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julio 23, 2011

La "zaña": una aproximación

Fuente:
Lambayeque: cultura popular e identidad
Pedro Delgado Rosado
Chiclayo : Centro de Estudios Sociales “Solidaridad”, 1982 [mimeografiado]
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ritual de angelito practicado con distintos matices, en la región costeña y andina - a la izq., un baile de pañuelo
(Charles Wiener.  Voyage au Pérou et en Bolivie 1875-1877.  París, 1880,  p. 95)




(pp. 32-33)

"Zaña"


Quien ha estudiado el lundero zañero, así como el tondero ha sido nuestro conocido decimista nacional Nicomedes Santa Cruz Gamarra. En uno de sus cuatro artículos que le conocemos, titulado “El lundú en Zaña”.

El mismo Santa Cruz opina que la "zana” es hija del "lundú” angolense y madre del "tondero”. Para ello se basa en la letrilla de la "fuga" de la "zaña", que dice: ,

Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da,

Agrega que que así como al bailarín de la rumba se le llama "rumbero” al de la cumbla “cumbiambero”, al de la guaracha "guarachero”, así también al bailarín del lundú se le llama “lundero”.

Hace la aclaración que se puede decir “lundero”, “undero” o “arundero” y que la danza "landú” puede también escribirse "lundú” o “londu” “ludum” o “londú”, palabra que ha derivado ahora en “landó”

Sostiene Nicomedes Santa Cruz que cuando en 1720 se produjo la inundación de la ciudad de Zaña, ya el “lundú” se había folklorizado, dando origen a la “zana”, perdiendo quizá algo de su esencia coreográfica inicial, pues en Luanda, su cuna, capital de Angola, cumplió un sano y edificante cometido ritual.

Este baile fue combatido por los sacerdotes católicos porque sus letrillas habían devenido en una burla a la liturgia cató1ica y desde el púlpito se pregonó que las dos tragedias que le sucedieron a la ciudad de Zaña (el saqueo e incendio por el pirata flamenco Eduardo Davis el 4 de marzo de 1686 y la inundación del 15 de marzo de 1720) se debieron a un "castigo divino” contra esa "danza maldita” añadiendo que después de la inundación desapare por siempre la “zaña” y hace su aparición el tondero (28)

En resumen: Los negros africanos traen al Perú el baile lundú , -que era del país de Angola, y que en el proceso de aculturación que sufre el lundú en el Perú, encontramos que desde el siglo XVII ya existía en la Villa de Santiago de Miraflores de Zaña el baile llamado lunde o "zana”, o si se quiere, el lundero de zaña. Y es en el siglo XVIII donde el lundero se va a transformar en tondero. Por con, siguiente, el proceso histórico de este baile ha sido así: lundú -lundero - zaña - tondero.

Por su parte, Roberto Mac-Lean y Estenós nos ha escrito:

  • “En un proceso que se ha llamado de “adicionamiento y superposición” el negro, al adaptarse a nuestro ambiente socio-geográfico, ni pierde sus características, ni las sustituye si no que añade otras nuevas a su espíritu. Las adiciona y las superpone. A sus rasgos característicos -entre ellos música y coreografía- el negro añade los rasgos distintivos del criollo -burla y sátira- y por eso se vuelve irreverente y hasta irreligioso. Producto de ese espíritu es la “saña”, canción profano-religiosa burlesca y -satírica, protesta disfrazada de ritmo sui-géneris y así llamada porque surgió en esa gran ciudad colonial que fue Zaña, destruida por una inundación pavorosa" (29).

Tanto Roberto Mac-Lean como Nicomedes Santa Cruz nos dicen que -la "zaña" tenía una estructura tripartita: glosa, dulce y fuga. El primero añade: 1) la "glosa" con un contenido satírico y burlesco, producto de la adaptación; 2) el "dulce”, voz preventiva y anunciadora, enlace entre el antecedente y el consecuente; y 3) la "fuga”, desbordante y tremenda.

En lo que respecta a las "zañas" es sabido entre nosotros que existe una canción muy difundida y conocida, ya que inclusive ha sido llevada al disco; pero ella no es la única, en nuestro constante indagar nos hemos encontrado con tres nuevas muestras de esta canción, motivo que nos obliga a transcribirlas para conocimiento de nuestro pueblo. (Véase Anexos Nrs. 2 al 5).

Está demostrado que las canciones entonadas por la gente morena que radica en la ciudad de Saña, eran Irreverentes, irreljgiosas, satíricas y rumbonas. Una muestra más la tenemos en la siguiente canción donde hacían intervenir hasta los mismos santos:

Estaba Santa Lucía,          Al lundero le da,
bailando con San Alejo,    Al lundero le da,
y el demonio le decía:        Al lundero le da, ¡zaña!
¡ajusta viejo cangrejo!       Al lundero le da,

En opinión de Nicomedes Santa Cruz esta canción se gestó en la gente negra de Zaña, debido a los abusos que cometieron contra el os. Y en opinión de Sinesio López Jiménez: "La saña y el tondero, canciones y danzas de origen negroide, expresan las peculiaridades del criollismo negro. La saña, cuyo nombre deriva de la ciudad colonial de Zaña, es una cactón profano-religiosa , burlesca y satírica, y es al mismo tiempo una protesta disfrazada de ritmo sui-generis” (30)

Estas características de nuestra canción norteña obedecen, posiblemente, a lo que el mismo Sinesio López señala:

  • "A la sensualidad tropical, el negro añadió la burla y la sátira criollas, fusión que lo tornó irreverente e irreligioso. Esto sucedió especialmente con los negros de hacienda" (30)
Es tan cierto lo manifestado por Sinesio López que Nicomedes Santa Cruz, en su libro "Cumanana" le dedica una décima la ciudad de Zaña y en la cual pone de manifiesto el carácter irreligloso, profano y satírico del negro frente a la liturgia y al clero, llegando a situaciones de herejía y burla, (32).



Notas:

(28) Ibidem. P. 57-58 [“Vida y pasión de la cultura en América”, p. 34. Talleres Gráficos P.L. Villanueva S.A. Lima, 1969]
(29) Mac-Lean y Estenós, Roberto.- “Negros en el Nuevo Mundo”, pp. 136-137. Editorial PTCM S.A. Lima, 1948
(30) López Jiménez, Sinesio.- “De lo criollo aristocrático a lo criollo popular”. En Revista “Marka” N° 159, año VI, p. 39. Lima, 12 de junio de 1980
(31) Ibidem. P. 39(32) Véase “Cumanana” de Nicomedes Santa Cruz, pp. 25-26. Librería Editorial Juan Mejía Baca, Lima, 1964.



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(pp. 54-55)


Anexo N° 2

Zaña

(Glosa)
Yo te vide persignar
mis ojos fueron testigos (una voz)
mis ojos fueron testigos (coro)
¡Quién te pudiera besar
donde dices "enemigos” (una voz)
donde dices "enemigos” (coro)

(Dulce)
Ay, dime mamititita
dónde has estado (una voz)
que todita la noche
yo te he buscado
yo te he buscado (coro)

( Fuga )
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta primera muestra de la canción “zaña” o “saña” la hemos encontrado en el libro “Negros en el Nuevo Mundo” del Dr. Roberto Mac-Lean y Estenós. p, 138. Editorial PTCM S.A. Lima, 1948.



Anexo N° 3
Zaña

(Glosa)
Negrita, si tienes maña
no me la des a entender,
porque te voy a poner
como el terremoto a Zaña..

(Dulce)
Para que vas y vienes
a la botica,
si el dolor de cabeza
no se te quita.

(Fuga )
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta segunda muestra de la canción “zaña” la recogimos del artículo de Nicomedes Santa Cruz Gamarra titulado “La Villa de Santiago de Miraflores de Zana”, el cual fue publicado en el "Suplemento del diario “La industria”. Bodas de Plata. Sección III, p. 7. Chiclayo, 17 de febrero de 1977.


Anexo N° 4
Zaña

(Glosa)
Vino que del cielo vino,
Tú me tumbas, tú me matas
Tú me tumbas, tú me matas…
Tú me haces andar a gatas,
pero yo siempre te empino
pero yo siempre te empino…

(Dulce)
Dime de dónde vienes
a esta hora
vengo de la pampa
de segar totora…


Qué tienes en el seno
que huele tanto
azafrán de Castilla,
romero santo.

(Fuga )
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta “zaña” era cantada por don Manuel Quintana Olivares, más conocido como el “Canario Negro”, quien debió aprenderla muy de niño y en la propia ciudad de Zaña de fines del siglo XIX. la información de esta “zaña” la hemos tomado de Nicomedes Santa Cruz al escribir en “Lundero” N° 1. Suplemento Cultural de “La Industria”. Chiclayo, domingo 30 de abril de 1978, p. 3, un artículo titulado precisamente “Lundero”


Anexo N° 5
Zaña

I
Acaba de dar, acaba
reloj de la catedral
que estoy contando las horas
que ausente mi amor está

II
Dime de dónde vienes
que son las cinco
Vengo de oír la misa
de San Francisco

III
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

IV
Para qué anadas tú diciendo
que me quieres, que me adoras
si en volviendo las espaldas
de cualquiera te enamoras

V
Dime qué sacaría
yo con quererte,
hacerme desgraciada
hasta la muerte

VI
Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡zaña!
Al lundero le da…

Esta es la cuarta y última muestra de otra “zaña”, que es la más conocida, puesto que forma parte del repertorio profesional y más de un cantante la ha llevado al disco.




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Video

Zaña
(Anexo N° 4, con letra más completa, de Manuel Quintana Olivares, c. 1910)
Alicia Maguiña

Programa "El rey de la jarana", producido por José Durand, dedicado a Augusto Ascuez.
Telecentro, 1979
Participan: Augusto "El Curita" Gonzáles, Luciano Huambachano, Abelardo Vásquez, Oscar Avilés, Carlos Hayre, Arturo "Zambo" Cavero, Pepe Villalobos, Lucy Avilés, Alicia Maguiña, etc.


Vino que del cielo vino,
tú me tumbas, tú me matas
tú me haces andar a gatas,
pero yo siempre me empino

Dime de dónde vienes
a esta hora
vengo de la pampa
de segar totora…


Dime que sacaría
yo con quererte
hacerme desgraciado
hasta la muerte

Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡uju!
Al lundero le da…

Estaba Santa Lucia
bailando con San Alejo
y el demonio le decía
¡ajusta viejo cangrejo!

In il nomine patris
ora pro nobis,
seculum seculorum
misere nobis

Que llevas en el seno
que huele tanto
azafrán de Castilla,
romero santo.

Al lundero le da,
Al lundero le da,
Al lundero le da, ¡uju!
Al lundero le da…



Zaña
(Anexo N° 5)
Jesús Vásquez



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Enlaces

Renace "El lambayecano" [tondero] - Luis Rocca Torres
Golpe Tierra [baile de pañuelo de Zaña] - Sonia Arteaga y Sonia Ortiz





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septiembre 16, 2010

Tondero: baile de tierra


Ultima actualización: 16 set. 2014


Noche de tonderos entre campesinos piuranos de inicios del siglo XX, en un cuento de Hildebrando Castro Pozo (1890-1945). Ya no se ven tonderos ejecutados con arpa, ahora la instrumentación ha cambiado a cajón, guitarra y palmas. 

El tondero y la marinera son danzas de cortejo (con pañuelo) muy cultivadas en la costa norte peruana.  El tondero en particular, es un baile de tierra que representa el escarceo de las aves -algunos estudiosos dicen que de la pava aliblanca con el pavo, otros que de la gallina con el gallo-, de ahí su expresión corporal y coreográfica. Por lo general es precedido de un triste, por eso se llama triste con fuga de tondero.

Juan José Vega refiere que a fines del siglo XIX se proyectaba hasta Ica y probablemente la provincia de Caravelí en Arequipa.  Hoy se crea,  re-crea y baila en Piura, Lambayeque, Trujillo y Tumbes.  Las investigaciones realizadas a la fecha centran el debate de su origen topográfico entre Morropón (Piura) y Zaña (Lambayeque), siendo los morropanos quienes más activamente argumentan y reivindican su arraigo.   Sin embargo, no dejemos de tener en cuenta los testimonios de su práctica muy antigua en otras latitudes donde ya no se practica (como Ica, en 1861, según cita Juan José Vega, o como Lima en 1877 según refiere Luis Rocca); ¿hubo más bien un desplazamiento, terminando por arraigar con fuerza en el norte?  ¿fue un radio de desarrollo mucho más amplio que se ha ido constriñendo a la zona norteña por ser su foco de irradiación? ¿la connotación semántica de "tondero" es la que se ha constreñido? ¿cuándo y porqué empezó a añadírsele el yaraví o triste? ¿qué inter-influencias ha tenido con los procesos de otros géneros regionales de pañuelo como el baile tierra, la zaña y la marinera?,  etc.  

Notemos algo curioso: tanto El lambayecano como Si Piura tuviera riego, grabados por el dúo Montes y Manrique en 1911 en Nueva York, así como La huanchaquera grabado por el dúo Almenerio-Saez en Lima en 1917, o De Lambayeque a Chiclayo (versión de El lambayecano), grabado por el dúo Cobian-Díaz en Lima en 1913 (cf. los videos) son casi iguales en lo musical (sobretodo en la parte inicial).  La diferencia está en  la letra.  Esto indica las adecuaciones que la emergente industria del disco impuso a la música popular: de tener una duración bastante más larga se le constriñó  a unos pocos minutos (para que quepan en los discos de carbón), de no tener títulos, se le acomodaron títulos según la letra, etc.  En este caso, parece tratarse de un patrón melódico en que se encajaban letras que narraban sucesos históricos de una amplia zona norteña; esquema característico de los cantos populares de antaño, que testimoniaban las vicisitudes que sufrían los pueblos en su lucha diaria por la sobrevivencia (a la manera de los sones cubanos o los corridos mexicanos, por ejemplo), constituyendo por sí, fuentes apreciables de documentación histórica.  A medida que el género se ha desarrollado  a lo largo del siglo XX (bajo autorías identificadas, y orientado cada vez más a lo escénico), ha adquirido matices localistas que lo han enriquecido mucho más al presente.

En el caso de Montes y Manrique  la tradición popular sirvió para desbrozar sus piezas musicales para la disquera.  Habría que analizar no sólo todos los tonderos, sino las marineras, tristes y yaravíes que grabaron; es claro que el vasto repertorio que -afortunadamente- han legado, demanda un cuidadoso análisis exegético, ya que tanto cantores como disqueras de la época no solían ser muy rigorosos con los datos, los formatos y la contextualización de las piezas registradas.   Sólo unos pocos ejemplos al respecto, que denotan la punta de un enmarañado ovillo:  la pieza Huasacahe  (nombre de un fundo de  la campiña arequipeña) fue grabada como tondero por  la Banda Federal de Arequipa en 1917 y las piezas De cinco a ocho y El firmamento fueron grabadas como tonderos por la Lira Típica Chiclayana en 1930.  En ambos casos se trata en realidad de marineras.  ¿Podemos hablar de la virtual re-fundación de los repertorios populares por la emergente industria del disco desde inicios del siglo XX, orientada prioritariamente a generar y satisfacer mercados antes que a testimoniar repertorios de interés local o regional (es decir, a dar un peso etnográfico a su registro)? este tema amerita sin duda, mayor estudio. 

Según la antigüedad y cantidad de repertorio, sea de tradición popular como con autoría identificada, atisbo que Piura y Lambayeque encabezan la lista (en ambos casos hay referencias claras de cultivo del tondero desde el siglo XIX)*, seguidas de Trujillo y Tumbes.  Al día de hoy podemos observar que cada pueblo norteño donde se cultiva ha desarrollado y sigue desarrollando  sus matices propios (música, letra, traje, expresión corporal, etc.), expresando una hermosa riqueza cultural.  Lamentablemente no se documentan y divulgan adecuadamente (más allá de la cantidad de videos que diversos elencos folclóricos, muy imaginativos, suben a internet), llevando a no poca confusión a quienes contemplan y aprecian este arte.  

//m.  cornejo diaz


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*  Cf. los trabajos de Vega y Rocca (abajo enlazados) o conseguir el trabajo de Aurelio Collantes: Flor y sabor del tondero : recopilaciones y glosas (Lima, 1955).







área de desarrollo del tondero, muy apreciado en todo el país




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Fuente:
Poetas y narradores de la Región Grau [antología]
Alberto Alarcón
Lima : UNMSM, 1999, pp. 152-156
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Rumor de Nochebuena
Hildebrando Castro Pozo
¿Vivir? ¡La esperanza de llegar a ser i la desilusión de
no haber sido!


Rumor de Noche Buena; olor de algarrobos florecidos i almizcle de macho cabrío; ulular lúgubre i clamoroso de éste, persiguiendo a las cabras en el aprisco: tal es el ambiente de la Ranchería en “Las Lagrimas”, en la noche de este primer día de Año Nuevo.

Don Álvaro esta en Tambogrande, desde Pascua de Navidad; el zambo Francisco lo acompaña; i Guillermo dueño i señor del fundo, ha dado permiso a las Olivares, pisantes de la Hacienda, para que hagan chicha.

Nada hay más bello ni tentador en la vida, estando joven, que cuando se puede romper y se rompe la norma o el dique que pone atajo al desborde de la pasión. Solo en ese instante puede existir la felicidad.

Por eso, Guillermo, a quien su padre educa tan descabelladamente, castigándole por medio del trabajo i deprimiendo su personalidad, no obstante que en el piensa formar un hombre de provecho; por eso Guillermo se hace de la menor coyuntura para gozar de la vida, ya que esta en su concepto, es un tondero que debe danzar todo hombre que se siente libre.

I esta noche, bajo la ramada de las Olivares, en uno de cuyos estancados rincones humea el fogón, en que se preparan o cocinan los picaus, i se enfilan las ventrudas botijas de chicha morena i “claro turbio”, que dijera el poeta; esta noche, toda la peonada de “Las Lagrimas” se siente libre, sobre todo mirando al Valentín, con el arpa a medio recostar sobre el hombro, desentrañando de sus cuerdas ardientes melodías, i al cholo Llovera i Zambo Jesús, en cuclillas, en la culata de aquella, gorgoriteando Bailetierras, Marineras i Resbalosas i cojeando i retemblando, con la muñeca i el dedo pulgar, la sonora i sensible madera de la Yndina, como cariñosamente apodan a su arpa.

No hay cholo que se sienta feliz, ni china que no se deje cortejar. Los polos “deá cuatro”, pasan de mano en mano: repletos i espumando al principio, livianos i vacíos al final de cada ronda.

-Contigo, Adelita- brinda el cholo Santos.
-Bebe vos, primero...
-No, bebe vos, pa'que me enseñes el camino...; por donde besaste no lo limpies, que por' ai voy a probarte ...
-Ajajaillas, lambido-carcajea la china, apeñuscando el negror de sus ojos oblicuos, un relámpago promisor de hondas caricias.

A lo que el cholo Santos, pellizcándole un botoncillo del turgente seno, que bajo la bordada blusa, se yergue como el de las limas de Canchaque, le contesta:

-Jajay, jajay, se riyen las zoñas, caculita miya...
-Tate en juicio, que mi taita testa viendo, lambido.. -lo reprende, entre alarmada i risueña.

I Adela bebe en el poto que se brinda; i, sin limpiar con el revés de la mano, el sitio en que puso los labios, se lo pasa al dichoso, quien lo seca ávidamente, reponiéndolo con otro “dea cuatro”, pa' continuar la rueda.
Guillermo, entre tanto, al pie del arpa, pide al Valentín un Bailetierra, i recomienda a sus hombres:

-Toca cholo, el que tú sabes; i vos zambo, redóblalo con el alarido de tus dedos y hasta con los codos. Tú Llovera, asegundas, i ya verán qué sale, como para que juzguen que son buenos.
-Ai va, mi niño, el que a vos te gusta -responde el cholo, i los dedos de Valentín danzan i se retuercen entre las cuerdas como las patas de dos grandes arañas, tejiendo de arpegios y melodías la ardiente musicalidad de un baile Cholo, que el Jesús acompaña con vibrantes i profundos golpeteos sobre el arpa, recorriéndola a compás, de arriba abajo, como si pretendiera hacerle reír i llorar con la dulce presión del tamborileo de sus dedos callosos.

Guillermo invita a Carlota, a quien su madre le alcanza un pañuel: si forma un halo de hurras i palmoteos alrededor de los bailarines, i la voz; abaritonada del zambo salta en torrente, modulando esta copla:

Verso nuevo me han pedido
verso nuevo voy echar
verso viejo, vale medio;
¡Ay ay ay, y ay ay!
verso nuevo vale un rial.

Entre cada uno de estos versos, que se acompasan con palmadas, el coro gutura: al andar i andar, i la pareja: Carlota, esbelta i graciosa, bordando flores en el suelo, con las punticas de sus pies menudos, i Guillermo, erguido apuestamente, con el brazo izquierdo en jarrete, doblado hacia atrás, i el derecho en alto, con el blanco pañuelo en tremolina, sobre la graciosa cabeza de aquella; se huyen i se buscan, mirándose en los ojos a cada trance, hasta que el cholo Llovera, con voz falsete, en primera, musicaliza:

Cinta negra en el pelo
te has amarrado,
te has amarrado,
antes de verme muerto...

I ambos cantores en dúo, acompañándose admirablemente, entre el enjambre de melodías que arranca Valentín i el temblor rumoroso que cruje el arpa, bajo los puños del zambo Jesús, rematan con la siguiente fuga:

Ya se murió la sirena,
ya la llevan a enterrar
en huando y con cuatro velas
a las orillas del mar...

El coro, a cada ritmo de “toma” i “quita” de los bailarines, se estrecha, acompañando con parloteos i gritos de ¡dale!, ¡entra!, que los guapean y enardecen; arrojan sombreros a los pies de aquellos; algunos botones de rosa i claveles blancos i rojos, arrancados del peinado de las chinas se les ofrenda en lluvia de gloria; i, mientras el Felipe Litano, con poto “¡deá peso!”, riega chicha morena alrededor de la pareja, Guillermo, con el aletear del último verso, en rendido homenaje a su dama, cae sobre una rodilla, reverente, i el pañuelo en alto.

Un clamor de entusiasmo, una algarabía de palmadas i gritos de: ¡otro! ¡otro!, explosiona en el ambiente; la pareja vuelve a cuadrarse iniciando el señorial paseo, i al conjuro del arpa, los cholos volvieron a ser libres con esta otra marinera:

Pobrecita, chiroquita
ya se murio tu marido,
ya no tienes quien te cargue
pajitas para tu nido.
A eso'e la medianoche
despierta el hombre, con hambre,
i su mujer responde:
cholito, yasta tu fiambre.
No puedo vivir sin ti
esa es la pena
que me mata a mí,
¡esa es la pena que me mata a mí!

Acallado el griterío, i cuando Valentín se dispone a tejer un tondero, que hace saltar a la arena de aquel a varias parejas; en tanto que Guillermo manda tapar las botijas de claro, para que en su nombre se repartan entre los concurrentes; la madre de Carlota se prepara para retirarse del baile, pretextando que ya es de madrugada.

-Y yestán cantando los gayos comadre Anita, i los hijos de Pablo, que están en mi casa, me estarán echando de menos... -se disculpa al despedirse.

-Déjese de tonterías, comadre, que mañana nuay trabajo... Véngase i tomaremos un trago.
-Si usté lo hace por los gayos pretende arguir el viejo Olivares, dando traspiés, con un poto de chicha en la mano -hoy los mando matar a todos, que lo que nos hacen falta son gayinas i muchas poyas... iHuf!... -regüelda ruidosa y agriamente sobre la faz de su comadre.

Pero no valen ruegos, mimos ni promesas. La viuda se lleva a la mejor pareja del baile.

I cuando el zambo Jesús, clareando el alba, gorgorita entre el rumor quejumbroso del arpa:

Del otro lado del riyo,
he de pegarte un silbido,
i si tu madre lo escucha
dile ques un pajarito.

Guillermo, muy pegado a la quincha de la casa de doña Rosario; el rostro metido casi entre dos rajas de leña que, mal unidas, dejan una abertura; absorto contempla desnudarse a Carlota.

-¡Oh maravilloso curpecito bronceado, hecho de todas las delicias de la vida i fundido por el sol, en el yunque de mi raza! ¡Cuánto diera por arderme en tus ojos i fundirme en tu vida hasta la muerte…! - murmura Guillermo, admirando su desnuda beldad.

I hacia lo lejos, la copla de la marinera del zambo, dando un beso al renacer de la vida, musicalea, como si danzara desnuda entre el oro estelar del Sol naciente.

No pongas en las mujeres,
ni pizca del corazón;
pa'que mañana te engañen,
más mejorcito es que no.



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Audio

Piura
La perla del Chira - Autor: Guillermo Riofrío Morales. Canta: María Francisca Figueroa.  Muy buen arreglo interpretado por Eva Ayllón, aquí
El forastero - Autor: Rafael Otero López.  Interpreta: Cecilia Barraza
El bejuco - recopilación, arreglo e interpretación en piano: Flor Canelo

Lambayeque
El chiclayano - Dúo Salerno y Gamarra, (grabado en Lima en 1928)
Don Santos Vera - s. ref- de autor.  Interpretan: Hermanos Zañartu.  Muy buena interpretación de Rafael Matallana aquí.  
Vengo de Lambayeque - autor: César Loayza Lamadrid.  Interpreta: Guayo Alvarez

Trujillo
Cholita norteña - Autor: Adolfo Zelada Arteaga.  Interpreta: Iraida Valdivia
En Trujillo nació Dios - autor: Alcides Carreño Blas.  Interpreta: Tania Libertad.  Bonita estilización del Ensamble Serenata aquí  [la pareja de baile que aparece es de marinera no de tondero]
Canto a Trujillo - autor: Mario Cavagnaro Llerena.  Interpretan: Los Hermanos Zañartu

Tumbes
Tierra de sol - Autor: Julio Suyón. Interpreta: Manolo Quintana
A ti Tumbes - Trío Litoral

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Video

Piura:


A cajón y guitarra
Documental
Canción: Morropón de San Miguel
Director: Edinsson Zapata Nuñez
Productor: Carlos Carlín Ruiz
subido por  Documental Peruano




Si Piura tuviera riego
Antiguo tondero de tradición popular
Interpreta: Dúo Montes y Manrique (disco Columbia 1911)
subido por chalenavasquez






Chiclayo:

El lambayecano
Antiguo tondero de tradición popular
Interpretan: Montes y Manrique (disco Columbia, 1911)
subido por amaruyacu





De Lambayeque a Chiclayo
[versión de El lambayecano]
DR
Interpreta: dúo Cobián-Díaz (disco Víctor, 1913)



Trujillo:


La huanchaguera [sic. : léase Huanchaquera]
D.R.
Interpreta: Dúo Almenerio-Saez (disco Víctor, 1917)
subido por AVIRUKA



La gripe llegó a a Chepén
D.R.
Danzan: Maricarmen Rimachi y Victor Távara
Versión de Eduardo Abán y Willy Terry, aquí
subido por  HDonayreM



Tumbes

En Tumbes flamea la bicolor
Autores: Felix Hugo Noblecilla Purizaga (letra), Juan Peña Curay (música)
Canta: Victor Ojeda
subido por  irqaperu






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Enlaces


El tondero ¿de dónde es? - Juan José Vega
Piura, cuna inobjetable de la cumanana y el tondero - Enrique Pozo
Renace "El lambayecano" - Luis Rocca T.
Museo del chamán lambayecano Santos Vera
Cancionero de tonderos
Cancionero de tonderos lambayecanos
Derrotero de un tondero
Golpe Tierra [baile de pañuelo de Zaña] - Sonia Arteaga y Sonia Ortiz



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agosto 12, 2009

Palmero sube a la palma

Maria Dolores Pradera es una artista española que ha sabido interpretar con propiedad y sensibilidad la música latinoamericana, aparte por supuesto, de la música española. Ha grabado varios temas peruanos que es un gusto oírla, uno de ellos forma parte de un popurrí muy interesante, cuyas partes tienen en común que se remiten a una misma tradición oral: El Palmero se canta en las Islas Canarias desde hace siglos, y sus reverberaciones han calado hondo, sobretodo en las tradiciones musicales de México y Perú. Aquí en el Perú el estribillo se canta mucho como marinera limeña tradicional, pero en este caso, la versión es presentada como tondero.


Tondero peruano - Son colimense - El palmero
María Dolores Pradera y Los Gemelos del sur (Santiago y Julián López Hernández)


[PE]
Palmero sube a la palma, chumay chumay
y dile a la palmerita, catay catay (bis)
que se asome a la ventana, chumay chumay
que mi amor la solicita catay catay
palmero sube a la palma, chumay chumay
a la cara te miro pa' que me entiendas, catay catay
porque también los ojos sirven de lengua, chumay chumay
a la cara te miro pa' que me entiendas, catay, catay
pa' que me entiendas madre si no llorara, chumay chumay
el corazón de pena se me secara, catay catay
a la cara te miro pa' que me entiendas, catay catay


[MX]

Palmero sube a la palma sube a la palma palmero (bis)
y de los cocos más grandes, hazle su carga al arriero (bis)
palmero sube a la palma
otra cosa hay en Colima aparte de los pericos (bis)
unos pajaritos verdes que tienen chatos los picos (bis)
otra cosa hay en Colima
palmero sube a la palma, y (...) (bis)
para hacerte tu sombrero de los que se andan usando (bis)
palmero sube a la palma, sube a la palma palmero


[SP]

Palmero sube a la palma, y dile a la palmerita (bis)
que se asome a la ventana, que su amor la solicita
que su amor la solicita, palmero sube a la palma
Virgen de Candelaria, la más morena, la más morena
la que tiende su manto sobre la arena, sobre la arena
Virgen de Candelaria, la morenita, la morenita
la que tiende su manto desde la cumbre hasta la ermita
todas las canarias son, como ese Teide gigante (bis)
mucha nieve en el semblante, y fuego en el corazón
y fuego en el corazón, todas las canarias son
quiero que te pongas la mantilla blanca
quiero que te pongas la mantilla azul
quiero que te pongas la que es colorada
quiero que te pongas la que sabes tu
la que sabes tu (bis)
quiero que te pongas la mantilla blanca
quiero que te pongas la mantilla azul


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La versión en estudio de este popurrí se puede escuchar aquí
Una versión impecable de Los Morochucos, en marinera limeña tradicional se puede escuchar aquí
Hay varias versiones melódicas en el cancionero costeño, por ejemplo:
    Los troveros Criollos
    Dúo Costa Monteverde con La Limeñita y Ascoy
    Teresita Velásquez





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Enlaces


María Dolores Pradera
"Palmero sube a la palma" - marinera peruana
"Cantares de Colima" (México)
El palmero de Canarias y ángel hermoso de Madrid - José Antonio Leturia Chumpitazi


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enero 18, 2009

"Palabra de Cumanana"


Fuente:
Semanario Variedades
El Peruano, 25 de agosto de 2008, N° 84, año 100, 3ra etapa, pp. 2-4
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Palabra de cumanana
Encuentro con los cumananeros de Morropón


En la provincia piurana de Morropón las palabras fluyen con cadencia y se sazonan con singular ironía para destacar en la competencia. En los contrapuntos inagotables los cumananeros se retan con versos que aunque buscan la revancha nunca tienen ánimos perversos.

Texto y foto: Jesús Raymundo Taipe

Cuando dialoga, sus palabras relucen toda su sabiduría y creatividad. Son una ráfaga de versos cadenciosos que nacen para provocar respuestas. Con espontaneidad, Nicanor Sandoval León –maestro de la cumanana y del tondero- sazona sus cuartetos con una pizca de ironía y otra de picardía.

El morropano de piel tostada y mirada querendona expresa sus emociones a la velocidad de su mente ágil. En su caso, los ademanes son gestos insignificantes, porque sus mensajes rimados gozan de gran expresividad. La voz de este personaje de contextura delgada y baja estatura se asemeja a una paleta que simboliza los colores de sus emociones.

La mayor parte de sus 57 años los ha vivido enamorado de la cumanana, género de la literatura popular que conoció en los matrimonios, bautizos y 'pelamientos' (cortes de pelo) de su pueblo. Allí vio cómo los compadres se retaban, mientras brindaban con chicha de jora. El contrapunto empezaba cuando uno de ellos le decía su verdad al otro, quien le contestaba en rima. "A las finales salían discutiendo, porque nadie quería perder", comenta.

Cuenta que cada vez se practica menos la costumbre del contrapunto porque requiere de mayor creatividad, experiencia y, sobre todo, de rapidez mental. Igualmente, en el pueblo son pocos los que cantan sus cuartetos acompañados por guitarra y cajón. "A veces, la contendora busca el desafío del baile, por lo que la cumanana termina con un tondero. Por eso, se dice que ambos son hermanos".

Dama del verso

Maritza de Jesús García Reyes esconde su talento detrás de su sonrisa tímida y su mirada de desconfianza. Sentada frente a una jarra de 'clarito' -la primera fermentación de la chicha de jora- y un piqueo de pescado frito y carne asada, revela que es la autora de un centenar de cumananas. "Llevo años escribiendo, pero siento un poquito de temor para expresarme ante el público", dice.

Una mala experiencia en un concurso regional la ha obligado a evitar el público. El día que salió a declamar, el micrófono dejó de funcionar y los asistentes la pifiaron sin piedad. "Cuando quería continuar, el jurado me dijo que tenía que retirarme porque el tiempo ya se había cumplido. Desde ahí se me quitó el entusiasmo".

Sus creaciones las ha compartido con los escolares de Morropón, de la Universidad de Piura y de la Escuela Nacional Superior de Folklore José María Arguedas. En un concurso realizado hace dos años en una radio de la región ocupó el primer lugar con cuartetos que rendían tributo a periodistas que fallecieron en la caída del puente de
Piura.

"Nosotros hacemos las cumananas, no las recopilamos ni las sacamos de los libros. En las fiestas o en los chicheríos, nacen de la creatividad. Cuando nos cogen fríos, no siempre tenemos el valor. Por eso, los sentimientos más profundos los expresamos con
'calentura', con un trago adentro."

Su rostro ovalado, de piel oscura, se ilumina cuando declama sin usar los ademanes. Está convencida de que su figura rellena, pero menuda, se expresa mejor a través de la cumanana. Sorprendida con mi visita, comparte su inspiración: "Amigos de El Peruano/ os vengo a saludar / extendiendo mi mano y diciéndoles / que de mi pueblo no se vayan a olvidar / porque el amor de mi gente / es de alma profunda / que lleva los recuerdos / grabados hasta la tumba".

A su lado, Nicanor Sandoval León se sorprende cuando escucha su historia. Entonces, interviene en la conversación al compás de una cumanana: "Amiga, Maritza / tú solita te estás enterrando / mira que aquí está la prensa El Peruano / que ha venido y nos está grabando". Entonces ella, motivada por el reto, le responde: "Es que don Nicanor / tú no sabes lo que a veces tengo / es que me mata el miedo / y no me siento tan contenta".

El diálogo continúa de manera fluida. Don Nicanor trata de convencerla para que olvide sus temores y este año vuelva a concursar. Finalmente, ella le responde, en tono optimista: "Tienes razón, Nicanor / voy a buscar la forma de recitar / y que me tomen en cuenta / para participar en cualquier festival".

Fogón de inspiración

En el patio del chicherío de Juana Francisca Araujo Barranzuela, inaugurado hace dos meses, el tondero morropano se escucha con sabor natural a través de los parlantes. Junto a un árbol de plátano, Nicanor y Maritza de Jesús brindan con la chicha de jora que refresca la inspiración. De pronto, la anfitriona se acerca para anunciarles que en un rato los acompaña. Ese día, los turistas esperan disfrutar de su sazón.

A sus 56 años, ella se ha consagrado como una de las cultoras más importantes de la provincia. "Me gusta la cumanana porque tiene chispa y es alegre. En las fiestas, cuando uno está con sus traguitos, se empieza a cantar para recordar a los antepasados, a los abuelos y a los tíos", me comenta con su mirada inexpresiva. Luego me sonríe. Su piel oscura contrasta con el vestido tradicional de color hueso que luce para la ocasión. Y su aparente seriedad también es opuesta a su amabilidad que lo expresa a través de sus potajes. En Morropón, la naturaleza también es hospitalaria: obsequia un cielo azul que alberga a un sol intenso que baña con su luz las chacras y calles de tierra.

En las casas de adobe, Juana Francisca Araujo Barranzuela vio, a mediados del siglo pasado, cómo enamoraban a las chicas. "Cuando tomaban en las fiestas, a veces había una chica que les gustaba, entonces los pretendientes hacían su contrapunto para ella. Antes la gente era analfabeta, entonces por medio de la cumanana las enamoraban".


Recuerda que su abuelita les cantaba a sus tíos. De ellos aprendió a valorar la creatividad. Luego transmitió a sus hijos todas sus costumbres y los llevaba a los festivales. Así, el mayor de ellos, que hoy tiene 25 años, es campeón nacional en tondero y cumanana. "Cuando tenemos alguna invitación, con mi hijo hacemos un contrapunto. Nos invitan a serenatas y a las universidades de Lima y Piura".

Ella es una de las pocas que domina la cumanana cantada. Por eso, Don Nicanor la invita a un contrapunto. "Que señora tan prejuiciosa / que viste bonito vestido / ojalá que con el tiempo / encuentre bonito marido". Ella le responde: "Y de eso ni pensarlo / que yo sabré escoger / aunque los hombres de ahora / lo que quieren es merecer".

Luego del intercambio de varios cuartetos, donde se mofan y se disculpan, él le dice: "Señora mía / yo siempre soy sincero / aunque usted no lo sepa / yo sé bailar bien mi tondero". Ella acepta el reto: "A ver, vamos pues, que me lo demuestre / que aunque pobre soy / yo te apuesto lo que cueste / y nos bailamos el tondero". Así empieza el contrapunto en la pista de baile, donde el cuerpo lo dice todo.

Los cumananeros de Morropón son conscientes de que si no difunden y promueven su creación, este género de la literatura popular podría extinguirse. A finales de la década de 1980, cuando falleció el célebre Ramón Domínguez Saavedra, maestro de la cumanana conocido como "El Negro Ramón", se pensó que iba a desaparecer.

Voces con historia

Cuenta el investigador morropano Federico Sánchez Cruz, autor de Voces y letras de Morropón, que uno de los últimos deseos del más grande cumananero del denominado Alto Piura fue publicar su obra Mis noches sin luna. "Se tiene que hacer justicia no solo al autor sino, además, a nuestra brava tierra que debe ser reconocida como cuna del mestizaje y de un folclor que es parte de la cultura peruana".

Maritza de Jesús García Reyes, de 42 años, destaca la necesidad de contar con una obra que recopile las cumananas de toda la provincia. "Es nuestra expresión y nuestro sentir que lo entregamos con amor para que los niños y los jóvenes lo aprendan y puedan valorar. Aunque dicen que la cumanana ha terminado con la muerte de Ramón Domínguez, él ha dejado semilla para seguir sus logros. Quien aprende, enseña. El maestro Nicanor Sandoval León reafirma su compromiso con la cumanana. "Debemos asegurar que se mantenga viva, porque en cualquier momento San Pedro nos estará llamando. Estamos obligados a difundir las cumananas y dar clases a los niños para que aprendan y sepan mantener lo nuestro". En su caso, ha participado en eventos culturales organizados por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Alas Peruanas.

Juana Francisca Araujo Barranzuela comenta que la cumanana está renaciendo en Morropón. Está convencida de que, tal como en su caso, si se incentiva a los niños, sobre todo los de contenidos pícaros, ellos empezarán a cultivarlo. Ella, al igual que el resto de los cumananeros, está dispuesta a compartir sus experiencias. Todos quieren que la belleza de la creatividad nunca se pierda.


Orígenes y evolución

Los investigadores no se han puesto de acuerdo sobre los orígenes de la cumanana, aunque creen que sus raíces son previas al tondero. Todo indica que esta expresión literaria y musical surgió a finales del siglo XIX.

Orlando Velásquez Benites, autor de Cultura afroperuana en la costa norte, considera que sería un género musical que no ha evolucionado. Sobre el lugar de su origen hay versiones que señalan que su cuna es Morropón. Nicomedes Santa Cruz concluye que los primeros cultores fueron los poetas negros que vivían en las haciendas de esta provincia.

Señala que, tradicionalmente, las coplas son de cuatro líneas octosílabas, que antes eran acompañadas con arpa. Dos famosos cumananeros morropanos son La Cotera y Veintimilla. Además se recuerda a Ramón Domínguez Saavedra, José Zapata Arica e Ignacio Castro.

Posteriormente, los arrieros se encargaron de difundirlo en la costa y la sierra del norte peruano. Hasta mediados del siglo pasado, la cumanana fue acompañada con el arpa y la vihuela. Hoy, raras son las ocasiones en que participan la guitarra y el cajón, porque se prefiere la versión declamada. Los espacios habituales son las chicherías, las calles y plazas, y las reuniones familiares.

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Apuntes

- En 2004, la cumanana fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura.

- Nicomedes Santa Cruz señala que el término cumanana provendría del idioma bantú. Significaría 'aguardar', 'esperar' o 'contar con una respuesta'.

- Además de Morropón, la cumanana se practica en Ayabaca (Piura). Asimismo, se ha extendido a pueblos de Cajamarca, La Libertad, Lambayeque y Tumbes.



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Video


Vallejo y Mariátegui

Cumananas por Nicomedes Santa Cruz



Audio

Cumanana por Chalena Vásquez (link)



Links
Cumanana– kumanana – KU / MAN / AN / A - Chalena Vásquez
Cumananas de Morropón







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marzo 22, 2007

Piura, cuna inobjetable de la "Cumanana" y el "Tondero"

[actualización: 5 de julio de 2010]
Se suele buscar el origen de la Cumanana y el Tondero en las raíces culturales de la población afrodescendiente de la costa norteña (Piura y Lambayeque). El siguiente artículo refuta tal aserto para visibilizar mejor el aporte indígena. Es necesario destacar los importantes bolsones de población afrodescendiente en el departamento de Piura, como el caso de Yapatera, Chulucanas o Morropón. Los flujos culturales se han dado de manera evidente a lo largo de la historia, por ello, es altamente probable que ambos géneros no sean sino el fruto feliz de ese intercambio y esa  fusión, sobre la base  de la copla hispana.
//m.c.d.





Fuente:
El Comercio.  Lima, , 15 de agosto de 1976

Antologado en :
Ecos de la bohemia musical piurana de tiempos idos 
Enrique Zegarra Pozo 
Lima, Asociación Sanmiguelina de Piura, 1977, pp. 78-79









Piura, cuna inobjetable de la "Cumanana" y el "Tondero"
Enrique Pozo Zegarra



(foto: Promperú)

Dentro del desenvolvimiento musical folklórico peruanista, la "cumanana" y el "tondero" tienen vital importancia como expresión auténtica de andinidad y costanía de nuestro Norte Peruano.

El Ande Ayabaquino, con sus elevados picachos y encrespadas cumbres que insólitamente parecen llegar, tocar y besar al Cielo, esconde en sus entrañas las raíces fecundas y fructíferas de una sabia que al aflorar da vida, aliento y vitalidad al indio o cholo como se le quiera llamar (según el distingo social y político de otrora) descubriendo en sus propias manifestaciones indígenas, el sentir emotivo y triste de la "cumanana" que, de acuerdo con la magestuosidad (sic) de ese ambiente andino, sugerente y atractivo, pese al silencio e indiferencia con que se mira su importancia histórica, se conserva dicha expresión como un ancestro y se mantiene latente, a través de los tiempos que se han ido y han venido trayendo consigo distintas versiones respecto a su origen e influencia, aún indecisas e indefinidas actualmente.

El público limeño, ya ha tenido oportunidad de espectar estampas capitalinas de una agrupación denominada "cumanana", y, hasta parece haber aceptado tranquilamente la versión de que esta es de origen negroide. Inclusive, fue publicado un libro con el mismo título y que luego se agotó, por lo que lamentamos muy deveras (sic) no haber podido conocer y apreciar el contenido de sus páginas. Esto desde luego, sin restar mérito ni dejar de respetar a su autor que, en esa forma parece ha tratado de exaltar y dignificar lo peruano.

Es así, como desde entonces ha surgido cierta discrepancia que bien puede ser aclarada y definida en cualquier oportunidad. Y es que, los ayabaquinos que hemos nacido en los primeros años del presente siglo, siendo aún niños, nunca conocimos ni hemos visto gente morena en esa nuestra santa tierra, donde más bien el indígena o campesino es, en su color de tez y de ojos, un tanto claros, con ciertas excepciones desde luego, y, justamente a este indígena es al que hemos escuchado muchas veces y aprendido de él, el canto melódico y expresivo de la "cumanana" en cada fiesta o feria ayabaquina, la que reunía al campesinado de todos los alrededores de la provincia.

En estas oportunidades solían divertirse entre limetas y pomos de cañazo o aguardiente que, agenciosas chinganeras en mesitas ubicadas en plena Plaza de Armas, vendían a diez y veinte centavos el pomo de dicho licor, bajo cuyos efectos no faltaban las improvisadas "cumananas" como el mejor exponente de una costumbre arraigada en su vida campesina de indios o cholos (disminuidos como tales por una clase superior llamada decente) evidenciando a través de tal modismo, su auténtica originalidad en cuanto al acento, estilo y expresión propios... sin apartarse de la corrección y respeto frente a los demás, en sus actos de gente de campo… menos aún del espíritu de fe y devoción a la imagen del ¡Cautivo Ayabaquino! venerado y milagroso patrón del pueblo. Feria esta entre todas la más concurrida, a la que no faltaban.

Analizando el canto de la "cumanana ayabaquina" se descubre que, en determinados pasajes de su interpretación hay notas que musicalmente se denominan falsetes, similares a las que se acostumbran y siempre se escuchan en el cantar mexicano que es de influencia española (andaluz). Lo propio sería "nuestra "cumanana" si se comparan ambas influencias, pudiendo agregar así mismo la presencia de nuestros indígenas campesinos de Ayabaca, de los que hay la evidencia de ser muchos de ellos de descendencia española.

Esta afirmación tiene respaldo, en la obra de la cual fue autor et gran escritor peruano fallecido en París, Luis Varela y Orbegozo (seudónimo Clovis) a la que tituló: "Apuntes para la historia del régimen de la sociedad colonial", en cuyas páginas se citan genealógicamente apellidos como: Álvarez, Gálvez, Saavedra, Alberca, del Pozo y otros, y, que no han desaparecido hasta ahora, existiendo aún actualmente en la colectividad ayabaquina, como testimonio fehaciente de la citada afirmación.

En cuanto al "tondero" no se puede desdecir su expresión costeña, según la clasificación de nuestra música, aún cuando hay tonderos de modalidad andina desconocidos e inéditos, al parecer por falta de voluntad de los intérpretes... Eso se hará cuando se trate de divulgar todo lo que es del Perú, no solamente lo de determinados autores que, a veces llegan hasta el cansancio... con lo mismo y lo mismo...




Video


Tondero piurano
Autor:  Miguel Correa Suárez
Interpretación de Cecilia Barraza



Gracia, arrogancia y salero,
señores es el tondero...
que con guitarra y cajón,
al compás de alegres palmas,
nació con la cumanana
en bella tierra piurana...

Lo cantaron
los Cuyuscos (*)
al Palacio lo llevaron,
el Presidente Leguía
lo bailó alborozado.

En Morropón
La Jorana
con su arpa lo enseñoreaba
y en Catacaos Juan Requena
con su flauta lo floreaba.

Tondero se baila en Piura
hasta en el cielo señores
tondero bailan las chinas
con sus cholos labradores.

La cumanana y tondero...
en Piura nació primero



...................
(*) Los Cuyuscos fueron un famoso dúo integrado por los hermanos gemelos Miguel y Ciriaco Aguirre, nacidos en Motupe en 1862. En Morropón crecieron escuchando tonderos, cantándolos y bailándolos con gran solvencia ya a los 15 años. Lucharon al mando de Andrés Avelino Cáceres en la resistencia contra la invasión de 1879. Se sumaron a la Rondalla Piurana que dirigía el maestro Juan Requena Castro y que contaba con: Roberto Vàsquez de Velasco, Juan Talledo, Juan Seminario Morales, Hèctor Rojas Goyoneche (o"Patorro Rojas"), Zenón Castro y Juan Aguirre (hijo del Cuyusco Manuel). La Rondalla Piurana así conformada logró ganar el primer puesto del festival de la Pampa de Amancaes (1928); en esa ocasión el presidente Leguía vio complacido bailar y cantar a Los Cuyuscos, invitando a toda la comitiva piurana al Palacio de Gobierno.
(Datos provenientes del texto Un 30 de junio... hace 80 años, de Juan Salazar Mejía, recibido en correo personal el 3 de julio de 2010)



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