeno y leguminosas se remonta a entre 10.000 y 12.000 años en la Media Luna de las Tierras Fértiles en el Medio Oriente).

Dolores Piperno, directora de arqueobotánica y arqueología sudamericana en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Washington dijo que el informe demuestra que "la agricultura en las Américas es tan o casi tan antigua como en el Viejo Mundo, da pruebas de la domesticación de una especie de calabaza sudamericana y documenta la existencia de maníes y quinoa". Piperno no formó parte del equipo investigador, pero informó que se han identificado otras especies de calabazas primigenias en México y Ecuador, si bien no tan antiguas como la de Ñanchoc.

Los andes de la costa norte del Perú son hasta lo que se conoce ahora, el reducto más antiguo de esta práctica primigenia. Hablamos del valle de Ñanchoc (límite entre los actuales departamentos de Cajamarca y Lambayeque), en las laderas occidentales de los Andes a unos 500 metros sobre el nivel de mar. El valle es tributario del río Zaña.
El equipo de investigación descubrió restos de una pequeña calabaza conocida como "moschata", a la que la prueba de radiocarbono data en unos 9,240 años, también hay evidencias de maníes (7,840 años), quinua (8,000 años) y fibras de algodón (5,490 años, casi al mismo tiempo que los egipcios empezaron a utilizar el algodon). Los científicos también hallaron restos de un tipo de yuca, y otros granos y frutos no identificados aún. Hay en el sitio instrumentos de piedra, y evidencias de surcos y canales de irrigación en pequeña escala, así como de pozos y viviendas. Los científicos piensan que deben haber existido redes amplias de intercambio de productos entre zonas muy lejanas (probablemente desde Colombia hasta Bolivia), quedando por confirmar si algunas especies habrían sido llevadas y aclimatadas en Ñanchoy a través del intercambio.

Lo que más ha estimulado a los científicos es que han hallado un testimonio claro sobre los albores de la organización social en los Andes, es decir, de la civilización. La horticultura en Ñanchoy representa un cambio en el patrón de vida nómade, un tránsito a formas de vida sedentaria, que anuncia un hombre social y agrícola mucho más antiguo de lo que se creía.

Por muchos años, las pruebas más antiguas del desarrollo de la horticultura (y por lo tanto de la sedentarización) en el Perú estaban en la Cueva de Guitarrero (Yungay, Ancash), donde se hallaron frijoles, pallares, leguminosas, ajíes y calabazas domesticados con una antigüedad de hasta 7,000 años. A partir del hito de Guitarrero (denominado "arcaico temprano"), se trazó la línea evolutiva del hombre andino, el paso del nomadismo a la sedentarización.

Ahora, el hito retrocede 3,000 años... Así las cosas, es comprensible el entusiasmo de Dillehay: "seguramente hay más lugares en los Andes con vestigios incluso más antiguos. Ahí estaremos para buscarlos".

//Marcela C.
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