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abril 20, 2017

"Walaycho"

Revisé esta novela de Antero Peralta Vásquez en la Biblioteca Municipal "Ricardo Palma" de Miraflores.  Pertenece al fondo intangible de Augusto Tamayo Vargas y sólo se puede leer en sala.  El título llamó mi atención por una materia pendiente de nuestra historia musical, apenas atisbada en esta vieja entrada:  Espíritu bohemio en la inmensidad de la puna.  

Peralta, filósofo, tribuno y maestro,  nació en la provincia de Parinacohas, Ayacucho, pero se educó, vivió y murió en Arequipa (una callecita de Umacollo lleva su nombre).  Siendo una obra de ficción, "Walaycho" se basa en sus propias vivencias, abarcando no sólo su tierra de origen sino zonas de la sierra apurimeña y arequipeña.  Narra el drama de las relaciones de poder entre hacendados (más señoriales que  gamonales) y comunarios campesinos indígenas en una época de transición entre el fin del oncenio de Leguía y el inicio del régimen de Sánchez Cerro (c. 1930-31).

 Acusa influencia estilística de la vanguardia literaria surperuana de inicios del siglo XX y ofrece múltiples vetas de relevancia sociológica, siendo la  música, aunque importante, sólo una de ellas: hay por ejemplo, descripciones de fiestas, danzas y letras de huaynos, wayllachas y carnavales en español y quechua.  Extraña que al presente no haya sido objeto de mayor divulgación y estudio, pues la edición original (Arequipa : Cuzzi, 1966, 475 p.), no ha tenido ninguna re-edición, y es de difícil acceso.  Se repite el sino de las literaturas producidas y publicadas en las periferias (de "provincias"): su valoración depende no sólo de sus propios méritos sino de circunstancias variables que van del deliberado olvido al rescate providencial.

El "Walaycho" es un prototipo social característico de la sierra surandina peruana que tuvo viva vigencia hasta antes de la Reforma Agraria (1968).  No es uniforme, tiene matices en función del grado de mestizaje y por lo tanto, de la clase social.  Por los valores de clara raíz hispánica que enarbola (espíritu bohemio, rebelde, quijotesco, galante, mujeriego, artista empírico de dotes poético-musicales, viajero impenitente en contacto con la naturaleza, hábil jinete y laceador de caballos y toros....),  muy probablemente surge del seno de las familias "mistis" de provincia, de los hacendados  aposentados y aquerenciados entre quebradas y cordilleras de la agreste geografía  surandina, que se dedicaron principalmente a la actividad agro-ganadera y arrieril.  Por ósmosis de estrecha convivencia, pronta y progresivamente fue emulado por el emergente sector "cholo" (sujeto racialmente indio pero cada vez más amestizado culturalmente).  El cusqueño Pancho Gómez Negrón ha pasado a la historia como uno de sus arquetipos más memorables

"Walaycho" es  sustantivo que atraviesa el texto para construir una épica  histórica dejada atrás  a medida que se han ido fraguando,  merced a la migración y la movilidad social,  nuestras incipientes clases medias urbanas, en contrapunto con  la incontenible "cholificación" de esas mismas urbes.  Épica nucleada en la casta del "Walaycho", orgullosamente enarbolada por Máximo Petronel, joven abogado de ideales justicieros, miembro de una familia  terrateniente de Anyalo.  No podía faltar una conflictiva relación amorosa con la cholita más bella del lugar, llamada Zelmicha Puma.

Ecos vivos de esa época dura de mistis e indios, se traducen al día de hoy en la música y las danzas folclorizadas de Puno, Cusco, Apurímac y Ayacucho.  Ese walaycho sublimado de régimen estamental y patriarcal, al día de hoy se diversifica en los matices regionales del qorilazo, el k'arabotas o el morochuco.

 Cito a continuación algunos párrafos en que Peralta dibuja la idiosincracia de este personaje:

  • ...renombrado "cholero", el Don Juan criollo a quien bastaba tomar la iniciativa para llegar al objetivo, el niño sobrado i "confianzudo" que tuteaba por igual a mestizas, cholas e indígenas, se queda ahora contemplando como un bobo a la moza morena... 
    (p. 20)
  • ¿Tanto mal me deseas madre?
    - ¡Calla estúpido! ¿yo desearte males? Digo que tú tiene todas las del walaycho: complaciente con los amigos, ojo vivo para las mujeres, generoso hasta el ridículo i siempre planchado de bolsillos; deseando todo para los demás i nada para el provecho propio; sacando el pecho en defensa de los pobres diablos que nunca agradecen, i enfrentándote a los poderosos que todo lo tienen en sus manos"
    No es culpa mía mamá si tengo algo de Quijote en la sangre...

    (p. 40)
  • ...yo no soy un walaycho vulgar.  No puedo seguir siéndolo.  No precisamente porque está de moda vituperar el donjuanismo sino porque es cosa de cobardes i de pobres diablos cifrar el goce de los sentidos en la infelicidad de las mujeres.  Que esto es demasiado sentimentalismo, puede ser.  Pero es lo correcto.  No todas las mujeres toman el amor por mero pasatiempo.  I menos estas mujeres ingenuas de la sierra, para quienes el amor es algo trascendental.  I por otro lado, aunque es bellísima esta Zelmicha, yo no me voy a casar con ella.  No por el prejuicio de que soy un doctor i ella es una cholita talón rajado.  Yo soy un revolucionario.  Para mí han desparecido las fronteras sociales.  Pero... ¿pero qué?  Creo que de la teoría a la práctica hay mucha distancia.  ¿Cómo podría ser que yo...?  Ah, soy todavía una víctima de los prejuicios feudales...
     (p. 42)
  • Máximo Petronel, walaycho por sus cuatro costados, es decir, más enamorado que un gallito chino, tenía siempre en mente aquella máxima antigua : "toda oveja con su pareja", por eso, desde que aprendió a cantar sin gallitos, nunca dejó de tener su amada fiel i complaciente...
    (p. 143)
  • El hombre de Soraya  vive inmerso en tinta de tinterillo plácidamente, como en modorra de parásito -enfiló su pensamiento por otro paraje mental-.  Se conserva en alcohol.  Esta vida urbana de chupatintas i politiqueros voraces  está en consonancia con los remansos de vida de estos valles interandinos.  Estos agricultores rutinarios, comerciantes de bajo vuelo i reseros de segunda mano carecen  de bravura i de espíritu de aventura.  No son capaces de jugarse la vida ni siquiera en defensa propia.  carecen de audacia.  No son de empresa.  Los karabotas chumbivilcanos i los morochucos humanguinos son sin duda una excepción, producto de las montañas abruptas i de las sierras inclementes.  Hablamos de esto mestizos sensuales, huesos dulces, de Soraya, quienes tendrían que dormir a los pies  de aquéllos para aprender a lacear toros bravos en campo pelado i a dominar endiablados caballitos saltamontes de pelo zambo i alma atravesada...
    (p. 258)
  • Iba Petronel calle abajo, noche adentro, sin rubo fijo.  Su lengua acibarada registraba la cicuta de la exasperación.  Quería resumir su vida en un juicio.  No podía.  No tenía  mano sino juicios ajenos.  Tal vez acertados.  Su propia madre le había dicho una vez: " eres un hombre raro: mitad bohemio i mitad Quijote: walaycho".
    (p. 474)

junio 06, 2014

Duendes o angelitos: Avatares de los inocentes fallecidos

El velorio de la guagua.  Manuel Alzamora (1944). Tinta sobre papel, 26.5 x 31 cm.

Mi interés por la fotografía recaló el año pasado en un pequeño libro sobre el ritual popular ante la muerte de infantes. Expresado principalmente a través de la imagen y el sonido, la primera en la pintura y (cuando comenzó a masificarse a mediados del S. XIX) la fotografía post-mortem, y la segunda en el poema cantado y el baile, éste presentaba a primera impresión una desconcertante fiesta de despedida.  Santos inocentes, tránsito de imágenes,  de Daniel Contreras y Sophia Durand (Lima, 2009) empieza con un triste poema:

Este niño se ha dormido
aunque no lo quería
despertando mi congoja...
¡ay, él no lo sabía!

Para siempre así dormido
hace mi padecimiento...
¡yo que venía en su busca
con una canción y un cuento!

Mi ensueño en su sueño teje
no sé qué melancolía...
que me haría triste y cuanto
de seguro él no sabía...

(Luis Valle Goicochea.  Al oído de este niño)


El trabajo se centra sólo en un aspecto del  ritual:  la producción, función y lento olvido y deterioro a través del tiempo, de las  fotografías post-mortem colocadas en las lápidas  del pabellón de Santos Inocentes del Cementerio Presbítero Maestro de Lima.  Al esbozar de manera muy general el contexto histórico-social  en que se realizaron  estas prácticas fotográficas, con algunos ejemplos del aspecto festivo que tenían los velorios en  Cajamarca, Ayacucho, Trujillo y Lima (pp. 26-28), asomó evidente una amplia faceta de nuestra historia cultural cada vez más sumida en el silencio del pasado por haber sido poco investigada: el velorio y entierro de angelito.  

Entierro de un angelito (El Peru Ilustrado.  Lima, año 1, N° 4, jun. 1887, p.  9)

Hasta hace  muy pocas décadas y aún hoy, en zonas sub-urbanas y rurales de aguda pobreza, la mortalidad infantil ha formado parte natural de la vida de las familias (dicho sea de paso, no sólo en Hispanoamérica sino en el mundo, incluida Europa).  Hasta inicios del siglo XX, cuando las infraestructuras sanitarias modernas y los servicios básicos de salud  aún no llegaban a las ciudades más importantes, esta alta mortandad rebasaba el factor de la pobreza afectando también  a familias de clase media e incluso alta.   Este problema socio-económico tan evidente siempre activó el debate teológico católico sobre cuándo empieza a existir el espíritu en el ser en formación (desde el vientre de la madre), y sobre cómo afrontar  la muerte prematura de seres  apenas nacidos o de muy pocos años de edad, cuando no han podido desarrollar  completamente su conciencia y su espíritu (hasta aproximadamente los 7 años), y en el peor de los casos, no han llegado a ser bautizados. El temor a que la criatura no bautizada, más aún si era producto de un pecado, no pueda llegar al cielo y termine convertida en duende (habitante del Limbo, una dimensión escatológica que ha ido siendo relegada del dogma católico contemporáneo, acaso entre otros motivos, para flexibilizar la misericordia divina hacia seres tan inocentes y de paso, inhibir supersticiones), asoló por siglos a los fieles, que se esmeraron en bautizar a la brevedad posible a sus hijos recién nacidos.  Esta práctica fue permanentemente  propiciada por los sacerdotes ordinarios, al punto de permitir, dada su poca presencia en vastas zonas geográficas, que el agua bautismal sea suministrada por laicos (bajo la forma de agua del socorro), generalmente los padrinos de la wawa.



[testimonio de dos viajeros]

Funérailles d'un negrillón á la mampuestería, prés Trujillo 
(Wiener 1880 : 95)

Es natural que las costumbres populares en la zona de Trujillo sean variadas, ya que los mulatos, que  son la principal población de Mansiche, difieren en todos los aspectos de los negros de Santiago de Cao de los alrededores de la manpuestería [... la  manpuestería, cerca de Trujillo es el punto donde se encuentran grandes obras de irrigación antiguas bien conservadas], y de los habitantes de Moche y de Huanchaco. Cada una de estas regiones ofrece espectáculos especiales. / Así, la primera vez que fuimos a la manpuestería nos topamos con el cortejo fúnebre de un negrillo / ¡Qué cosa más triste un funeral como este! Hay que recordar en primer lugar que la muerte transforma al pobre pequeño en un angelito del cielo que va a orar ante su santo patrón (Dios) por los que se quedaron en la tierra. Así, después de su muerte, su cuerpo es atado a una silla, se le fijan en la espalda dos alas de papel armadas a veces con las alas de una lechuza,  se le pone una corona de flores en la cabeza, se le coloca sobre una mesa alrededor de la cual se comienza a bailar y cantar; en los interludios beben y devoran platos muy condimentados con ají que excitan la sed. Al día siguiente cargan procesionalmente al pequeño cadáver a casa de los familiares cercanos , y de los amigos, y en cada casa reinician las mismas escenas de orgía. / En varias ocasiones me he encontrado en presencia de estos grupos celebrando la muerte de un niño con estos funerales alegres. La pequeña cabeza rizada del cadáver, por efecto de las sacudidas de los bailarines borrachos que llevaban la silla se balanceaba de derecha a izquierda, de adelante hacia atrás; se diría que iba a desprenderse del tronco y caer en medio de estos energúmenos. Los gritos,cantos, risas roncas y  juegos de los bailarines hacían un ruido escandaloso, en contraste con la calma rígida del pequeño muerto, en el que la movilidad de la cabeza le prestaba una apariencia de vida, y que atado a la silla, parecía sufrir en silencio./ La fiesta terminaba solamente cuando el ángel comenzaba a incomodar a los amigos por su descomposición.  Entonces le llevaban al panteón, como se le llama en Perú al cementerio...  
(Charles Wiener.  Pérou et Bolivie.  París :  Libraire Hachette et Cie, 1880,  pp. 94-96) (1)


La población es profundamente católica, y los sentimientos cristianos a veces surgen de una manera conmovedora: así por ejemplo, cuando un joven o una joven comparecen ante el tribunal, el juez no dejará de preguntarles: "¿Por qué no consultó a la otra madre que se le dio en su bautismo? ¿Por qué no consultó a su madrina?". Pero al mismo tiempo, sobre todo en las clases más bajas, hay mucha ignorancia y superstición. Una mañana me despertó un ruido extraño. Era una mezcla de gritos bastante curiosa, gritos alegres y canciones lastimeras, acompañadas de una vihuela y otros instrumentos primitivos. Corrí a la ventana y vi una procesión desordenada de cholos, negros, mulatos.  Hombres, mujeres, niños, todos cantaban, saltaban y fumaban. Un hombre fuerte llevaba triunfalmente sobre sus hombros una estatua atada a una silla y decorada con grandes alas de papel y todo tipo de flores. ¿Qué podría significar esta singular procesión? Intrigado y empujado por una curiosidad irresistible, pedí explicaciones a mi anfitrión. "¿Usted no sabe -dijo-  la costumbre de los indios y los negros en este país?  Lo que ha visto no es una estatua: es un pequeño niño que van a enterrar. Es un angelito que ascendió a los cielos y sus padres celebran su muerte. Esta noche ha sido para ellos una noche de alegría y placer, ¡una noche buena! y han celebrado a su manera, es decir, emborrachándose". Fue suficiente. Me apresuré a ir para ver la extraña procesión. ¡Voilá!. Entraron a una casa; colocaron al angelito sobre una mesa y se arrodillaron para invocarlo. Luego se pusieron a cantar y a vaciar unos vasos de chicha, y a comenzar de nuevo. Y así por tres veces los curiosos peregrinos se detenían con familiares y amigos para mostrarles su angelito y dejar que ellos celebren, inter pocula, su felicidad celestial. Finalmente llegaron al panteón y después de haber enterrado al niño, fueron a una fonda cercana para coronar la triste celebración de esta fiesta...
(Huit Moins sur les deux océans / Voyage D'Étude et D'Agrément.  U. Mac-Érin.  Tours : Alfred Cattier éd., 1897, pp. 266-267(2)



Asegurado el pronto bautizo, limpiador de pecado original, la infortunada criatura fallecida podía recibir un rito de pasaje propiciatorio para su arribo directo al cielo.  La  limpieza de su almita así lo permitía, por eso se le vestía de angelito (con traje blanco, corona de flores y alitas de plumas, cartón u otro material) y se le colocaba bien amarrado para que no se caiga, en una especie de silla o trono (en otros casos iba simplemente en su pequeño cajón blanco), la cual a su vez, iba sobre una mesa cubierta de flores y velas, en un recinto  acondicionado a manera de altar para velarlo toda la noche con recitados, bailes, libación de licores e ingesta de alimentos.  Los padres y concurrentes debían inhibirse de mostrar tristeza y lloro, antes bien debían celebrar que alma tan pura interceda en el cielo por ellos.  El rito era vespertino y nocturno, para al clarear del día siguiente, realizar una procesión por el vecindario (cantando y bailando, con los padrinos cargando a la criatura) antes de dirigirse al camposanto. Todo esto conjuraba el peligro de que la almita sea atrapada en la ambigüa dimensión del  limbo y termine convertida en duende.   En algunos casos la fiesta se prolongaba varios días, haciendo itinerar el cuerpecito por las casas de los vecinos que así lo solicitaban; ¿para  asegurar el buen arribo celestial? ¿para recibir el beneficio protector también? ¿como pretexto para desfogar tensiones sociales? ¿resabio pagano? ¿todo a la vez? lo cierto es que esto horrorizó no poco a los viajeros europeos  y a las autoridades oficiales de turno que lo expectaron. 

Esta práctica sobrevivió en la misma ciudad de Lima y ciudades de provincias hasta inicios del siglo XX.  En pueblos y zonas rurales ha subsistido más tiempo, y  aún hoy la podemos ver como práctica de cultura viva en la región  andina (Ayacucho, Apurímac, Cusco, Puno, Arequipa...).  

El velorio.  José Effio (Lima, 190?, col. privada)

Los poemas recitados,  los bailes y los alimentos de este rito han reflejado la idiosincracia propia de cada pueblo en el mundo hispanoamericano.  Se pueden mencionar entre muchos, los cantos (lúdicos) de Baquiní  o Baquiné en la zona del Caribe (Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, República Dominicana, Haití), el ritual colombiano Bundé de angelito, Mampulorio, Chigualo, Angelito bailao o Muerto-alegre,  el ritual venezolano de Mampulorio o Chigualo o Baquiné, el ritual valenciano (España) llamado Aurora, el Velorio de Angelito en Chile y Argentina, el Wawa velorio en Ecuador, el Rito de Angelito o la Muerte niña en México, el Velorio de los angelitos (con su Baile del tambor) en Islas Canarias, etc.  En el caso de la costa peruana,  tenemos por ejemplo los Sepelios de párvulos y los  Velorios de angelito, en que fueron recurrentes los tonos de villancico y los cantos y bailes de pañuelo (zamacuecas, marineras), mientras en la sierra tenemos por ejemplo los ritos  Alma wawa, Wawa pampay, Wawa wañuy, en que han sido recurrentes los ayatakis, harawis y wayños.

Esta centenaria tradición ritual en proceso de desaparición ante la presión modernizadora, desacralizadora y estandarizadora de la globalización, tiene indudable origen hispánico, toda vez que fue propiciada por la Iglesia católica como mecanismo de control social.  Reflejo de diferentes formas de violencia estructural -que vienen desde antes de la conquista de América-, la alta mortandad infantil debía resolverse con estos medios de desahogo espiritual ante la incertidumbre y la angustia que ocasionaba  la frecuente pérdida de almas tan tiernas y vulnerables, más aún en un medio como el nuestro siempre  propicio a la superstición, como la creencia en espíritus, aparecidos y duendes (recordemos por ejemplo la creencia aún viva  entre nosotros de la amenaza del mal de ojo a las wawas tiernas, que deben ser protegidas con pulserita de huayruros o de algún otro material rojo).  Intuyo por ello indicios de elementos paganos de origen popular en su constitución.  En América esto debió hacerse aún más complejo con la influencia del imaginario religioso de origen africano e indígena en los rituales, como podemos atisbar claramente en los ejemplos aquí ofrecidos.

Wawa Pampay 
Cuando mueren niños entierran con suma alegría, cantan bailan, consideran Dios Madre Tierra se ha recogido, piensan que no padecerán en este mundo cruel lleno de engaños, papás, padrinos y familiares festejan haber enviado al mundo eterno de Apu Suyos (Tabla de Sarhua - Ayacucho)


Voy a detenerme, gracias a los medios que ofrece la red, en algunos casos de supervivencia de estas prácticas rituales en la zona surandina peruana:


1.

Wawa wañuy - huayno
Coro Nativo de Lari (Caylloma - Arequipa)
Canto a mi tierra  (Audios completos)
Patrocinado por el Proyecto de Desarrollo Integral Patrimonio Cultural Colca - AECID
subido por AUTOCOLCA PERU

Allinta waway wañukun
clavel huertas challay
mañana t'anta niwan q'añachu
clavel huertas challay

Allinta waway wañukun
clavel huertas challay
Mañana quesota niwan q'anachu
clavel huertas challay

Allinta, allinta waway wañukun
clavel huertas challay
mañana wasita, chaqrata niwan q'anachu
clavel huertas challay

Allinta allinta waway wañukun
clavel huertas challay
mañana wasita, chaqrata niwan q'anachu
clavel huertas challay

Pedro Aragón Silloca (del Coro Nativo de Lari): "Wawa wañuychikuy significa que una familia ha perdido a su hijo de tierna edad, y por lo tanto esta criatura no lo lleva en un cajón sino en una silletita bien adornadito de flores, y lo llevan pues en brazos hasta el cementerio.  Ya en el cementerio lo entierran a esa criatura tierna, y bueno, después de enterrarlo le damos su responso, rezamos, todo, como de costumbre.  Una vez que haya pasado el entierro nos retiramos del cementerio. Al venir del cementerio, los padres o familiares vienen cantando diciendo 'bueno, en buena hora que ha muerto mi hijito, ya no me va a pedir ni pan ni queso' y la otra segunda también dice 'en buena hora que ha muerto mi hijito ya no me va a pedir ni casa ni chacra, en buena hora que ha muerto mi hijo' esa es la interpretación del wawa wañuychikuy,  por lo tanto vienen bailando del cementerio a la casa del difunto ¿no?, y es costumbre, vienen agarrándose de la mano los padres y los demás familiares, y esa canción que dice wañuychikuy lo vienen cantando, bailando.  Esa es la costumbre tradicional de una criatura de tierna edad, así digamos un año, año y medio, dos años..." 


2.
Wawa pampay - huayno
Hermanas Ascarza  (Ayacucho) 
subido por Papicha10


Wawa pampay 

[Diálogo inicial]

Cielo ripuq wawallaywan 
¿maypiñam tupamurqanki?

Ñuqaqa tupamurqani 
Gloria patachallanpi  
Nuqaqa tupamurqani 
Gloria yaykukuchkaqwan 

[despedida y encargo de la wawa]

Waytachallay 
rosaschallay 
Kayqaya ripuchkaniña 
Waytachallay 
rosaschallay 
kayqaya pasaschkaniña 
Qamllam arí mamallayta 
qamllam arí taytallayta
Madrinaypa padrinuypa 
pachacha churallawasqan 
Chayllatam apachakuni 
sumaqllatam apakuni 
Mamallaypa taytallaypa 
pachacha rantipuwasqan 
Wayunachanpim saqiykapuni 
warkunachanpim dejaykapuni 


Entierro de wawa

[Diálogo inicial]

Con mi wawita que se va al cielo, 
¿dónde te encontraste?

Yo la encontré 
en el umbral de la gloria [el cielo]
yo la encontré 
ingresando a la gloria [el cielo]

[despedida y encargo de la wawa]

Florcita mía, 
rosita mía, 
ahora ya estoy de viaje
florcita mía, 
rosita mía, 
ahora ya me estoy yendo
por eso te encargo cuides a mi madre, 
por eso te encargo guardarle a mi padre 
De mi madrina, de mi padrino, 
las ropitas me pusieron 
esas no más me llevo, 
tapándome bien mi cuerpo
De mi madre, de mi padre 
las ropitas que me compraron 
en su colgadorcito las he puesto,
así colgadas las he dejado


3.
Wawa wañuy - harawi y huayno
Voz: Victoria Enriquez Escobar (centro poblado Tinquerccasa - Huancavelica)
Chopccam kani (Lima Instituto Nacional de Cultura, 2009, folleto + 3 DVD con 38 canciones)





4.

Entierro de niño
Poblador  Pusalaya (distrito de Chucuito, departamento de Puno), canto con charango.
Grabado por Sebastiano Sperandeo en octubre 1984 
Peru: Andean music of life, work, and celebration (New York y Lima :  Smithsonian Center for Folklife and Cultural Heritage, Fundación Ford & Archivo de Música Tradicional Andina,  2015,  folleto + CD con 40 surcos ]



.........................................

(1) ...Il est du reste naturel que les costumes populaires dans la région de Trujillo soient variées, car ces mulátres qui forment la principale population de Mansiche se distinguent en tous points des nègres de Santiago de Cao, des environs de la manpuestería [...La manpuestería prés de Trujillo est le point oú se trouvent les grands travaux d'irrigation encore bien conservés des anciens], et des habitants de Moche et de Huanchaco.  Chacune de ces régions offre des spectacles particuliers./  Ainsi, la prémière fois que nous nous rendimes à la manpuestería nos rencontràmes le cortège funèbre d'un négrillon./ Quelle triste chose qu'un enterrement pareil!  Il faut rappeler tout d'abord que le trépas transforme le pauvre petit en ange du ciel qui va prier auprès de son patron pour ceux qui sont restés sur le terre.  Aussilôt après sa mort, on attache le corps sur une chaise, on fixe à son dos deux ailes en papier montées parfois sur des ailes de chouette, on lui met une couronne de fleurs sur la tête, on le place sur une table autour de laquelle on se met à danser et á chanter; dans les intermédes, on boit et on dévore des platas fortement pimentés qui excitent encore la soif.  Le lendemain  on porte processionnellement le petit cadavre chez les proches parents, puis chez les amis et dans chaque maison recommencent les mêmes scènes d'orgie./ A plusieurs reprises, je me suis trouvé en présence de bandes fêtant la mort d'un enfant par ces joyeuses funérailles.  La petite tête crépue du cadavre, par l'effet des cahots des danseurs ivres qui portaient le siège, retombait de droite à gauche, d'avant en arrière.  On aurait dit qu'elle allait se détacher du tronc et rouler aun milieu de ces énergumènes.  Les cris, les chants, les rires enroués, les gambades des danseurs, faisaient un bruit scandaleux, contrastant avec le calme rigide du petit mort, auquel la mobilité de la tête prêtait une apparence de vie et qui, attaché sur sa chaise, semblait souffrir en silence./  La féte finit seulement lorsque l'ange commence á incommoder ses amis vivants para sa décomposition.  Alors on le porte au panthéon, comme on appelle au Pérou le cimetière...

(2) La population est profondément catholique, et ses sentiments chrétiens se manifestent parfois d'une manière touchante: ainsi, par exemple, qu'un jeune homme ou qu'une jeune fille viennent à comparaître devant les tribunaux, le juge ne manquera pas de lui demander: "Pourquoi n'avez-vous point consulté cette autre mère qui vous a été donnée à votre baptême? Pourquoi n'avez-vous pas consulté votre marraine?" Mais il y a en même temps, surtout dans les basses classes, beaucoup d'ignorance et de superstition. Un matin je fus réveillé à Lima par un bruit  trange. C'était un mélange tout à fait curieux de cris, de clameurs joyeuses et de chants plaintifs, accompagnés d'une viguela et d'autres instruments primitifs. Je courus à la fenêtre: je vis alors une procession désordonnée de cholos, de nègres, de mulâtres. Hommes, femmes, enfants, tout chantait, sautait et fumait. Un homme vigoureux portait triomphalement sur ses épaules une statue attachée à un fauteuil et décorée de grandes ailes en papier et de toutes sortes de fleurs. Que pouvait signifier cette singulière promenade? Intrigué et poussé par une invincible curiosité, je vais demander des explications à mon hôte. "Vous ne connaissez donc pas, me dit-il, l'habitude des Indiens et des nègres dans ce pays? Ce que vous avez vu n'est point une statue: c'est un petit enfant que l'on va enterrer. C'est un angelito qui est monté au ciel; aussi ses parents fêtent-ils sa mort. Cette nuit a été pour eux une nuit de joie et de plaisir, une noche buena! et ils l'ont célébrée à leur manière, c'est-à-dire en s'enivrant."  J'en savais assez. Je sors précipitamment pour rejoindre l'étrange cortège. ¡Le voilà!. Il entre dans une maison; on dépose l'angelito sur une table et on s'agenouille pour l'invoquer. Puis on se met à chanter et à... vider quelques verres de chicha, et on repart. Et ainsi par trois fois, ces curieux pèlerins s'arrêtent chez des parents et des amis pour leur montrer leur angelito et leur faire célébrer, inter pocula, son bonheur céleste. Enfin ils arrivent au panthéon et, après y avoir enseveli le petit enfant, ils vont dans une fonda voisine couronner les tristes réjouissances de cette fête.





//marcela cornejo d.



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Enlaces 

Velorios de angelitos: una ofrenda ritual a la muerte - Tradiciones fúnebres de angelitos con énfasis en Chile, Venezuela, Puerto Rico, Argentina y Canarias -  entrevista a Montse Ferrer (Islas Canarias)
No es permitido de Dios  que esa flor permaneciera - Danielo Petrovich y Daniel Gonzáles (Chile)
El Velorio de los angelitos (Islas Canarias)
La muerte niña  - Luz María Rivera (México)
La sorpresa del Velorio del Angelito - Rafael Tobías R. (Argentina)
Velorios con música y baile - Carlos Zubizarreta (Paraguay)
Angelitos: altares y entierros domésticos  - César Iván Bondar  (Paraguay y Argentina)
Escenas thanatosemioticas.  Provincia de Corrientes, Argentina - Cesar Iván Bondar
Wawa pampay : tanatología infantil quechua - Alfredo Alberdi Vallejo (Perú)
La fiesta del angelito, ritual funerario para una criatura  (pp. 195-213) - Nanda Leonardini (Perú)
Angelitos.  En: Velaciones  andinas en el Bajo Piura - Anne-Marie Hoquenghem (pp. 5-7)
Wawa pampay
Meme Neguito - Nicomedes Santa Cruz (décima compuesta a la muerte de un infante, desde la cultura afroperuana)
¿Qué ha quedado del Limbo?




octubre 11, 2011

Antonio Pantoja




El músico y compositor Antonio Pantoja nació en Ayacucho en 1915 y falleció en Buenos Aires en 1991.   Nacido en un ambiente rural, el primer instrumento que aprendió a tocar fue la quena; su formación fue autodidacta, tanto en la construcción como  interpretación de diversos instrumentos de origen indígena, principalmente los aerófonos. Llegó por primera vez a Argentina en 1942 integrando el grupo que acompañaba a la cantante peruana Yma Sumac y su productor y director, Moisés Vivanco para hacer presentaciones en Radio Belgrano. Al parecer encontró un ambiente propicio para seguir desarrollando sus proyectos en tierra platense y al año siguiente regresó para radicarse.  Poco después formó con músicos argentinos el conjunto  "Antonio Pantoja y su Conjunto Indoamericano" con el que realizó exitosas giras por América, Europa y Asia, editó discos y participó en películas como "El abuelo", "La quintrala" y "Pachamamai".   En 1945 participó con su conjunto en el Teatro Cervantes, contando con la asesoría del musicólogo Carlos Vega.  Como quenista trabajó con relevantes figuras de la  la música argentina como  Alberto A. Ginastera (para una obra de teatro presentada en París) y Atahualpa Yupanqui (con quien grabó el disco "Amistad").  

Es compositor de temas como  "La vicuñita", "El sikuri", "Alborozo colla", "El pastor" y "Cueca de los collas" (con letra de Oscar Valles), entre otros.  Su trayectoria representa una experiencia de búsqueda, de recreación entre entre lo andino peruano y lo andino argentino, que debió influir en los primeros conjuntos de "folclor andino" que viajaron a Europa a partir de los 50's para difundir una propuesta  que en amplios sentidos urbanizaba, transnacionalizaba y estilizaba la "música andina" indígena y mestiza (aplicando técnicas europeas en la armonización y vocalización, por ejemplo).  Antonio Pantoja fué un músico ayacuchano de raíces quechuas que merced a su talento e instinto performativo, pudo globalizarse exitosamente, participando en el proceso de consolidación del repertorio folclórico argentino contemporáneo.  Como su mentor Moisés Vivanco, no cuidó el aspecto etnográfico (los estilos regionales, las letras, los trajes...), pues no era su objetivo.  A su manera, Pantoja seguía una ruta iniciada por la "Misión Peruana de Arte Incaico", que entre los años 1923 y 1924 hizo exitosas presentaciones de teatro y música "indígena" en Buenos Aires, continuada después por otros conjuntos como la "Compañía Peruana de Arte" de Moisés Vivanco, la orquesta de Jorge Huirse, entre otros. 

// marcela cornejo.


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Video

Estudio de charango
Charango: Mauro Nuñez (Bolivia)
Quena: Antonio Pantoja (Perú)
subido por   





La vicuñita
Interpretan: Cristina Ambrosio y Hugo López
subido por 



Desde el cerro,
vengo con mi palomitay.
saltando y brincando
como vicuñitay.


Malhaya la hora
de ser vicuñita,
todos me persiguen
por mi lana fina.


En la puna brava
qué podrá crecer:
yerbas del olvido
para olvidarte.


De saber si es suerte
que te vas mañana,
pero no se sabe
cuándo volverás.
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Enlaces:

Artículos publicados en Argentina [enlace alternativo]
La "música latinoamericana"
Crear y sentir lo nuestro - Zoila Mendoza (vista parcial)
Influencia de la música peruana en la zona andina: un caso
Las trayectorias artísticas de Mauro Núñez y Moisés Vivanco en el ambiente "folclórico" limeño - José Sotelo
Antonio Pantoja



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marzo 27, 2011

"De barro y de fuego"


Del 22 de febrero al 3 de  abril de este año, podemos ver en la galería ICPNA de Miraflores, una selección de 16 piezas inéditas del artista ayacuchano Gedión Fernández.    Continuador de una tradición familiar del pueblo de Quinua -pueblo de notables ceramistas-,  es al mismo tiempo un innovador.  Lo que nos llama la atención es una de las principales temáticas de su trabajo: los músicos.  Ya en 1993 había expuesto en la Galería Fórum una primera individual bajo la temática "Banda de Músicos Gordos", y en esta oportunidad, en "De Barro y de Fuego", la mayoría de las piezas son también representaciones de músicos gordos e imponentes, que nos hacen recordar inevitablemente a los personajes de Botero.  Al agigantar los volúmenes de sus piezas, ha tenido que buscar materiales complementarios a las arcillas de su tierra y buscarlos en la sierra de Lima (en Matucana) para conseguir la consistencia y maleabilidad necesarias para trabajar.  La innovación en los volúmenes, en los materiales y en algunos personajes, se conjuga con las tonalidades clásicas de los colores y la delicadeza en las ornamentaciones.  Los nuevos personajes alternan con representaciones tradicionales -sincréticas- del mundo de arriba, del Hanac Pacha, como las sirenas tocando pequeños cordófonos que parecen ser chinlilos (un tipo regional de charangos), la corte celestial de músicos, o personajes alados tocando modernas trompetas.
//m. cornejo








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Links

Texto de la curaduría de la muestra - Josefa Nolte
Blog de Gedión Fernández



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diciembre 16, 2010

La Navidad en el ciclo solar andino



Niño Perdido - Huancavelica ( Foto: Javier Silva Meinel)




El siguiente texto fué presentado en la conferencia didáctica que ofreció la Derrama Magisterial el 11 de diciembre pasado:


El sol ha sido y es el gran iluminador (material y simbólico) de la historia de la humanidad. Cada año completa su recorrido alrededor de la Tierra y en él realiza dos puntos culminantes: cuando se aleja más (solsticio de invierno) y cuando se acerca más (solsticio de verano). Ello influye de forma determinante en los ciclos agrícolas, por eso estos dos puntos culminantes han sido y son objeto de celebraciones rituales. En el hemisferio sur, el solsticio de invierno es en junio y el de verano en diciembre. En el hemisferio norte es a la inversa.

Este fenómeno del ciclo solar expresado en el nacimiento-vida-muerte-renacimiento de los frutos de la Madre Tierra o Pacha Mama, supo ser observado y celebrado ritualmente por los pueblos de todo el mundo (germanos, nórdicos, celtas, griegos, romanos, persas, indios, chinos, mayas, aztecas, tihuanacotas, incas…) desde tiempos muy antiguos, miles de años antes de la era cristiana. Un denominador común de la expansión del cristianismo ha sido la superposición de sus rituales a estas formas milenarias de celebración del solsticio. Esto ha producido un sinnúmero de manifestaciones sincréticas que siguen dándose hasta hoy, de manera muy especial en la Navidad.

En el Perú del periodo incaico, el Inti Raymi celebraba el solsticio de invierno y el Qhapaq Raymi, el solsticio de verano, lo que son hoy en día las fiestas cristianas de San Juan y Navidad respectivamente. Estos corpus rituales eran una culminación expresiva de otras memorias ancestrales que existieron mucho antes en los pueblos de los Andes para celebrar el ciclo solar. Eran la manifestación a fin de cuentas, de la legitimación del poder y la identidad incaica.

Como parte del ritual del Qhapaq Raymi, el 23 de diciembre tenía lugar el traslado de una representación -efigie- del Wayna Punchaw (El Joven Sol) al templo Pukinkancha del Qosqo para su veneración. Ferrier [2008: 30-31], recoge de los cronistas Bernabé Cobo y Cristóbal de Molina, información acerca de los ritos de iniciación y de competencia por los que pasaban los jóvenes en esos días: Cobo nos dice que se realizaba una ceremonia iniciática para jóvenes de entre 12 y 14 años, en la cual las personas mayores los latigueaban con sus hondas “…recordándoles de esta forma no ser flojos y de cuidarse de castigos posteriores”; mientras Molina nos dice que “…hacían el taqui guayllina seis días; hacían sacrificios por el hacedor, y el sol y el trueno y la luna y por el Inca, y porque se habían armado caballeros…”

La veneración del Wayna P’unchaw, las ceremonias iniciáticas y de competencia (tinku) de los jóvenes, y la ejecución que hacían de taquis y guayllinas, nos hablan de un tiempo para saludar la llegada del Joven Sol que regeneraba no sólo los frutos de la Madre Tierra sino a los hombres y mujeres de los ayllus.

Una de las pocas expresiones contemporáneas que conserva reverberaciones prehispánicas son las waylías que se interpretan entre Navidad y Bajada de Reyes en los departamentos de Apurímac, Huancavelica, Ayacucho, Junín y Cusco teniendo en cada lugar, variaciones y características específicas. La mayoría de estudios indican que el término waylía proviene de haylli, que en tiempos prehispánicos significaba himno o canto de triunfo después de ganar una batalla o concluir satisfactoriamente una faena agrícola, en el caso de la waylía navideña contemporánea, se trata de festejar la culminación del nacimiento del Niño Jesús, una manifestación sincrética de lo que era la llegada del Wayna Punchaw. Otra expresión que podemos mencionar es el takanakuy o tinku, que tiene lugar hoy en día en Apurímac y Cusco; una batalla ritual catárquica, que podemos vincular a aquellos rituales de iniciación que nos mencionan Molina y Cobo.

La virgen Maria es una sublimación de la Pacha Mama, pródiga, fértil, protectora (lo femenino), y el niño Jesús o Niño Manuelito es una sublimación del Padre Sol, del apu rector y protector (lo masculino), que en el solsticio de verano está más cerca que nunca de la Tierra. Ambos, Virgen María y Niño Jesús, constituyen una dualidad complementaria y a la vez divina, que se conjuga dialécticamente hasta el presente, con el profundo y diverso sustrato cosmológico de los pueblos indígenas del Perú, produciendo en ello el mestizaje vivo del cual somos fruto.
[...]



nacimiento hecho con panca de maíz, choclo o sara
(colección de Javier Luna Elías )

Texto completo - Contenido:
  • Waylía de Antabamba (Apurímac)
  • Pastoras de Yauyos (Lima)
  • Pachahuara (Junín)
  • Negritos de Huánuco
  • Atajo de Negritos (Ica)
  • Negritos de Ancash
  • Villancicos del Cusco
//m. cornejo
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Video

Siwar Situy
Villancico cusqueño
Imágenes: nacimientos o belenes de artistas ayacuchanos
Interpretación: coro de la Asociación Cultural Kantu.




Ima kusi paqarimun
siwarsituy, siwarsituy
k'anchary kunmi tutapas
siwarsituy, siwarsituy
para tukuykuy k'ochuykuyri
siwarsituy, siwarsituy
sullari hanaq pachamanta,
siwarsituy, siwarsituy
achanqaray t'ika chuskanki
raura shiaq, raphapapanki
siwarsituy, siwarsituy
achanqaray t'ika chuskanki
raura shiaq, raphapapanki
siwarsituy, siwarsituy
achanqatuy



Pitaj Niñucha
Villancico popular que se canta en Ayacucho y Huancavelica
Coro de alumnos del Colegio Seminario San Juan Maria Vianney
(Huancavelica)

Pitaj niñucha,
pusamusunki
kay wejopachaman
wajanaykipaj,
llakinaikipaj
[...]

Pitaj Niñucha
quién te trajo niñito
a estas tierras
para que llores
para que sufras
[...]




Navidad en el Perú (ritos de adoración y villancicos tradicionales)


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Enlaces

Suena el Manguaré (Navidad en la Amazonia) - Francisco Bardales
Arpa y zapateo en la Navidad de Querco (Huancavelica) - entrevista a Claude Ferrier
Manuelitos de San Blas (maestro Antonio Olave)
Ricardo Castro Pinto y los villancicos en quechua
De lo sagrado y lo pagano en la celebración popular de la Navidad... (sobre el sincretismo de la Navidad en España)



octubre 21, 2010

"Cantos a la coca"


Fuente:
Runa. Revista del Instituto Nacional de Cultura
LIma, julio de 1977, N° 4, p. 7

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Cantos a la coca
Sergio Quijada Jara




Para nuestros campesinos, en gran parte diseminados en los Andes milenarios, la coca es ingrediente infaltable en toda fiesta, reunión o ceremonia. La coca, al chakcharse o masticarse en pequeña cantidad, es nexo y vínculo eficaz para tejer la malla de la sociabilidad y fraternidad entre los paisanos.

Esa es la codiciada coca que mitiga el hambre y la sed, que es plegaria y rito, que otorga fuerza para el rudo trabajo o para vencer distancias en los páramos silentes de nuestras punas heladas; la coca, a la que se atribuye un origen sagrado, que en época pre-inca fue extendida y propagada a lugares calidos por la Mama Killa {o Madre Luna ) por orden del dios Inti con el propósito de que las hojas mitigasen el hambre, la sed y el cansancio a los hijos del Tahuantinsuyo. Es la misma coca que los españoles, en época de la Conquista, creyeron sagrada, porque cuando la Virgen María huía con el Niñito Jesús a Egipto, fatigada, cansada y sedienta, encontró en el trayecto un arbolito bien coposo, a cuya sombra se guareció y al masticar unas cuantas hojas recobró el aliento, mitigó la sed y prosiguió con mayor rapidez su larga caminata.

En la famosa fiesta dedicada al ganado y a sus pastores -conocida con el nombre de fiesta de Santiago-, que comienza el 25 de julio y termina ocho días después, hemos recogido de la boca del pueblo, especialmente entre los paisanos de la tierra huancaína y el departamento de Huancavelica, los siguientes cantos:

Vispirapi chayamusaq

I
Vispirapi chayamusaq
nispa niwarqanki
kuka kintu mastasqawan
suyallarqayki

II
Waylla ichu churasqawan
suya suyarqayki
parda mulachaywan
sumaq yanachaywan.

III
Kutirimuptiki
kuka kinto mastasqayta
wayra apakurusqa,
nawin aqa wysisqayta
qenti soqorqosqa.
Maytaq, maytaq
medio soleschallay
way,way,way.

En la víspera vendré

I
Vendré en la víspera
porque me dijiste,
tendido mi coca quinto
te esperé.

II
Con la paja de la puna
te aguardé,
con mi mula parda
y mi negrita linda.

III
Y a tu regreso,
la coca quinto que extendí
el viento se lo llevó
y la rica chicha que envasé
el picaflor se la tomó.
No tengo dinero
ni cincuenta centavos
ay,ay, ay ...

En el mundo andino, algunas veces la mujer y la coca aparecen como temas ligados. De un lado, la tradición popular la incorpora en tono festivo ("Si es del Cusco, siempre lo busco. Si es de Huanta, todo aguanta; y si es de Pampa Hermosa, es para la buena moza"). Adviértase ahora la presencia de la mujer en un canto alusivo a la coca:

Yunga sepas [Yunga sipas]

I
Yunga sepastam pusamurqani
yunga yanatam pusamurqani
caña kintucha kintuchanrayko
kuka kintucha sillwinchanrayko.

II
Chaymi kunanqa waqachiwachkan
chaymi kunanqa llakichiwachkan,
hukpa brazunman pawakuykuspan
hukpa makinwan chinkakuykuspan.


Muchacha de la quebrada

I
A una linda montañesa la traje,
a una paisanita de la quebrada,
por su buena y dulce caña
y por su preciada coca escogida.
II
Ahora me hace sufrir,
ahora me hace llorar,
por estar en otros brazos,
por hallarse en otras manos.


Antes de colocar las cintas de lana de variados colores en las orejas de los animales hembras (ovejas, vacas, cabras, etc.), las buenamozas entonan esta canción:

Waylis

Tantum, tantum
qamuchkani waylis
wasikipas kamanqachu, waylis
traquykipas kamanqachu, waylis.

II
Wakinnintam orqo ñitin, waylis,
wakinnintam mayu apan, waylis
kukaikipas kamanqachu, waylis
aswaykipas kamanqachu, waylis.

III
Kuka kintuykita apamuy
sumaq kukaikita quykuway
vakillayta akllanaypaq
oveqayta cintachinapaq


Avispita

I
Muchos, muchos
te visitamos, avispita
no va alcanzar ni tu casa
ni tus tragos, avispita.

II
A unos el cerro los aplastó,
a otros el río los llevó,
no alcanzará tu coca para todos
ni tu buena chicha de jora.

III
Hojas de coca, extrae
tu buena coca, entrégame
para escoger mis vacas
y marcar mis ovejas.

La canción que anotamos a continuacion es tal vez un himno a la coca con un gran sentido filosófico. En las hojas de la coca buscó el hermano campesino bella inspiración para volcar toda la riqueza de su vigorosa mente y dedicarle un canto de alabanza y de afecto a esta fraterna compañera en los días de triunfo, sobre todo, en las horas de infortunio y de orfandad. Este canto tiene una antigüedad de siglos y ha llegad o hasta nosotros por la vía oral, como precioso legado de la tradición.

Coca kintucha

I
Coca kintucha, hoja redonda
coca kintucha, hoja redonda
qamsi yachancki ñoqap vidayta
Kay runap llaqtampi waqallasqayta,
qamsi yachanki ñoqap suertiyta
Kay runap llaqtampi llaqillasqayta.

II
Mamallaiqa wachakuwasqa,
taitallaiqa churillawasqa,
para puyupi chaupichallampi
para hina waqanallaipaq,
para puyupi chaupichallampi
puyu hina muyunallaipaq,

III
Panteon punkucha, fierro rejillas,
punkuchaikita kichaikullaway,
kuyasqay mamaiwan tinkuykunaipaq;
punkuchaikita kichaikullaway
wayiluskav taitaiwan tupaykunaypaq;

IV
Mañana chaipi tinkullaspaiqa,
mafiana chaipi tupallaspaiqa
sepulturanman asuykullaspai
sentimientuyta willakuykuykusaq.


Coca quinto [kinto de coca]

I
Linda coquita de hoja redonda,
tu conoces mi vida y destino,
lo que sufro en tierras extrañas,
lo que padezco en otros pueblos.

II
Mi madre me había dado a luz
mi padre me había engendrado
entre nubes y aguaceros,
para llorar como el aguacero
y vagar como la nube.

III
El sol eclipse, la luna mengüe,
por qué delito padezco tanto,
si no hice llorar a mi madre
ni sufrir a mi padre.

IV
Cementerio de rejas de fierro:
abre tus puertas para ingresar,
quiero encontrar a mi adorada madre
y acercarme a mi querido padre.

V
Si no los encontrase allí
y no los viera en el camposanto,
acercándome a sus tumbas
depositaré todo mi sentimiento.
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Video


Coca kintucha [kintito de coca]
Weqocho (Chipao, Lucanas)
subido por jhonakin



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mayo 20, 2010

Huaynos de Puquio y Lucanas


Aún no existen políticas de Estado que dimensionen y proyecten la trascendencia del huayno en nuestra música, un género que hallamos no sólo a lo largo de la Sierra (desde Cajamarca hasta Puno), sino también en la Costa y la Selva . Lo que se ha hecho mayormente es dejar que el mercado imponga sus criterios para popularizar a determinados artistas y determinados estilos, pero como ya sabemos, salvo honrosas excepciones, lo que más se promueve y vende no necesariamente es lo más artístico y representativo.

Por ejemplo hasta hoy no se ha emprendido un registro nacional de canciones, compositores e intérpretes sólo de huaynos y sus sub-géneros, (sea en texto o en soporte audiovisual). Josafat Roel Pineda y José María Arguedas hicieron en su momento un trabajo de registro que ha quedado como valioso fondo documental, pero este esfuerzo no abarcó todo el país. También han habido muchos trabajos de investigación que han registrado canciones y son de enorme valor, pero la gran base de datos del huayno peruano (melodías, letras, compositores, intérpretes, estilos...), tronco de innumerables sub-géneros musicales, aún espera su realización.

Esto viene a colación debido a la grata revelación personal de dos conjuntos que ya tenían larga trayectoria, que nos enseñan cómo son los huaynos campesinos que se cantan en Puquio y Lucanas (ambos en Ayacucho).



Los Puquiales (Puquio)
Utuscurucha
Adón Heredia(voz), Carlos Herrera (acordeón), Toto Dávalos y Vito Ramírez






Los Manantiales (Lucanas)
Mana huanaj runa
Carlos Herrera, Giraldo Martinez, Wilman Perales





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Link




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septiembre 15, 2009

"Los pájaros en el folklore de la sierra central peruana"


Fuente:
Folklore Americano
N° 16, Año XVII-XVIII, 1969-70, pp. 140-162
Lima : OEA : Inst. Panamericano de Geografía e Historia
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Los pájaros en el folklore de la sierra central peruana
Sergio Quijada Jara


En nuestras serranías existen pájaros que alegran los campos con su canto y trino maravillosos, sobre todo en época de choclos, de verduras, en abundancia de frutas y en cosecha de trigo y cebada. Lo que más se encuentra en la zona central del Perú son las palomas de campo de dos variedades: unas pequeñas de ojos rosados, de plumaje plomo obscuro que en quechua se denomina Cullco o Cullcos, las otras palomas son más desarrolladas de plumas plomo claro y de pico amarillo. En quechua toman el nombre de Urpio [sic. - ¿urpi?] o Cuculí. El gorrión que en quechua se conoce con el nombre de Pichiuchanca, o simplemente Pichiusa, es pequeñito pero muy vivaz, entrometido y perspicaz, sus plumas son plomizas con mezcla de blanco y marrón, tiene pequeño mechón negro en la cabeza y especie de bufanda en el pescuezo de color marrón. Parece más resistente que otros pajaritos porque se le puede encontrar a cinco mil metros de altura con facilidad asombrosa, alegrando los páramos andinos. El Chihuaco llamado también chihuanco o zorzal es un personaje extraordinario que se halla íntimamente ligado al agro. Es el primer parroquiano que se gasta el lujo de saborear las guindas, los duraznos y otras frutas deliciosas.

La paloma
Confecciona su nido generalmente en algún árbol de cedro, guindo, eucalipto, molle, sauce u otro de abundante copa. Canta la hembra sobre todo cuando está empollando un par de huevitos blancos. Cuando alguna madre rural se halla trabajando en quehaceres inherentes a la chacra y si tiene a su lado un hijo que en lugar de ayudar se dedica a jugar y canta la paloma, la madre le dice: Uyari chay urpichata, pai nin:

Señoray… señoray…
huahuillaiquim qella…

Es decir, "escucha el canto de la paloma”, ella dice:

Señora… señora...
tu hijo es ocioso

La paloma en la fábula

Adolfo Vienrich, considerado como el precursor de los estudios folklóricos en el Perú, en su inmortal obra titulada: "Fábulas Quechuas" publicada en 1916 en la imprenta "La Aurora" de Tarma, nos trae la siguiente fábula titulada "La cuculí agradecida", recogida oralmente de indígenas octogenarios y que tiene paternidad de siglos, dice:

"Dos muchachos de mala índole, acostumbrados a martirizar a los animales, fugaron del hogar, llevando consigo al menor de sus hermanos con engaños y halagos, en la esperanza de liberarse del trabajo de la chacra y de ayudar a sus ancianos padres, viviendo en la vagancia y ociosidad.

Viajaban a toda prisa, temerosos de que les dieran alcance, y coléricos por no poder alargar las jornadas cortas que hacían a causa del chicuelo siempre retrasado. Fatigáronse a su vez; agotadas las provisiones y sin rumbo, muertos de hambre, extraviados en la puna, se-pusieron a descansar.

Lanchi, que era el nombre del chicuelo, arrepentido de haber cedido a la seducción, quedóse profundamente dormido. Tramaron los perversos la manera de deshacerse de ese estorba que les consumía el fiambre y los traía mortificados con su llanto y los ruegos para poder regresar a la casa. Había llegado la oportunidad de poner en práctica; sus designios y concertaron los medios para desembarazarse de él. El más desalmado opinaba por matarle, porque decía, así no avisará ni habrá quien guíe a nuestros perseguidores. El otro optaba porque mejor sería quitarle los ojos y comérselos en seguida. Vacilaban en la elección, cuando Yahuar veloz como el rayo se abalanzó y sujetando fuertemente las manos contra el suelo, doblada la rodilla en el cuello, aseguraba la inmovilidad del chico. Este despierta sobresaltado de un ensueño tenebroso y terrible; pero los gritos se le ahogaban en su comprimida garganta; se debatía inútilmente; retorcía los brazos para desasirse, contempla a su hermano con la quijada temblorosa, arrugadas-las cejas y los dientes que le crujían, que airado y furioso lo estrechaba.

La pobre criatura con la faz amoratada, vultuosa la cara, cárdenos los labios de asfixia, dejaba escapar roncos estertores que partían de un pecho anheloso pugnando desesperado por rechazar la sofocadora opresión. Aterrorizado con las ansias del ahogo, las órbitas: inyectadas precipitábanse de sus cuencas; asegurado como estaba, salta el otro hermano con su mirada torva, y así como el buitre que con su corvo pico arranca los mortecinos ojos velados por el temor del agonizante corderito preso entre sus garras, así se los coje, los retuerce, los desgarra y se los arranca, feroz cegándole para siempre.

Más crueles que jaguares no se conmovieron a los desgarradores alaridos de su víctima ni les inquietó a los verdugos la vista del horripilante espectáculo; en su frenético delirio de sangre, cual voraces fieras, devoraron los despojos palpitantes todavía, como para borrar la imagen de su horrendo crimen impreso en la dilatada pupila del espanto.

Mudos, sin remordimiento, presurosos se alejaron los monstruos, perseguidos por sus tétricas sombras.

Taciturno ante la magnitud de su sufrimiento, yerto, exánime, yacía el desgraciado huerfanito, teñida la piel de sangre que borbotea a través de las hendiduras de los párpados, contraídos por el dolor, como el agua que a borbollones mana del arroyo por entre las grietas de la resquebrajada peña.

Rompe el sepulcral silencio, los melodiosos acentos de un corazón tierno a su quebranto, cantando:

Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!

"Se incorpora ciego y desamparado, vaga, a tientas y dirige sus vacilantes pasos hacia donde resuenan esos ecos de simpatía a sus ayes de dolor, y tropieza con un quingual, de cuya cima partía esa flamada cariñosa, esos suspiros a su soledad y abandono. Abraza el árbol con fruición; trepa el cieguito y coje a la cuculí enredada en su nido, que al sentirse prisionera implora perdón: procura desarmarlo con sus ruegos a fin de que no la sacrificara y sollozante le dice: ¿qué mal te he causado? ¿soy acaso como los hombres que entre hermanos se destrozan y se matan?. Suéltame, te consolaré en tu aflicción con mi arrullo:

Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!

Movido a compasión dejóla en libertad, suplicándole le sirviera de lazarillo hasta poder aplacar el hambre y la sed que le atormentaban. Pasmada la tortolita de haber hallado corazón en un hombre y misericordia en un niño, ofrecióle unos polvitos blancos con los que debiera cubrir sus heridas; dos cristalitos de yeso, redondos, para rellenar las orquedades y un palito con el que debía azotarla todos los días.

Así lo hacía, y poco a poco, las tinieblas se le hicieron luz: y vio el sol, fanal perpetuo suspendido en lo alto, que ilumina eternamente el mundo. Agradecido por tan inesperado beneficio, de rodillas, levantadas las manos al cielo no sabía que hacer con la cuculicita.

- Ahora, llévame contigo; no me prives de la libertad, que todos los días cuando la estrella matutina huya a esconderse te llamaré:

Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!


La paloma en el canto

Igualmente en bilingüe nos trae Adolfo Vienrich en su otra obra “Azucenas Quechuas", estos dos cantos sensitivos:


a).- Quita Urpi / La paloma agreste
Imallarak cay cuyacui,
Quita urpillay,
chicachallan chica sinchi;
Manay cuyana;
Ancha yachayniyiktapas,
Quita urpillay
muspa muspatan purichin,
manay cuyana.

Quita urpillay
manay cuyana
pacha achiquianñam
ripucunallay

Huayray phahua huayanai
quita urpillay,
Ñanniyquita ricuchihuay
manay cuyana;
mana pipa musiaskallan
quita urpillay,
cay chiquiymanta kespisak
manay cuyana.

Quita urpillay
manay cuyana,
pacha achiquianñam
ripucunallay

.............
Qué viene a ser el amor
palomita agreste.
Tan pequeño y esforzado,
desamorada;
Que al sabio más entendido;
le hace andar desatinado,
desamorada.

Palomita agreste
desamorada,
amanece el día
que yo me vaya

Aligera golondrina
paloma agreste,
enséñame tu camino,
desamorada;
para irme sin que me sientan
palomita agreste
y salvar de mi destino
desamorada

Palomita agreste
desamorada
amanece el día
que yo me vaya

b).- Chincachicui / La perdida

Urpillaytam chincachini
maycamarak ripucunqa,
urpiy maypiñatak canqui
icha purun allparíchin
icha pantan cutimuspa;
huata punchauña mascayqui

Pi maytapas tapucuni
icha ricurkanqui, nispa
urpiy maypi ñataq canqui,
icha chakaipi tincunqui
maytam yupinta katisak;
urpiy maipiñatak canqui
huata punchauña mascayqui
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He perdido mi paloma
que no sé donde se fue,
donde estás paloma mía
quizá en algún yermo
llora sin tener como volver;
que te busco un año y día

Yo pregunto a todo el mundo
quizá cualquiera pudo verla,
¿Dónde estás paloma mía?
si se encontró con alguno
para perseguir sus huellas
dónde estás paloma mía que
te busco un año y día

La paloma en cantos de Santiago

En la fiesta del ganado y pastores que es el 25 de julio de cada año los campesinos de Huancayo y Huancavelica festejan a sus animales. Hemos recogido cuatro cantos que hacen referencia al urpi o cuculí:

1.
Mi palomita
palomita torcacita
qué bonito tú cantabas
así mismo yo cantaba
en los brazos de mis padres.

He perdido la esperanza
he perdido la ilusión,
el cariño de mi padre
el cariño de mi madre

2.
Palomita blanca, alita bordada
palomita del campo, piquito de oro
por qué cantas triste dentro de tu jaula
por qué lloras triste dentro de tu jaula.

Quisiera, quisiera darte el aliento
quisiera darte la bebida
mostaza y quinua para que te alimentes
agua cristalina para que la bebas.

3.
Llavesqapas kakuy
wichqasqapas kakuy
ñoq munaptiyqa
brazuypim waqanki
makiypim llakinki.

Aunque con llave te halles
y encerrada estés,
si yo deseo
en mis brazos llorarás
en mis manos sufrirás...

Palomita blanca, pecho colorado
cueste lo que cueste siempre serás mía
Candadito de oro, llavecita de perla
ábreme la puerta, yo soy solterito

4.
Iskay puriq urpi
amam iskai purinkichu
hukllayki wañurqullaptin
ñoqa hiña huaqaq kawaq
Ñoqallayta qawariway

Aguaqollay hawampi
parís, paria urpichallay
qamllachum munanki
parís, parís kaita

Ñoqapas munani
parís, parís kaita
ñoqapas gustani
parís, parís kaita
...................
Palomas que juntos camináis
no caminen así
porque si uno desaparece
como yo tendrás que llorar
¡mirad lo que soy!

Par de palomitas
que estáis sobre el cactus
acaso tu solo
puedes vivir en pareja?

También es mi deseo
vivir acompañado,
yo también anhelo
vivir en pareja


En el huayno
1.
Mana munanichu kuyawanayquita
mana munanichu waylluwanaykita
cuyallawaspaiki waqachiwankiman
wayllullawaspaiki llakichiwankiman

Qesampi urpipas vidanta pasansi
wayrata millpuspan, aqota pallaspan;
chaichus mana ñoqa vidaita pasaiman
weqeyta upiaspa, llakiyta millpuspa

Traducción:

No deseo que me quieras
ni quiero que me ames,
porque tu cariño me haría llorar
y tu afecto me haría sufrir

Las palomas en su nido pasan su vida
bebiendo el aire y comiendo arena
también así paso mi vida
bebiendo mi llanto, rumiando mi tristeza

2 .
Ima urpillaraq
mana waqaq kanman
qesallampi yanallanwan
mañana tiaycuspa

Chainam ñoqallaipas
waqay waqachkani,
kuyakullasqay yanallaita
mañana ricuicuspay
..................
No habrá una paloma
que no pueda llorar
al sentarse en su nido
sin la caricia de su amado

Así yo también
lloro amargamente,
al haberla perdido
a mi prenda querida

3.
Palomita por qué no quieres
formar tu nido en mi pecho,
será pues porque te falta
será pues porque no tienes
hojitas para tu nido,
pajitas para tu nido

Si ese nido se formaría
ah, qué dichosa yo sería
en tu casita viviría,
ah qué dichosa yo sería
a tu mamita la querría

4.
El siguiente huayno, de autor anónimo, divulgado en charango por Jaime Guardia, se titula "Huérfana Paloma":

Paloma torcaza
vamos a mi casa,
allá comeremos
arroz y mostaza

Huérfana paloma
sin patria, sin nido
juntos lloraremos
nuestra mala suerte

Sin tí nada valgo
sin ti nada puedo,
tú eres mi consuelo
mi única esperanza

5.
Los dos huaynos siguientes recogidos de la boca del pueblo han sido captados por los hermanos García en la ciudad, de Ayacucho, con los nombres de "Paloma Encantadora" y "Cuculí Madrugadora"

Palomita encantadora
te voy a cortar las alas
para que no puedas volar
ni a tu nido a tu rama
ni a los brazos de un ingrato

Mírala cómo se va
y me dijo que me quería
ah ya ya yay…
tal vez no se acordará
del amor que me ha tenido,
del amor que me ha jurado

6. [ver ejemplo con variantes en la letra, en "Audio"]
Cuando salí de mi tierra
cuculí madrugadora,
hasta las piedras lloraron
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

Qué bonitos ojos tienes
cuculí madrugadora,
para robar corazones
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

Mañana cuando me vaya
cuculí madrugadora,
llorarás si me has querido
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

Quién dice que no se goza
cuculí madrugadora,
sabiendo sobrellevarse
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona

7.
Cuculichatam uywakurqani, paloma
mana maytapas pahuay yachaqta, cuculí
chayllay paloma uywachakusqaimi, cuculí
qukpa brazonman pawacuikurqa, cuculí.
qukpa brazompi qawarillaspaimi, cuculí
qukpa brazompi reconocispaimi, cuculí
mayuririspa asiscurqani, ajá jajaí
qechqaririspa asicurqani, ajá jajaí
..............
Crié a una tierna paloma
que no supiera volar
esa paloma que la cuidaba
a otros brazos se me fue
Viéndola en otros brazos
reconociéndola en otros brazos
sin hacerla caso, me reí
dándole las espaldas, me reí


En la superstición

A la paloma campestre denominada "Cullco", los paisanos de algunos rincones serranos, la consideran como mal agüero, porque creen que son brujas y hay que tratar de espantarlas.

a). Cuando un par de cullcos se posan en el techo de la casa, anuncia desgracia, es para que muera pronto el dueño de casa.
b). Si el cullco hembra hace su nido en algún hueco de la pared de la casa es malo, pues es seguro que algún miembro de la familia morirá pronto.
c). Si el pastor ve al cullco cerca al lugar donde se halla apacentando sus animales, trata de espantarlo inmediatamente con su honda o arrojando piedras para que vuele y se vaya a otro sitio, porque si no lo ahuyenta a tiempo podrá morir alguno de sus animales con hinchazón de barriga. Es que le "agarra" la brujería. Los cullcos son brujos.

El gorrión en quechua se denomina "pichiusa" o pichiuchanca" y tiene una hermosa leyenda que es la siguiente:

Cuando se formó la tierra, San Pedro organizó una fiesta en el cielo exclusivamente para las avecillas que ya poblaban la tierra y ¿alegraban con su trino a la gente.

En esa época el gorrioncillo era negro y un tanto feo, pero al recibir la invitación del tenedor de las llaves del Cielo, se "cambió de vestido", y como tenía que atravesar un largo trayecto se puso "bufanda" y gorrito.

Una vez en la fiesta era el más alegre, vivaz, dicharachero, chistoso y cantor. Gustó tanto a San Pedro que por haber hecho alegrar a la fiesta le obsequió semillas de trigo, mostaza, alpiste, quinua y achira para que pudiera sembrar en la tierra y tuviera abundante alimento.

El gorrión y el gatito

De boca de un anciano del distrito de Acos tambo, de la provincia de Tayacaja, del Departamento de Huancavelica, recogimos el siguiente cuento:

Una mañana se halla asoleándose un gato tierno (misi uñacha) al pie de un árbol de molle y al levantar su cabecita vio sobre una rama a un gorrioncito (pichiuchanca) y lamiéndose los bigotes dijo para sus adentros: pichiusichata wañurachisaq es decir: voy a matar al gorrioncito. Debe ser muy agradable comer pájaros tiernos. Es así que el gatito deteniendo la respiración y con muchísimo cuidado tre¬pó el árbol y cuando iba a saltar sobre el indefenso pajarillo, éste voló a otra rama. El gatito sin perderlo de vista subió también y cuando estaba por darle el golpe, el temeroso pajarito ya con dificultad "voló a la última rama más alta. El gatito subió con miedo, le flaqueaban las patitas, pero subía y subía con la mirada fija en el gorrioncito, como para atraerlo con sus relampagueantes ojos. El gorrioncito piaba, más bien lloraba, llamaba a su mamita porque sus alitas eran tiernas y no podía volar lejos. El gatito malo no quería saber de esas cosas y pegó el salto con ansias de atrapar entre sus garras, pero con tan mala suerte que cayó al suelo de panza y comenzó a llorar, a quejarse: miau, miau. La madre que se hallaba en la cocina solicitando alimento para su hijo, corrió donde estaba su cría, quien volvió a quejarse: miau, miau.

La madre resondró al gatito y le dijo: "no hay que ser malo con los animalitos". "Hay que obedecer a la madre; te dije que no te alejaras de mi lado ni subieras a los árboles" "El gorriocito tiene su mamita quien, igual que yo, quiere a su hijito".

El gatito se levantó cojeando y desde ese día prometió a su madrecita no hacer más travesuras ni perseguir a indefensos pajaritos.


En la fábula

En la obra "Fábulas Quechuas", consigna Adolfo Vienrich la siguiente fábula referente al gorrión:

"Un muchacho travieso trepó a un árbol de aliso y cogió un nido de gorriones. La madre de los pájaros que lo ve, da voces al macho avisándole:

¡Oye! mira a nuestros hijitos aún desnuditos se los llevan ocultándolos bajo su poncho. ¡Ay hijo, hijo mío!

- ¡Qué importa ¡Deja que se los lleve, todavía hay semilla!
- ¡Ah, qué pena! ¡No digas eso!, porque darlos a luz cuesta trabajo y dolor.
- ¡Así son todos ustedes los hombres! …

En el canto

El cantor popular se ha inspirado en el gorrioncito y ha compuesto letras emotivas, como estas dos que consignamos:

a). [ver el video del Picaflor de los Andes]
 Gorrioncito canta pero no llores
que el amor es la fuerza más sublime;
basta ya gorrioncito
que tus trinos me conmueven.

Los maizales verdes son los testigos
del dolor que te embarga en la vida;
yo también gorrioncito
sufro y lloro sin reparo,
porque soy kinhualito
solitario y olvidado.

Estribillo

Hasta los puquiales secos
suelen brotar al verme [sic. - ¿verte?] muy triste
no llores más gorrioncito
que en el amor hay que ser fuertes.

b).Mana maniayoq, mana taytayoq pichiusita (1)no llores por un amor
mi corazón te ofrezco con todo el alma
para que así olvides tu cruel sufrir.

Mana huasiyoq, mana chukllayuq pichiusita (2)Unamos nuestro dolor
yo también soy un paria que anda rodando
sin conocer lo que es cariño ni amor.

Wakcha masi (3) no llores por un cariño
mi corazón te ofrezco hasta el Señor
en el valle del ensueño

Formemos nuestra chocita
y entre brisas del Mantaro
tus ramas florecerán.

La letra del primer y segundo huayno pertenece al compositor popular Emilio Alanya y la música del primero a Tiburcio Mallaopoma ambos del valle del Mantaro.

c).
Pichiuchanca maliciosa
por qué cantas tan temprano
sabiendo que estoy durmiendo
en los brazos de mi negra.

Caminito de Huancayo,
bordeadito de retamas
donde tanto he sufrido,
donde tanto he llorado.


El chihuaco

El chihuaco es una especie de tordo o zorzal (mérula chiguanco), de plumaje color plomo gris, de pico amarillo b también plomizo, curvo y un poco largo y fuerte. El tamaño es casi como el de una paloma silvestre o urpi. Tiene los ojos redondos y patas largas y delegadas de color amarillo, terminadas en fuertes uñas algo corvas y puntiagudas. Así es el chihuaco de las zonas semi-frígidas, verbigracia Jauja. Concepción. Huancayo, pero el chihuaco de las quebradas o zonas templadas es más desarrollado, de ojos ojalados, de plumaje más obscuro, casi negro, de patas de un amarillo encendido, de más dulce y melodioso canto.

Tal vez su nombre de chihuaco provenga de dos voces quechuas: huaqa o waqaq que significa llorar, y "chi" que es la forma onomatopéyica de la manera de llorar, es decir que este animal llora diciendo: "chi" sobre todo los mallwas, es decir los chihuacos tiernos lloran gritando: chiaq, chiaq chiaq…

En las serranías abunda el chihuaco igual que el gallinazo en la costa. En época de frutas (diciembre a abril) el chihuaco es limpio, alegre, retozón y festivo, de canto melodioso porque es el primer parroquiano que escoge las mejores frutas de las huertas. En cambio en el estío el chihuaco se convierte en "anla", es decir en sucio cochino. Es un verdadero coprófago, porque frecuente los muladares y porque se alimenta de desperdicios y de "cayucos" o lombriz de tierra.

El chihuaco es un animal de leyenda y de poesía, cuyas variadas canciones son la alegría de los moradores de las regiones andinas.

Dos leyendas del chihuaco

1 .El chihuaco o zorzal era un animal muy bonito, de hermoso plumaje, de melodioso canto y de raudo vuelo; por esto servía como agente de enlace entre el cielo y la tierra y era el ave de más confianza de Dios.

Cuando se pobló la tierra, encargó Dios al chihuaco para que reuniendo a los hombres dijera a éstos que iban a tener dentadura de acero, en consecuencia resistente hasta la muerte, y que debieran comer o alimentarse una sola vez cada tres días.

El chihuaco reunió a los hombres y les dijo: "Ustedes van a tener la dentadura como la mazorca del maíz, es decir dientes blancos y parejos y van a comer tres veces al día".

Dios al saber que había desobedecido su mandato castigó al chihuaco y lo transformó en un pájaro despreciable, lo hizo "anla", es decir cochino y sucio. Le hizo como una especie de cañería el aparato digestivo, de allí que todo alimento que digiere casi de inmediato lo expulsa. Le quitó brillo y hermosura a su plumaje y desde entonces le tiene sujeto a un lazo invisible, sobre todo las patas, al extremo que lio cuenta ya con el vuelo libre y veloz de otros pájaros, deslizándose por la tierra por medio de saltos y pequeño vuelo. Es que Dios ha ''engrillado” al chihuaco.

2.
El profesor Marino César Córdova, del pueblo de Tapo de la provincia de Tarma, nos ha relatado la siguiente leyenda:

A la caída del Imperio del Tahuantinsuyo por la invasión española y cuando Pizarro y sus huestes emprendieron viaje al centro del Perú, los chasquis noticiaron el día de la llegada a Taratambo; a dicho lugar concurrieron miles de indios para ver de cerca a los españoles y se cree que llegaron a ese lugar el 26 de julio de 1534. Al continuar el viaje de Pizarro a Jatún Xauxa, la mayoría de los curiosos formaron inmensa caravana, entre los que se hallaban cientos de vecinos de Tapo.

Pizarro en Jatun Xauxa, y después de un largo descanso, dividió la expedición en dos fracciones; una para proseguir viaje al Cuzco y otra para retroceder a la costa.

La segunda guarnición después de la estadía en el valle del Mantaro mantashayacu emprendió viaje de retorno por la ruta del Ricran y Tapo. El recibimiento del ayllu de Ricran fue solemne y las enseñanzas que dictaban los españoles influyeron en Tapo para que los preparativos fueran superiores. Anunció el Chasqui de Shururuyoc que los españoles se acercaban a Tapo. En efecto fueron recibidos con admiración. Delante de los jinetes un indio cargaba una pesada Cruz de Pacte que fue confeccionada, en Ricrán para fundar la Iglesia. Llegado a la plaza principal y ante el público de rodillas, el jefe de la expedición colocó la Cruz en el lado norte de la plaza donde más tarde se construyó la iglesia.

El jefe extremeño manifestó que la planicie del frente (Ycahapa-Catasha-Ucruto) ofrecía una zona apropiada para fundar la capital del Perú y preguntó: ¿cuál de ustedes sabe hacer planos de pueblos? Presenten el mejor plano y Tapo será la capital del Perú.

Al día siguiente, después del desayuno, el extremeño reclamó los planos, planos que los curiosos habían trazado en la plazuela, en los arenales de las playas Toropuquio, donde resultó el mejor plano con calles, playas, templos y camposanto. El audaz conquistador exclamó: "este trazo está muy bien". Pero, ¿qué sucedió? Parte de las calles estaban borradas. El chihuaco las había rascado. Que si el maldito chihuaco no hubiera rascado el plano, Tapo habría sido capital del Perú.

El día 14 de setiembre de todos los años, Tapo celebra el Día del Patrón Santa Cruz.

En la superstición

El chihuaco es el animal que más se alegra al advenimiento de las lluvias y es el verdadero anunciador de este fenómeno porque cuando canta ya se tiene por seguro que va a llover.

1. Cuando se ve pelear a los chihuacos es porque se avecina la lluvia o porque están formando su nido. Según observaciones hechas los chihuacos comienzan a cantar desde mediados del mes de diciembre.

2. Cuando en época de estío se ve pelear a un chihuaco hembra con un macho es que discuten acerca de la pronta venida de las lluvias. La hembra quiere que llueva pronto para tener cómo alimentar a sus pichones, mientras al macho no le interesa tanto, le es indiferente porque se jacta tener su despensa y porque, además, sabe buscar su alimento.

3. En un velorio había varias velas encendidas alrededor del cadáver. Los deudos estaban preocupados en la habitación contigua. De pronto sintieron ruido, especie de picotazos en la puerta.

Lejos de impresionarse por el extraño ruido que parecía de ultratumba, salieron los deudos a dirigirse en forma apresurada al lugar del velorio. El candelabro que estaba al pie del cadáver se había volteado y se hallaba quemándose inclusive la mortaja. Dicen que el toque era el anuncio del alma que llamaba para que no se achicharrara. En la madrugada del día siguiente encontraron debajo de la banca del patio de la casa un chihuaco tierno que no quería irse no obstante que lo espantaban.

Una viejita, antigua cocinera de la casa refirió con asombro: "anoche nos ha anunciado el chihuaquito, porque su alma de la abuelita no quiere dejamos. Está aquí. Es q«e el chihuaco va delante del alma qué muere".

Años más tardé en la misma casa murió Una tía. Dos días después de la muerte se presentó en el patio de la casa un chihuaco: "el alma de la tía no quiete dejarnos, sigue en la casa.

4. En el pueblo de Pachascucho, distrito de Acolla, Jauja, una vez hubo corrida de toros. Un tanto beodo penetró al ruedo para capear con su saco el pistón Tomás Fierro, desprendiéndose así de sus compañeros de banda de cachimbos. Sufrió una embestida del cornúpeto al extremo que lo despanzó enrollándose las tripas en sus astas. Así murió él pistón Fierro.

Es costumbre, en estos casos, decir cuando alguien muere en el asta del toro, enterrarlo sobre espinas, con el objeto de qué no se salga el alma antes dé expiar sus culpas y puede así conseguir el perdón de Dios, porque en caso contrario "alma y cuerpo" se condenan.

Cavaron la fosa, luego echaron espinas de "ancoquichca", espina dura y resistente de un arbusto silvestre, y luego colocaron el cadáver cubriéndolo con más espinas. Algunos meses después de la muerte dé Tomás Fierro, al atravesar lagunas y nevados, camino a Morococha, los compañeros de la banda de cachimbos se encontraron con aquél, que tenía el semblante desfigurado, con ojos hundidos, todo "carcañoso" y con las mejillas canalizadas de tanto haber llorado, y con voz ronca los detuvo y les dijo: "no corran ni me tengan miedo; pecado había sido morir entre las astas del toro; estoy condenado, además por haber robado; díganle a mi mujer que el producto del robo está debajo de un batán, que saque y entregue a mis dueños y que cuidé bien a mis hijos" Tengo deseos de "comerme" a mi mujer, pero me lo impiden mis hijos que son angelitos, agregó: "No la dejaré -terminó diciendo- la voy a vigilar día y noche convertido en chihuaco" .

En verdad que así era, porqué su mujer veía todos los días en el patio de su casa, en el corredor o en la pared a un chihuaco que gritaba; chihuac, chihuac, chihuac.

Sabedora la mujer del encargo de su marido, lejos de arrojar al chihuaco y apedrearlo empezó a estimarlo. "Es el espíritu de mi marido que transformado en chihuaco me está vigilando. . ."

5. El chihuaco es mensajero de las brujas, por eso usa bigotes. Soñar con chihuaco es malagüero porque no se realiza lo que uno ha pensado.

También es de mal augurio hablar "así nomás" del chihuaco o burlarse del chihuaco porque se corre el peligro que se partan los labios, siendo difícil su curación.

Cuando el chihuaco se posa en el techo de una casa y canta, es señal que pronto morirá un miembro de la familia o que se perderá un animal.

En la fábula

En la obra ya citada "Fábulas Quechuas" Adolfo Vienrich nos trae la fábula titulada "La jarachupa y el utushcuro" es decir la muca y el gusano en castellano; dice:

Caminaba distraída una jarachupa cuando reparó en un gusano triste y abatido, que preso de hambre iba jadeante arrastrándose penosamente por entre las malezas de un matorral.
- Oruguita, ¿adonde vas? preguntóle la muca condolida.
- A roer la raíz dé las yerbas, respondió con voz apagada y trémula.

Pasó el invierno con sus hielos y sequías; sus inclemencias y rigores; vino la primavera con sus lluvias y rocíos, flores y frutos.

Volviéronse nuevamente a encontrar los amigos, y ya con la cabeza erguida e inflado de orgullo el irascible gusano deslizándose infundado por entre las cañas y mazorcas de un tupido maizal, sin dignarse mirar a la jarucha que sorprendida por ese cambio y extrañada de tanta arrogancia, le interroga.

-Señor gusano, ¿adonde se está Ud. yendo?

Irguiéndose aún más la enfurecida oruga, a quien cuando se le detiene se esponja y se encoje porque es muy colérica, contestó altanera y con mucho énfasis:

- ¡A comer corazón de choclos negros!
Y tanto y tanto se irguió el guapo utushcuro, qué alcanzó a divisarla un chihuaco y se lo devoró.

Moraleja: Así hay hombres que en la adversidad se arrastran humillándose, pero cuando llegan a poseer algo, se yerguen altivos y soberbios olvidando lo que fueron.

En el amor

Cuando se ve pelear a loa chihuacos es porque vaticinan la lluvia porque se "están haciendo el amor". El chihuaco ama así, a golpes; es como el paisano que acude al golpe para que la huambla lo adore y se vuelva qatilinya es decir para que lo siga a todas partes, para que no le deje. Es que con golpe entra el cariño, porque sólo así es verdadero y duradero: maypim maqacuy, chaipim cuyacuy, que significa: donde hay golpe, allí está el cariño.

Hay chihuacos de pico amarillo y otros de color plomo; aquellos son los más "habladores", son los "pichcar", los más domesticables, mientras que éstos son los "huante", es decir chihuacos sifilíticos, su carne no se come ni se cocina; cuando se acerca a la candela, la carne del chihuaco se quema y nada más, pero nunca se asa. La carne es amarga.

El chihuaco es avisado y listo. En épocas de brote de las habas verdes que toman el nombre de "michka" o "primeriza", con la forma del pico del picaflor o "qenchupa tupsan", son manjar de los chihuacos que arrasan con cuanta michka encuentran a su paso. Los propietarios de tal sembrío tienen que contratar cuidadores especiales para que ahuyenten a estos pájaros.

Picando las habas, canta el chihuaco:

Huahuí, churí
chinkakun
habas seplaco.

Que en castellano, dice: mis hijos se han perdido, mientras yo termino las habas.

En el insulto

Al sucio, andrajoso, descuidado, cochino, le dicen "anla chihuaco", es decir "chihuaco sucio".
Cuando una persona silba los amigos le dicen: "fruta mallerqa munquiña, chihuaco hiña miski silbamunaikipaq", que significa: "seguro que ya habrás probado alguna fruta, por eso es que estás silbando dulcemente como el chihuaco".

Cuando algún muchacho aprende a silbar se le dice: "chihuaco hiña ñakachichkanqui silbayta", es decir "estás aprendiendo a silbar, por eso con dificultad haces sonar, quieres cantar como el chihuaco".

Cuando un muchacho sufre de diarrea, dicen de él: "chihuaco hiña, qecha siki". Es como el chihuaco que expulsa a cada momento.

A una persona que bosteza a cada instante se le dice: "mallqo chihuaco hiña ansaykachachkanki" que quiere decir; "estás como el. chihuaco tierno abriendo la boca a cada instante".

Cuando muy de madrugada se ve a una mujer con el cabello desgreñado yendo por un camino solitario, le dicen: "tuta chihuaco", es un apodo dirigido a las mujeres malas.

Cuando una persona come a cada instante o es insatisfecha, le dicen que es como el chihuaco, que se parece al chihuaco.

Al que tiene nariz larga y puntiaguda le dicen chihuaco. A los que tienen piernas largas y delgadas o cuellos largos igualmente le apodan chihuaco.

A la persona que no permanece tranquila, que va de un lugar a otro, también la llaman chihuaco-


En la medicina popular

El chihuaco es remedio positivo, sobre todo para curar el dolor de cabeza; igualmente para el dolor de muela y para "el mal aire". El paisano le atribuye mayores propiedades curativas para trastornos cerebrales. Para esto se busca un "mallhua chihuaco", es decir chihuaco tierno, se le abre las entrañas y se coloca como emplasto en el cerebro del paciente, y segurito al poco momento cesa el dolor. Es que el chihuaco tiene imán, por esto es muy buscado. Y en época de nuestros abuelos era más, porque ellos no acudían a los médicos ni conocían botica.

En el hogar

El chihuaco también se domestica. Así juega un gran papel" porque anuncia la llegada o la proximidad, de personas extrañas, de personas no familiarizadas con la casa; pero sobre todo anuncia la: proximidad de animales extraños como el zorro, la comadreja, etc. En estos casos grita imitando al cacareo de la gallina, y dice: "chiaq, chiaq". Si así escucha el dueño de casa se pone en alerta porque algo extraño le anuncia el animal. Igualmente grita al sentirse celoso por los mimos que puede hacer el dueño de casa al perro o al gato.


En el lenguaje popular

El ingenio popular hace hablar al chihuaco en tal forma que siempre tiene carácter sentencioso.

Hemos podido recoger hasta trece modalidades, que el pueblo ha inventado a través del canto de este animal.

Como es de advertir, en la mayoría de este lenguaje juegan importante papel el hijo y la mujer en trance de fuga. Es que el campesino, sobre todo huanca es inflexible con el hijo desobediente o trasgresor de sus costumbres. Igualmente a su mujer no le admite genuflexiones que puedan ir en contra de la estabilidad del hogar. Por esto es duro con el castigo, al extremo que en veces puede el hijo o la mujer fugarse o escaparse o abandonar el hogar paterno o conyugal. Entonces hace cantar al chihuaco su propio lamento:

1
Churí, churí chincacun
shaitaluni chincacun...

Mis hijas se han perdido
las castigué y se fugaron

2.
Huarmí, churí chincacun
tari, gurpí, piur, piur

Mi mujer y mi hijo se han perdido
los encontré, los castigué,
peor lo hicieron.

3.Huahuí, churí chincan
majá, shuchká, piur, piur

Mi hijo, mi hija se pierden
los castigo y peor lo hacen

4.
Huahuí, churí chincakun
habas seplaco

Mis hijos se han perdido
mientras yo termino las habas.

Otras veces en el duro trabajo de la tierra, el campesino empeñado en tareas inherentes a la agricultura donde tiene que soportar inclemencias y fuertes lluvias con peligro de coger alguna enfermedad, hace cantar al chihuaco, así:

5.
Llueve que llueve
costado qumachun
supaymasi qipimachun
se acabó, se acabó

Que llueva, que llueva
aunque sufra de neumonía
que me lleve el diablo,
se acabó, se acabó

Si algún campesino duda de la legitimidad de su hijo, insulta a su mujer en forma indirecta, por intermedio del chihuaco, así:

6.
Churíypis manapis churíychu
chiaq, chiaq chiaq…

Mi hijo tal vez no sea mío
chiaq, chiaq, chiaq…

Si algún comunero ha caído en desgracia por no respetar su .hogar, suscitándose controversias con su mujer, con su suegra e hijos, .los vecinos hacen cantar al chihuaco en la siguiente forma:

7.
Qusáa mancebado,
suedráa canalla
wualmin, canalla
wawincunapis canalla
canalla, canalla…

Su esposo convive con otra
su suegra es canalla,
su mujer es malvada,
y sus hijos también,
malvados, malvados…

Así mismo, si en alguna de esas fiestas pueblerinas del Patrón o Patrona del pueblo o fiesta de Santiago, se marea toda la familia, el chihuaco cantará así:

8.
Mamá shincalun
taytá shincalun
wawincuna pior, pior

Su mamá se ha mareado
su padre se ha mareado
sus hijos más y más. . .

Cuando han logrado raptar a los pichones o mallhuas, puesto que los chihuacos tiernos son muy buscados como remedio y ven que el chihuaco hembra muy de madrugada se detiene cerca al nido de sus amores, a cantar su angustia y lamento, el campesino, le hace decir:

9.
Wawí, chulíi chicalon
ashiíi, canchu…

Mis hijos se han perdido
los busco y no los encuentro...

Para insultar a un hombre perezoso, el chihuaco, dice:


10.
Wanqey Peruchit
chit, chit

Hermanos perezosos
Muy perezosos

11.Wawí, churí chinkakun
habas seplaco

Mis hijos se han perdido
mientras yo termino las habas

En el departamento de Ancash el chihuaco toma el nombre de Llanquis, y canta así:

12.
Lloví, lloví por Dios
siquinquincho, plee…

Es la figura onomatopéyica del instante en que este animal expulsa su excremento.

Luis Angeles Caballero, en su "Rumor y aroma en la leyenda y tradiciones de mi pueblo", pág. 66, ha recogido, en cuanto a este pájaro, el siguiente canto:

13.
Tsuré, warmé, chichu
mackqá tzacktá, pior pior,

Mi mujer, mi hija embarazadas
las pego, las golpeo, peor, peor

En la poesía

Anotamos un pequeño verso recogido en la región de Jauja, por Espinoza Galarza, en su artículo: "Tipos populares de Jauja", publicado en la página literaria de "El Comercio" del domingo 5 de diciembre de 1954. Este verso pertenece al finado Abelardo Rivera Vargas, dice:

Las candidas jaujinas
lavaban sus "cachpas"
a orillas del Yacus,
mientras un aliso pensativo
filosofaba en ser el ataúd
del sufrido indio,
y el Chihuaco ismaimicuq,
pachkaikachaba por las tapias

Cachpas es igual a muslo o pierna. Yacus es nombre propio de un riachuelo, ismaimicuq., significa comer excrementos, es decir ser coprófago; y pachkaikachaba es deslizarse a saltos o caminar a saltitos.

El Dr. Francisco Mostajo, hace años, publicó en la revista. "Mundial", el siguiente verso, dedicado al Chihuanco.

Pájaro gris de los trigales de oro
y los frescos papales de esmeralda,
vuelas sobre ellos con alegre coro,
y en las horas de sol, horas de gualda.

O brincas solitito por el campo
o silbas en la fronda de algún sauce,
gozando con la luz del áureo lampo
y con las brisas húmedas del cauce.

Así pasas tu vida chihuanco
libre como el espacio que atraviesas,
feliz como los campos que recorres.

En el canto

El cantor popular, sobre todo de1 la región central, se ha inspirado en el chihuaco para componer lindas canciones que en tono de huayno se han difundido. La siguiente canción procede de Tarma, cuyo autor de la es don Pedro Macassi.

Chihuaquito que vas volando
por tupidas arboledas,
cuéntame tus desventuras
para desviar mi camino.

Chihuaquito que estás picando
los racimos de las guindas,
calma la sed de mis labios
con el néctar de mis besos.

Chihuaquito que estás bebiendo
en las fuentes cristalinas,
con tus quejas vespertinas
la vida me vas quitando…

Chihuaquito que andas cantando
en las frescas mañanitas
escóndeme en tus alitas
por ladrón de corazones.

Amar chainuypac kunchuchimaycho
amar chainuypac laquichimaicho,
mana kuyakuq zorzalito,
mana sonqoyoq chihuaquito.

Este último cuarteto en castellano, dice:

No me desesperes mucho
ni me hagas sufrir,
desamorado zorzalito
chihuaquito sin corazón.

El siguiente huayno ha sido recogido en Cerro de Pasco, de autor desconocido pero muy difundido en el lugar

Chihuaco, chihuaquito
qué bonito cantas
saltando, brincando
en el aguacero

Chihuaquito fuera
choclito comiera
a la media noche
contigo me fuera

Chihuaquito tierno
préstame tu canto
para alegrarla
a mi linda chola

Ima markallaraq
arka narkallaraq
qamta cuyarapas
qamta wayllurapas

En castellano, dice:

Para qué te habré conocido
para qué te habré hablado
para quererte tanto
y amarte con delirio

El siguiente canto procede de Huancayo, su autor ha buscado bella inspiración en el chihuaco, y a este huayno lo ha titulado "Anla chihuaco" es decir chihuaco sucio y pertenece al compositor pueblerino Emilio Alanya:

Yo soy chihuaquito
muchacho de pura raza
aunque de mala traza
de amor muy sincero

A veces pienso morirme
sólo por quererte,
de noche, de día sufro
linda paisanita

Porque soy humilde
anla chihuaco me dices
antes que conozcas
lo que es mi cariño.

Amores tengo de sobra
pero tu ganaste,
de noche, de día sufro
vida de mi vida.

Amores tengo de sobra
pira, mayra, maypis,
de noche, de día sufro
vida de mi vida.

Estribillo:

Asi sera mi negra suerte
pero yo no busco
otro querer, otro cariño
sólo a ti te adoro....

La frase que está en quechua, traducida al castellano, dice: aqui, allá, donde sea.



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Notas 

1 La tradición en castellano es: huérfano gorrioncito.
2 Sin casa ni choza, gorrioncito.
3 Pobre como yo



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Video

Cuculí madrugadora
Los Heraldos
Huayno popular de la sierra central y surandina peruana 
Disco "Puro sentimiento"






Gorrioncito
Huaylas de Junín, sierra central
Autoría: Tiburcio Mallaupoma Cullubamba y Emilio Alanya Carhuamaca
Picaflor de los Andes


Dos palomitas
La Pallasquinita
Huayno  de Ancash, sierra central





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