Los trabajos sobre música popular peruana, si bien han aumentado en la última década, son aún muy insuficientes en relación a este vasto campo de creación cultural. La textualización aumenta también en las regiones, algo muy bueno si no fuera por los serios problemas de su circulación y difusión a nivel nacional. La iniciativa personal, privada -antes que institucionalizada- hace que, siendo ya un buen esfuerzo publicar, se haga más difícil difundir fuera de los circuitos editoriales convencionales. Por lo general, estas publicaciones se venden u obsequian personalmente, y llegan sólo a las personas del círculo social del autor o autora.
En la reciente Feria del libro de Huancayo(24 jun-5 jul) se han difundido algunos trabajos sobre música popular que más que investigaciones académicas ordenan testimonios de parte, estrechamente vinculados a la vida misma de los músicos populares, peculiaridad que les da un valor documental muy especial. La mayor conciencia de la historicidad de lo cotidiano motiva la producción creciente de estas publicaciones, para bien del desarrollo de las identidades locales.
1. Guillermo Joo Muñoz
Educador y periodista de larga trayectoria (n. en 1945). Ambas facetas lo han vinculado estrechamente con el devenir de la historia reciente de la cultura popular huancaína, muy en especial, su música. Sobre este aspecto, ya ha publicado Tayta Shanty, Fiesta de la Virgen de Cocharcas, Cruces de Mayo, Danzas en el Valle del Mantaro, Danzas de la Nación Huanca. He podido revisar sus dos publicaciones recientes:
Orquestas típicas de Huancayo / 1926-1985 [Huancayo : C.I.C. Despertar Andino, 2012, 102 p.], ordena información sobre la evolución de la orquesta típica huanca desde inicios del siglo XX, cómo eran los conjuntos tradicionales (basados en arpa y violín), y cómo a partir de la década de 1920, a influencia de las bandas de música (se entiende que de origen militar), se enriquecen con los clarinetes, y a inicios de los 40, con los saxos, para convertirse en orquestas típicas. Ofrece una lista de las 30 principales, señalando a Orfeón Huancayo, fundada por Ascario Robles Rodriguez en 1926, como la más antigua. Su lista se basa en testimonios de primera mano, sin dejar de citar el libro Valle de Ilusiones de William Beltrán, donde la orquesta Musa Jaujina de Aurelio Beltrán Chamorro ,aparece ya fundada en 1919. Una breve reseña de estas treinta orquestas y sus fundadores, más anexos con datos básicos de otras muchas de creación más reciente, completan el trabajo.
- Patrimonio cultural de Huancayo / Trayectoria artística de Panchito Leytth y su Estudiantina Perú. [ Huancayo : Biblioteca Municipal Alejandro Deustua, 2014, 80 p.], destaca la trayectoria de este popular músico violinista [Andamarca 1942-2004], integrante y fundador de orquestas típicas y compositor. Fue muy importante para su carrera, su talento y gusto para tocar santiagos (muy tradicionales en su tierra), y su relación inicial con Aurelio Waccha Miranda en la orquesta Los Olímpicos de Huancayo. A fines de los años 60 cobra personalidad propia y funda Estudiantina Perú (originalmente, sin saxos y clarinetes, antes bien, con acordeón, violín y guitarras).La trayectoria de este popular conjunto, sus viajes nacionales e internacionales, sus discos grabados, las composiciones que hizo Leytth (vomo Valle del Mantaro, Mi cielo huanca, Viejo sauce, Huacchalla calpish, etc.), algunas notas periodísticas, y un breve cancionero, completan el trabajo.
2. Marcelino García Palomino
Folklorista-violinista, y empresario piscicultor. Natural de Huari, provincia de Tayacaja (Huancavelica), conocedor de las diferentes formas musicales y danzarias de su pueblo.
- Historia de la Danza de Tijeras del departamento de Huancavelica / Tradicional "Yunca danza" de la provincia de Tayacaja, sus complicadas y hermosas implicancias / Ayapampas - Pascuas y Zapatín de Pascua [Huancayo : Editora Imprenta Ríos S.A.C., 2014, 86 p.], ofrece una breve historia de esta danza, vinculada al sincretismo religioso, y la forma como está estructurada tradicionalmente. En base a ello, propone un reglamento de ejecución, a fin de evitar recientes "distorsiones". Se trata de una secuencia compleja de música y danza que alcanza 115 tonos de toque de violín, a través de la cual, se narra la vida pasión, muerte y resurrección de Jesús. Este ritual (arpista, violinista, danzantes en competencia y guiadoras) se ejecuta en Navidad.
- Herranza y Santiago. Folclore popular del centro del Perú. Melodías de Santiago en cuatro estilos: Santiago "Yunca", Santiago "Jalla", Santiago "Utash", Santiago "Chupurino" [Huancayo : Editora Imprenta Ríos S.A.C.,2015, 102 p.], ofrece información sobre esta festividad ritual rural, muy vinculada también al sincretismo religioso. El santiago y la herranza son tradiciones vivas en la sierra centro y surandina, y en este caso, el autor describe las peculiaridades de la zona de Tayacaja. También se ocupa de los tonos tradicionales de violín en estas fiestas, hace un poco de historia, y rememora algunas leyendas de los tiempos no tan lejanos de los arrieros y abigeos.
Mientras Marcelino García Palomino produce la grabación de los 115 tonos de violín que conoce, podemos apreciar este ejemplo del Centro Poblado Matibamba, distrito de Salcabamba, provincia de Tayacaja, departamento de Huancavelica (las cantantes son las guiadoras):
Mi interés por la fotografía recaló el año pasado en un pequeño libro sobre el ritual popular ante la muerte de infantes. Expresado principalmente a través de la imagen y el sonido, la primera en la pintura y (cuando comenzó a masificarse a mediados del S. XIX) la fotografía post-mortem, y la segunda en el poema cantado y el baile, éste presentaba a primera impresión una desconcertante fiesta de despedida. Santos inocentes, tránsito de imágenes, de Daniel Contreras y Sophia Durand (Lima, 2009) empieza con un triste poema:
Este niño se ha dormido
aunque no lo quería
despertando mi congoja...
¡ay, él no lo sabía!
Para siempre así dormido
hace mi padecimiento...
¡yo que venía en su busca
con una canción y un cuento!
Mi ensueño en su sueño teje
no sé qué melancolía...
que me haría triste y cuanto
de seguro él no sabía...
(Luis Valle Goicochea. Al oído de este niño)
El trabajo se centra sólo en un aspecto del ritual: la producción, función y lento olvido y deterioro a través del tiempo, de las fotografías post-mortem colocadas en las lápidas del pabellón de Santos Inocentes del Cementerio Presbítero Maestro de Lima. Al esbozar de manera muy general el contexto histórico-social en que se realizaron estas prácticas fotográficas, con algunos ejemplos del aspecto festivo que tenían los velorios en Cajamarca, Ayacucho, Trujillo y Lima (pp. 26-28), asomó evidente una amplia faceta de nuestra historia cultural cada vez más sumida en el silencio del pasado por haber sido poco investigada: el velorio y entierro de angelito.
Entierro de un angelito (El Peru Ilustrado. Lima, año 1, N° 4, jun. 1887, p. 9)
Hasta hace muy pocas décadas y aún hoy, en zonas sub-urbanas y rurales de aguda pobreza, la mortalidad infantil ha formado parte natural de la vida de las familias (dicho sea de paso, no sólo en Hispanoamérica sino en el mundo, incluida Europa). Hasta inicios del siglo XX, cuando las infraestructuras sanitarias modernas y los servicios básicos de salud aún no llegaban a las ciudades más importantes, esta alta mortandad rebasaba el factor de la pobreza afectando también a familias de clase media e incluso alta. Este problema socio-económico tan evidente siempre activó el debate teológico católico sobre cuándo empieza a existir el espíritu en el ser en formación (desde el vientre de la madre), y sobre cómo afrontar la muerte prematura de seres apenas nacidos o de muy pocos años de edad, cuando no han podido desarrollar completamente su conciencia y su espíritu (hasta aproximadamente los 7 años), y en el peor de los casos, no han llegado a ser bautizados. El temor a que la criatura no bautizada, más aún si era producto de un pecado, no pueda llegar al cielo y termine convertida en duende (habitante del Limbo, una dimensión escatológica que ha ido siendo relegada del dogma católico contemporáneo, acaso entre otros motivos, para flexibilizar la misericordia divina hacia seres tan inocentes y de paso, inhibir supersticiones), asoló por siglos a los fieles, que se esmeraron en bautizar a la brevedad posible a sus hijos recién nacidos. Esta práctica fue permanentemente propiciada por los sacerdotes ordinarios, al punto de permitir, dada su poca presencia en vastas zonas geográficas, que el agua bautismal sea suministrada por laicos (bajo la forma de agua del socorro), generalmente los padrinos de la wawa.
[testimonio de dos viajeros]
Funérailles d'un negrillón á la mampuestería, prés Trujillo
(Wiener 1880 : 95)
Es natural que las costumbres populares en la zona de Trujillo sean variadas, ya que los mulatos, que son la principal población de Mansiche, difieren en todos los aspectos de los negros de Santiago de Cao de los alrededores de la manpuestería [... la manpuestería, cerca de Trujillo es el punto donde se encuentran grandes obras de irrigación antiguas bien conservadas], y de los habitantes de Moche y de Huanchaco. Cada una de estas regiones ofrece espectáculos especiales. / Así, la primera vez que fuimos a la manpuestería nos topamos con el cortejo fúnebre de un negrillo / ¡Qué cosa más triste un funeral como este! Hay que recordar en primer lugar que la muerte transforma al pobre pequeño en un angelito del cielo que va a orar ante su santo patrón (Dios) por los que se quedaron en la tierra. Así, después de su muerte, su cuerpo es atado a una silla, se le fijan en la espalda dos alas de papel armadas a veces con las alas de una lechuza, se le pone una corona de flores en la cabeza, se le coloca sobre una mesa alrededor de la cual se comienza a bailar y cantar; en los interludios beben y devoran platos muy condimentados con ají que excitan la sed. Al día siguiente cargan procesionalmente al pequeño cadáver a casa de los familiares cercanos , y de los amigos, y en cada casa reinician las mismas escenas de orgía. / En varias ocasiones me he encontrado en presencia de estos grupos celebrando la muerte de un niño con estos funerales alegres. La pequeña cabeza rizada del cadáver, por efecto de las sacudidas de los bailarines borrachos que llevaban la silla se balanceaba de derecha a izquierda, de adelante hacia atrás; se diría que iba a desprenderse del tronco y caer en medio de estos energúmenos. Los gritos,cantos, risas roncas y juegos de los bailarines hacían un ruido escandaloso, en contraste con la calma rígida del pequeño muerto, en el que la movilidad de la cabeza le prestaba una apariencia de vida, y que atado a la silla, parecía sufrir en silencio./ La fiesta terminaba solamente cuando el ángel comenzaba a incomodar a los amigos por su descomposición. Entonces le llevaban al panteón, como se le llama en Perú al cementerio...
(Charles Wiener. Pérou et Bolivie. París : Libraire Hachette et Cie, 1880, pp. 94-96) (1)
La población es profundamente católica, y los sentimientos cristianos a veces surgen de una manera conmovedora: así por ejemplo, cuando un joven o una joven comparecen ante el tribunal, el juez no dejará de preguntarles: "¿Por qué no consultó a la otra madre que se le dio en su bautismo? ¿Por qué no consultó a su madrina?". Pero al mismo tiempo, sobre todo en las clases más bajas, hay mucha ignorancia y superstición. Una mañana me despertó un ruido extraño. Era una mezcla de gritos bastante curiosa, gritos alegres y canciones lastimeras, acompañadas de una vihuela y otros instrumentos primitivos. Corrí a la ventana y vi una procesión desordenada de cholos, negros, mulatos. Hombres, mujeres, niños, todos cantaban, saltaban y fumaban. Un hombre fuerte llevaba triunfalmente sobre sus hombros una estatua atada a una silla y decorada con grandes alas de papel y todo tipo de flores. ¿Qué podría significar esta singular procesión? Intrigado y empujado por una curiosidad irresistible, pedí explicaciones a mi anfitrión. "¿Usted no sabe -dijo- la costumbre de los indios y los negros en este país? Lo que ha visto no es una estatua: es un pequeño niño que van a enterrar. Es un angelito que ascendió a los cielos y sus padres celebran su muerte. Esta noche ha sido para ellos una noche de alegría y placer, ¡una noche buena! y han celebrado a su manera, es decir, emborrachándose". Fue suficiente. Me apresuré a ir para ver la extraña procesión. ¡Voilá!. Entraron a una casa; colocaron al angelito sobre una mesa y se arrodillaron para invocarlo. Luego se pusieron a cantar y a vaciar unos vasos de chicha, y a comenzar de nuevo. Y así por tres veces los curiosos peregrinos se detenían con familiares y amigos para mostrarles su angelito y dejar que ellos celebren, inter pocula, su felicidad celestial. Finalmente llegaron al panteón y después de haber enterrado al niño, fueron a una fonda cercana para coronar la triste celebración de esta fiesta...
Asegurado el pronto bautizo, limpiador de pecado original, la infortunada criatura fallecida podía recibir un rito de pasaje propiciatorio para su arribo directo al cielo. La limpieza de su almita así lo permitía, por eso se le vestía de angelito (con traje blanco, corona de flores y alitas de plumas, cartón u otro material) y se le colocaba bien amarrado para que no se caiga, en una especie de silla o trono (en otros casos iba simplemente en su pequeño cajón blanco), la cual a su vez, iba sobre una mesa cubierta de flores y velas, en un recinto acondicionado a manera de altar para velarlo toda la noche con recitados, bailes, libación de licores e ingesta de alimentos. Los padres y concurrentes debían inhibirse de mostrar tristeza y lloro, antes bien debían celebrar que alma tan pura interceda en el cielo por ellos. El rito era vespertino y nocturno, para al clarear del día siguiente, realizar una procesión por el vecindario (cantando y bailando, con los padrinos cargando a la criatura) antes de dirigirse al camposanto. Todo esto conjuraba el peligro de que la almita sea atrapada en la ambigüa dimensión del limbo y termine convertida en duende. En algunos casos la fiesta se prolongaba varios días, haciendo itinerar el cuerpecito por las casas de los vecinos que así lo solicitaban; ¿para asegurar el buen arribo celestial? ¿para recibir el beneficio protector también? ¿como pretexto para desfogar tensiones sociales? ¿resabio pagano? ¿todo a la vez? lo cierto es que esto horrorizó no poco a los viajeros europeos y a las autoridades oficiales de turno que lo expectaron.
Esta práctica sobrevivió en la misma ciudad de Lima y ciudades de provincias hasta inicios del siglo XX. En pueblos y zonas rurales ha subsistido más tiempo, y aún hoy la podemos ver como práctica de cultura viva en la región andina (Ayacucho, Apurímac, Cusco, Puno, Arequipa...).
El velorio. José Effio (Lima, 190?, col. privada)
Los poemas recitados, los bailes y los alimentos de este rito han reflejado la idiosincracia propia de cada pueblo en el mundo hispanoamericano. Se pueden mencionar entre muchos, los cantos (lúdicos) de Baquiní o Baquiné en la zona del Caribe (Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, República Dominicana, Haití), el ritual colombiano Bundé de angelito,Mampulorio, Chigualo, Angelito bailao o Muerto-alegre, el ritual venezolano de Mampulorio o Chigualo o Baquiné, el ritual valenciano (España) llamado Aurora, el Velorio de Angelito en Chile y Argentina, el Wawa velorio en Ecuador, el Rito de Angelito o la Muerte niña en México, el Velorio de los angelitos (con su Baile del tambor) en Islas Canarias, etc. En el caso de la costa peruana, tenemos por ejemplo los Sepelios de párvulos y los Velorios de angelito, en que fueron recurrentes los tonos de villancico y los cantos y bailes de pañuelo (zamacuecas, marineras), mientras en la sierra tenemos por ejemplo los ritos Alma wawa,Wawa pampay,Wawa wañuy, en que han sido recurrentes los ayatakis, harawis y wayños.
Esta centenaria tradición ritual en proceso de desaparición ante la presión modernizadora, desacralizadora y estandarizadora de la globalización, tiene indudable origen hispánico, toda vez que fue propiciada por la Iglesia católica como mecanismo de control social. Reflejo de diferentes formas de violencia estructural -que vienen desde antes de la conquista de América-, la alta mortandad infantil debía resolverse con estos medios de desahogo espiritual ante la incertidumbre y la angustia que ocasionaba la frecuente pérdida de almas tan tiernas y vulnerables, más aún en un medio como el nuestro siempre propicio a la superstición, como la creencia en espíritus, aparecidos y duendes (recordemos por ejemplo la creencia aún viva entre nosotros de la amenaza del mal de ojo a las wawas tiernas, que deben ser protegidas con pulserita de huayruros o de algún otro material rojo). Intuyo por ello indicios de elementos paganos de origen popular en su constitución. En América esto debió hacerse aún más complejo con la influencia del imaginario religioso de origen africano e indígena en los rituales, como podemos atisbar claramente en los ejemplos aquí ofrecidos.
Wawa Pampay
Cuando mueren niños entierran con suma alegría, cantan bailan, consideran Dios Madre Tierra se ha recogido, piensan que no padecerán en este mundo cruel lleno de engaños, papás, padrinos y familiares festejan haber enviado al mundo eterno de Apu Suyos (Tabla de Sarhua - Ayacucho)
Pedro Aragón Silloca (del Coro Nativo de Lari): "Wawa wañuychikuy significa que una familia ha perdido a su hijo de tierna edad, y por lo tanto esta criatura no lo lleva en un cajón sino en una silletita bien adornadito de flores, y lo llevan pues en brazos hasta el cementerio. Ya en el cementerio lo entierran a esa criatura tierna, y bueno, después de enterrarlo le damos su responso, rezamos, todo, como de costumbre. Una vez que haya pasado el entierro nos retiramos del cementerio. Al venir del cementerio, los padres o familiares vienen cantando diciendo 'bueno, en buena hora que ha muerto mi hijito, ya no me va a pedir ni pan ni queso' y la otra segunda también dice 'en buena hora que ha muerto mi hijito ya no me va a pedir ni casa ni chacra, en buena hora que ha muerto mi hijo' esa es la interpretación del wawa wañuychikuy, por lo tanto vienen bailando del cementerio a la casa del difunto ¿no?, y es costumbre, vienen agarrándose de la mano los padres y los demás familiares, y esa canción que dice wañuychikuy lo vienen cantando, bailando. Esa es la costumbre tradicional de una criatura de tierna edad, así digamos un año, año y medio, dos años..."
Voz: Victoria Enriquez Escobar (centro poblado Tinquerccasa - Huancavelica)
Chopccam kani (Lima : Instituto Nacional de Cultura, 2009, folleto + 3 DVD con 38 canciones)
4. Entierro de niño Poblador Pusalaya (distrito de Chucuito, departamento de Puno), canto con charango. Grabado por Sebastiano Sperandeo en octubre 1984 Peru: Andean music of life, work, and celebration(New York y Lima : Smithsonian Center for Folklife and Cultural Heritage, Fundación Ford & Archivo de Música Tradicional Andina, 2015, folleto + CD con 40 surcos]
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(1) ...Il est du reste naturel que les costumes populaires dans la région de Trujillo soient variées, car ces mulátres qui forment la principale population de Mansiche se distinguent en tous points des nègres de Santiago de Cao, des environs de la manpuestería [...La manpuestería prés de Trujillo est le point oú se trouvent les grands travaux d'irrigation encore bien conservés des anciens], et des habitants de Moche et de Huanchaco. Chacune de ces régions offre des spectacles particuliers./ Ainsi, la prémière fois que nous nous rendimes à la manpuestería nos rencontràmes le cortège funèbre d'un négrillon./ Quelle triste chose qu'un enterrement pareil! Il faut rappeler tout d'abord que le trépas transforme le pauvre petit en ange du ciel qui va prier auprès de son patron pour ceux qui sont restés sur le terre. Aussilôt après sa mort, on attache le corps sur une chaise, on fixe à son dos deux ailes en papier montées parfois sur des ailes de chouette, on lui met une couronne de fleurs sur la tête, on le place sur une table autour de laquelle on se met à danser et á chanter; dans les intermédes, on boit et on dévore des platas fortement pimentés qui excitent encore la soif. Le lendemain on porte processionnellement le petit cadavre chez les proches parents, puis chez les amis et dans chaque maison recommencent les mêmes scènes d'orgie./ A plusieurs reprises, je me suis trouvé en présence de bandes fêtant la mort d'un enfant par ces joyeuses funérailles. La petite tête crépue du cadavre, par l'effet des cahots des danseurs ivres qui portaient le siège, retombait de droite à gauche, d'avant en arrière. On aurait dit qu'elle allait se détacher du tronc et rouler aun milieu de ces énergumènes. Les cris, les chants, les rires enroués, les gambades des danseurs, faisaient un bruit scandaleux, contrastant avec le calme rigide du petit mort, auquel la mobilité de la tête prêtait une apparence de vie et qui, attaché sur sa chaise, semblait souffrir en silence./ La féte finit seulement lorsque l'ange commence á incommoder ses amis vivants para sa décomposition. Alors on le porte au panthéon, comme on appelle au Pérou le cimetière...
(2) La population est profondément catholique, et ses sentiments chrétiens se manifestent parfois d'une manière touchante: ainsi, par exemple, qu'un jeune homme ou qu'une jeune fille viennent à comparaître devant les tribunaux, le juge ne manquera pas de lui demander: "Pourquoi n'avez-vous point consulté cette autre mère qui vous a été donnée à votre baptême? Pourquoi n'avez-vous pas consulté votre marraine?" Mais il y a en même temps, surtout dans les basses classes, beaucoup d'ignorance et de superstition. Un matin je fus réveillé à Lima par un bruit trange. C'était un mélange tout à fait curieux de cris, de clameurs joyeuses et de chants plaintifs, accompagnés d'une viguela et d'autres instruments primitifs. Je courus à la fenêtre: je vis alors une procession désordonnée de cholos, de nègres, de mulâtres. Hommes, femmes, enfants, tout chantait, sautait et fumait. Un homme vigoureux portait triomphalement sur ses épaules une statue attachée à un fauteuil et décorée de grandes ailes en papier et de toutes sortes de fleurs. Que pouvait signifier cette singulière promenade? Intrigué et poussé par une invincible curiosité, je vais demander des explications à mon hôte. "Vous ne connaissez donc pas, me dit-il, l'habitude des Indiens et des nègres dans ce pays? Ce que vous avez vu n'est point une statue: c'est un petit enfant que l'on va enterrer. C'est un angelito qui est monté au ciel; aussi ses parents fêtent-ils sa mort. Cette nuit a été pour eux une nuit de joie et de plaisir, une noche buena! et ils l'ont célébrée à leur manière, c'est-à-dire en s'enivrant." J'en savais assez. Je sors précipitamment pour rejoindre l'étrange cortège. ¡Le voilà!. Il entre dans une maison; on dépose l'angelito sur une table et on s'agenouille pour l'invoquer. Puis on se met à chanter et à... vider quelques verres de chicha, et on repart. Et ainsi par trois fois, ces curieux pèlerins s'arrêtent chez des parents et des amis pour leur montrer leur angelito et leur faire célébrer, inter pocula, son bonheur céleste. Enfin ils arrivent au panthéon et, après y avoir enseveli le petit enfant, ils vont dans une fonda voisine couronner les tristes réjouissances de cette fête.
Fuente: Wayno y Kkhaswa Jorge A. Lira La Crónica. Lima, domingo 22 de abril de 1951, p. 14 ………………………………..
Qachua de competencia entre los ayllus Jauja y Qullana. (Tablas de Sarhua, comunidad de Sarhua en Víctor Fajardo - Ayacucho)
En: "Qellqay. Arte y vida de Sarhua. Comunidades campesinas y andinas" de Rosa María Josefa Nolte Maldonado (Roma : Terra Nuova ; Lima : Imagen Editores, 1991)
Wayno y kkhaswa
Jorge A. Lira Especial para “La Crónica”
El paisaje es alma del medio, que hace fisonomía y personalidad de cada pueblo. En el Ande esto tiene rarezas de majestad grandiosa o sencillez indecible. Las sierras anditas o encantan, o extasían. Enmarcados al paisaje del Ande están: Vida, Ayllu y Arte, trilogía compenetrada formando expresión de la raza que es esencia espiritual de belleza sin igual.
En fiestas netas de nuestro Ande que es Vida, Ayllu y Arte, Wayno y Kkhaswa son reserva de las alegrías, o de las congojas de la raza que se redime sangrando por ancha herida.
Wayno, tal como lo hemos visto en regocijos cumplidos de estos pueblos serranos, es el baile de arte perfecto y puro, de estilización maravillosa. Su contenido resume el mas acabado conocimiento de la cadencia, regulada por una simetría rigurosa, en la que unidad, belleza y armonía son versión inequívoca de la ascendencia del alma depurada en proceso estético evolutivo. Por todos sus caracteres objetivos y sustanciales, no hay duda haber sido el baile aristócrata y por antonomasia de los lnkas. Con todo, no fue tampoco, ni es patrimonio de un "ayllu": Es el baile universal de yawantinsuyu y actualmente es el baile nacional peruano y por lo tanto el más peruano de los bailes de arte pleno y palpitante. Toda la sierra del Perú baila, canta y toca waynos en jolgorios y fiestas que están exentos de imposición extraña al sentimiento propio.
Con la raza vive y persiste el Wayno con patente expresión nativa, manteniéndose incontaminado. En todos los dominios indios, (siquiera en el Arte y en el Ayllu), sigue siendo el baile clásico, tanto por su valor estético, como por constituir nexo social y espiritual. Ninguna danza, ningún otro baile es tan general entre gentes del Ande, desempeñando papel trascendental, no solo entre elementos propios, sino también hasta llegar a enlazar a estos con los extraños, como son mistis y mestizos. En un ambiente caldeado de sinceridad, cuando el corazón esta palpitando en peruano, aún los señoritos cantan, bailan, o tocan waynos.
Nos falta hacer comprender a todos los que desdeñan lo grande y puro nuestro, que en ningún baile exótico hay el merito y virtud que el wayno posee. No hay conciencia de nuestros valores, y por eso no vemos que en el wayno están pintadas todas las flores de nuestros campos que, en su conjunto pletórico de matices, habla de injuria estética abundosa de gusto impuesto a los trajes, como prisma mágico jugando iluminado por los rayos de sol jubiloso, en cada movimiento que los acordes tratan.
La música del wayno, tiene mucho de las tristezas así como de las alegrías humanas, con una suma de emotividad transmigrando hacia el fuero cósmico, por todas sus notas y ritmos de estupenda [y] rara belleza. Sus compases que son alegres y que son dolientes a un tiempo, revelan el misterio extraño, incomprensible del complejo anímico andino (complejo que vive en nosotros). Tiene tres expresiones culminantes: la de iniciación, con un allegro resuelto; el desarrollo, moderato assai; y la final de allegro vivo, con contactos a la kkhaswa.
E1 Wayno es bailado para la expectación popular. La naturaleza es su magnífico salón demócrata, por eso, por calles, vías y sendas que salen o vuelven al "ayllu" acogedor de todos los amores sinceros, recorren las parejas, las comparsas o pandillas, en alegría manifiesta, en gozo pleno.
No existe el wayno solo como forma musical y escénica; es también forma poética. Sus estrofas, versos o letras de hermosura bucólica, son expresión diáfana de la potencia inspiradora, que logra el énfasis como afirmación del alma que no es animación únicamente encerrada en lindes corpóreas, sino exposición espiritual ética de si, del mundo, de lo incomprendido, cristalizado en la forma y fondo universal: Amor. Esta es la razón por que son cantados para todos los vientos, para todos los hombres, para todos los seres...
Muchos han creído que La Marinera es el baile popular peruano y aún de Suramérica. Creo yo que el fundamento mismo de la marinera es el wayno indio. Es fácil comprobar esto, por el análisis mutuo de estos bailes, cuya afinidad es estrecha, por estar ambos tan arraigados en el pueblo indio y mestizo. Son carne artística del alma popular peruana y expresion absoluta del desborde emotivo racial. La marinera es, pues, solo el amestizamiento del wayno. Pero, considérese [que] el wayno en cualesquiera de sus modalidades y manifestaciones, siempre es el medio de traducirse perfectamente cuanto de grande, noble, bello y profundo hay en nuestra sierra, que es fuente de vida familiar y popular, con paisaje propio para la realización del ideal artístico, haciendo fisonomía y personalidad nacional de nuestros pueblos.
Un abrazo a la mujer, que apenas es el contacto de las manos viriles sobre los hombros femeninos, en actitud de una genuflexión casi reverencial, es la iniciación del wayno. Pasillos en zig zag, con las corbas semi-dobladas, ante la mujer que se mueve en líneas paralelas, con warak'a o bien con un pañuelo, o simplemente levantando con delicadeza el vuelo de la falda, constituye una primera variación escénica. Dándose una mano, ya otra, con cambios de lugar, es nueva variedad, modificada con giros y contra giros. Le sigue otra variedad semejante a los primeros movimientos, con "warak'a" o con un pañuelo al aire, o ante la pareja, ostentando sesgadamente a diestra o siniestra, según convenga la pose. Luego se nota una combinación de movimientos en paralelo con giros y contra giros, oportunamente logrados. Estos pasos son ornamentados con la honda (warak'a), usada a la caída de los brazos, de frente o a los costados, y también enlazando con la de la pareja. En estas circunstancias, los acordes del final acentúan el compas, observándose que el sentimiento y animación suben de punto. Las faldas de la mujer parecen volar cual flor acampanada extendiendo los pétalos. Se insinúan las notas de un nuevo compas y finalmente viene la kkhaswa.
Kkhaswa. Es la coda musical; remata lo que el wayno expresa y ejecuta. Se tocan, cantan y bailan kkhaswas, al final de las danzas indias. Se acopla kkhaswa como coda de muchos bailes, incluso de la marinera. Pero, es la coda propia del wayno, y no coda cualquiera. Es el desborde de alegría o el salirse el alma e invadir con sus gozos las tristezas milenarias de la vida externa mundanal. Su canción, más que del wayno, penetra lejanías con inflexiones que hacen llorar o hacen reír. Por eso muchos llegan a reír o a llorar al final de las kkhaswas, con los últimos gritos de las "wiphas" [¡wefa!, ¡wefaschay!, son coros festivos que José María Arguedas pincela en los ayllus quechuas que protagonizaron su novela "Todas las sangres"], el redoble de los zapateos, y las notas de la tinya, pinkullos y kkenas que sollozan ansias secretas diluidas en el espacio…
La kkhaswa, en sus movimientos, interpreta las sinuosidades de los caminos, de las sendas, y de los ríos, símbolos de las curvas festivas o desdichadas del vivir común del "ayllu". Mujeres y hombres, mozas y galanes, cogidos por las manos, formando cadena, cantan y bailan el remate del wayno en marcha menuda, patentizando unidad y vinculo de origen, de sangre, de intereses, de fin y destino iguales, como su música, como su canto, como su danza.
Asi son wayno y kkhaswa, que fenecen cuando la tarde muere alumbrando todavía apenas el sol la plaza, epicentro éste de todas las actividades y acontecimientos grandes de los ahora humildes pueblecitos divinamente serranos, sin contacto de malicia, reinos dichosos de sencillez humana, donde la raza se redime sangrando por ancha herida que la noche cubre…
El padre Jorge A. Lira con José María Arguedas en Cusco (años 40)
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Video
La cashua es palabra quechua que designa un tipo general de baile y canto que tuvo amplia difusión en la zona andina y que presentaba variantes según el evento y el lugar. Escurra refiere que dichos eventos eran básicamente de ciclos vitales y de transición: ...ya sea en sus inicios, en las fiestas de los nacimientos y bautizos; en su finalización (o transformación), en las danzas y cantos funerarios; o en su condición de posibilidad, en los festejos de la fertilidad (a los que no son ajenos los juegos sexuales). La manera en que se modificó el baile, y con ello la capacidad designativa de la voz, está fuertemente impregnada de la labor evangelizadora, de impacto irregular en el tiempo y, podemos suponer, que distinta en los diversosámbitos geográficos... (p. 213).
Sobrevive hoy principalmente en Cusco, Apurimac, Huancavelica, Ayacucho, Junín, Cajamarca, Ancash, Huánuco, sierra de Lambayeque,Piura y La Libertad, algunas zonas de Puno y partes altas de Arequipa (probablemente en otras zonas más).
Qachwa en trilla de cebada (cebada saruy) Distrito de Laria - Huancavelica Video producido por el proyecto ERTIC subido por asanchez75 Desde el min. 7:23(...Durante la cebada saruy las cantoras interpretan un repertorio que incluye más de 40 canciones y que van apareciendo en las diferentes etapas del desarrollo de la fiesta...)
Fuente: Runa. Revista del Instituto Nacional de Cultura
LIma, julio de 1977, N° 4, p. 7
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Cantos a la coca Sergio Quijada Jara
Para nuestros campesinos, en gran parte diseminados en los Andes milenarios, la coca es ingrediente infaltable en toda fiesta, reunión o ceremonia. La coca, al chakcharse o masticarse en pequeña cantidad, es nexo y vínculo eficaz para tejer la malla de la sociabilidad y fraternidad entre los paisanos.
Esa es la codiciada coca que mitiga el hambre y la sed, que es plegaria y rito, que otorga fuerza para el rudo trabajo o para vencer distancias en los páramos silentes de nuestras punas heladas; la coca, a la que se atribuye un origen sagrado, que en época pre-inca fue extendida y propagada a lugares calidos por la Mama Killa {o Madre Luna ) por orden del dios Inti con el propósito de que las hojas mitigasen el hambre, la sed y el cansancio a los hijos del Tahuantinsuyo. Es la misma coca que los españoles, en época de la Conquista, creyeron sagrada, porque cuando la Virgen María huía con el Niñito Jesús a Egipto, fatigada, cansada y sedienta, encontró en el trayecto un arbolito bien coposo, a cuya sombra se guareció y al masticar unas cuantas hojas recobró el aliento, mitigó la sed y prosiguió con mayor rapidez su larga caminata.
En la famosa fiesta dedicada al ganado y a sus pastores -conocida con el nombre de fiesta de Santiago-, que comienza el 25 de julio y termina ocho días después, hemos recogido de la boca del pueblo, especialmente entre los paisanos de la tierra huancaína y el departamento de Huancavelica, los siguientes cantos:
Vispirapi chayamusaq
I
Vispirapi chayamusaq
nispa niwarqanki
kuka kintu mastasqawan
suyallarqayki
II
Waylla ichu churasqawan
suya suyarqayki
parda mulachaywan
sumaq yanachaywan.
III
Kutirimuptiki
kuka kinto mastasqayta
wayra apakurusqa,
nawin aqa wysisqayta
qenti soqorqosqa.
Maytaq, maytaq
medio soleschallay
way,way,way.
En la víspera vendré
I
Vendré en la víspera
porque me dijiste,
tendido mi coca quinto
te esperé.
II
Con la paja de la puna
te aguardé,
con mi mula parda
y mi negrita linda.
III
Y a tu regreso,
la coca quinto que extendí
el viento se lo llevó
y la rica chicha que envasé
el picaflor se la tomó.
No tengo dinero
ni cincuenta centavos
ay,ay, ay ...
En el mundo andino, algunas veces la mujer y la coca aparecen como temas ligados. De un lado, la tradición popular la incorpora en tono festivo ("Si es del Cusco, siempre lo busco. Si es de Huanta, todo aguanta; y si es de Pampa Hermosa, es para la buena moza"). Adviértase ahora la presencia de la mujer en un canto alusivo a la coca:
I
A una linda montañesa la traje,
a una paisanita de la quebrada,
por su buena y dulce caña
y por su preciada coca escogida.
II
Ahora me hace sufrir,
ahora me hace llorar,
por estar en otros brazos,
por hallarse en otras manos.
Antes de colocar las cintas de lana de variados colores en las orejas de los animales hembras (ovejas, vacas, cabras, etc.), las buenamozas entonan esta canción:
Waylis
Tantum, tantum
qamuchkani waylis
wasikipas kamanqachu, waylis
traquykipas kamanqachu, waylis.
II
Wakinnintam orqo ñitin, waylis,
wakinnintam mayu apan, waylis
kukaikipas kamanqachu, waylis
aswaykipas kamanqachu, waylis.
III
Kuka kintuykita apamuy
sumaq kukaikita quykuway
vakillayta akllanaypaq
oveqayta cintachinapaq
Avispita
I
Muchos, muchos
te visitamos, avispita
no va alcanzar ni tu casa
ni tus tragos, avispita.
II
A unos el cerro los aplastó,
a otros el río los llevó,
no alcanzará tu coca para todos
ni tu buena chicha de jora.
III
Hojas de coca, extrae
tu buena coca, entrégame
para escoger mis vacas
y marcar mis ovejas.
La canción que anotamos a continuacion es tal vez un himno a la coca con un gran sentido filosófico. En las hojas de la coca buscó el hermano campesino bella inspiración para volcar toda la riqueza de su vigorosa mente y dedicarle un canto de alabanza y de afecto a esta fraterna compañera en los días de triunfo, sobre todo, en las horas de infortunio y de orfandad. Este canto tiene una antigüedad de siglos y ha llegad o hasta nosotros por la vía oral, como precioso legado de la tradición.
Coca kintucha
I
Coca kintucha, hoja redonda
coca kintucha, hoja redonda
qamsi yachancki ñoqap vidayta
Kay runap llaqtampi waqallasqayta,
qamsi yachanki ñoqap suertiyta
Kay runap llaqtampi llaqillasqayta.
II
Mamallaiqa wachakuwasqa,
taitallaiqa churillawasqa,
para puyupi chaupichallampi
para hina waqanallaipaq,
para puyupi chaupichallampi
puyu hina muyunallaipaq,
Fuente:
Estampas Huancavelicanas
Sergio Quijada Jara
Lima : El autor, 1985, 2da. ed., pp. 162-167
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El huaylas trilla y trompeo Sergio Quijada Jara
Lo que en la región de Acobamba se denomina jachua [kachwa, cashua...] en otros lugares de nuestro departamento lleva el nombre de huaylas-trilla que se halla ligada a las actividades agrícolas y que se realizan en la época de la cosecha de trigo y cebada practicada por los jóvenes campesinos de ambos sexos.
Cuando ya han sido segadas las gavillas y apilonadas en las eras, el dueño del predio después de proveerse de aguardiente, coca, cigarros y chicha de molle o de jora invita especialmente a las mozas solteras o pasñas casaderas así como a los majtas o jóvenes adolescentes de la comunidad, para el famoso huaylas-trilla que consiste en un animado baile y fuerte zapateo sobre las gavillas para separar los granos al son de cantos con acompañamiento de charangos y rondines.
La noche fijada para el huaylas en una "era", cuya noticia se esparce como un reguero de pólvora entre la enamoradiza juventud, en noche de luna que es mas propicia para sus cuitas, los majtas y pasnas, por sinuosos senderos comienzas a llegar a la "era", cada cual disfrazado para no ser reconocido. Los hombres con sus chullos o lojos multicolores y con sombreros amarrados con pañuelos de algodón en la mandíbula, con sus infaltables watanas y makitos, ataviados también con ponchos y bufandas que les cubre casi toda la cara. Las mujeres con sus "ukunchas" bordadas y sus "walis" o centros de bayeta azul o negro con múltiples bastas; con llicllas y pullus multicolores; su gran pañuelo "eniscu" al cuello, sombrero de lana de oveja adornado con cintas tejidas y flores, señal de soltería. Algunos majtas artistas portan charangos o bandurrias y rondines, mientras que algunas mujeres sus "trompas" que son pequeños instrumentos metálicos que se ejecutan con un solo dedo colocando a la boca.
Los concurrentes que generalmente suman 18 a 20 jóvenes de ambos sexos son recibidos por el dueño, quien los invita a sentarse en torno a la "era", previa libación de sendas copas de aguardiente o por lo menos de "verde-lojo” (ron), coca y cigarrillos. Después de una amena chakchapada, las mozas empiezan con el jarawi (especie de canto y grito agudo y plañidero), anunciando a los majtas la iniciación de la faena o "huaylas-trilla". El jarawi-jayakuy, dice:
Por debajo o por encima
del camino,
malvita de la esquina.
Vuelen, salten
hermanos míos.
Como el agua que se pierde
como vuela el botón
mis buenos hermanos.
Mientras que otros mozos, citados por algunas pasñas van llegando a la era, el jarawi continua con otros cantos:
guíame, condúceme
para pisar a la señora de barbas de oro.
El mozo mas trejo y guapo salta a la era imitando el bramido del toro de lidia que se confunde con la música romántica que ejecuta el joven campesino en su antarilla o en su bandurria para luego comenzar con la pisada de las gavillas esparcidas en la era, siempre al compás de jarawij y cantos:
Palabra anilluchum, ay, ay,
ñojallay karjani;
palabra sortijachum, ay, ay
ñojallay karjani;
erayki patampi, ay, ay,
sallanyanaypaj,
erayki cantumpi, ay, ay
reverberanaypaj
Medio sencilluchum, ay, ay,
riojallay karjani
wartikillaykipi, ay, ay
sallanyanaypaj, reverberanaypaj
Traducción:
Yo no soy anillo
de compromiso, ay, ay,
no soy sortija
de compromiso, ay, ay
para estar sonando
en el borde de tu era,
para estar reverberando
al borde de la era,
ni estar en tu bolsillo, ay, ay
sonando y reverberando.
Otro:
Huancayo pampa, lima limaycha
Limacha pampa, lima, limaychay
ajolla jina tiyaykapuy
huayralla jina huajtaykapuy
bronce tullo warmichata
largoy barba warmichata.
Es decir:
De la pampa de Huancayo, lima.limita
lima, limita de las pampas limeñas
amontona como promontorio de arena
golpea como el viento,
a la mujercita de huesos de bronce
a la mujercita de largas barbas.
Continúa el huaylas-trilla en medio de la alegría general, sobre todo entusiasmado por el trago y la coquita dulce. Las pasnñs giran en torno a la era mientras que los mozos rítmicamente siguen zapateando sobre las gavillas del trigo. Entonan las muchachas; el "Sillkauchallay", que dice:
A un huantinito, a un jaujinito
me los he traído
con sencillo de pepas de ají
con cinco centavos de pepas de molle.
Con los cantos de las pasñas entusiasmadas, el zapateo sobre las gavillas se hace mas intenso al compás de los charangos de los majtas que entonan huaynos:
Ya es mas de media noche, las espigas ya están desgranadas. Es hora de tomar mas aliento, para proseguir con los diferentes juegos como: el león, el zorro, el "sacha tiray" (extraer el árbol), la paka-paka (las escondidas), la corrida de toros, luego el trompeo o “champa ticray”, dando fin a la madrugada con el "sawanakuy-kullkuy”, que no es sino cargar con la chalina a las muchachas con rumbos desconocidos.
Por ejemplo, para el juego de corrida de toros, los jóvenes de ambos sexos forman una ronda, cantando:
Lasukuy, lasukuy
jewe, jewe, jewe,
match atinman
manka chapla opa.
Es decir:
Enlaza, enlaza
en zig zag, en zig zag
qué podrás, que harás
zonzo con la mano en la olla.
El mozo mas audaz, chalina en mano enlaza a una de las pasñas y la carga al centro de la era. Luego sale el torero y al compás de las cornetas que simulan los demás mozos, torea hasta que es muerto de una cornada.
Así se van alternando el "Huaylas-trilla" con los juegos que son actividades recreativas de 15 a 20 minutos de duración.
Dando termino a la trilla se efectúa el famoso juego denominado: El trompeo o "champa-tichay" [sic.: champa ticray] al compás de jarawis de las mozas.Es la demostración de la fortaleza, maña y vigor varonil. Lo denominan también "Cebada Cisan" (flor de la cebada). Para este evento se dividen en dos o mas bandos de jóvenes, bajo la dirección de un jefe o Juez, elegidos por ellos mismos para que sirvan de moderadores o jurado de la competencia del "trompeo".
Las muchachas de cada bando entonan el siguiente jarawi:
Con permiso, señor cabildo,
dame permiso señor palacio,
quiero su bendición y alabanza
señor Cabildo, Señor Palacio.
Daremos siquiera una vuelta
bailando en ronda
sobre la madre tierra,
sobre la tierra virgen,
encima del ladrillo de oro
sobre el pedregal de oro.
Luego del permiso y bendición del Juez, quien les advierte que no debe llegar a extremos violentos, sale al ruedo un muchacho igualmente de otro bando, pero mas o menos de la misma edad y contextura, porque en caso contrario es el Juez quien regula a los contrincantes. Ya en la cancha para iniciar el trompeo. las muchachas animan con el siguiente jarawi:
Entra nomás, pasa nomás
que tu hermanito te espera
de la misma edad
jugaras muchacho
del mismo tamaño
jugaras muchacho.
Empieza el "trompeo", cada cual esta con los brazos cruzados sobre el pecho. Luego uno de ellos, tomándose la muñeca de la mano izquierda con la derecha, empieza a dar pequeños golpes, con el codo izquierdo sobre el pecho del contendor y luego con el codo derecho trata de dar un fuerte golpe sobre la espalda, ayudado por todo el peso del cuerpo, para impulsarlo al contendor hacia adelante, con el rostro al suelo. Este acto se repite por tres veces por cada contrincante. El contendiente debe recibir los golpes de codazos al pecho y a la espalda, sin esquivar, sin protestar con resignación y firmemente. Termina la pelea con la victoria de uno de ellos que haya resistido los golpes sin caer al suelo o sin trastabillar. El triunfador tiene derecho a la moza mas guapa a quien se la llevara después del "sawanakuy cullkuy".
El "sawanakuy-cullkuy", consiste en que las parejas durante la ronda del huaylas, se toman de los brazos, espalda con espalda para balancearse en forma rítmica. Unas veces caen las parejas entre la paja, siendo rápidamente cubiertos o enterrados por los demás, para en esta forma lograr una furtiva unión íntima. El resto de los concurrentes van desapareciendo poco a poco llevándose ,cargadas sobre la espalda, a las pasñas. Así en medio de la euforia general, al rayar la aurora termina el "Huaylas-trilla" hasta cualquier otra ocasión. Esta costumbre tiene la virtud de tejer la malla inconsútil del afecto y cariño entre los jóvenes de ambos sexos que culminara con el "sirvinacuy" y luego con el matrimonio.
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Videos
Champa-ticray o Trompeo
(nótese la imitación que hacen los contendientes, de sonidos de animales) subido por waqankytika
Alverjas saruy(recopilación de José María Arguedas en Tayajaca-Huancavelica, zona vecina al departamento de Junín, el siguiente tema que interpreta Juanita del Rosal es Tambobambino, recopilado por Arguedas en el departamento de Apurímac) Chachaschay-grupo Wayanay
Fuente: Folklore Americano N° 16, Año XVII-XVIII, 1969-70, pp. 140-162 Lima : OEA : Inst. Panamericano de Geografía e Historia ..........................................
Los pájaros en el folklore de la sierra central peruana Sergio Quijada Jara
En nuestras serranías existen pájaros que alegran los campos con su canto y trino maravillosos, sobre todo en época de choclos, de verduras, en abundancia de frutas y en cosecha de trigo y cebada. Lo que más se encuentra en la zona central del Perú son las palomas de campo de dos variedades: unas pequeñas de ojos rosados, de plumaje plomo obscuro que en quechua se denomina Cullco o Cullcos, las otras palomas son más desarrolladas de plumas plomo claro y de pico amarillo. En quechua toman el nombre de Urpio [sic. - ¿urpi?] o Cuculí. El gorrión que en quechua se conoce con el nombre de Pichiuchanca, o simplemente Pichiusa, es pequeñito pero muy vivaz, entrometido y perspicaz, sus plumas son plomizas con mezcla de blanco y marrón, tiene pequeño mechón negro en la cabeza y especie de bufanda en el pescuezo de color marrón. Parece más resistente que otros pajaritos porque se le puede encontrar a cinco mil metros de altura con facilidad asombrosa, alegrando los páramos andinos. El Chihuaco llamado también chihuanco o zorzal es un personaje extraordinario que se halla íntimamente ligado al agro. Es el primer parroquiano que se gasta el lujo de saborear las guindas, los duraznos y otras frutas deliciosas.
La paloma
Confecciona su nido generalmente en algún árbol de cedro, guindo, eucalipto, molle, sauce u otro de abundante copa. Canta la hembra sobre todo cuando está empollando un par de huevitos blancos. Cuando alguna madre rural se halla trabajando en quehaceres inherentes a la chacra y si tiene a su lado un hijo que en lugar de ayudar se dedica a jugar y canta la paloma, la madre le dice: Uyari chay urpichata, pai nin:
Señoray… señoray…
huahuillaiquim qella…
Es decir, "escucha el canto de la paloma”, ella dice:
Señora… señora...
tu hijo es ocioso
La paloma en la fábula
Adolfo Vienrich, considerado como el precursor de los estudios folklóricos en el Perú, en su inmortal obra titulada: "Fábulas Quechuas" publicada en 1916 en la imprenta "La Aurora" de Tarma, nos trae la siguiente fábula titulada "La cuculí agradecida", recogida oralmente de indígenas octogenarios y que tiene paternidad de siglos, dice:
"Dos muchachos de mala índole, acostumbrados a martirizar a los animales, fugaron del hogar, llevando consigo al menor de sus hermanos con engaños y halagos, en la esperanza de liberarse del trabajo de la chacra y de ayudar a sus ancianos padres, viviendo en la vagancia y ociosidad.
Viajaban a toda prisa, temerosos de que les dieran alcance, y coléricos por no poder alargar las jornadas cortas que hacían a causa del chicuelo siempre retrasado. Fatigáronse a su vez; agotadas las provisiones y sin rumbo, muertos de hambre, extraviados en la puna, se-pusieron a descansar.
Lanchi, que era el nombre del chicuelo, arrepentido de haber cedido a la seducción, quedóse profundamente dormido. Tramaron los perversos la manera de deshacerse de ese estorba que les consumía el fiambre y los traía mortificados con su llanto y los ruegos para poder regresar a la casa. Había llegado la oportunidad de poner en práctica; sus designios y concertaron los medios para desembarazarse de él. El más desalmado opinaba por matarle, porque decía, así no avisará ni habrá quien guíe a nuestros perseguidores. El otro optaba porque mejor sería quitarle los ojos y comérselos en seguida. Vacilaban en la elección, cuando Yahuar veloz como el rayo se abalanzó y sujetando fuertemente las manos contra el suelo, doblada la rodilla en el cuello, aseguraba la inmovilidad del chico. Este despierta sobresaltado de un ensueño tenebroso y terrible; pero los gritos se le ahogaban en su comprimida garganta; se debatía inútilmente; retorcía los brazos para desasirse, contempla a su hermano con la quijada temblorosa, arrugadas-las cejas y los dientes que le crujían, que airado y furioso lo estrechaba.
La pobre criatura con la faz amoratada, vultuosa la cara, cárdenos los labios de asfixia, dejaba escapar roncos estertores que partían de un pecho anheloso pugnando desesperado por rechazar la sofocadora opresión. Aterrorizado con las ansias del ahogo, las órbitas: inyectadas precipitábanse de sus cuencas; asegurado como estaba, salta el otro hermano con su mirada torva, y así como el buitre que con su corvo pico arranca los mortecinos ojos velados por el temor del agonizante corderito preso entre sus garras, así se los coje, los retuerce, los desgarra y se los arranca, feroz cegándole para siempre.
Más crueles que jaguares no se conmovieron a los desgarradores alaridos de su víctima ni les inquietó a los verdugos la vista del horripilante espectáculo; en su frenético delirio de sangre, cual voraces fieras, devoraron los despojos palpitantes todavía, como para borrar la imagen de su horrendo crimen impreso en la dilatada pupila del espanto.
Mudos, sin remordimiento, presurosos se alejaron los monstruos, perseguidos por sus tétricas sombras.
Taciturno ante la magnitud de su sufrimiento, yerto, exánime, yacía el desgraciado huerfanito, teñida la piel de sangre que borbotea a través de las hendiduras de los párpados, contraídos por el dolor, como el agua que a borbollones mana del arroyo por entre las grietas de la resquebrajada peña.
Rompe el sepulcral silencio, los melodiosos acentos de un corazón tierno a su quebranto, cantando:
Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!
"Se incorpora ciego y desamparado, vaga, a tientas y dirige sus vacilantes pasos hacia donde resuenan esos ecos de simpatía a sus ayes de dolor, y tropieza con un quingual, de cuya cima partía esa flamada cariñosa, esos suspiros a su soledad y abandono. Abraza el árbol con fruición; trepa el cieguito y coje a la cuculí enredada en su nido, que al sentirse prisionera implora perdón: procura desarmarlo con sus ruegos a fin de que no la sacrificara y sollozante le dice: ¿qué mal te he causado? ¿soy acaso como los hombres que entre hermanos se destrozan y se matan?. Suéltame, te consolaré en tu aflicción con mi arrullo:
Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!
Movido a compasión dejóla en libertad, suplicándole le sirviera de lazarillo hasta poder aplacar el hambre y la sed que le atormentaban. Pasmada la tortolita de haber hallado corazón en un hombre y misericordia en un niño, ofrecióle unos polvitos blancos con los que debiera cubrir sus heridas; dos cristalitos de yeso, redondos, para rellenar las orquedades y un palito con el que debía azotarla todos los días.
Así lo hacía, y poco a poco, las tinieblas se le hicieron luz: y vio el sol, fanal perpetuo suspendido en lo alto, que ilumina eternamente el mundo. Agradecido por tan inesperado beneficio, de rodillas, levantadas las manos al cielo no sabía que hacer con la cuculicita.
- Ahora, llévame contigo; no me prives de la libertad, que todos los días cuando la estrella matutina huya a esconderse te llamaré:
Urpái... cucuy… tantrán!
Urpái... cucuy… tantrán!
La paloma en el canto
Igualmente en bilingüe nos trae Adolfo Vienrich en su otra obra “Azucenas Quechuas", estos dos cantos sensitivos:
Quita urpillay
manay cuyana,
pacha achiquianñam
ripucunallay
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Qué viene a ser el amor
palomita agreste.
Tan pequeño y esforzado,
desamorada;
Que al sabio más entendido;
le hace andar desatinado,
desamorada.
Palomita agreste
desamorada,
amanece el día
que yo me vaya
Aligera golondrina
paloma agreste,
enséñame tu camino,
desamorada;
para irme sin que me sientan
palomita agreste
y salvar de mi destino
desamorada
Palomita agreste
desamorada
amanece el día
que yo me vaya
b).- Chincachicui / La perdida
Urpillaytam chincachini
maycamarak ripucunqa,
urpiy maypiñatak canqui
icha purun allparíchin
icha pantan cutimuspa;
huata punchauña mascayqui
Pi maytapas tapucuni
icha ricurkanqui, nispa
urpiy maypi ñataq canqui,
icha chakaipi tincunqui
maytam yupinta katisak;
urpiy maipiñatak canqui
huata punchauña mascayqui
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He perdido mi paloma
que no sé donde se fue,
donde estás paloma mía
quizá en algún yermo
llora sin tener como volver;
que te busco un año y día
Yo pregunto a todo el mundo
quizá cualquiera pudo verla,
¿Dónde estás paloma mía?
si se encontró con alguno
para perseguir sus huellas
dónde estás paloma mía que
te busco un año y día
La paloma en cantos de Santiago
En la fiesta del ganado y pastores que es el 25 de julio de cada año los campesinos de Huancayo y Huancavelica festejan a sus animales. Hemos recogido cuatro cantos que hacen referencia al urpi o cuculí:
1.
Mi palomita
palomita torcacita
qué bonito tú cantabas
así mismo yo cantaba
en los brazos de mis padres.
He perdido la esperanza
he perdido la ilusión,
el cariño de mi padre
el cariño de mi madre
2.
Palomita blanca, alita bordada
palomita del campo, piquito de oro
por qué cantas triste dentro de tu jaula
por qué lloras triste dentro de tu jaula.
Quisiera, quisiera darte el aliento
quisiera darte la bebida
mostaza y quinua para que te alimentes
agua cristalina para que la bebas.
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No habrá una paloma
que no pueda llorar
al sentarse en su nido
sin la caricia de su amado
Así yo también
lloro amargamente,
al haberla perdido
a mi prenda querida
3.
Palomita por qué no quieres
formar tu nido en mi pecho,
será pues porque te falta
será pues porque no tienes
hojitas para tu nido,
pajitas para tu nido
Si ese nido se formaría
ah, qué dichosa yo sería
en tu casita viviría,
ah qué dichosa yo sería
a tu mamita la querría
4.
El siguiente huayno, de autor anónimo, divulgado en charango por Jaime Guardia, se titula "Huérfana Paloma":
Paloma torcaza
vamos a mi casa,
allá comeremos
arroz y mostaza
Huérfana paloma
sin patria, sin nido
juntos lloraremos
nuestra mala suerte
Sin tí nada valgo
sin ti nada puedo,
tú eres mi consuelo
mi única esperanza
5.
Los dos huaynos siguientes recogidos de la boca del pueblo han sido captados por los hermanos García en la ciudad, de Ayacucho, con los nombres de "Paloma Encantadora" y "Cuculí Madrugadora"
Palomita encantadora
te voy a cortar las alas
para que no puedas volar
ni a tu nido a tu rama
ni a los brazos de un ingrato
Mírala cómo se va
y me dijo que me quería
ah ya ya yay…
tal vez no se acordará
del amor que me ha tenido,
del amor que me ha jurado
6.[ver ejemplo con variantes en la letra, en "Audio"]
Cuando salí de mi tierra
cuculí madrugadora,
hasta las piedras lloraron
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona
Qué bonitos ojos tienes
cuculí madrugadora,
para robar corazones
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona
Mañana cuando me vaya
cuculí madrugadora,
llorarás si me has querido
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona
Quién dice que no se goza
cuculí madrugadora,
sabiendo sobrellevarse
a las cuatro de la mañana
encanto de mi persona
A la paloma campestre denominada "Cullco", los paisanos de algunos rincones serranos, la consideran como mal agüero, porque creen que son brujas y hay que tratar de espantarlas.
a). Cuando un par de cullcos se posan en el techo de la casa, anuncia desgracia, es para que muera pronto el dueño de casa.
b). Si el cullco hembra hace su nido en algún hueco de la pared de la casa es malo, pues es seguro que algún miembro de la familia morirá pronto.
c). Si el pastor ve al cullco cerca al lugar donde se halla apacentando sus animales, trata de espantarlo inmediatamente con su honda o arrojando piedras para que vuele y se vaya a otro sitio, porque si no lo ahuyenta a tiempo podrá morir alguno de sus animales con hinchazón de barriga. Es que le "agarra" la brujería. Los cullcos son brujos.
El gorrión en quechua se denomina "pichiusa" o pichiuchanca" y tiene una hermosa leyenda que es la siguiente:
Cuando se formó la tierra, San Pedro organizó una fiesta en el cielo exclusivamente para las avecillas que ya poblaban la tierra y ¿alegraban con su trino a la gente.
En esa época el gorrioncillo era negro y un tanto feo, pero al recibir la invitación del tenedor de las llaves del Cielo, se "cambió de vestido", y como tenía que atravesar un largo trayecto se puso "bufanda" y gorrito.
Una vez en la fiesta era el más alegre, vivaz, dicharachero, chistoso y cantor. Gustó tanto a San Pedro que por haber hecho alegrar a la fiesta le obsequió semillas de trigo, mostaza, alpiste, quinua y achira para que pudiera sembrar en la tierra y tuviera abundante alimento.
El gorrión y el gatito
De boca de un anciano del distrito de Acos tambo, de la provincia de Tayacaja, del Departamento de Huancavelica, recogimos el siguiente cuento:
Una mañana se halla asoleándose un gato tierno (misi uñacha) al pie de un árbol de molle y al levantar su cabecita vio sobre una rama a un gorrioncito (pichiuchanca) y lamiéndose los bigotes dijo para sus adentros: pichiusichata wañurachisaq es decir: voy a matar al gorrioncito. Debe ser muy agradable comer pájaros tiernos. Es así que el gatito deteniendo la respiración y con muchísimo cuidado tre¬pó el árbol y cuando iba a saltar sobre el indefenso pajarillo, éste voló a otra rama. El gatito sin perderlo de vista subió también y cuando estaba por darle el golpe, el temeroso pajarito ya con dificultad "voló a la última rama más alta. El gatito subió con miedo, le flaqueaban las patitas, pero subía y subía con la mirada fija en el gorrioncito, como para atraerlo con sus relampagueantes ojos. El gorrioncito piaba, más bien lloraba, llamaba a su mamita porque sus alitas eran tiernas y no podía volar lejos. El gatito malo no quería saber de esas cosas y pegó el salto con ansias de atrapar entre sus garras, pero con tan mala suerte que cayó al suelo de panza y comenzó a llorar, a quejarse: miau, miau. La madre que se hallaba en la cocina solicitando alimento para su hijo, corrió donde estaba su cría, quien volvió a quejarse: miau, miau.
La madre resondró al gatito y le dijo: "no hay que ser malo con los animalitos". "Hay que obedecer a la madre; te dije que no te alejaras de mi lado ni subieras a los árboles" "El gorriocito tiene su mamita quien, igual que yo, quiere a su hijito".
El gatito se levantó cojeando y desde ese día prometió a su madrecita no hacer más travesuras ni perseguir a indefensos pajaritos.
En la fábula
En la obra "Fábulas Quechuas", consigna Adolfo Vienrich la siguiente fábula referente al gorrión:
"Un muchacho travieso trepó a un árbol de aliso y cogió un nido de gorriones. La madre de los pájaros que lo ve, da voces al macho avisándole:
¡Oye! mira a nuestros hijitos aún desnuditos se los llevan ocultándolos bajo su poncho. ¡Ay hijo, hijo mío!
- ¡Qué importa ¡Deja que se los lleve, todavía hay semilla!
- ¡Ah, qué pena! ¡No digas eso!, porque darlos a luz cuesta trabajo y dolor.
- ¡Así son todos ustedes los hombres! …
En el canto
El cantor popular se ha inspirado en el gorrioncito y ha compuesto letras emotivas, como estas dos que consignamos:
a). [ver el video del Picaflor de los Andes]
Gorrioncito canta pero no llores
que el amor es la fuerza más sublime;
basta ya gorrioncito
que tus trinos me conmueven.
Los maizales verdes son los testigos
del dolor que te embarga en la vida;
yo también gorrioncito
sufro y lloro sin reparo,
porque soy kinhualito
solitario y olvidado.
Estribillo
Hasta los puquiales secos
suelen brotar al verme [sic. - ¿verte?] muy triste
no llores más gorrioncito
que en el amor hay que ser fuertes.
b).Mana maniayoq, mana taytayoq pichiusita (1)no llores por un amor
mi corazón te ofrezco con todo el alma
para que así olvides tu cruel sufrir.
Mana huasiyoq, mana chukllayuq pichiusita (2)Unamos nuestro dolor
yo también soy un paria que anda rodando
sin conocer lo que es cariño ni amor.
Wakcha masi (3) no llores por un cariño
mi corazón te ofrezco hasta el Señor
en el valle del ensueño
Formemos nuestra chocita
y entre brisas del Mantaro
tus ramas florecerán.
La letra del primer y segundo huayno pertenece al compositor popular Emilio Alanya y la música del primero a Tiburcio Mallaopoma ambos del valle del Mantaro.
c).
Pichiuchanca maliciosa
por qué cantas tan temprano
sabiendo que estoy durmiendo
en los brazos de mi negra.
Caminito de Huancayo,
bordeadito de retamas
donde tanto he sufrido,
donde tanto he llorado.
El chihuaco
El chihuaco es una especie de tordo o zorzal (mérula chiguanco), de plumaje color plomo gris, de pico amarillo b también plomizo, curvo y un poco largo y fuerte. El tamaño es casi como el de una paloma silvestre o urpi. Tiene los ojos redondos y patas largas y delegadas de color amarillo, terminadas en fuertes uñas algo corvas y puntiagudas. Así es el chihuaco de las zonas semi-frígidas, verbigracia Jauja. Concepción. Huancayo, pero el chihuaco de las quebradas o zonas templadas es más desarrollado, de ojos ojalados, de plumaje más obscuro, casi negro, de patas de un amarillo encendido, de más dulce y melodioso canto.
Tal vez su nombre de chihuaco provenga de dos voces quechuas: huaqa o waqaq que significa llorar, y "chi" que es la forma onomatopéyica de la manera de llorar, es decir que este animal llora diciendo: "chi" sobre todo los mallwas, es decir los chihuacos tiernos lloran gritando: chiaq, chiaq chiaq…
En las serranías abunda el chihuaco igual que el gallinazo en la costa. En época de frutas (diciembre a abril) el chihuaco es limpio, alegre, retozón y festivo, de canto melodioso porque es el primer parroquiano que escoge las mejores frutas de las huertas. En cambio en el estío el chihuaco se convierte en "anla", es decir en sucio cochino. Es un verdadero coprófago, porque frecuente los muladares y porque se alimenta de desperdicios y de "cayucos" o lombriz de tierra.
El chihuaco es un animal de leyenda y de poesía, cuyas variadas canciones son la alegría de los moradores de las regiones andinas.
Dos leyendas del chihuaco
1 .El chihuaco o zorzal era un animal muy bonito, de hermoso plumaje, de melodioso canto y de raudo vuelo; por esto servía como agente de enlace entre el cielo y la tierra y era el ave de más confianza de Dios.
Cuando se pobló la tierra, encargó Dios al chihuaco para que reuniendo a los hombres dijera a éstos que iban a tener dentadura de acero, en consecuencia resistente hasta la muerte, y que debieran comer o alimentarse una sola vez cada tres días.
El chihuaco reunió a los hombres y les dijo: "Ustedes van a tener la dentadura como la mazorca del maíz, es decir dientes blancos y parejos y van a comer tres veces al día".
Dios al saber que había desobedecido su mandato castigó al chihuaco y lo transformó en un pájaro despreciable, lo hizo "anla", es decir cochino y sucio. Le hizo como una especie de cañería el aparato digestivo, de allí que todo alimento que digiere casi de inmediato lo expulsa. Le quitó brillo y hermosura a su plumaje y desde entonces le tiene sujeto a un lazo invisible, sobre todo las patas, al extremo que lio cuenta ya con el vuelo libre y veloz de otros pájaros, deslizándose por la tierra por medio de saltos y pequeño vuelo. Es que Dios ha ''engrillado” al chihuaco.
2.
El profesor Marino César Córdova, del pueblo de Tapo de la provincia de Tarma, nos ha relatado la siguiente leyenda:
A la caída del Imperio del Tahuantinsuyo por la invasión española y cuando Pizarro y sus huestes emprendieron viaje al centro del Perú, los chasquis noticiaron el día de la llegada a Taratambo; a dicho lugar concurrieron miles de indios para ver de cerca a los españoles y se cree que llegaron a ese lugar el 26 de julio de 1534. Al continuar el viaje de Pizarro a Jatún Xauxa, la mayoría de los curiosos formaron inmensa caravana, entre los que se hallaban cientos de vecinos de Tapo.
Pizarro en Jatun Xauxa, y después de un largo descanso, dividió la expedición en dos fracciones; una para proseguir viaje al Cuzco y otra para retroceder a la costa.
La segunda guarnición después de la estadía en el valle del Mantaro mantashayacu emprendió viaje de retorno por la ruta del Ricran y Tapo. El recibimiento del ayllu de Ricran fue solemne y las enseñanzas que dictaban los españoles influyeron en Tapo para que los preparativos fueran superiores. Anunció el Chasqui de Shururuyoc que los españoles se acercaban a Tapo. En efecto fueron recibidos con admiración. Delante de los jinetes un indio cargaba una pesada Cruz de Pacte que fue confeccionada, en Ricrán para fundar la Iglesia. Llegado a la plaza principal y ante el público de rodillas, el jefe de la expedición colocó la Cruz en el lado norte de la plaza donde más tarde se construyó la iglesia.
El jefe extremeño manifestó que la planicie del frente (Ycahapa-Catasha-Ucruto) ofrecía una zona apropiada para fundar la capital del Perú y preguntó: ¿cuál de ustedes sabe hacer planos de pueblos? Presenten el mejor plano y Tapo será la capital del Perú.
Al día siguiente, después del desayuno, el extremeño reclamó los planos, planos que los curiosos habían trazado en la plazuela, en los arenales de las playas Toropuquio, donde resultó el mejor plano con calles, playas, templos y camposanto. El audaz conquistador exclamó: "este trazo está muy bien". Pero, ¿qué sucedió? Parte de las calles estaban borradas. El chihuaco las había rascado. Que si el maldito chihuaco no hubiera rascado el plano, Tapo habría sido capital del Perú.
El día 14 de setiembre de todos los años, Tapo celebra el Día del Patrón Santa Cruz.
En la superstición
El chihuaco es el animal que más se alegra al advenimiento de las lluvias y es el verdadero anunciador de este fenómeno porque cuando canta ya se tiene por seguro que va a llover.
1. Cuando se ve pelear a los chihuacos es porque se avecina la lluvia o porque están formando su nido. Según observaciones hechas los chihuacos comienzan a cantar desde mediados del mes de diciembre.
2. Cuando en época de estío se ve pelear a un chihuaco hembra con un macho es que discuten acerca de la pronta venida de las lluvias. La hembra quiere que llueva pronto para tener cómo alimentar a sus pichones, mientras al macho no le interesa tanto, le es indiferente porque se jacta tener su despensa y porque, además, sabe buscar su alimento.
3. En un velorio había varias velas encendidas alrededor del cadáver. Los deudos estaban preocupados en la habitación contigua. De pronto sintieron ruido, especie de picotazos en la puerta.
Lejos de impresionarse por el extraño ruido que parecía de ultratumba, salieron los deudos a dirigirse en forma apresurada al lugar del velorio. El candelabro que estaba al pie del cadáver se había volteado y se hallaba quemándose inclusive la mortaja. Dicen que el toque era el anuncio del alma que llamaba para que no se achicharrara. En la madrugada del día siguiente encontraron debajo de la banca del patio de la casa un chihuaco tierno que no quería irse no obstante que lo espantaban.
Una viejita, antigua cocinera de la casa refirió con asombro: "anoche nos ha anunciado el chihuaquito, porque su alma de la abuelita no quiere dejamos. Está aquí. Es q«e el chihuaco va delante del alma qué muere".
Años más tardé en la misma casa murió Una tía. Dos días después de la muerte se presentó en el patio de la casa un chihuaco: "el alma de la tía no quiete dejarnos, sigue en la casa.
4. En el pueblo de Pachascucho, distrito de Acolla, Jauja, una vez hubo corrida de toros. Un tanto beodo penetró al ruedo para capear con su saco el pistón Tomás Fierro, desprendiéndose así de sus compañeros de banda de cachimbos. Sufrió una embestida del cornúpeto al extremo que lo despanzó enrollándose las tripas en sus astas. Así murió él pistón Fierro.
Es costumbre, en estos casos, decir cuando alguien muere en el asta del toro, enterrarlo sobre espinas, con el objeto de qué no se salga el alma antes dé expiar sus culpas y puede así conseguir el perdón de Dios, porque en caso contrario "alma y cuerpo" se condenan.
Cavaron la fosa, luego echaron espinas de "ancoquichca", espina dura y resistente de un arbusto silvestre, y luego colocaron el cadáver cubriéndolo con más espinas. Algunos meses después de la muerte dé Tomás Fierro, al atravesar lagunas y nevados, camino a Morococha, los compañeros de la banda de cachimbos se encontraron con aquél, que tenía el semblante desfigurado, con ojos hundidos, todo "carcañoso" y con las mejillas canalizadas de tanto haber llorado, y con voz ronca los detuvo y les dijo: "no corran ni me tengan miedo; pecado había sido morir entre las astas del toro; estoy condenado, además por haber robado; díganle a mi mujer que el producto del robo está debajo de un batán, que saque y entregue a mis dueños y que cuidé bien a mis hijos" Tengo deseos de "comerme" a mi mujer, pero me lo impiden mis hijos que son angelitos, agregó: "No la dejaré -terminó diciendo- la voy a vigilar día y noche convertido en chihuaco" .
En verdad que así era, porqué su mujer veía todos los días en el patio de su casa, en el corredor o en la pared a un chihuaco que gritaba; chihuac, chihuac, chihuac.
Sabedora la mujer del encargo de su marido, lejos de arrojar al chihuaco y apedrearlo empezó a estimarlo. "Es el espíritu de mi marido que transformado en chihuaco me está vigilando. . ."
5. El chihuaco es mensajero de las brujas, por eso usa bigotes. Soñar con chihuaco es malagüero porque no se realiza lo que uno ha pensado.
También es de mal augurio hablar "así nomás" del chihuaco o burlarse del chihuaco porque se corre el peligro que se partan los labios, siendo difícil su curación.
Cuando el chihuaco se posa en el techo de una casa y canta, es señal que pronto morirá un miembro de la familia o que se perderá un animal.
En la fábula
En la obra ya citada "Fábulas Quechuas" Adolfo Vienrich nos trae la fábula titulada "La jarachupa y el utushcuro" es decir la muca y el gusano en castellano; dice:
Caminaba distraída una jarachupa cuando reparó en un gusano triste y abatido, que preso de hambre iba jadeante arrastrándose penosamente por entre las malezas de un matorral.
- Oruguita, ¿adonde vas? preguntóle la muca condolida.
- A roer la raíz dé las yerbas, respondió con voz apagada y trémula.
Pasó el invierno con sus hielos y sequías; sus inclemencias y rigores; vino la primavera con sus lluvias y rocíos, flores y frutos.
Volviéronse nuevamente a encontrar los amigos, y ya con la cabeza erguida e inflado de orgullo el irascible gusano deslizándose infundado por entre las cañas y mazorcas de un tupido maizal, sin dignarse mirar a la jarucha que sorprendida por ese cambio y extrañada de tanta arrogancia, le interroga.
-Señor gusano, ¿adonde se está Ud. yendo?
Irguiéndose aún más la enfurecida oruga, a quien cuando se le detiene se esponja y se encoje porque es muy colérica, contestó altanera y con mucho énfasis:
- ¡A comer corazón de choclos negros!
Y tanto y tanto se irguió el guapo utushcuro, qué alcanzó a divisarla un chihuaco y se lo devoró.
Moraleja: Así hay hombres que en la adversidad se arrastran humillándose, pero cuando llegan a poseer algo, se yerguen altivos y soberbios olvidando lo que fueron.
En el amor
Cuando se ve pelear a loa chihuacos es porque vaticinan la lluvia porque se "están haciendo el amor". El chihuaco ama así, a golpes; es como el paisano que acude al golpe para que la huambla lo adore y se vuelva qatilinya es decir para que lo siga a todas partes, para que no le deje. Es que con golpe entra el cariño, porque sólo así es verdadero y duradero: maypim maqacuy, chaipim cuyacuy, que significa: donde hay golpe, allí está el cariño.
Hay chihuacos de pico amarillo y otros de color plomo; aquellos son los más "habladores", son los "pichcar", los más domesticables, mientras que éstos son los "huante", es decir chihuacos sifilíticos, su carne no se come ni se cocina; cuando se acerca a la candela, la carne del chihuaco se quema y nada más, pero nunca se asa. La carne es amarga.
El chihuaco es avisado y listo. En épocas de brote de las habas verdes que toman el nombre de "michka" o "primeriza", con la forma del pico del picaflor o "qenchupa tupsan", son manjar de los chihuacos que arrasan con cuanta michka encuentran a su paso. Los propietarios de tal sembrío tienen que contratar cuidadores especiales para que ahuyenten a estos pájaros.
Picando las habas, canta el chihuaco:
Huahuí, churí
chinkakun
habas seplaco.
Que en castellano, dice: mis hijos se han perdido, mientras yo termino las habas.
En el insulto
Al sucio, andrajoso, descuidado, cochino, le dicen "anla chihuaco", es decir "chihuaco sucio".
Cuando una persona silba los amigos le dicen: "fruta mallerqa munquiña, chihuaco hiña miski silbamunaikipaq", que significa: "seguro que ya habrás probado alguna fruta, por eso es que estás silbando dulcemente como el chihuaco".
Cuando algún muchacho aprende a silbar se le dice: "chihuaco hiña ñakachichkanqui silbayta", es decir "estás aprendiendo a silbar, por eso con dificultad haces sonar, quieres cantar como el chihuaco".
Cuando un muchacho sufre de diarrea, dicen de él: "chihuaco hiña, qecha siki". Es como el chihuaco que expulsa a cada momento.
A una persona que bosteza a cada instante se le dice: "mallqo chihuaco hiña ansaykachachkanki" que quiere decir; "estás como el. chihuaco tierno abriendo la boca a cada instante".
Cuando muy de madrugada se ve a una mujer con el cabello desgreñado yendo por un camino solitario, le dicen: "tuta chihuaco", es un apodo dirigido a las mujeres malas.
Cuando una persona come a cada instante o es insatisfecha, le dicen que es como el chihuaco, que se parece al chihuaco.
Al que tiene nariz larga y puntiaguda le dicen chihuaco. A los que tienen piernas largas y delgadas o cuellos largos igualmente le apodan chihuaco.
A la persona que no permanece tranquila, que va de un lugar a otro, también la llaman chihuaco-
En la medicina popular
El chihuaco es remedio positivo, sobre todo para curar el dolor de cabeza; igualmente para el dolor de muela y para "el mal aire". El paisano le atribuye mayores propiedades curativas para trastornos cerebrales. Para esto se busca un "mallhua chihuaco", es decir chihuaco tierno, se le abre las entrañas y se coloca como emplasto en el cerebro del paciente, y segurito al poco momento cesa el dolor. Es que el chihuaco tiene imán, por esto es muy buscado. Y en época de nuestros abuelos era más, porque ellos no acudían a los médicos ni conocían botica.
En el hogar
El chihuaco también se domestica. Así juega un gran papel" porque anuncia la llegada o la proximidad, de personas extrañas, de personas no familiarizadas con la casa; pero sobre todo anuncia la: proximidad de animales extraños como el zorro, la comadreja, etc. En estos casos grita imitando al cacareo de la gallina, y dice: "chiaq, chiaq". Si así escucha el dueño de casa se pone en alerta porque algo extraño le anuncia el animal. Igualmente grita al sentirse celoso por los mimos que puede hacer el dueño de casa al perro o al gato.
En el lenguaje popular
El ingenio popular hace hablar al chihuaco en tal forma que siempre tiene carácter sentencioso.
Hemos podido recoger hasta trece modalidades, que el pueblo ha inventado a través del canto de este animal.
Como es de advertir, en la mayoría de este lenguaje juegan importante papel el hijo y la mujer en trance de fuga. Es que el campesino, sobre todo huanca es inflexible con el hijo desobediente o trasgresor de sus costumbres. Igualmente a su mujer no le admite genuflexiones que puedan ir en contra de la estabilidad del hogar. Por esto es duro con el castigo, al extremo que en veces puede el hijo o la mujer fugarse o escaparse o abandonar el hogar paterno o conyugal. Entonces hace cantar al chihuaco su propio lamento:
1
Churí, churí chincacun
shaitaluni chincacun...
Mis hijas se han perdido
las castigué y se fugaron
Mi mujer y mi hijo se han perdido
los encontré, los castigué,
peor lo hicieron.
3.Huahuí, churí chincan
majá, shuchká, piur, piur
Mi hijo, mi hija se pierden
los castigo y peor lo hacen
4.
Huahuí, churí chincakun
habas seplaco
Mis hijos se han perdido
mientras yo termino las habas.
Otras veces en el duro trabajo de la tierra, el campesino empeñado en tareas inherentes a la agricultura donde tiene que soportar inclemencias y fuertes lluvias con peligro de coger alguna enfermedad, hace cantar al chihuaco, así:
5.
Llueve que llueve
costado qumachun
supaymasi qipimachun
se acabó, se acabó
Que llueva, que llueva
aunque sufra de neumonía
que me lleve el diablo,
se acabó, se acabó
Si algún campesino duda de la legitimidad de su hijo, insulta a su mujer en forma indirecta, por intermedio del chihuaco, así:
Si algún comunero ha caído en desgracia por no respetar su .hogar, suscitándose controversias con su mujer, con su suegra e hijos, .los vecinos hacen cantar al chihuaco en la siguiente forma:
Su esposo convive con otra
su suegra es canalla,
su mujer es malvada,
y sus hijos también,
malvados, malvados…
Así mismo, si en alguna de esas fiestas pueblerinas del Patrón o Patrona del pueblo o fiesta de Santiago, se marea toda la familia, el chihuaco cantará así:
Su mamá se ha mareado
su padre se ha mareado
sus hijos más y más. . .
Cuando han logrado raptar a los pichones o mallhuas, puesto que los chihuacos tiernos son muy buscados como remedio y ven que el chihuaco hembra muy de madrugada se detiene cerca al nido de sus amores, a cantar su angustia y lamento, el campesino, le hace decir:
9.
Wawí, chulíi chicalon
ashiíi, canchu…
Mis hijos se han perdido
los busco y no los encuentro...
Para insultar a un hombre perezoso, el chihuaco, dice:
10.
Wanqey Peruchit
chit, chit
Hermanos perezosos
Muy perezosos
11.Wawí, churí chinkakun
habas seplaco
Mis hijos se han perdido
mientras yo termino las habas
En el departamento de Ancash el chihuaco toma el nombre de Llanquis, y canta así:
12.
Lloví, lloví por Dios
siquinquincho, plee…
Es la figura onomatopéyica del instante en que este animal expulsa su excremento.
Luis Angeles Caballero, en su "Rumor y aroma en la leyenda y tradiciones de mi pueblo", pág. 66, ha recogido, en cuanto a este pájaro, el siguiente canto:
13.
Tsuré, warmé, chichu
mackqá tzacktá, pior pior,
Mi mujer, mi hija embarazadas
las pego, las golpeo, peor, peor
En la poesía
Anotamos un pequeño verso recogido en la región de Jauja, por Espinoza Galarza, en su artículo: "Tipos populares de Jauja", publicado en la página literaria de "El Comercio" del domingo 5 de diciembre de 1954. Este verso pertenece al finado Abelardo Rivera Vargas, dice:
Las candidas jaujinas
lavaban sus "cachpas"
a orillas del Yacus,
mientras un aliso pensativo
filosofaba en ser el ataúd
del sufrido indio,
y el Chihuaco ismaimicuq,
pachkaikachaba por las tapias
Cachpas es igual a muslo o pierna. Yacus es nombre propio de un riachuelo, ismaimicuq., significa comer excrementos, es decir ser coprófago; y pachkaikachaba es deslizarse a saltos o caminar a saltitos.
El Dr. Francisco Mostajo, hace años, publicó en la revista. "Mundial", el siguiente verso, dedicado al Chihuanco.
Pájaro gris de los trigales de oro
y los frescos papales de esmeralda,
vuelas sobre ellos con alegre coro,
y en las horas de sol, horas de gualda.
O brincas solitito por el campo
o silbas en la fronda de algún sauce,
gozando con la luz del áureo lampo
y con las brisas húmedas del cauce.
Así pasas tu vida chihuanco
libre como el espacio que atraviesas,
feliz como los campos que recorres.
En el canto
El cantor popular, sobre todo de1 la región central, se ha inspirado en el chihuaco para componer lindas canciones que en tono de huayno se han difundido. La siguiente canción procede de Tarma, cuyo autor de la es don Pedro Macassi.
Chihuaquito que vas volando
por tupidas arboledas,
cuéntame tus desventuras
para desviar mi camino.
Chihuaquito que estás picando
los racimos de las guindas,
calma la sed de mis labios
con el néctar de mis besos.
Chihuaquito que estás bebiendo
en las fuentes cristalinas,
con tus quejas vespertinas
la vida me vas quitando…
Chihuaquito que andas cantando
en las frescas mañanitas
escóndeme en tus alitas
por ladrón de corazones.
Amar chainuypac kunchuchimaycho
amar chainuypac laquichimaicho,
mana kuyakuq zorzalito,
mana sonqoyoq chihuaquito.
Este último cuarteto en castellano, dice:
No me desesperes mucho
ni me hagas sufrir,
desamorado zorzalito
chihuaquito sin corazón.
El siguiente huayno ha sido recogido en Cerro de Pasco, de autor desconocido pero muy difundido en el lugar
Chihuaco, chihuaquito
qué bonito cantas
saltando, brincando
en el aguacero
Chihuaquito fuera
choclito comiera
a la media noche
contigo me fuera
Chihuaquito tierno
préstame tu canto
para alegrarla
a mi linda chola
Ima markallaraq
arka narkallaraq
qamta cuyarapas
qamta wayllurapas
En castellano, dice:
Para qué te habré conocido
para qué te habré hablado
para quererte tanto
y amarte con delirio
El siguiente canto procede de Huancayo, su autor ha buscado bella inspiración en el chihuaco, y a este huayno lo ha titulado "Anla chihuaco" es decir chihuaco sucio y pertenece al compositor pueblerino Emilio Alanya:
Yo soy chihuaquito
muchacho de pura raza
aunque de mala traza
de amor muy sincero
A veces pienso morirme
sólo por quererte,
de noche, de día sufro
linda paisanita
Porque soy humilde
anla chihuaco me dices
antes que conozcas
lo que es mi cariño.
Amores tengo de sobra
pero tu ganaste,
de noche, de día sufro
vida de mi vida.
Amores tengo de sobra
pira, mayra, maypis,
de noche, de día sufro
vida de mi vida.
Estribillo:
Asi sera mi negra suerte
pero yo no busco
otro querer, otro cariño
sólo a ti te adoro....
La frase que está en quechua, traducida al castellano, dice: aqui, allá, donde sea.
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Notas
1 La tradición en castellano es: huérfano gorrioncito.
2 Sin casa ni choza, gorrioncito.
3 Pobre como yo
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Video
Cuculí madrugadora Los Heraldos Huayno popular de la sierra central y surandina peruana Disco "Puro sentimiento"
Gorrioncito
Huaylas de Junín, sierra central
Autoría: Tiburcio Mallaupoma Cullubamba y Emilio Alanya Carhuamaca Picaflor de los Andes