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diciembre 11, 2024

La zamacueca en el "Dictionnaire de la danse" (1999)

 Fuente:

Dictionnaire de la danse
Philippe Le Moal [Dir.]; Christiane Ochsner [Ed.]
Paris : Larousse-Bourdas, 1999, p. 667
http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k12005041
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Zamacueca.  Danse de societé apparue au Pérou au XVIII° siécle

D'origine bantue, la zamacueca (ou zambo-landó) s'apparente au lundú brésilien, à la samba et au guaguancó cubain.  Comme ces autres danses afro-latines, elle dérive d'un ancien rite de fertilité et comportait à l'origine le frottement des nombrils (ombligada), symbolidant l'union sexuelle.  L'homme poursuit la demme, que l'attire et s'esquive tour à tour, et chacun des danseurs tinet un mouchoir dans la main droite (la danse a parfois été comparéee à la cour de'n coq et d'une pule).

Á la fin du siècle apparaît à Lima une version bourgeoise et stylisée de la zamacueca, atndis que la version populaire, plus libre et plus ouvertement érotique, est dansée dans la rue et lors de certains fêtes populaires par les Noirs et les métis.  Vers 1824, la zamacueca est exportée a Chili, en Bolivie et en Argentine par des soldats péruviens, prenant les noms de cueca dans ces deux premiers pays et de zamba en Argentine.

Au Pérou, dont la marine participe activement à la guerre contre le Chili (1879-1883), elle será rebaptisée marinera.  Le rythme est ternaire ou combine, comme en Bolivie et au Chili, des mètres ternaires et binaires.  En Aregentine, la zamba ne subsiste que dans la province de Cuyo, dans l'ouest du pays.

ILey

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Zamacueca. Danza de sociedad que apareció en el Perú en el siglo XVIII

De origen bantú, la zamacueca (o zambo-landó) es similar al lundú brasileño, la samba y el guaguancó cubano. Al igual que estas otras danzas afrolatinas, deriva de un antiguo rito de fertilidad y originalmente incluía el frotamiento de los ombligos (ombligada), que simboliza la unión sexual. El hombre persigue a la mujer, que atrae y esquiva a su vez, y cada uno de los danzantes sostiene un pañuelo en la mano derecha (la danza ha sido comparada en ocasiones con el cortejo de un gallo y una gallina).

A finales de siglo apareció en Lima una versión burguesa y estilizada de la zamacueca, mientras que la versión popular, más libre y abiertamente erótica, era bailada en las calles y durante ciertas fiestas populares por negros y mestizos. Hacia 1824 la zamacueca fue exportada a Chile, Bolivia y Argentina por soldados peruanos, tomando los nombres de cueca en estos dos primeros países y zamba en Argentina.

En Perú, cuya armada participó activamente en la guerra contra Chile (1879-1883), pasó a llamarse marinera. El ritmo es ternario o combina, como en Bolivia y Chile, metros ternarios y binarios. En Argentina, la zamba sólo sobrevive en la provincia de Cuyo, en el oeste del país.

ILey


Perou
Dance indigéne á Lima
Reproducción litográfica, c. 1860.
(fuente de la foto : Mi Lima de siempre)

Esta danza, llamada "El chocolate" (tocada tradicionalmente con arpa y guitarra), es muy similar a la zamacueca, tanto, o más antigua.  Manuel Zanutelli ("Canción criolla, memoria de lo nuestro", 1999, p. 9) ofrece una versión en blanco y negro de esta litografía, atribuida a Gabriel Lafond, y datada en 1822.  Se pueden consultar las referencias históricas desde 1829, que sobre esta danza da Luis Salazar Mejía en "El Chocolate: Un baile olvidado".  En contraste con lo que expresa la litografía y según los testimonios hallados, "El chocolate" fue una danza de pareja que solía ser practicada en bailes públicos y tertulias a altas horas de la noche, por jóvenes de familias "decentes" de Lima.






agosto 25, 2014

Aguanieve - Agua'e nieve - Agüenieve: reminiscencia hispana en el zapateo afroperuano



Transcripción de Carlos Hayre basada en la versión de Porfirio Vásquez [Durand 1999 : 27]
(Tompkins [2011 : 276] proporciona una transcripción musical hecha en base a la versión de Vicente Vásquez)


El recurso de la memoria

Del agua'e nieve quedaban aún reminiscencias musicales basadas en bordoneos de guitarra en la década de 1950, sobretodo en la familia de Porfirio Vásquez Aparicio (padre de Vicente, Oswaldo, José Santos y Abelardo), natural del pueblo de Aucallama, en la provincia de Huaral, al norte de Lima.   De la danza tenían recuerdos  más difusos pero pudieron hacer una reconstrucción basada en pasadas de zapateo solista o en contrapunto, con pie descalzo o con zapato, sobre tierra o piso.

Esta expresión popular, de cuya práctica histórica  en diferentes contextos virreinales y republicanos se tienen claras aunque aisladas referencias, que no implican una evolución lineal sino más bien difusa [cf. Durand 1999 y Tompkins 2011], sobreviviente como está dicho, y de manera muy parcial en el "norte chico" de Lima (una sola línea melódica de lo que pudieron ser varias), fue recuperada y trabajada  no sólo por la familia Vásquez sino por la familia Santa Cruz (principalmente Nicomedes y Octavio) y Carlos Hayre.   Sin embargo, no ha formado parte del repertorio mediatizado en los "proyectos de la memoria" afroperuana  de la segunda mitad del siglo XX, lo  cual explica su poco conocimiento por el gran público.


La música y la danza en zapateo 

La música tiene clara reminiscencia hispana.  Probablemente fue aprendida en los salones y de allí pasó -no sin variantes- al ámbito popular de la población afromestiza urbana y rural.
  • El agüenieve o agua'e nieve ha sido confundido con el zapateo criollo o pasada, pero hay notables diferencias entre uno y otro baile.  Empezando porque el toque del agüenieve sólo es en modo mayor y su fórmula musical liga periodos de dos frases en compases de amalgama que recuerdan el andaluz toque por soleares [...] fue en 1958 cuando recordando el toque  del agüenieve que ya no se utilizaba para nada, pues su baile se había perdido, resolvimos  tomarlo como fondo guitarrístico de las décimas rezadas: y para ello bajamos su cadencia al ritmo pausado de nuestra voz, resultando entonces una bella melopea en agüenieve, cuyos registros increíbles nos traen cercanas reminiscencias del andaluz toque por soleares que utilizaban los recitadores españoles para fondo de sus romances [Santa Cruz 2004 : 38-39 - énfasis agregado]
  • Como dijimos anteriormente, se conoce poco del agua´e nieve tal y como fue hecho por los negros del Perú. Como el zapateo, se solía presentar como una competencia entre dos o más bailarines que se turnaban para bailar. Las principales diferencias están en lo más básico de las técnicas de escobillada del agua´e nieve y de su acompañamiento, que emplea sus propias fórmulas melódicas. Nicomedes Santa Cruz anota que el agua´e nieve se acompaña siempre en mayor, aunque el ejemplo que incluye en su disco, grabado por Vicente Vásquez (ver Apéndice) está en modo menor. La interpretación que Vásquez hace de esta forma musical la muestra como una especie de tema y variaciones; el tema consiste en una melodía de dos compases –el primer compás en 6/8 y el segundo en 3/4, de acuerdo a la distribución de los acentos. El tema y cada una de las subsiguientes nueve variaciones de dos compases son repetidas. Los ritmos producidos por el bailarín siguen el esquema rítmico y métrico que presenta el guitarrista. [Tompkins 2011: 140 - énfasis agregado]
En The Concise Garland Encyclopedia of World Music...  de Ellen Koskoff (Routledge, 2008, pp. 195-196) se señala  al festejo como música de  acompañamiento del agüenieve.  El  festejo acompaña, sí -con otro tempo-, a las otras modalidades de zapateo afroperuano de la costa central, mas no al agüenieve, como se puede apreciar en el 2do. video de  ejemplo:
  • The festejo was probably danced in free style.  Several other genres of dance  are based melodically an rithmically on it.  These include two novelty dances, the Alcatraz and the Ingá, and two competitive dances, the Zapateo (zapateado) criollo and the Agua'e nieve...  (Koskoff 2008 : 195).
La peculiaridad  del agüenieve está no sólo en la música sino en la técnica del zapateo, que consiste en usar sólo la punta y la planta del pie, así como los costados de la misma, sin apoyar nunca el talón.  Esto obliga a desarrollar y alternar peculiares golpes rítmicos y escobillados.  Si se apoya el talón por algún descuido, el bailarín pierde la pasada.

Como resultado de su recuperación consciente en la década de 1950,  y según el esquema de Nicomedes Santa Cruz, el agüenieve se expresa al día de hoy en dos tipos de performance escénica: como zapateo solista o en contrapunto con acompañamiento de guitarra (Pasada de agüenieve), y como melopea recitada con acompañamiento de guitarra (Melopea de agüenieve).


Una reminiscencia en la zona andina

Chalena Vásquez [200?] anota el hecho llamativo de que con el nombre "agua'e nieve" existe una mudanza de  violín y arpa para la Danza de Tijeras  en Ayacucho y Huancavelica;  también que esta danza ritual andina se base a su vez en competencia dancística  de contrapunto (no precisamente de zapateo, sino de carácter acrobático).


Fuentes para su estudio

La bibliografía en que hay atención a este tema es escasa.  Aún no existe un trabajo de investigación completamente dedicado a esta expresión músico-danzaria.  Estos títulos ofrecen alguna información:

-Acosta Ojeda, Manuel
2015    Aportes para un mapa cultural de la música popular del Perú.  Lima : Universidad San Martín de Porres , pp. 54-58

-Alva, Romualdo E. 
19??    Recuerdos históricos de la música peruana y de las fiestas nacionales, por Romualdo E. Alva, compositor nacional, Director normalista jubilado y antiguo alumno de la facultad de Ciencias de la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe y el de Marticorena.  Lima :  Biblioteca Nacional del Perú,  c. 300 p., manuscrito inédito [portada]

-Alvarez, Félix; Martín Fierro, Odar Roncal
1991     Danzas típicas del Perú.  Lima : Video Impress, 132 p. (pp. 39-40)

-Castro Nué, Juan Carlos
1978    El agua'e nieve colonial.  El Correo.  Lima, set., s. ref. de día

-Durand Allison, Guillermo
1999    Cuatro expresiones negras: Agua'e Nieve, cumanana, samba landó e ingá.   Cuadernos Arguedianos.  Lima : ENSF José María Arguedas,  año 2, N° 2 pp. 25-38

- Matos Mar, José; Jorge A. Carbajal
1974     Erasmo Muñoz: yanacón del valle de Chancay.  Lima : IEP, 168 p. (p. 54)

Pinilla, Enrique
1981    Informe sobre la música en el Perú.  En: Historia del Perú.  Procesos e instituciones.   Lima : Ed. Juan Mejía Baca, Tomo IX (12 tomos), pp. 363-677

-Romero, Fernando
1988    Quimba, fa, malambo, ñeque: afronegrismos en el Perú.  Lima : IEP-Instituto de Estudios Peruanos, 311 p. (búsqueda: "agüenieve")

-Santa Cruz, Nicomedes; Pedro Santa Cruz Castillo (comp.)
2004    Obras completas.  Investigación (1958-1991).  Amertown International S.A. : LibrosEnRed, Vol. II, 540 p. [pp. 38-39]

-Tompkins, William David;  Raquel González Paraíso y Juan Luis Dammert (traductores)
2011    Las tradiciones musicales de los negros de la costa del Perú.  Lima :  PUCP : CEMDUC;  UNMSM : CUF,  299 p. [cap. VIII]

-Vásquez, Chalena
200?     Danzas y géneros musicales de la costa peruana.  En: Presencia africana en la cultura de la costa peruana.


//m. cornejo d.




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Audio


Ejemplo de audio de agüenieve (página de Nicomedes Santa Cruz)



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Video


El festejo de Belén
Programa televisivo de Telecentro.  Lima, 1979
Guillermo Durand explica el acompañamiento musical de las décimas cantadas y rezadas en la costa central.  El primero que se escucha corresponde al agüenieve, los siguientes son toques de socabón... etc.
subido por chalenavásquez





Pasada de agüenieve (solista) + Zapateo  (solista) + Contrapunto de zapateo 
Homenaje a Abelardo Vásquez, organizado por la Peña Don Porfirio 
Bailarines: Colectivo Palenke
Derrama Magisterial.  Lima, agosto de 2007
subido por ccolca







Enlaces

Amador, baila, vuela, zapatea...



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abril 04, 2013

Amor fino en romancero




El amor fino de Lima, acunado en el barrio de Malambo por cantores variopintos de alma criolla -principalmente negros, zambos y mulatos-, tiene un patrón melódico que se canta sucesivamente en coplas repentistas de competencia; esto lo vincula indudablemente, de forma cercana, a los cantos de jarana, pero también, a muchas otras formas de verseo repentista y contrapuntístico de nuestra América Latina.  La recopilación de Mercedes Ayarza, que podemos escuchar aquí,  aún tiene refinados versos cortesanos que poco a poco fueron  popularizándose a medida que cantores  anónimos lo reinterpretaron  e improvisaron con sus propios sentires y vivencias.  Octavio Santa Cruz nos recrea un amor fino que vale la pena transcribir:



Fuente del video: octavio santa cruz




Hoy  traigo hasta tu ventana
un canto tradicional
los versos del amor fino
que son cosa sin igual
los versos del amorfino

En mi verso cristalino
palpitante de emoción
se despierta el amo rfino
revive la tradición
revive, se despierta el amor fino

Y al compás de mi guitarra
te cantara mi destino
para que otros no lo olviden
yo te canto el amorfino
¡ay Dios del alma!

Mi canto es como la luz
que ilumina hasta al más sabio
por eso me llamo Tavio
me apellido Santa Cruz
mi canto, mi canto es como una luz

Con mi guitarra, y cantando
en esta noche peruana
mi inspiración se desborda
mi verso es cual filigrana
¡zamba tirana de amor!



A propósito...
Sobre palanganas zambos del siglo XVIII

El escritor andaluz Esteban Terralla Landa escribió a fines el siglo XVIII  una larga diatriba satírica titulada Lima por dentro y por fuera, toda en cantos de romancero.  Sobre el estilo de estos cantos, Meehan & Cull nos dicen:
  • Veremos que Terralla y Landa  despliega ante su lector un amplio repertorio expresivo de los conceptistas  del barroco español.  Se verá pues que el poeta trabajó dentro de la larga tradición de la sátira peruana, dentro de un estilo, el barroco, y dentro de una forma de versificar de larguísimo abolengo, el romance... [El poeta de las adivinanzas: Esteban Terralla y Landa - Thomas C. Meehan and John T. Cull - Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, año 10, No. 19, 1984, pp. 127-157]

Terralla Landa había llegado a la ciudad proveniente de México por el año 1787 para probar fortuna en las minas de Cajamarca y Guamachuco; pero parece que después que su protector, el virrey De Croix retornara a España y lo dejara a merced del desdén de las elites limeñas, avisadas de su vida bohemia y donjuanesca, su suerte cambió.  Por eso, de haber escrito ya tres obras elogiosas  cuando aún gozaba del protectorado de De Croix,  correspondió con este testimonio crítico que más allá del tono, ofrece profusa información sobre la vida cotidiana, popular de la Lima de esos años.  En su voluntad de ver  los vicios y sombras del paisaje humano con el que alternó, de un  mestizaje en constante movilización que descalificaba (no sólo había indígenas y pardos sino ya bastantes chinos, amén de mestizos, que pretendían ser señores), no pudo dejar de admitir  la buena prosa de los palanganas zambos que sermoneaban dentro de las iglesias o que versificaban en las gradas exteriores de la Catedral haciendo mescolanza de versos viejos y  rememorando historias, como  las lides de virreyes pasados.  Esto no se limita a un género pues pondera también el verso contencioso a flor de labios de las verduleras y recauderas de las plazas. Muchos de esos elocuentes palanganas de oscura piel seguramente provenían del cercano barrio de Malambo,  pródigo en cantores y bailadores que alternaban con los estratos criollos señoriales no sólo como servidores sino incluso, como profesores de canto y baile.  Vale la pena "escuchar" al versador andaluz:


Descanso XV
Romance N° 16


[...]
   Verás muchos palanganas
que son unos zambos viejos,
y tienen aprobación
en sermones y argumentos.
   Que escuchan una oración,
a la que están muy atentos
para observar si la dixo
otro orador algún tiempo.
   Una baxa la cabeza,
otro censura los textos,
otro dice: baxo estilo
aquél: le falta concepto.
   Pero están tan recibidos
los dictámenes de ellos,
que en dando su aprobación,
ya fue el sermón estupendo.
   Verás otros palanganas
compositores en versos,
que hacen una miscelánea
de diferentes remiendos.
   Componen unas comedias
de varios retazos viejos,
que ya no las conocieran
las musas que las parieron.
   Verás en la Catedral
en las gradas otros de estos,
que las noches de verano
hablan puntos de gobierno.
   Uno mienta a la Moncloa
el otro al Conde de Lemos
este al señor Castelfuerte
otro a Manso, bravo siendo.
   Del señor Villagarcia
hacen mención varios de ellos,
y otros del señor Amat,
teniéndolo por muy recto
   Oirás que a ocasiones  hablan
con experiencia y acierto,
y que aunque en semblantes pardos,
son de muy claros ingenios.
   Porque por lo general,
son de tan finos talentos,
que quisieran muchos blancos
manifestarlos tan buenos.
   Verás que de los refranes
y de los dichos gracejos,
se mira la mayor gracia
en ellas solas y en ellos.
   Las tonadas más insulsas
hacen en sus bocas eco,
aunque son todos sus bayles
probocativos y obscenos.
   Verás en la mayor plaza
golpes de finos conceptos
en qualquiera verdulera
y en qualesquier carnicero
   Verás cuando riñen dos
recauderas en sus puestos,
en cada dicho una gracia
y en cada voz un concepto.
   Verás aquel desahogo
para decirse el despresio,
y que parecen pensados
los pardos de entendimiento.
   Y por último verás
otros asuntos de empeño,
pero descansa algún rato,
que ya otro descanso empiezo.

Lima por dentro y por fuera (Madrid, 1798) - Esteban Terralla y Landa


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Enlaces:

Amorfino - Manuel Acosta Ojeda
De amores finos y corteses
Décimas, repentismo y verso improvisado - Taller de la Kontroversia - Museo del Pisco, Paracas - Ica, 02 febrero del 2013






septiembre 29, 2012

La quijada o carachacha


Ultima actualización: 30 jun. 2014


Son de los diablos, son, 
que venimos a bailar, 
y el pícaro Cachafaz, la quijada va a tocar...
[atrib. a Fernando Soria Menacho "Ño Bisté", c. 1940's]



Este es uno de los instrumentos más caracterizadores de la sonoridad mestiza afro-peruana.  Hay documentos sobre su uso desde siglo XVIII, que connotan un  arraigo popular sostenido hasta el presente,  a pesar de la condición prácticamente marginal en que tuvo que sobrevivir hasta hace pocas décadas.  Aparte del término convencional de quijada, el pueblo le adjudicó otros de carácter onomatopéyico como carachacha, charrasga, carraca, carrasca, charaina, etcétera.  Sin embargo, hoy  se usa más comúnmente  el término quijada o quijada de burro (aunque no sea sólo de burro). En inglés se llama donkey jawbone.

No sólo en el Perú se toca.  También está documentado su uso en Cuba (donde acompaña el son y el punto), República Dominicana, Haití, en la costa Pacífico de Colombia (como el Chocó), Costa Rica, sur de México (Oaxaca en la costa Pacífico y Veracruz en la costa Atlántica),  en Guatemala, Belice (donde acompaña, junto a tambores, la música buru), y en Chiloé (sur de Chile).  En algunos países su uso ha cobrado fuerza en décadas recientes:
  • ...Años atrás, las quijadas de burro se veían sólo en los potreros, semienterradas y en medio de algún hormiguero, sin embargo, a partir de que en algunos países hispanoamericanos se empezó a utilizar como instrumento musical, se han convertido en un objeto comercial... [Al son de la quijada -  Tlacotalpan, Veracruz]
En otros, se habla de la recuperación de este instrumento, que había caído en desuso, como en Costa Rica.   Este es un terreno aún muy movedizo, precisamente por la escasa investigación especializada  (histórica y musicológica) que el humilde maxilar ha merecido.   El denominador común es la casi nula investigación de su periplo americano y su evolución performática, siendo pocas ideas las que se tienen por seguras: que se trata de un instrumento afro-americano, y que se usa para acompañar música mestiza afro-americana (entendiendo lo afro-americano por lo afro-latinoamericano).  De todos modos, habiendo una muy alta probabilidad de esta certeza, creo que esto puede ser aún revisable; habría que indagar más en la historia musical hispana, e incluso de la costa occidental africana y el Magreb. Es claro que este instrumento debió surgir en una cultura cuya economía tenía incorporado sistemáticamente el uso de la fuerza motriz de los animales de que provenía (caballos, mulas, burros, asnos), y cuyo entorno geográfico debía ser predominantemente árido y seco (como es el caso precisamente de la costa peruana), condición que podía propiciar su espontáneo descubrimiento.


Archivo TAFOS (Roxana Chávez, Chincha, 1997)


Referencias históricas en el Perú: 

Tenemos varias referencias textuales e iconográficas sobre el uso histórico de este instrumento.

El texto más temprano conocido a la fecha es de 1775, de Carrió de la Vandera  (Concolorcorvo), quien consideró la música de los negros mucho más grosera que la de los indios, en particular la producida por esos maxilares chirriantes, que le sonaban destemplados.  Notemos  que se refiere al uso de este instrumento por  los negros bozales, no ladinos:
  • ...Las diversiones de los negros bozales son las más bárbaras y groseras que se pueden imaginar. Su canto es un aúllo. De ver sólo los instrumentos de su música se inferirá lo desagradable de su sonido. La quijada de un asno, bien descarnada, con su dentadura floja, son las cuerdas de su principal instrumento, que rascan con un hueso de carnero, asta u otro palo duro, con que hacen unos altos y tiples tan fastidiosos y desagradables que provocan a tapar los oídos o a correr a los burros, que son los animales más estólidos y menos espantadizos. En lugar del agradable tamborilillo de los indios, le ciñen [a su tipo de tambor] un pellejo tosco. Este tambor le carga un negro, tendido sobre su cabeza, y otro va por detrás, con dos palitos en la mano, en figura de zancos, golpeando el cuero con sus puntas, sin orden y sólo con el fin de hacer ruido. Los demás instrumentos son igualmente pulidos, y sus danzas se reducen a menear la barriga y las caderas con mucha deshonestidad, a que acompañan con gestos ridículos, y que traen a la imaginación la fiesta que hacen al diablo los brujos en sus sábados, y finalmente sólo se parecen las diversiones de los negros a las de los indios, en que todas principian  y finalizan en borracheras.   [El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires, hasta Lima... Alonso Carrió de la Vandera - Concolorcorvo [1775].  Caracas : Biblioteca Ayacucho, 1985, pp. 175-176 - énfasis agregado]

Fernando Romero encontró referencias textuales sobre este instrumento en el Mercurio Peruano de 1791.  Se trata de un texto suscrito por José Rossi Rubi, quien corrobora  la observación de Concolorcorvo de su uso por negros bozales antes que ladinos:


  • Ya hemos dicho que la música de los bozales es sumamente desapasible. El tambor es su principal instrumento, el más común es el que forman con una botija o con un cilindro de palo hueco por dentro. Los de esta construcción no los tocan con baquetas, sino los golpean con las manos. Tienen unas pequeñas flautas que inspiran con las narices. Sacan una especie de ruido musical golpeando una quijada de caballo ó borrico, descarnada, seca, y con la dentadura movible; lo mismo hacen frotando un palo liso con otro entrecortado en la superficie. El instrumento que tiene algún asomo de melodía es el que llaman marimba. Se compone de unas tablitas delgadas y angostas, ajustadas a cuatro líneas de distancia de la boca de unas calabazas secas y vacías, aseguradas éstas y aquellas sobre un arco de madera. Tócase con dos palitos como algunos Salterios de Bohemia. El diámetro de las dichas calabazas que vá siempre en disminución, lo hace susceptible de modificarse a las alternativas del diapasón, y no deja a veces de rendir un sonido tolerable aún para los oídos delicados. Por lo demás, debemos confesar que, en la música, en el baile, y en otras muchísimas relaciones dependientes del talento y el gusto, muchísimo más atrasados están los negros en comparación de los indios, que los indios respectivamente a los españoles [Conclusión del rasgo sobre las congregaciones públicas de los negros bozales - José Rossi Rubí.  En: Mercurio Peruano. Lima, 19 de junio de 1791, N° 49, ff. 120-125 - énfasis agregado]

Poco después Felipe Bauzá y José Espinoza pasaron por la ciudad como parte de la  expedición científica española Malaspina (1789-94).  En un texto atribuido erróneamente al naturalista Tadeo Haenke, mencionan  algunos aspectos de las costumbres populares  limeñas, llamándoles particular atención las de la población de origen africano:
  • ...Asistían los negros [a la fiesta del Corpus Christi], unos con las cabezas adornadas con plumas de gallos, otros con tarjetas en los brazos y palos en las manos figurando una especie de batalla, pegándose golpes a compás de la música en los escudos unos a los otros, quienes repetían lo mismo a su vez. Hacían otros de reyes y de reinas, yendo debajo de un quitasol con su compañía de criados, y con una gravedad y mesura que excitaban la risa. No les falta gracia para bufones a estas pobres gentes, que se olvidan así de su esclavitud y presentan varias de las costumbres de su patria. / Los instrumentos que usaban eran también de bambú, llevados a espaldas de un negro, yendo detrás el que los toca. Además llevan una especie de salterio formado de varias tabletas de diferentes dimensiones puestas en series, en cuya parte inferior cuelga de cada una una calabacilla, cuyo conjunto suple la caja con cavidad que hay debajo de las cuerdas de cada instrumento para que se aumente el sonido. Éste se parece al zumbido del agua cuando cae de un pozo y retumba. Llevan también manojos de cascabeles y panderos, formando con todos estos instrumentos una música ruidosa y alborotadora [...] Distínguense sus danzas con los nombres de Tarengo, Caballo cojo, Don Mateo, el Torito, el Matatoro, el Zango, el Agua de nieve, etc. Por lo general baila uno solo, y el mayor aguante constituye su habilidad. Otras veces bailan dos o cuatro personas, cantando al mismo tiempo y haciendo contorsiones ridículas y opuestas a la decencia, pero que no tienen la menor influencia entre estas gentes cuyas impresiones cesan con la diversión. Tocan durante esta sesión, además de los instrumentos ya citados, unas pequeñas flautas que suenan con la respiración de la nariz; golpean también con una quijada de caballo o borrico descarnada, con la dentadura movible, y frotando un palo liso con otro entrecortado en la superficie. Forman con todos estos instrumentos una música ruidosa y desapacible... [Carácter, genio y costumbres de los limeños y estado de las ciencias en Lima.  En: Descripción del Perú.  Por Tadeo Haenke, socio de las Academias de Ciencias de Viena y de Praga.  Lima : Imprenta El Lucero, 1901, pp. 20-43 [352 p.] - énfasis agregado] 

Concolorcorvo (1775), Rossi Rubi (1791)  y Bauzá-Espinoza (1789-94) ofrecen claras referencias sobre danzas e  instrumentos que la población de origen africano desarrollaba en la costa central por lo menos desde la segunda mitad del siglo XVIII.  Entre los instrumentos es notoria la presencia de la quijada además de unas marimbas rústicas, flautas pequeñas sopladas por la nariz, pares de palos frotados  (uno liso y otro dentado), panderos, cascabeles, y algunos tipos de tambores membranónos, sean percutados con las manos o con palillos, destacando uno que era llevado encima de la cabeza o en  la espalda (¿el hombro más bien?) por uno  para que otro lo percuta por atrás.  Tomemos en cuenta que debieron haber diferencias claras entre los instrumentos que tocaban los negros bozales y los ladinos, los cuales por deducción lógica, debieron ser cada vez más dados a adoptar los instrumentos de cuerda de los salones en que servían.  Estas diferencias debieron notarse  hasta las primeras décadas del siglo XIX cuando termina el abyecto negocio esclavista y se fusionan  en una amalgama común, cada vez más mestiza y diversa, las prácticas musicales de los afrodescendientes.

De las referencias iconográficas, tan o más elocuentes que los textos,  la más temprana es la del  Códice Trujillo del Perú, elaborado entre 1782 y 1785:


Danza de Diablicos (Códice Trujillo del Perú - il. E145) 
Se observa la ejecución de tres instrumentos: guitarra, quijada y cajita


Desde las primeras décadas  del siglo XIX, Pancho Fierro trazó varias acuarelas con la danza del Son de los Diablos, de las cuales sólo se difunden masivamente unas cuantas (no todas las acuarelas que se le atribuyen salieron de su mano; es claro que más allá de su vasta obra personal, legó un estilo para graficar estampas costumbristas de la época).  En casi todos los apuntes referidos a la danza del Son de los Diablos aparece el ejecutante de quijada o carachacha en primero o segundo plano, acompañado siempre de un ejecutante de cajita y frecuentemente de guitarra y de arpa.  Algunos ejemplos:

Danza de Diablos el Día de Cuasimodo
Colección de The Hispanic Society of América  
["Tipos del Perú. La Lima criolla de Pancho Fierro". Natalia Majluf, Marcus B. Burke. Madrid : El Viso, 2008, p. 120]

 Sigue el Son de los Diablos / (El diablo de la cajita) (1820)
[colección de la Pinacoteca Municipal Ignacio Merino - Municipalidad de Lima]




Portada del LP Lupe Parrondo y un siglo de música peruana [1972],  donde se aprecia el Son de los diablos acompañado con quijada, arpa y guitarra
La imagen  proviene del blog Vinilos peruanos, donde podremos escuchar cinco zamacuecas 
del siglo XIX recopiladas por Claudio Rebagliati.


En un  clásico texto de 1939 de Fernando Romero, Instrumentos musicales de la costa zamba, encontramos dos acuarelas de Pancho Fierro en que podemos ver el desarrollo del Son de los Diablos con arpa y guitarra, además de las infaltables quijada y cajita.  Otras imágenes sobre el uso de la quijada en esta danza, se pueden ver aquí.

Los documentos señalan que la quijada se ejecutaba en las fiestas coloniales de Corpus Christi y Cuasimodo,  que eso persistió a inicios de la república, y que se desplazó con más vigor desde fines del siglo XIX a inicios del siglo XX, a las fiestas de carnaval,  que es donde ha quedado -con recesos y reactualizaciones- hasta la fecha.  El género que acompaña la quijada es  principalmente el Festejo que (de acuerdo a Alicia Maguiña) engloba al Alcatraz, al Ingá y al Son de los Diablos.   En performances escénicas de décadas recientes, más sofisticadas (con influencia de jazz y bossa nova), podemos ver la quijada acompañando ya no sólo festejos sino landós y otros géneros.  Podemos apreciar la forma de acompañar landó con este instrumento, aquí.


Aspecto físico

Se trata de un maxilar inferior que perteneció alguna vez a algún buen burro, mula, asno o caballo.  Este maxilar debe tener los molares posteriores aflojados de sus alvéolos, no así los caninos frontales. Una  zona entre los molares y caninos, en la parte de la barbilla,  queda libre, para que la mano del ejecutante pueda sostener el instrumento por esa parte.   Como varios otros  instrumentos de la música afroperuana, éste surge de reutilizar algo que está en desuso o descartado (ha sido el caso también del cajón y de la cajita).  En este caso, el factor climático jugó su rol.  Las osamentas de los nobles animales de trabajo (de campo, de arrieraje...), que permanecían mucho tiempo a la intemperie,  bajo el sol  inclemente y entre el seco suelo costeño, debieron poner a punto esas quijadas, sin mayor tratamiento químico, descubriendo espontáneamente su sonoridad a quienes las manipulaban, personas humildes que carecían de monedas para comprar instrumentos, y que por ello debían inventarlos de las formas más heterodoxas e ingeniosas.

Nicomedes Santa Cruz explica  la forma de limpiar y aflojar los molares:
  • ...si al fin tenemos la suerte de conseguir una quijada, lo más probable es que no suenen sus molares por conservar adheridos, entre las piezas y alvéolos, restos momificados de carne.  Conviene entonces rociar ron de quemar sobre las muelas y prenderle fuego por unos instantes.  Repetir  esta operación varias veces y finalmente, remojarla bien en ron de quemar y dejarla en el techo o azotea para que seque al sol..  Al cabo de varios días de repetir esta última operación se advertirá que las muelas empiezan a aflojar y al menor golpe sueltan su peculiar sonido -carraquiento, de donde viene el onomatopéyico nombre de caracacha, hoy en desuso -. [La quijada de burro. Nicomedes Sata Cruz.  La Nueva Crónica - Suplemento.  Lima, domingo 11 nov. 1973, p. 19] 
En la costa peruana la quijada opera como instrumento de percusión e idiófono  a la vez, debido a las variadas formas de ejecución, por:
  • Golpe de mano
  • Percusión rítmica de mano
  • Sacudimiento (el ejecutante levanta el instrumento al aire y lo sacude)
  • Raspado (para esto se usa un complemento llamado raspador que puede ser una pieza de hueso, de palo -madera- o un peine)


Nicomedes Santa Cruz, Ronaldo Campos, Caitro Soto (1970's)


 Áreas donde se ejecuta:

Según el Mapa de instrumentos musicales de uso popular en el Perú [Lima : INC, 1978, pp. 52-53], tenemos las siguientes áreas, que coinciden con las de las antiguas intendencias coloniales de Trujillo y Lima, sobre la costa centro-norte:
  • Ica: Chincha, Ica, Pisco
  • La Libertad: Pacasmayo, Trujillo
  • Lambayeque: Chiclayo, Lambayeque
  • Lima: Cañete, Chancay, Lima
  • Piura: Ayabaca, Morropón. Paita, Piura, Sullana, Talara.

El vibraslap

La modernidad globalizada ha producido un instrumento que emula el sonido de la quijada.  Fué inventado y patentado en 1997 por Martin Cohen, dueño de la compañía Latin Percussion, especializada en instrumentos de percusión.  Concebido como vibraslap, se comercializa también como donkey call o rattleslap.  A diferencia del maxilar tradicional, éste se hace de varios tamaños y materiales, por lo general, metal y madera.  Podemos ver detalles sobre este instrumento aquí.


//marcela cornejo d.

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Video



Pepe Villalobos acompaña un festejo de su inspiración (Chinchiví)(1)  tocando quijada.
Grabación de estudio con Lucila Campos, aquí
Subido por



Apaña el algodón negrito
moja los palitos 
Que con la muñiga
pronto van a arder 
Cansado termina
la faena del campo
pero muy contento
se va calentando
Negro se pone guarapo
cuanto toma chinchivi
negro se pone sabroso
cuando toma chinchivi
Chinchivi  hace reír
chinchivi  hace gozar
Negro se pone guarapo
cuando toma chinchivi
negro se pone sabroso
cuando toma chinchivi
Ay, Chinchivi hace reir
chinchivi hace gozar 



Audio

Arroz con concolón (2)
Interpretación: Juan Criado (Cantautor - en la imagen del audio se le ve con el rostro pintado y con una quijada) y La Cuadrilla Morena



Cómo va doña Francisca,
sírvame algo de almorzar.
Yo vengo de la limpiada,
me voy pa' Lunahuaná.
Me voy a ver a mi zamba,
me lo ha dicho don José
que esa cosita buena/seria
no se debe de perder
Arroz con concolón 
con su bitute, ollita nomá
Ollita nomá
con su bitute ollita nomá...
Bueno, adiós, doña Francisca
ya me voy a retirar.
Cuando vea del ganchete
ya verá usted, ya verá.
Cuando me vea del brazo
del negrito Nicolás,
se va a tomar su cañazo,
ya verá usted, ya verá
Arroz con concolón 
con su bitute, ollita nomá
Ollita nomá
con su bitute ollita nomá...




1 Chinchiví (afronesgrismo): tipo de chicha hecha a base de caña de azúcar, aromatizada con nuez moscada, jengibre (kión), clavo de olor, canela y flores de sauco,  consumida popularmente en la costa central  peruana (Lima, Ica, parte de Arequipa), especialmente por la población afrodescendiente.
2. Concolón (afronesgrismo):  parte quemada del arroz, que se pega a la olla.



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Enlaces


El festejo - Juan Criado y Lito Gonzales (1967)
Foto en FB del Seminario Afroperuano de Artes y Letras



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mayo 01, 2012

Pregones: Música y verso para vender

Los comerciantes ambulantes de la Lima antigua  podían ser  afrodescendientes,   indígenas y mestizos .   Ofrecían  una serie de productos, no sólo alimentos, pero son los  pregones referidos a estos últimos, cantados mayormente por hombres y mujeres afrodescendientes,  los que han quedado más anclados en la nostalgia de los limeños.  Su origen está en los países mediterráneos, para el caso latinoamericano, en España.
// m.c.d.





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Fuente:
Pregones Limeños
Aurelio Collantes 
Lima : La Cotera, 1958, sp.
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El anticuchero (1850) - Pancho Fierro


La picaronera (Pancho Fierro, c. 1840)


"La picantera  o anticuchera peruana"
Descripción confusa de lo que es una picantera que también expende picarones
Lámina atribuida (dudosamente) a Pancho Fierro (S. XIX)



La hora de los pregones 
De una tradición de don Ricardo Palma


La lechera indicaba las seis de la mañana
La tisanera y la chichera de Terranova daban el pregón a las siete en punto
El bizcochero y la vendedora de leche vinagre, que gritaba ¡a la cuajadita!, designaba las ocho, ni un minuto menos, ni minuto más
La vendedora de zanguito de ñaju y choncholíes marcaba las nueve, hora de los canónigos
La tamalera era anuncio de las diez
A las once pasaban la melonera y la mulata del convento vendiendo ranfañote, cocada, bocado de rey, chancaquitas de cancha y  maní, y frejoles colados
A las doce aparecían el frutero de canasta llena y el proveedor de empanadas de picadillo.
La una era indefectiblemente señalada por el vendedor de ante con ante, la arrocera y el alfajorero.
A las dos de la tarde la picaronera, el humitero y el de la rica Causa de Trujillo, atronaban con sus pregones.
A las tres el melcochero, la turronera y el anticuchero o vendedor de bisteque en palito clamoreaban con más puntualidad que la Mariangola de la catedral.
A las cuatro gritaban la picantera y el de la piñita de nuez.
A las cinco chillaban el jazminero, el de las caramanducas y el vendedor de flores de trapo, que gritaba: ¡jardín!, ¡jardín! muchacha, ¿no hueles?
A las seis canturreaban el raicero y el galletero.
A las siete de la noche pregonaban el caramelero y la mazamorrera y la champucera.
A las ocho el heladero y el barquillero.
Aún las nueve de la noche, junto con el toque de cubre-guego, el animero o sacristán de la parroquia, salía con capa colorada y farolito en mano pidiendo por las ánimas benditas del purgatorio, o para la cera de Nuestro Amo.  Este prójimo era el terror de los niños rebeldes para acostarse.
Después de esa hora era el Sereno del barrio quien reemplazaba a los relojes ambulantes, cantando, entre piteo y piteo ¡Ave María Purisíma! ¡Las Diez han dado! ¡Viva el Perú y sereno!.  Que eso sí, para los Serenos de Lima, por mucho que el tiempo estuviese nublado o lluvioso, la consigna era declararlo ¡sereno!.  Y de sesenta en sesenta minutos se repetía el cántico hasta el amanecer.

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Video

La picantera
Los tamaleros
Victoria Santa Cruz y Abelardo Vásquez
subido por 


La picantera

Aquí está,
(aquí está)
la picantera
con su rico picante

Traigo charqui,
camarones en ceviche,
traigo mote pelado
todo bien sazonado

Yo soy Leonor
y no hay nadie
que guise como yo

(¡Qué negra tan presumida 'e!)

No, no es que yo sea,
negra presumida
es que se comenta
por donde voy
"hay muchas picanteras
pero ninguna como Leonor"

(Qué negra tan presumida 'e)

No, no es que yo sea,
negra presumida
es que se comenta
por donde voy
"hay muchas picanteras
pero ninguna como Leonor"

Como la Leonor
Como la Leonor,
muchas picanteras
pero ninguna como Leonor

Charqui, mote
y ceviche de pescado
todo lo que había
ya se ha terminado

Es un gran negocio el picante
volveré la semana entrante...
Es un gran negocio el picante
(el picante)
el picante, el rico picante
el picante
(el picante)
el picante, el rico picante

Ya se vá
(ya se va)
La picantera




Los tamaleros

Tamales...
el tamalero llegó
(la tamalera llegó)
el tamalero... ¡suave!

Casera, rico tamal,
tamalero suá...

(casera rico tamal,
a medio y a un real,
quien me llama aquí
quien me llama acá
tamalero suá...)

Y a dos pesos
le hago tamales
muy especiales
(diga usté pa'
cuándo los quiere
que yo se los traeré)

Y a tres pesos
le hago tamales
mas especiales
(diga usté pa'
cuándo los quiere
que cumpliré)

tiene huevo y pichones
(y mani y aceitunas,
diga usté cuántos le traeré)

Además,
(son pura manteca
son de masa exquisita
diga usté cuántos le traeré)

Mañana vendré
(ya mi venta terminé
vamo' pué)
dentro de un segundo la seguiré
mañana vendré...



El mantequero
CD de  Victoria Santa Cruz: "Ritmos y Aires Afroperuanos"
subido por 

Manteca fresquita,
traigo la buena manteca,
mantequero soy.
Mantequita rica
muy buena pa' cocinar
mantequero, ¡manteca!
cómpreme muy baratito,
especial pa' su sanguito
mi manteca superior.

Mantequero soy.

Niña, véngale pronto a comprar,
a este negro coquetón,
grasoso pero sabrosón.

¡Mantequero!

Quién por'ai me llamó

¡Mantequero!

Aquí estoy, 

y prontito allá voy,
negro mantequero yo soy,
con manteca en cuerpo
aqui estoy,
con cuidao casera, no vé,
va a manchar su ropa.

¡Mantequero!

Quién por'ai me llamó

¡Mantequero!

Caserita ya voy, allá voy,
negro mantequero yo soy,
con manteca fresca, aquí estoy,
por la calle Boza me voy,
yo con mi manteca.

Mantequero yo soy,
y traigo fresca manteca,
negro mantequero soy
casera cómpreme porque,
me voy con mi pregón, me voy.

Mantequero soy,
la manteca ya me se acabó,
mañana volveré a traer,
manteca pa' que engorde usté.

Mantequero, mantequeroooo0.





La picaronera 
Autora: Mercedes Ayarza de Morales (*)
Voz: Marcelita Villamonte
subido por Cd L



Aquí estaaaaan los pícaros calientitos

Me llaman picaronera
porque vendo picarones
Me llaman picaronera
porque vendo picarones
Y no me llaman “ratera”
cuando robo corazones

¡ Qué ricos! ¡ Qué ricos !
picarones calientitos

Redondos y tostaditos
y en su miel bien bañaditos
Van provocando a los pillos
a vejetes y chiquillos
Y si los guardas un día
y el picarón se enfría
un hervorcito le das,
borrachitos los pondrás

¡ Qué ricos ! ¡Qué ricos!
picarones calientitos

A cinco por medio ¡Catay!
Para cualesquiera ¡Chumay!
hay, los picarones ¡Catay!

La picaroneeeeera....
 ¡se vá!




El aguador
Abelardo Vásquez
subido por Music MGP




¡Aguadooor!

Salgan ya de sus casas
que aquí está el aguador
¡Aguadooor!

Aguita sana y fresca
de rico saboooor

Qué cansador es llevar
por las calles de la ciudad
ya mis fuerzas no me dan más

Le aseguro que yo,
mi mujer, cambiariaaaa
Por un burro, 
pa' no tener que andar

Tengo en mi casa mujer
dos negritos chiquitos
y uno recién venido

Más le juro que yo 
sin pensar, cambiariaaaaa
por un burro,
pa´no tener que andar

Tanto vagar y caminar,
de aquí pa' allá
las fueeeerzas ya no me dan más

Si al aguador lo ayuda usté
caser, usté
mañana no me vuelve a ver
a veeeer
a veeeer

¡Aguadooooor!

Ya ni me quedan fuerzas pa' gritar...

Aguadoooor.




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(*)  Las composiciones de Mercedes Ayarza han sido interpretadas por  artistas no sólo peruanos sino internacionales como  Alfonso Ortiz Tirado, (MX) Tito Guizar (MX), Matilde Brothers (CL), Rosita Serrano (CL), Mercedes Carassa,  Los Cosacos del Don y  el Conjunto de danzas y canciones del bailarín español Joaquín Pérez Fernández [Antología de la música peruana.  Canción criolla, Vol. 1.   Lorenzo Villanueva R. y Jorge Donayre B.  Lima 1987, p. 198]




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Audio


Pregones limeños (forma lírica) -  Teresa Guedes
Ejemplos de pregones cubanos
Ejemplos de pregones uruguayos
Los pregones de Bogotá
El vendedor de velas - (canción) - Argentina
Naranjera (canción) - Paraguay
Viejo pregón (canción) - Los huasos quincheros  (Chile)
El pregón de los nísperos  (canción) -El Salvador
Pregones zulianos  - Venezuela (canción)
Pregones de Sevilla (canción)
Pregones de Madrid (canción)



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Enlaces


Homenaje.  La Municipalidad de Lima a una preclara limeña
Pregoneros y campanas en el Perú virreinal - Juan Gargurevich
Los pregones de Lima y la culinaria tradicional - César Coloma Porcari
¡Revolución calienteeee!... la historia de un pregonero y de los dulces de antaño
Lima y sus pregones (primeras páginas, publicación de Edelnor)  
Marianita limeña: de Ricardo Palma a la ópera de Sciammarella (ópera de autor argentino basada en las tradiciones de los pregones)
La  música de los pregones como patrimonio cultural de Andalucía (SP)
El pregón ¿un canto o un grito? (CU)


octubre 17, 2011

Felix Casaverde Vivanco 1947-2011



...Yo toco la guitarra desde los siete años, y no sé porqué la toco porque mi padre no me enseñó.  La toco porque escuchaba en mi casa siempre la guitarra, mis tíos ... Hayre iba a mi casa... Augusto Bañón [o Ballón?] el compadre de Pinglo,  Coco Ramírez...

Mi papá nunca quiso que yo fuera guitarrista porque la bohemia nunca paga bien... el caso es que mi tío Jorge que tocaba la guitarra en el conjunto Hermanos Casaverde, se enferma y se muere de tisis.. entonces yo tengo que reemplazarlo a los 15 años, tocando la guitarra eléctrica, y ahí comienza mi vida profesional.

... Mi padre me decía "tú tienes que tener una profesión".  Todo mi estudio es sobre mecánica de automóviles y de motores diesel.  Hice la escuela secundaria en la Gran Unidad Escolar Ricardo Palma, de Surquillo.   Entonces Carlos P[ickling], muy amigo de la familia, va a la casa y dice a mi padre "oye Lucho, porqué tu hijo que toca tan bien no está en la orquesta de la Fuerza Aérea",  tocando la guitarra seguro [...] y bueno le dije  "ya bestial", y postulé a la banda militar.  Postulé a los exámenes y gracias a Dios los pasé bien, y de los...  200, 300 que se presentaron a la banda militar, el único que quedé fui yo, a todos los volaron, ya sea por una razón o por otra.  Esto sobretodo fué una cuestión muy [emotiva] a mis padres, especialmente a mi mamá.  Me parece verlos allá en el [...] viendo que me van a entregar mi diploma...

...[de Chabuca Granda] tenía la referencia de mi madre porque mi madre trabajó en casa de Chabuca, fué ama de su hermano menor de Chabuca, César cuando ella vivia en la Bajada... en los Baños de Barranco.

...  [no leía música, ahora si, soy autodidacta y me ha costado] en aquella época yo tocaba por hipnosis diría yo.  Todo lo que hice [...], que veo con mucho agrado que se repite con gente como mi gran amigo Ernesto Hermosa, Segio Valdeos, Pocho velarde [...] me da mucho agrado porque al final si prendió la idea de un nuevo género en este neofolclor, porque para mí es un nuevo folclor.  Cuando en una época los jazzistas decían que eran cosas de negros, acá en Lima, cuando recibieron a "Tarimba negra" [1978, con Chabuca Granda y otros artistas] acá, y me preguntaban "Félix ¿esta es tu música?"  "si", "pero esto es cosa de negros, es festejo" "si, pero lo está cantando Chabuca, está cantando un festejo, un landó..."... para cambiar un poco la mentalidad y que la gente decida ya no copiar el jazz norteamericano, sino tratar de hacer su folclor...


Fragmentos de la conversación que tuvo Félix Casaverde con Mabela Martinez en el programa "Sonidos del Mundo" en este video


Video


Cuatro tiempos jóvenes negros  
Disco Tarimba Negra (1978)
subido por chabuca granda: tema





Toques de guitarra
Félix Casaverde con Julio Tirado en el cajón
Centro Cultural de España. Lima, 24 de julio de 2009


Uno



Dos





Enlaces


Entrevista reciente (fragmento, de una nueva película de Javier Corcuera)
Sobre el estilo innovador de Félix Casaverde (... los códigos de la música negra peruana, y por tanto la música peruana, se basaban desde tiempos muy lejanos en la improvisación, tradición que se ha desarrollado como concepto en escuelas como la del Maestro Casaverde [...] No me complace situar al Maestro como acompañante de voces, puesto que él no acompaña sino presta un lenguaje de diálogo donde, el o la cantante encuentra un idioma para su voz, construye el barco donde la voz navegará en un mar de infinitas posibilidades...)




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septiembre 23, 2011

Danzas "amulatadas" del siglo XVI y XVII en Lima


En la colonia temprana (siglos XVI y XVII), las danzas y músicas que se practicaban en las Indias ya reflejaban el intenso trajín que había entre los pueblos en contacto: español, africano e indígena. Más allá del instinto estamental de las elites, nunca hubo, felizmente, un desarrollo de compartimentos estancos en las artes expresivas.  Desde el principio hubo un "ida y vuelta" (en realidad, un movimiento circular constante) de músicas que fueron muy populares a ambos lados del charco y que ya portaban la impronta del mestizaje, sobretodo con el aporte africano.  Esto se explica no sólo por su intensa cualidad rítmica, sino porque inicialmente  fueron las nuevas sociedades criollas las que iban teniendo un  flujo y reflujo más fluido con la península.  Eran, aparte de las capitales de Virreynato (México y Lima, esta última con fuerte presencia de población negra a los largo de la colonia) las de la zona caribeña y antillana.

En el capítulo VI del libro  La música en la obra de Cervantes (Miguel Querol Gavaldá - Madrid: Centro de Estudios Cervantinos, 2005), están estudiadas las danzas y bailes que el gran escritor del Siglo de Oro mencionó: La Danza del Rey Don Alonso, El canario, El contrapás, La chacona, Escarramás, La folía, La gallarda, Las gambetas, La jácara, jacarandina, La morisca, La perra mora, El pésame dello, El polvillo, La seguidilla, El turfión, El villano, El zambapalo, La zarabanda.  

Querol dice que "La chacona, junto con la zarabanda y la folia, fueron los bailes más animados y que de mayor popularidad gozaron en tiempo de Cervantes" (p. 120).  Al menos la chacona, la zarabanda y el zambapalo, son consideradas hispano-americanas, es decir, que fueron a las Indias y pronto regresaron "amulatadas" a la península.  Fueron muy censuradas por allá, asociadas  al pueblo, a  lo vulgar.  La chacona y la zarabanda fueron posteriormente sublimadas y ascendidas a los salones en composiciones estilizadas de los más renombrados maestros europeos; el zambapalo no corrió la misma suerte, se puede deducir que siguió reformulándose, evolucionando, y muy probablemente diversificándose (localizaciones y re-semantizaciones mediante) en el ámbito de la música popular hispanoamericana.

Todo esto a propósito de un poema que Mateo Rosas de Oquendo (tal vez un seudónimo), nacido c. 1559 en el sur de España, escribió satirizando las costumbres de la Lima de fines del siglo XVI.  Rosas de Oquendo fué muy inquieto y aventurero, viajó primero a Italia y de allí pasó a las Indias; estuvo en los virreinatos de México y Perú (actuales Perú y Tucumán-Argentina).  En el virreinato del Perú estuvo aproximadamente entre 1588 y 1598 (o poco después) probando fortuna sin muy buen resultado,  hay indicios de una posterior estadía en tierras novohispanas, acerca de las cuales también escribió.  Sus obras, según varios críticos, han sido aquilatadas más por su valor testimonial que literario (apreciación no compartida por Pedro Lasarte);* con Lima no fue precisamente amable, pero años después  rectificó en parte:  ..O mi Pirú, mal pagado,/  perdóname ilustre reino/  que habiendo sido mi abrigo/ vine yo a pegarte fuego...

Para el caso de este blog, traslado la parte referida a la música y danza de su poema Sátira hecha por Mateo Rosas de Oquendo a las cosas que pasan en el Pirú, año de 1598 (en: Rosas de Oquendo y otros, con introducción y notas de Rubén Vargas Ugarte S.J.  Lima : Clásicos Peruanos, Vol. 5, 1955, pp. 29-30 - énfasis agregado):


[...]
Otras se van allá adentro
fingiendo necesidades,
porque cumpla el escondido,
la que ellas tienen de holgarse.
Acabado este paseo
van al estrado a juntarse,
donde el diablo, su maestro,
hace de todas alarde.
El mismo tiempla las arpas,
las vihuelas y discantes
y aunque les dá fantasía,
no es esa la que se tañe.
Un sambapalo comienzan
con que las donzellas dancen
que no ai ramera en Ginebra
que tanto meneo alcance.
La niña que nació ayer
y no sabe presinarse,
no ay gitano voletador
que más sepa desgonsarse,
según son los movimientos,
las posturas y visajes;
parece que en las caderas
tienen un molino de aire.
Luego le mudan el son,
que son muertas por mudarse
y bailan un puertorico,
¡pobre del que lo tomare!
La zarabanda y balona,
el churunba y el taparque,
la chacona y el totarque,
y otros sones semejantes,
nombres que el demonio a puesto
para que el hombre se enlaze
y que el padre se lo enseñe
y la justicia lo calle.
Pues pensar que no se alteran
los hombres con esos bailes,
es pensar que son de piedra
y tienen muerta la carne.
Lo que de mí sé decir
es que soy tan miserable
que en comenzándose el son
comienzo a destacarme.
[...]

La zarabanda, la chacona y el zambapalo, además de otras danzas mestizas, ya se  practicaban a fines del siglo XVI en el virreinato peruano, como sucedía en Centroamérica, México, el Caribe, amén de España.  Algunos autores ven el zambapalo como muy probable antecesor de la zamba y la zamacueca, esta última, surgida como género al iniciar el siglo XIX, en la costa peruana.  No tengo referencia de que exista alguna notación de un zambapalo de los siglos XVI o XVII.

//marcela cornejo




Lima: Vista y costumbre de los habitantes  - Gabriel Lafond de Lurcy (c. 1822)



Danza  El chocolate según Gabriel Lafond de Lurcy.  Lima, c. 1822 
(en: Canción criolla.  memoria de los nuestro.  Manuel Zanutelli.  Lima,  1999, p. 9)

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*  Un estudio más acucioso de esta obra, la encontraremos en Sátira hecha por Mateo Rosas de Oquendo a las cosas que pasan en el Pirú, año de 1598.  Pedro Lasarte (Madison : The Hispanic Seminary of Medieval Studies,  1990); Lima satirizada (1598-1698): Mateo Rosas de Oquendo y Juan del Valle y Caviedes.  Pedro Lasarte (Lima : PUCP, 2006)






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Audio

La chacona, una indiana amulatada - parte I - parte II - parte III -  RTVE

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Links


La música en la obra de Cervantes - Miguel Querol (vista parcial)
Sátira hecha por Mateo Rosas de Oquendo a las cosas que pasan en el Pirú, año de 1598 (texto completo)
El "Cartapacio poético"  de Rosas de Oquendo: una muestra de poesía satírica colonial - Margarita Peña
Sátira y albur en la Nueva España.  El caso de Mateo Rosas de Oquendo - Carlos Pineda
Sobre la zarabanda y la chacona, músicas mestizas de la época colonial